Los Litegatos (I)

Miau.
No entréis en pánico que no voy a hablar de Galdós, que el hombre era buenísimo pero tragarse sus Episodios Nacionales tiene mérito. Miau se puede leer.
Vale, que empiezo y no paro y dije que no iba a hablar de Miau de Gal… ups. En realidad, ésto va de gatos.
Hablando con Mico esta noche, me reprochaba duramente (mis brazos rasguñados son prueba palpable) que dedicase mi tiempo a los libros y sus autores y comentaristas, olvidándome de esos compañeros que se encargan de sentarse en el teclado del ordenador cuando más concentrados estamos, o en la página del libro que justamente  leemos, o mordisquear y patear el lápiz y jugar con el ratón – a ver qué esperabais coronillas.. ratón + gato es lo que tiene –
– ¡Encima! – me maulla ella toda indignada – ¡que la literatura está repleta de seres como nosotros!
– Venga Mico – contesto yo muy digna alzando mi ceja (licencia literaria, que soy incapaz de alzar una sola, se me van las dos, pero escribiéndolo hago como si pudiera) – si me pones algún ejemplo igual veo qué puedo hacer…
Y va y me habla de Perrault y el Gato con Botas, del Gato Negro de Poe, de Kafka, de García Márquez, de Gioconda Belli, Zola, Twain, Carroll… (no os voy a dar pistas porque sobre todo esto volveremos más adelante con una sorpresita)
Claro, yo callada, pensando en que más vale hacerle caso no sea que me caiga la maldición de la deidad Egipcia cabeza de gata, Bastet, que bastante tenemos con la que está cayendo. He tenido que darle la razón: todo literato que se precie tiene su litegato (anda mira, como las brujas… )
No he tenido más remedio que ponerme en contacto con autores y blogueros, para que me/nos presentara/n a sus felinos compañeros. Aquí los tenéis. Si picáis en las imágenes os dirigiréis a las páginas de autor o blog correspondientes. Espero que lo disfrutéis tanto como yo haciéndolo – y me consta que los flamantes amos, “quicir” esclavos, hablándome de ellos… te roban tanto el corazón que es imposible evitarlo; más de un babero virtual he tenido que enviar –  y os animo a mandarme fotos de vuestros amigos felinos junto con una pequeña descripción o anécdota, e igual da para un segundo Litegatos, ¡Va por tí, Mico!

En el pie del blog tenéis mail y formulario de contacto.

JESSICA, ESCRITORA DE FANTASIA, PIPA Y PONCHO

Lo que Jessica nos cuenta de sus minitigres:Pipa. Tiene la orejita chuchurría  (cuestión genética, parece ser). Su madre era una gata callejera que entraba en mi casa a comer y cuando tuvo gatetes trajo dos a la cama de mi hijo mayor. No sé si tendría más. Me los quedé, obviamente y los gatetes se criaron en mi casa, de la que entran y salen a su antojo porque fuera tienen mucho espacio y no quieren estar encerrados. El gatete se me fugó y ella aquí está. Súper cariñosa y sociablePoncho. Un trotamundos. Me lo dio un matrimonio que tenía una gata con gatetes y los estaban regalando. Les quedaba el último. Lo mismo, entra y sale a su antojo o más bien está todo el día de picos pardos. Viene, cine y se va (lo que me ha costao echarle la foto!!!). Pero es muy cariñoso y frota la cabeza en todas partes.

MARI, BLOGUERA, Y MINA

Ésto nos cuenta Mari de su minipuma: Mina es una gata loca que parece un perro y que tiene la afición de meterse en armarios y camas.No es raro ponerte a hacer la cama y al ir a estirar las sábanas encontrar algo que maúlla. Y también es habitual hacer la cama y encontrar luego un bulto en medio…Mina

READING IN MY ROOM, BLOGUERO, Y KIRA

Lo que nos cuenta Domi sobre esta minilince ártica llamada Kira : Kira es muy cotilla, en cuánto oye algo tiene que ir a investigar que es. Le encanta jugar, dormir y esconderse en los sitios más insospechados. Además ha participado como gata yincanera en algún sorteo que otro.

RUBÉN, ESCRITOR DE FANTASÍA, KENSHI Y NOX

Rubén nos presenta a Kenshi: la mayor. Viene de una protectora y la adoptamos un par de años después de la muerte de otra gata, Leanne. Era la más pequeña de los gatos de la protectora y los otros la zurraban bastante y apenas la dejaban comer. Decidimos llevárnosla a ella. Muy independiente, pero se porta bastante bien.La minipantera  negra de ojos increíbles: Nox se metió de polizonte en el motor de mi coche hace casi un año. Estaba lloviendo y supongo que se coló para resguardarse de la lluvia (era un gato callejero que andaba cerca de mi trabajo). Sobrevivió a casi media hora de viaje y cuando llegué a casa me di cuenta de lo que pasaba y lo saqué. Estaba acojonado, el pobre, pero ileso. Y claro, lo adopté. Es bastante travieso, pero también un amor.

CABALGANDO ENTRE LIBROS, BLOGUERA, Y SUS DOS COMPAÑEROS

Lo único que sabemos de estas dos bellezas por el momento es que fueron adoptados con dos meses hace cinco años. Quizá la autora del blog y ama de los felinos (perdón, que los años son ellos, cómo se me ocurre) nos de más detalles más adelante


ESTEBAN, ESCRITOR DE NOVELA NEGRA Y POLICIACA, Y RUFUS

Lo que nos cuenta Esteban de este minileón: Se llama Rufus. Un día vinieron unos amigos a casa a tomar café. Les acompañaba esta preciosidad, que apenas tendría unos meses, y que se habían encontrado en la calle y les dio pena dejarlo. Así que lo trajeron por si nosotros lo queríamos. Y desde entonces forma parte de nuestra familia.

ISABEL, BLOGUERA, MUCHI Y CANELA

Michi y Canela son los gatos de Isabel

ANA, BLOGUERA, CERSEI Y KHALESI

Lo que nos cuenta Ana sobre sus regios felinos, entre Lannisters y Targaryens: Cersei. La madre de todas las reinonas. Está más zumbada que las maracas de Machín y no hay quien la tosa. Solo acepta las caricias cuando le vienen bien; de hecho, solo se deja acariciar cuando se encuentra en su trono (mi cama, que ella piensa que es suya). Acostumbra a atacarnos sin piedad y, si la regañas, se hace la ofendida y se autocastiga mirando hacia la pared. Claro que eso le dura un rato, para luego volver a las andadas. Es exquisita y ágil como un demonio de Tasmania.No sé si se nota mucho que soy una friky de Juego de Tronos. Khalesi: Aunque el gato es un “chico”, es tan tonto como la Madre de Dragones, de ahí su nombre. Eso sí, es bueno hasta decir basta. Lo recogí de la calle, cuando debía tener tan solo días. Lo habían abandonado junto a una hermana de camada, pero como lo vi tan mal, me quedé con él. Todavía no me explico cómo pudo salir adelante, hasta el veterinario dudaba que sobreviviera al tratamiento. Desde entonces no ha parado de comer y es el animal más agradecido que he conocido nunca.

¿Contenta Mico? Si nos mandan más gatos, te dedico otra entrada.

Id por la sombra, y que no os arañen los gatos, portaos bien con ellos (aunque va a dar igual, harán lo que les convenga.

5 comentarios

Responder a Margari Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s