La Biblioteca de los Prodigios

Mi bienestar blogueroemocional… A ver, un momento… ¡Vaya por Dios Corrector del demonio, ya estamos subrayando en rojo los palabros que a mi me sale de mi santo moño componer, porque a ti te incomodan!… pues le dan énfasis a lo que quiero decir y pienso seguir haciéndolo aunque tú me empapes el escrito de rojo. Que lo sepas. Verás tú cuando te hable de la canteríademundos la que me lías… pero esa es otra historia.
A lo que iba, que me disperso. Mi bienestar blogueroemocional (quieto Corrector que te estoy mirando mal) me pedía postear esta entrada como contrapunto a La Biblioteca de los Horrores, pues no sería justo que la una existiera sin la otra.
Conste que no me desdigo de ninguna de las palabras que escribí entonces, pues sigo encontrando horrores que no menciono porque ni dignos son de ello.
Autocita (este post va a estar lleno de Autocosas me parece):

El 60% del contenido de lo que os ofrece Kindle unlimited es muy bueno, bueno o aceptable, tal vez por eso lo mantengo. Incluso descubro algunos autores que se autopublican, que están a la altura de los consagrados y a veces la sobrepasan con creces.

Desde que descubrí que La Librería del Señor Livingstone es autopublicada, es decir, que ninguna editorial lo quiso, siento que, desde mi poco alcance, debo echar una manita a aquellos autores a los que les rechazan obras que los lectores leeríamos con gusto sin dudas, con mucho más gusto que algunas que sí publican.
Les aplaudo el valor de creer en ellos mismos cuando saben que tienen algo bueno entre manos, e inician la aventura de autopublicarse. Como hizo Proust. Si si, como os lo cuento, Al grandísimo Marcel Proust le rechazaron tantas veces que terminó pagando para que le publicaran.
No solo a él, a William Faulkner le rechazaron el Santuario por impublicable. A James Joyce su Ulises, y más cercano, Harry Potter de Rowling fué rechazado 12 veces.  En este enlace podréis ver cuántos autores y obras consagradísimos fueron rechazados por mentes editoriales preclaras.
Asi es que la autora de este aprendiz de blog va a traeros aquí todo aquello que lee que cree que merece la pena, ya sea mediante entradas comunes como esta, o dedicadas a cada libro en concreto. Por el momento os cuento las que leí hace algún tiempo y ya no tengo tan frescas como para dedicarles un post, pero me dejaron huella y ganas de volver a leer al autor. Vamos con la primera entrega:
  • Esteban Navarro, escritor de novela negra policiaca del que ya os recomendé El Ajedrecista y aún tengo en mi lista de lecturas descargadas La marca del Pentágono. Si picáis en el enlace os llevará a su página de Amazon, y las críticas de los lectores de casi todas sus obras son muy buenas en general.
  • Jessica Galera Andreu, escritora de Fantasía Young Adult que muchos adultos no tan jóvenes apreciarán como si lo fueran. Su “canteríademundos” angélica (bueno va, los entendidos lo llamarían worldbuilding pero tanto anglicismo no es bueno para nuestra literatura, así es que ella, Rubén H. Ernand y yo hemos rebautizado el término). De su saga “Trece Tronos” iremos hablando por entregas en entradas aparte, porque ella lo vale.
  • Diana Buitrago Los vampiros de esta escritora de Fantasía Urbana son algo serio, original, bien escrito y que te dejan con ganas de seguir leyendo. Se entremezclan ratos “crepusculares” con ratos “stokerianos”, y curiosamente combinan bien. Su estilo narrativo es además impecable.
  • Joana Arteaga Si tengo que volver a leer romántica me quedo con ella. Sus Chicas de Bleeker Street, aunque la historia sea típica tópica, son adorablemente feelgood. Para pasar un buen rato sin más, pero el caso es que lo pasas.
  • R.M. André es algo serio en fantasía, tanto su Senda del Arquero como su Tierra de Bestias son libros para no perderse. Si yo fuera una editorial ya os digo si le publicaría, que cosas infinitamente peores han caído en mis manos bien encuadernaditas y famosas.
  • Rubén H. Ernand Le vamos a dejar aparte de momento que acabo de empezar. Y lo poco que he leído me gusta, vaya si me gusta.
Hasta aquí llegamos por hoy, pero prometo intentar una entrada mensual similar mínimo dedicada a los valientes autopublicadores que valen la pena a mi entender. Los que publicáis redacciones del sobrino rezad para que no os pille que ando con ánimos belicosos; pero claro, eso es hoy, mañana seguramente os ignore.
No olvidéis el paraguas si vais a sacar al perro que está cayendo la del pulpo. Para el perro digo, vosotros mojaos que da gusto.