VadeReto Septiembre 2020 en el blog de JascNet – Relato Desde El Redondal

Lo que no consiga JascNet, el Southern Kahitan, alias Ská, no lo consigue nadie. En su fantástico blog Acervo de letras nos propone su VadeReto 2020. Tres imágenes. Escribir un relato.

El Redondal tiene tres escritores profesionales. ¿Quién hace el relato? Pues la que no ha escrito uno en su vida. Bueno si, uno. Para regalo a una prima pequeñita hace algunos años. Nada ¿quién dijo pudor? Adelante con los faroles. Abro el word, y tecla a tecla sale una historia. No seáis muy duros por favor. Es la segunda vez en mi vida que lo hago. Y me gustaría animaros a intentarlo. Uníos al VadeReto. ha sido una experiencia interesante. Ahí vamos, y que sea lo que Dios quiera.

Y NANSY FUE UNA ESTADÍSTICA

—¡No llames a mis padres! —suplica la adolescente llorosa, en el pequeño consultorio de la sala de urgencias del Clínico, donde Nansy retira la vía por la que le ha sido suministrada la dosis de tiamina para paliar la intoxicación etílica— ¡Van a echarme de casa, no tengo dónde ir! ¡Te prometo que no lo haré más!

La mira con indiferencia. Tras el caos, el agotamiento y la impotencia provocados por la reciente pandemia, ya no le conmueven los pequeños dramas de la gente que se autolesiona de forma inconsciente en aras de una diversión mal entendida.

—Eres menor de edad. Es el procedimiento. Espera aquí —dijo tan solo, con expresión seca.

Mientras cierra la puerta escucha los improperios de la chica gritando a voz en cuello.

—¡Qué no los llames te digo! ¿Quién te has creído que eres, sudaca de mier…?

Haciendo caso omiso continua a la recepción.

—No hemos podido localizar a los padres —le comunica la celadora— ¿Ha venido con alguien? Si es así deja que se la lleven. Necesitamos el espacio. Total, va a volver, siempre vuelven. Ya nos encargaremos.

Va a la sala de espera arrastrando los pies. Echa un vistazo a la estancia, ocupada por una pareja de ancianos cariacontecidos, ella lánguida en una silla de ruedas y él con aspecto cansado, sosteniendo su mano; un hombre que se sujeta la muñeca con cara de dolor; y un muchacho con el pelo rapado, botas militares y una cazadora bomber estirado indolente en tres sillas de plástico gris.

Desde la irrupción del virus, la sala de Urgencias del Clínico está inusualmente vacía. El triaje divide a los posibles infectados de otras patologías, y sólo permiten acompañantes en caso estrictamente necesario. Lejos quedan los tiempos en que toda la parentela de una familia gitana acompañaba y esperaba a un enfermo hasta que se lo devolvían tras tratarlo.

—Familiar de Vanesa Moreno —dice con voz impersonal y hastiada. Suerte que su turno finaliza de inmediato.

El muchacho rapado se levanta de su improvisada litera y se acerca a Nansy. Le mira de arriba abajo impresionada por su imponente estatura, y por los trazos negros de un tatuaje que no llega a vislumbrar del todo, asomando por los puños de la cazadora.

—Puedes pasar a recogerla. Consulta 4.

No espera. El cansancio está haciendo mella en su cuerpo y a duras penas se sostiene en pie.

Antes de entrar al vestuario, hace un alto en la sala de pediatría. Le gusta sentarse unos minutos, al final de su turno, a contemplar el póster de un niño que mira a la luna con su osito de peluche. Le recuerda a su pequeño Renzo, que ahora tendrá cuatro años. Ella y su marido, Nelson, habían decidido, al año de ser padres por cuarta vez y verse en dificultades para sacar a su familia adelante, que su título de auxiliar de enfermería les sería de utilidad en España. Tal vez les alcanzaría para pagar la costosa operación de rodilla del mayor, la hipoteca, y aliviar su día a día. Casi lo habían logrado.

Imagen de Myriam Zilles en Pixabay.

Un año más y podría regresar a casa, dejar atrás el cuartucho alquilado en Lavapiés, la soledad infinita, la añoranza de su tierra y su familia, la alienación de la vida en la gran ciudad, cuando solo trabajas y duermes, pues el coste del ocio es menos cantidad para enviar a la familia. Había tenido algunos conocidos, pero su constante negativa a compartir una noche de copas, unos cafés o un picnic en algún parque, terminaron por espaciar las invitaciones hasta que dejaron de llegar.

Se pregunta si Renzo la reconocería, si miraría la luna pensando en mamá como ella lo hace mirando la luna de papel, sintiendo una congoja que se manifiesta físicamente como un pinchazo en el alma.

Sale del Clínico al cabo del rato. Andando hasta el Intercambiador de Moncloa por la calle solitaria, le parece oír unos pasos contundentes que se acercan a ella con velocidad. Acelera. Posiblemente son solo transeúntes con el mismo destino, pero una inquietud indefinida se apodera de ella.

Los pasos incrementan el ritmo a la vez que los suyos. El temor sube amargo desde la boca de su estómago a la garganta. Echa a correr, alcanzando los arcos frente al Ministerio del Aire. Los pasos corren tras ella. No quiere mirar atrás. Ya vislumbra el edificio acristalado del Intercambiador. Unos metros más…

Alcanza la puerta sin aliento. Escucha el bombeo rápido de su corazón, como un tambor cuyo sonido in crescendo retumba en sus oídos. Ya ve las escaleras mecánicas que llevan al vestíbulo, donde se concentrarán los más madrugadores que van a su trabajo. Solo un poco más…

Pone el pie en la escalera, el pánico y la adrenalina abandonando casi su cuerpo con un suspiro de alivio.

Imagen de Okan Caliskan en Pixabay.

Una mano en su hombro que la gira bruscamente, la coge por los brazos con fuerza, la zarandea y la empuja escaleras abajo. Mientras cae, piensa que esa cabeza rapada le resulta familiar. Escucha algo como «tú a mi novia no le buscas líos, india de los cojones». Pero no lo procesa. Apenas tiene tiempo de pensar en un niño con un oso mirando la luna por una ventana, antes que todo se vuelva negro.

La gente del vestíbulo corre al pie de la escalera. Un hombre, mientras se agacha a socorrer a la mujer tendida en un charco de sangre que brota de su cabeza,  ve pasar una pareja que mira con regocijo mientras él le dice a ella, que responde con esa risita tonta típica de adolescente enamorada «Una menos. A ver si se van todos a su país».

Allá en Perú, Renzo ha despertado llorando. Siente como frío en la sangre. Su padre entra en el cuarto y le toma en sus brazos. Le consuela y vuelve a dejarle en su camita. Abre un libro y comienza a leerle un cuento que habla de retornos esperados, de vidas de ensueño, de amores eternos.

Foto de Nitin Arya en Pexels.

En Madrid, “20minutos” informa que una mujer ha sufrido un aparatoso accidente en las instalaciones de la Red de Transporte Público. Al año se produce un porcentaje de accidentes similar a…

Todas las veces que nos dijimos adiós – G.G. Velasco

Nota: Tal vez la estética esté un poco rara. En esta reseña he intentado seguir las instrucciones de inclusión que nos trajo Lehna Valduciel para facilitar la lectura a personas invidentes, evitando utilizar el formato predeterminado para citas y entrecomillados, sin cursivas, enlaces a la vista y añadiendo descripción de imágenes. Si no lo he logrado del todo, irá mejor con la práctica, e incluso perfeccionaré la estética sin omitir la inclusión. Gracias por compartir conmigo este viaje para mejorar las cosas y seguir leyendo pese a que no quede muy <<bonito>>.


<<La novela que tenéis entre manos nace justo de ello: de un beso nunca dado, de una eternidad particularmente interminable y de un silencio demasiado prolongado.(…) este libro es el particular cyborg que yo mismo me he encargado de enviar al pasado para tratar de reencauzar desde la ficción un presente y una realidad en serio peligro de empantanamiento.

G. Velasco, G. . Todas las veces que nos dijimos adiós (Spanish Edition) (p. 6). Edición de Kindle.>>

Veamos, ¿qué os parece si le damos un poquito al romance? Espero que aquellos a los que no os llama demasiado este género no huyáis despavoridos ante mi recomendación. Si acaso fruncid un poquito el ceño preguntándoos por qué a esta Eremita le da de nuevo por proponer novelitas rosas, y luego asombraos cuando descubráis que no es así en absoluto. El autor de esta novela no es de esos que limitan su narrativa a aquello de chico con problemas conoce a chica con carencias o viceversa, se encuentran, se desencuentran drama mediante, y después son felices, comen perdices, y se convierten, por obra y gracia de su amor, en seres humanos objeto de culto y ejemplo para los libros de autoayuda y coaching emocional. O tal vez sí, al menos en parte de la trama, pero con más, con mucho más.

Diría que es apta para ser leída tanto por los seres con cromosoma X dominante como por los de cromosoma Y – Me váis a perdonar, pero qué difícil es escribir de forma políticamente correcta en cuanto a distinción de características atribuidas al género, acertadamente o no, se refiere. Sobre todo ahora que hay más acepciones que hetero y homo, así es que seguiré adjudicando tendencias por predominancia cromosómica. Quizá se acerque bastante a lo que quiero expresar; aunque ahora que lo pienso podría denominarlo venusianas y marcianas… puede que fuera más poético… pero qué demonios, X e Y es más adaptable, y encima nos han dicho siempre que son incógnitas a despejar. Lo elijo así.- Madre mía, me percato en el repaso de en qué charco me he metido para evitar decir que los machos hetero no leen romántica o eso dicen. Pero ahora voy y lo dejo, no vaya a menguar mi fama de pisacharcos.

Como es mi primer contacto con la obra de G.G. Velasco, he ido a fisgar su web (https://www.ggvelasco.com/sobre_mi/) para saber quién es. He encontrado a un escritor independiente, nacido en Galicia y licenciado en periodismo, viajero impenitente y gran amante del cine. Tiene un perrito adorable llamado Floyd como homenaje a Pink Floyd (os lo cuento ahora que no me está mirando Mico con esos ojos felinos que me piden que nunca hable de perros, pero es que a mí me pueden los animales, qué le voy a hacer)

Todas las veces que nos dijimos adiós es su séptimo libro publicado. Cuenta en su haber con otros títulos como Nadie vendrá a rescatarnos (https://amzn.to/2QyxDtt), finalista del Premio Literario Amazon 2019, y parece ser un explorador, no solo del mundo, sino de diversos aspectos de la psique humana que plasma en forma de novela, ya sea negra, misterio, thriller… o romántica como en el caso que nos ocupa.

<<A veces basta con cuatro horas de especial trascendencia y un puñado de canciones para definir el sentido de toda una vida…

Cuando Selene Ézaro y Elio Quirán se ven obligados a separarse tras haber disfrutado de varias semanas inolvidables juntos en la Florencia de 1998, ambos protagonizan una de esas horas clave, pero lo que ninguno de ellos imagina es que solo será la primera en que se digan adiós, pues el destino, cuyos planes parecen seguir una misteriosa agenda propia, aún les tiene reservadas algunas despedidas a contrarreloj más.

Todos esos momentos decisivos componen, a lo largo de cuatro décadas, cuatro estaciones, cuatro países y cuatro bandas sonoras distintas, una conmovedora historia de amor en tiempo real, con un trasfondo autobiográfico insólito en el género, destinada a encoger el corazón de quienes todavía creen en la excepcionalidad de ciertas emociones.

Sinopsis de la contraportada>>

Velasco comenta en redes sociales a sus lectores habituales que esta novela <<no tiene nada que ver con lo que esperabais de mí>> Y esto os lo cuento queridos míos, por si algunos ya le habíais leído, puesto que yo parto sin prejuicios al ser el primero de toda su obra para mí. Ya avanzo que no será el último.

Es un libro con banda sonora, que el autor ha incluido al principio de las cuatro etapas en las que transcurre la trama. En forma de lista de reproducción en Spotify, con código de barras, acompaña y complementa la lectura, ya que la música referenciada ayuda a contextualizar las escenas, a la evocación, y es una parte esencial en su desarrollo. Una novela en la que se invita al lector a usar un sentido más. Pink Floyd, Battiato, Garbage, Aerosmith… canciones que no resultarán desconocidas al lector de mi generación, excepción sea hecha de ciertas inclusiones culturales islandesas de las que Velasco es admirador, que yo particularmente desconocía y me agrada descubrir.

Inciso: ya sabéis que mi frase favorita durante el cálido, desértico, tórrido verano madrileño es <<El año que viene, en Abril emigro a Islandia hasta Noviembre>> Lo haré. Algún día.

Viene al caso, especialmente Battiato, pues a lo largo de la historia podremos afirmar casi con seguridad que Elio es para Selene, y Selene para Elio, el sol y la luna, sus propios Centros de gravedad permanentes (título de una de sus canciones más conocidas).

La primera etapa, narrada desde el punto de vista de Elio, transcurre en Florencia, donde los jóvenes protagonistas se conocen en una escuela de idiomas. Podríamos decir que trata de inseguridades y besos anhelados y no dados. Los protagonistas viven su primera veintena, descubriendo el mundo y descubriéndose, dudando si lo que sienten es producto de un amor de verano en un entorno libre, asumiendo que es más y cuestionándose si <<Marcelino>>, eufemismo que Selene usa para referirse al destino predeterminado, volverá a cruzar sus caminos.

La segunda etapa, diez años después, narrada desde el punto de vista de Selene, se da en un lugar y circunstancias que nosotros, lectores, no habríamos podido imaginar como relacionados con ella. Narra un reencuentro más amargo que dulce y la constatación de los sentimientos que nacieron en la lejana Florencia, una vez más irresolutos. Sin embargo deja en esta lectora una sensación como la que describe Elio en la primera parte… ¿es cierto o es la sublimación de un amor de verano por parte del protagonista masculino? :

<<El carrusel de emociones contradictorias que acababa de zarandearme era lo más parecido a una esquizofrenia que había vivido nunca: casi como un péndulo, mi mente había oscilado en un mismo minuto de estar segura de que Selene, en cierto grado, también me deseaba a derretirse como un reloj de Dalí ante la perspectiva de que lo anterior solo hubiera sido una bonita película que yo mismo, con mi característica inclinación a envolver la monotonía de un aura épica, como en las películas, había orquestado en mi cabeza para no tener que aceptar la cruda realidad.

G. Velasco, G. . Todas las veces que nos dijimos adiós (Spanish Edition) (p. 31). Edición de Kindle.>>

Otros diez años pasan hasta la tercera Etapa, con Elio narrando en primera persona desde Japón, su residencia tras años viajando por el mundo y recuperándose de la depresión en que le sumieron varias circunstancias confluyentes. Con una bellísima descripción de Japón y sus tradiciones, otro amor en escena y una Selene ausente pero siempre presente en Elio, <<Marcelino>>, ese caprichoso indicador de lo que debe ser, usa todos los recursos a su alcance, incluídos fenómenos naturales, para impedir con contundencia lo que no debe ser y dar lugar a la cuarta etapa. Debo decir que leer este capítulo ha sido vivir una mezcla de El camarote de los hermanos Marx y aquella comedia romántica de 1999 interpretada por Sandra Bullock y Ben Affleck, Fuerzas de la naturaleza. Tan delirante que pese a lo dramático de la situación, resulta realmente hilarante.

«And even though our love is doomed», decía su parte más lograda, «even though we´re all messed up. We´re still waiting for tomorrow. We are still aching for tomorrow…».

G. Velasco, G. . Todas las veces que nos dijimos adiós (Spanish Edition) (pp. 187-188). Edición de Kindle.

Garbage. Even though our love is doomed.

La cuarta parte va a transcurrir en México. Y digo bien cuando utilizo el futuro, pues es el año 2028. Durante la colorida festividad de Los Muertos.Un reencuentro. Al partir, un beso y una flor como en la canción de Nino Bravo. Un Siempre. Un Nunca. Un Hasta Siempre. Tal vez un hasta nunca… porque:

<<—Nadie que haya cumplido sus sueños se dedica a escribir. Tal y como yo lo veo, la literatura es precisamente una forma alternativa de cumplirlos. —O de verter sobre el papel la frustración de no haberlos cumplido. —Eso también, claro.

G. Velasco, G. . Todas las veces que nos dijimos adiós (Spanish Edition) (p. 226). Edición de Kindle.>>

He leído una fantástica y atípica novela ¿romántica? sobre un amor que es porque no fue. Dos personas cuyo <<centro de gravedad permanente>> vital es amar el enamoramiento de los veinte años; esos sentimientos y sensaciones sublimadas que uno no vuelve a vivir en los treinta, cuarenta, cincuenta… cuando la vida nos atempera, ni conserva cuando se consuma, enfrentado a la realidad y al peso de la cotidianeidad y la costumbre.

Si a ello le unimos el aderezo de verlo literariamente narrado en un libro, en vez de en la consulta de un psicólogo, tenemos, me vais a permitir que me repita, pero esta vez sin interrogantes: Una fantástica Novela Romántica. No al estilo de Danielle Steele, ni tan siquiera de las Brönte, sino del movimiento literario romántico que pondera el sentimiento sobre los que lo sienten.

¿Autobiográfica? Puede que tenga retazos, o alguna historia haya servido de inspiración al autor… (si llega a leer ésto quisiera ver una foto de su mano y muñeca; quien lea la novela entenderá)

Elio, Selene, la música y un amor florentino son sus personajes protagonistas. Hay otros, pero son mero atrezzo en la historia. Historia cuya calidad va in crescendo en cada capítulo hasta llegar a su gran final, en que el autor establece casi un diálogo revelador con el lector a través de sus personajes. Bueno, y está Rita. Todas tenemos o hemos tenido una Rita en nuestra vida, la mejor amiga a la que nunca le parecen bien nuestras parejas.

He disfrutado la historia. Quizá me haya impacientado en ocasiones con una narrativa descriptiva larga del entorno queriendo desenlaces, acción, ver qué pasa. Hasta que he parado y he visto que, como buena viajera/lectora, el proceso consiste en saborear el camino/el detalle hasta llegar al destino/la conclusión. La puesta en escena de Velasco, con sus descripciones de lugares y sensaciones, tiene tanta belleza como el argumento en si mismo. El mismo Elio lo dice en la cuarta parte:

<<—La acción, claro —rezongó entretanto—. Todos adoramos la acción cuando nos enfrentamos a una historia y pocas veces nos damos cuenta de que los disparos, las explosiones y todos esos trucos tan efectistas casi nunca son lo verdaderamente sustancioso.

G. Velasco, G. . Todas las veces que nos dijimos adiós (Spanish Edition) (p. 234). Edición de Kindle.>>

Sin duda, una buena novela. Va el link de descarga, como siempre: https://amzn.to/31EJwEo para la versión kindle y https://amzn.to/31EepZH para la versión en papel.

Id por la sombra. O no, paraguas que hay tormentas este finde.

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  • ISBN-10 : 1651831122
  • ISBN-13 : 978-1651831120
  • Dimensiones del producto : 13.97 x 1.88 x 21.59 cm
  • Editorial : Independently published (12 agosto 2020)
  • Peso del producto : 449 g
  • Idioma: : Español

La página en negro

Nueva por estos lares, pasito a pasito, sin prisa, sin hacer ruido.

Cuando me ofrecieron participar en semejante locura no me lo pensé dos veces, ni siquiera le eché una apuesta a mis neuronas por si alguna había entendido dónde nos metíamos. A veces pensar cuesta demasiado, cuando en lo único en lo que piensas es en expresar. Nadie te salva de la incomprensión, igual que es imposible entender a todo el mundo. Escribir es una extraña mezcla entre soltar entrañas y retener pinceladas de vidas soñadas. Entregamos nuestro corazón en cada palabra y las malas lenguas dicen que nuestras heridas rezuman tinta, una densa capa de alquitrán con la que sepultar lo que verdaderamente somos.

En una sociedad que corre como el viento, la palabra es la traidora por excelencia y su sombra se alarga más allá de cualquier historia. Nos mentimos a nosotros mismos si creemos que ya lo hemos leído todo, siempre hay algo por contar y la mayoría de las veces se esconde entre líneas. La caza de un tesoro a medio descifrar entre páginas y páginas de una historia escondida. ¿Quién te inspiró? ¿Quién te hizo llorar? Los escritores guardamos con recelo esa parcela íntima y, sin embargo, la regurgitamos en cada historia creyendo que aquel que confiesa sus pesadillas lo apartarán de ellas para siempre. Somos ilusos, por si no lo habíais notado aún. Pero por encima de todo, somos soñadores, criaturas mitad humanas mitad magas, convirtiendo cada historia en pura fantasía. Hechizos, sortilegios y conjuros que atraviesan el papel o la pantalla y te calan el alma, porque si te gusta un libro no es por casualidad, estás hechizado por su magia y ahora solo te queda rendirle culto y esperar como un enamorado más a que se termine de escribir la saga…

Imagen de PIRO4D en Pixabay

Prosa poética o la forma de versificar la vida.

Todo en derredor es un oscuro vacío que tiembla y sangra. Te miro y me miras, aunque sé que tus ojos no me ven desde hace semanas. Postrado en esa cama que solo reconoce el dolor y la fragilidad del cuerpo, apenas pareces un niño encaramado a la ventana. ¿Por qué no saltas? Hay un millón de razones por las que lanzarse al abismo de esta caída sin fin, de abandonarte a la derrota y dejar que la luna pernocte por siempre en tu regazo, de lamerte las heridas ahí abajo.

Y, sin embargo, aguardas con el silencio blandiendo su legado, un eco lejano que solo escucha sus propios pasos. Un solo motivo para quedarte a mi lado. Lo exhalas por la boca en un grito de enfado. El demonio solo calcina cuando le das la espalda y chillas, de ti solo cenizas, sembrando con tu cuerpo un campo de infinita soledad.

Dame la mano. Un puente que cruza de brazo a brazo, una alianza muda de cada gesto, de cada beso robado, de todos esos momentos que la vida ha sepultado. Fuimos héroes en el pasado, porque siempre luchamos por los sueños y nadie aún nos ha derrotado. Somos la gloria desdibujada en el espejo, esa imagen retorcida que solo muestra la oscuridad. Ningún cristal te abrirá en canal y mostrará tus entrañas, si acaso las venas desmenuzadas como carmesíes lianas al viento, tras un remoto lamento que nadie escuchará. Somos el equipo perfecto, el dolor y las ganas de llorar, pero mira por encima del hombro y descubre quién llega por detrás. Nadie sale indemne de la vida y tú como cualquier otro… volverás a soñar.

Negra como la sepultura, como las horas muertas esperando a tu vera; como el oscuro vacío que se abre en tu boca, cuando tus labios temblorosos pronuncian esa palabra rota. Negra como los cuervos que graznan en mi ventana, como esa luna de plata que llora estrellas de madrugada. Negra como el eclipse que nos devuelve la noche profana. Negra como el alma justo antes de estallar en llamas. Negra como la esperanza huyendo asustada. Negra solo negra, ruin y torpe es mi alma.

Negra como el azabache de tu pelo, como esas pupilas que me escrutan, conquistando todo mi cuerpo. Negra como el mar cuando el sol se ha extinguido, como esa carencia de color que baña el cielo dormido, como esa puerta entreabierta donde aguarda lo desconocido. Negra la noche de donde venimos, y negra la muerte a la que desafiamos al dormirnos. Negra la pesadilla que acecha, negra la pena temblando entre tus dedos. Negra como el ébano de tu piel donde solo brillan estrellas. Negra solo negra, brillante oscuridad sin mácula.

Imagen de A Owen en Pixabay

La vida nació de la negra oscuridad…

Fantasía: moderna vs. tradicional

Qué mejor para estrenar mi nuevo y flamante puesto de becario colaborador en el no menos nuevo y mejorado Redondal que coger uno de mis viejos artículos, hacerle un lifting y presentarlo aquí como nuevo. En Hollywood lo hacen constantemente y ellos se limpian el melocotón con billetes. Pero, en fin, lejos de mi ánimo engañar a nadie ni irritar partes de mi anatomía con dudosas prácticas higiénicas. Esta primera ronda de entradas del nuevo staff de becarios colaboradores de El Redondal ha recibido la bendición de La Eremita, en esta ocasión caracterizada como Hades, para que reciclemos viejas glorias antes de empezar a ponernos en materia. Y yo, ni corto ni perezoso, le he hecho caso.

4 contenedores de reclicaje en un parque de Moscú.
Hay que reciclar, incluso en cirílico. ¡Por el planeta!

En esta entrada hablaba de un tema que me interesa especialmente y que me ha quitado el sueño en alguna ocasión durante los largos meses de revisión y reescritura del manuscrito de mi primera obra. Ese tema no es otro que la eterna discusión entre lo nuevo y lo viejo, la originalidad contra lo ya establecido y, tal y como reza el título de esta entrada, la fantasía moderna opuesta a la tradicional. Y es que es un tema que preocupa tanto a autores como a lectores. Porque lo habitual nos da seguridad, pero cansa, y lo nuevo ilusiona, aunque como dijo el gran Oscar Wilde, lo demasiado novedoso suele ser contraproducente.

En mi caso mi preocupación venía derivada de una sencilla premisa: mi obra, debido a los largos años que pasé escribiéndola, venía lastrada por unas influencias y una concepción de la literatura fantástica del siglo pasado. Eso hizo que perdiera muchísimo tiempo reescribiéndola para que estuviese más acorde no sólo a los tiempos actuales sino a cómo había cambiado yo mismo con el transcurso de los años.

Viejas fantasías

Lo viejo. ¡Puaj! Eso no mola nada, ¿verdad? Bien, pues quizá debería porque todo, y todos, nos encaminamos en esa dirección. Canas, patas de gallo, decir esto no mola en pleno 2020… Pero hablamos de literatura fantástica, no de las diez o doce canas cuarenta o cincuenta canas que, por supuesto, no me están saliendo en la barba. Eso sí que es una fantasía. En cualquier caso, ¿qué nos aportan las obras del siglo pasado? ¿Por qué molestarse en leerlas o, si eres un autor, en inspirarse en ellas o tomarlas como modelo?

Podría acabar la discusión aquí mismo usando el comodín de Tolkien (reductio ad Tolkienan. Si no existe, alguien debería inventarlo). Es decir, pocos lectores y ningún autor, por muy imberbe que sea, desconocen la obra de Tolkien. Es universalmente reconocida y valorada, como clásico que es. Eso no significa que no esté superada en muchos aspectos, no en vano es literatura de su tiempo, pero es, y siempre será, una referencia para los que amamos la literatura fantástica porque su sentido de la maravilla y su complejidad como obra son únicos y, por lo tanto, irrepetibles.

Pero no solo de Tolkien vive el lector. Tenemos verdaderas joyas, que a mí me han marcado aún más, como las Crónicas de la Dragonlance, La Rueda del tiempo, Añoranzas y pesares, Las Crónicas de Belgarath, El señor del tiempo, El ciclo de la Puerta de la Muerte… Sería imposible catalogarlas todas con una etiqueta genérica. Las hay muy bien escritas, con temas profundos y maduros y personajes inolvidables. Otras se circunscriben a obras seguidistas de la literatura de Tolkien, pero generalmente con algún punto de vista novedoso que aportar. Si algo bueno tiene la fantasía publicada en los 80 y 90 es que, y a pesar de que he leído cosas que no creeríais, mantenía unos filtros editoriales que en general le aseguraban un mínimo de calidad. Además, me parecían obras sinceras, quizá más torpes que las obras actuales, pero más sinceras.

Aunque, como he dicho, en ocasiones se hacían repetitivas, pues demasiadas de ellas reproducían el viaje del héroe al milímetro y la estética de El Señor de los Anillos al fotograma. Aún así, la mayoría eran obras valiosas por sí mismas. Vale la pena leerlas si no lo has hecho.

Una nueva esperanza

Y llegamos a lo nuevo, a lo moderno. Es difícil poner la frontera entre lo viejo y lo nuevo. ¿Es Harry Potter fantasía antigua, moderna, precursora o va a su aire? ¿Y Malaz? Los abanderados de esta nueva fantasía son Sanderson, Cook, Abercrombie, Ericksson y, por supuesto, George R.R. Martin. Pero imagino que todo eso lo sabes, si eres un lector habitual de fantasía y has leído algún libro en los últimos diez años.

En cierto modo, la literatura fantástica actual es una reacción a la antigua. Es matar al padre, Tolkien, y huir del espíritu de la literatura de los ochenta y noventa, del viaje del héroe. Sanderson se jactaba tras escribir Elantris, su ópera prima, de no seguir el esquema del mito del héroe desarrollado por Joseph Campbell. Una gran parte de los autores intenta evitar como la peste los clichés tolkienianos, que eran la corriente mayoritaria durante las décadas anteriores. En pocos libros actuales verás elfos, orcos y magos de barba puntiaguda, sabiduría insondable y túnicas de diferentes colores. La fantasía urbana y moderna ha ganado muchísima fuerza, compitiendo de tú a tú con la fantasía épica.

Uno de los cambios más importantes, a mi juicio, ha sido el aparente abandono de las polaridades y la inclusión de los tonos grises. Ya no existen los caballeros blancos ni los nigromantes oscuros. Ahora los caballeros son sucios, pendencieros y malhablados, y los nigromantes tienen una trágica historia de abusos a sus espaldas que los hacen ser como son. Ya no existen los absolutos o, al menos, no son tan evidentes como antes. Nuestra óptica ha cambiado y valoramos más las complejidades de la personalidad de los personajes y de la psique humana. Y es que, aunque no lo parezca, la fantasía es uno de los géneros más exigentes en cuanto a la verosimilitud de los personajes y sus motivaciones.

El grimdark es el máximo exponente de esta tendencia, un tipo de literatura que tiende a lo oscuro, al uso del humor cínico y a lo violento. Se podría definir como una vuelta de tuerca a la corriente de “realismo” imperante en cuanto a la caracterización de los personajes de la que acabo de hablar, pero llevándola más allá hasta adoptar un aire de fatalidad y pesimismo. El hombre aquí vuelve a ser un lobo para su propia especie y pocos gestos nobles, bondadosos o altruistas vamos a poder encontrar. La ambientación, por tanto, suele ser oscura, miserable y sucia. A veces los autores abusan tanto de ella, que lo único que quieres es que un meteorito deje el mundo hecho un solar, porque no parece haber ni un solo personaje que no sea un auténtico cabronazo.

Cersei Lannister con una sonrisa presuntuosa.
Me ha parecido que alguien se acordaba de mí… y de mis muertos.

¿Es oro todo lo que reluce?

Una vez puestos en antecedentes, la pregunta es inevitable: ¿qué me puede llevar a mí, como autor, a utilizar recursos y elementos de las obras de fantasía más tradicionales cuando tengo a mi disposición los de la fantasía moderna? Y es una pregunta que vale también para los lectores, aunque claro, los gustos de cada uno son algo muy personal y subjetivo. Pues bien, si miramos con algo más de atención veremos que las diferencias entre lo actual y lo antiguo no son tan notables como pueda parecer en un primer momento.

Para empezar, hablemos del Tolkiencidio (no me odiéis por estos chistecitos al nivel de Arturo Valls). Tras más de cincuenta años de hegemonía sobre el panorama de la literatura fantástica, Tolkien debía ser superado, pero eso no significa que deba ser rechazado. Aunque había mucho maniqueísmo en El Señor de los Anillos, no es menos cierto que también había una gran complejidad. Veo a muchos autores nuevos que tienen alergia a cualquier cosa que huela a Tolkien, pero también veo a muchos otros que siguen publicando obras que son un calco de la Tierra Media. Ya sabéis: el señor Oscuro Melkätor porta la terrible espada Eonäth a la lucha contra el rey de los elfos, Eldelbar (me ahorraré el chiste) montado en la última cebra cornamentada, Glaindraur. ¿Te suena? Apuesto a que sí, y es por eso por lo que hay que superar a Tolkien. Pero, como decía, superar no es rechazar. Lo ideal, como casi siempre, es alcanzar un punto medio. Tomar lo bueno, lo que sigue funcionando, lo que nos resuena y nos gusta, y desechar aquello que ya no funciona como antes.

El viaje del héroe, ¿está superado o sigue estando vigente? En realidad, esta es una pregunta sin pies de cabeza, ya que el viaje del héroe no es una moda ni una mera estructura literaria. Es algo inherente a la condición humana, un mito universal que habla de nosotros, de la superación, del paso de la infancia a la madurez, del desarrollo personal y espiritual y, por lo tanto, no puede ser descartado ni rechazado. Sanderson al final admitía que el viaje del héroe sigue presente en sus obras, solo que era capaz de presentarlo de formas que le pareciesen novedosas al lector. Es decir, quizá tu protagonista no sea pelirrojo, quizá no sea huérfano, quizá no sea El Elegido y posiblemente tampoco deba partir de su granja en las montañas a un viaje alucinante acompañado de 12 enanos, pero lo que es seguro es que de alguna forma seguirá algunas, o muchas, de las pautas del arquetipo del héroe.

Cortar, añadir y mezclar

Ya habrás imaginado que soy un defensor de la idea de tomar lo mejor de ambos mundos, de hacer fantasía moderna, pero no como una reacción a lo tradicional, sino como una evolución de esta. Cuando las ideas se agotan y lo de siempre se vuelve monótono y repetitivo, hay que buscar nuevas metas y maneras de hacer las cosas, cierto, pero aprovechando el bagaje acumulado y la experiencia ganada.

La fantasía, especialmente la fantasía épica, llegó a un punto cercano al agotamiento tras la década de los 90. En mi caso, durante aquellos primeros años del milenio apenas leí nada del género, con honrosas excepciones como Canción de Hielo y Fuego y La saga de Geralt de Rivia. Con los años esas visiones novedosas de la fantasía han ido creciendo y normalizándose, alejándose de maniqueísmos y convenciones, aunque, como hemos visto, pocas veces han supuesto una verdadera ruptura con lo anterior.

Como lector esta es una época fascinante para la fantasía. No solo tenemos una variedad increíble de temas, géneros y, atención, desde hace unos pocos años ha empezado a surgir una ola literaria que nos trae a magníficas autoras y obras de grupos culturales distintos al occidental, sino que también la fantasía, junto a la ci-fi están de moda en el panorama audiovisual. Juego de Tronos, la serie, ha abierto el camino hacia el género a un gran número de neófitos y su concepto de la misma ya no es tanto la lucha del Bien contra el Mal, sino las intrigas, los asesinatos, el sexo y qué personaje es más cabrón y rastrero. Al fin y al cabo, dicen que la literatura no es más que el reflejo del tiempo en el que vivimos.

Pequeños detalles logran grandes experiencias

Gracias, mil gracias por compartir estas cosas en las que no solemos caer. Iremos haciendo lo posible.

Viviendo Entre Dos Mundos

Un hombre en actitud pensativa sentado frente a un ordenador. A un lado tiene un cuaderno y un lápiz, una taza de café y un pastel de manzana. Imagen libre de derechos tomada de pxfuel


Dedicatoria

A todos los que añadís vuestro granito de arena para cambiar realidades y mejorar la experiencia eliminando barreras… Gracias totales, sois los mejores.


«La inclusión puede ser una criatura mitológica, fantástica o convertirse en realidad;
Todo depende de que cambies tu forma de pensar». Lehna Valduciel

Ni me conoces ni te conozco. Da igual. La experiencia que quiero compartir contigo es mera solidaridad entre colegas. Perdona, todavía no me presento. Mi nombre es Gonzalo; soy un lector empedernido que alguna vez soñó con tener un espacio literario donde compartir mi experiencia subliminal con las historias que me han llegado al corazón.

Lo logré, en efecto, tengo un blog literario; un rincón personal donde escribo reseñas, hago entrevistas, invito a retos literarios y escribo de vez en cuando, si la inspiración me llega de visita.

Ahora que ya me he presentado deja que…

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Su forma de ver el mundo – relato –

Me gusta imaginar el cielo como un escudo de bronce con el que trato de proteger todo lo que un día viví aquí, lo que aprendí en este lugar privilegiado. Lo envuelvo entre los suaves contornos del sol del ocaso, entre la fresca hierba que flanquea los caminos enlosados de piedra gris y entre los bosques que se extienden allá en la lontananza, encerrando el valle, abrazándolo. Después, el astro rey empieza a descolgarse sobre el firmamento, sus rayos oblicuos proyectan una luz anaranjada a través de las nubes que le confiere al mundo un aspecto dorado. Como esos tesoros que buscan los hombres y que parecen poseer más valor cuanto más brillan, cuanto más pesan. Así guardo yo esa vida de recuerdos que late en el silencio de este sitio.

Cuando él llegó, yo ya vivía aquí, y desde el primer día en que lo vi, me fascinó por completo. Me podía pasar las horas muertas mirándolo. Solía venir todos los días con su cámara de fotos e invertía largos minutos en buscar el mejor enfoque, el ángulo más favorecedor, aquel que capturase toda la esencia de lo que encierra cualquier cosa, por insignificante que parezca. Sin duda alguna, ponía mimo en lo que hacía y eso dejaba patente su amor por la fotografía.

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Free photos (Pixabay).

Si hablaba con alguien, solía explicarle que en aquellas imágenes, capturaba momentos únicos que nunca antes habían sucedido y que nunca más volverían a suceder, aunque en los breves lapsos del inconmensurable tiempo, las diferencias no pudieran apreciarse. Yo lo oía hablar con esa voz serena y pausada, y aunque no entendía bien a qué se refería, escucharlo era como el arrullo del agua en una tarde de verano, como muchas de esas que fueron testigo de nuestras meras presencias.

Me encandilaba verlo con aquella sonrisa tranquila que parecía no ser consciente de todo cuanto irradiaba, de la luz que podía concederle a un día gris solo con la forma que tenía de mirar el mundo, de ver las cosas.

En cierta ocasión lo sorprendí fotografiándome. Nunca se había acercado lo suficiente como para que yo pudiera imaginar que le gustaba, que algo en mi banal presencia pudiera llamar su atención, pero nunca se escondió para hacerlo. A partir de ese momento, parecía haberse centrado solo en mí. Desde diferentes posiciones, más cerca, más lejos, empezó a fotografiar distintas partes de mí y yo no podía creerlo. No me molestaba en absoluto. Al contrario. En aquel maravilloso universo de colores, formas, ángulos y tonalidades, yo era tan vulgar que nunca entendí su predilección hacia mí. Jamás cruzaba una palabra conmigo. Solo se limitaba a colocar su cámara de fotos y captar mi esencia desde uno y otro lado. Y yo me sentía la criatura más fascinante del mundo, única, especial, dueña de una luz diferente que nadie más era capaz de proyectarle.

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Larisa-K (Pixabay).

Después, desapareció. Sin más, sin previo aviso, sin una razón que pudiera justificar su ausencia, me faltó la luz de sus ojos, sus perenne sonrisa; me faltó el aire mismo. El tiempo me trajo un vacío extraño vestido de soledad. Nunca antes la había sentido de ese modo, tan pesada, tan profunda, casi asfixiante.

Hasta el valle llegaban muchas personas todos los días, especialmente en las apacibles tardes de primavera y en las calurosas noches de verano, cuando el cielo se vestía de lentejuelas y el titilar de las estrellas emulaba mi propio temblor. Nunca la soledad fue completa de un modo físico para mí y sin embargo… nadie miraba las cosas de esa forma especial en que lo hacía él, con la curiosidad de un niño y la pasión de un enamorado, con la latente nostalgia de un viejo o la admiración de quien tiene algo único ante sí. Y en esos días aciagos me aferré a la idea de que la luz de las cosas irradia en los ojos de quienes las miran y las admiran, que por uno mismo, nadie es capaz de brillar; ni siquiera las estrellas que se habían apagado para mí por más que un fuego devorador las prendiera allí, en esa distancia imposible.

Y en su ausencia me hice fuerte. El paso del tiempo convirtió en costumbre la soledad y yo simplemente tomaba aire y volvía a soltarlo; me limitaba a transcurrir con la normalidad que me correspondía, sin aquella corona, sin aquel aura que, de algún modo, él había puesto a mi alrededor.

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As-Toko (Pixabay).

Cuando ya no lo creí posible, cuando las nieves del invierno habían encallecido heridas que la lluvia había sanado y el calor había quemado, cuando la primavera sonaba tan lejos que la sentía ajena a mí, regresó.

Su vuelta fue diferente. Consigo ya no traía la cámara de fotos ni buscaba ángulos ni encuadres ni luces ni matices. Sus ojos dorados se parapetaban tras unos oscuros cristales que enjaulaban una luz ausente. Había perdido la vista.

Al principio daba paseos cortos sin salirse del las blancas piedras, como si siguiendo su trazado adquiriera una seguridad necesaria. Seguramente lo hacía. Durante aquellos días ni siquiera se mostró consciente de mi presencia; no podía hacerlo, aunque de algún modo supiera que yo seguía ahí, aunque hubiera sabido que siempre estaría ahí, esperando. Y si la luz partía de los ojos que miraban, yo ya no poseía brillo alguno para él. O eso creí.

Poco a poco y a medida que se familiarizaba con los pasos que contaba, fue atreviéndose a abandonar el camino y a trazar los suyos propios. Se acercó y empezó a pasar largas horas sentado en aquel sencillo banco, a mi lado. No decía nada. Solo se sentaba allí y dejaba que las tardes se hicieran noche. Entonces volvía a levantarse y se marchaba. Y lo hizo así durante más de cuarenta años.

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Yummymoon (pixabay).

Sus silencios me parecían solemnes y yo me limitaba a acompañar sus horas, de igual manera. Poco a poco empezó a hablar y aunque muchos lo tomaron por loco, el sonido de su voz volvió a despertar en mí toda aquella luz que un día me habían dado sus ojos. Solía explicarme cómo imaginaba el mundo que un día lo había enamorado y aseguraba mantener clavada en su alma la más mínima esencia de cada cosa, de cada flor, de cada brizna de hierba o de cada nube del cielo. Incluso de mí. Describía fielmente cada elemento y cuando algún detalle no se ajustaba a la realidad, en su voz y en su imaginación, era mil veces más maravilloso.

Cerraba los ojos y hablaba del sol del ocaso, dorado, brillante, tiñendo el cielo de un ocre antiguo. Hablaba de los lejanos árboles, superpuestos sus verdes, jugando sus tonos unos con otros hasta conformar un lienzo de acuarelas con los primeros tonos anaranjados del otoño. Incluso era capaz de describirme a mí, tal y como me recordaba. Añadía nuevos detalles en mi fisonomía que, sin duda, debía haber acusado el paso del tiempo, no como algo que diezmase mi belleza, sino como algo que la fortaleciera, que la hiciese más regia y serena.

Y entonces comprendí que la luz en las cosas hermosas ni siquiera irradia de los ojos que lo miran, sino del corazón que lo siente porque en ese particular paraje dentro de sí mismo, el mundo era aún más hermoso que aquí fuera. Y así sería siempre.

Por eso, aunque él ya no está y su ausencia es ahora irreversible, no he dejado de ver el brillo en las cosas ni su luz ni su belleza. Mi copa sigue ofreciéndole sombra al banco que ocupó durante tantos años y su compañía, de algún etéreo modo, sigue aquí. Porque él me enseñó a ver el mundo a través del corazón, de esa luz diferente que desprenden las cosas, de cómo las sentimos y cómo las imaginamos. Y en ese universo de matices, hasta las ausencias tienen un color que las convierte en presencias. Y aunque ni mi tronco ni mis hojas tienen la capacidad de ver, percibo cada brizna de aire con el color con el que él me la describió. Con su forma de ver el mundo.

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huevocosmico (pixabay).

Desde el Redondal, entre bambalinas.

Seguro que tenéis tanta curiosidad, como yo, en ver a estos artistas por dentro. No, tranquilos, que no voy a rajarlos para enseñaros sus entrañas. Mmmm, espera, ahora que lo pienso eso subiría muchísimo la audiencia. No… no…, ¡es una locura! Voy a dejar el suelo perdido de sangre… Bueno, quizás si antes lo plastifico como hacia Dexter… Ufff, nah, mejor lo dejo para otro día que solo de pensarlo ya me he cansado.

Bueno, que me lio, lo que os quería contar es cómo surgió toda esta idea de compartir espacio.

Un día, de pronto, apareció Pilar diciendo que el Redondal se le había quedado grande desde que se le habían independizado los gatetes, que podríamos venir a verla más a menudo y contarle nuestras mierdas, digo las cosas que nos gustan y nos interesan. Parecía triste, pero ya os digo que ni triste ni leches. Todo había sido una treta para liarnos.

La primera en decir que sí fue Jessica; esta mujer se apunta a un bombardeo. Rubén, que pasaba por allí, dijo que casualmente el tenía un par de bombas. A la que me despisté, Diana ya estaba subida en el tanque. Yo dije que si estábamos todos locos, que ni de coña me subía yo ahí, con esa panda… Nah, en realidad fue lo que pensé y no dije, porque a la que me di cuenta, Pilar ya me había arrastrado a su lado.

Si no habéis visto esta película, Mad Max, os la recomiendo muy mucho

Ayer nos reunimos en nuestro cuartel secreto (bueno, vale en un chat…) y trazamos nuestro plan maestro esbozando nuestra hoja de ruta:

Cada uno de los artistas invitados hará una entrada mensual. ¿De qué? Yo qué sé, ¡son artistas! Dependerá de cómo se hayan levantado ese día o de lo que los haya inspirado: ya sean personas, series, películas o algún videojuego, que me consta que también juegan. Y Pilar hará lo que le dé la gana y cuando le dé la gana. Amos a lo que nos tiene acostumbrados y que tan bien se le da. Y quizás alguna cosa más, pero no voy a desvelártelo todo, porque… ¿qué sería de la vida sin un poco de emoción?

Pero, amigo, ya te adelanto que el Redondal está tan vivo como todos nosotros y que en cualquier momento nos iluminaremos con alguna gran idea y lo cambiamos todo de arriba a abajo. Vete tú a saber…

Espero que disfrutéis de este ciberespacio, al menos tanto como nosotros creándolo.

La familia y cuatro más o todas para uno y uno para todas.

Estimada Audiencia:

Nos es muy grato proceder a informarles de la ampliación del Consejo de Administración Desde El Redondal. Su utilidad reside en que facilita enormemente la convergencia y la sinergia artística del contenido. Entendemos que esta joint-venture aportará….

Vaaa, vale ya de frases encopetadas. Casi cuela ¿verdad? Igual pensabais que la gente nueva aportaría seriedad a esta casa de locos, pero no se yo si la más cuerda es la que que suscribe, me temo.

Jessica, Diana, Rebeca y Rubén se unen al Redondal. Les he perseguido por todos los ciber-rincones porque ellos lo valen, y van a hacer de este sitio algo digno de considerar. Ya nos lo han demostrado, Jessica con sus entrevistas y Rubén con su análisis de series. Diana aún no se ha pronunciado y Rebeca trabaja entre bambalinas, que es la teclitas del lugar. A saber si algun día nos habla, pues aquí todo es posible.

Dejadme que os los presente un poquito más:

Jessica es escritora, autora de Sagas como Divano y Trece Tronos. Su imaginación es tan desbordante que tiene bastantes libros autopublicados en el género de fantasía con escapaditas ocasionales a romántica. Tenerla aquí es un lujazo. Yo de vosotros esperaría cualquier cosa si un día le entra la inspiración redondalera.

Rubén, también escritor, es el autor de la saga grimdark El Trastorno de Elaranne. Su cantería de mundos es brillante. Es tímido y algo antisocial, pero cuando se pone a hacer análisis de series tiene una ironía y un sentido del humor notables. Seguro que sus aportaciones serán oro, pues es además un experto en Fantasía.

Diana, también como no, escritora de fantasía, tiene unas cuantas sagas por ahí que valen la pena. Yo he empezado Noctea, y os lo contaré el breve. Ella es dulce y pequeñita, pero cuando se pone a escribir, la tinta que utiliza en sus páginas creando sus historias es todo menos dulce. Tal vez es la más lírica de los tres, pero también la más cañera. Estoy segura de que os gustará tenerla aquí. Jessica la entrevistó recientemente para el Rendondal.

Rebeca es la mano que mece la cuna, o el teclado en este caso. Le encanta el diseño y el dibujo. Para muestra el pedazo de imagen que nos hizo para el Redondal. Pone bonitas nuestras redes y vale un potosí. vais a ver lo apañado que nos va a quedar esto a poco que coja confianza.

Cada uno haremos nuestras entradas individualmente, y la opinión de uno no será necesariamente la de los demás, pero la máxima aquí es libertad de expresión. Luego le pondremos a caldo en los comentarios si no nos gusta lo que dice o le daremos palmaditas en la espalda al autor o autora, pero aquí cada cual opina lo que quiere sin mente colmena.

Estoy segura de que vais a disfrutar con ellos tanto como lo hago yo habitualmente en petit comité, así es que poneos cómodos, pillad asiento de primera fila y a ver qué sale. No olvidéis seguirnos (columna de la derecha bajo los autores) y suscribiros a nuestro boletín quincenal. Os adelanto que merecerá la pena

Id por la sombra.

Pepita Jiménez – Juan Valera

A veces pensamos que si queremos leer novelas que nos entretengan tenemos que huir de todo aquel libro que nos recuerde, tan siquiera vagamente, a nuestro periodo escolar. Y sin embargo creo que a tal etapa le debemos los amantes de la buena lectura el serlo.

La que os traigo hoy no es una de esas lecturas obligadas en nuestra época lectiva, creo que antes se leería a Clarín, o a Perez Galdós. Miau fué mi libro impuesto, y con todos mis respetos a su maestría, a mí el cesante Villaamil y su nieto Luisito, que hablaba con Dios de sus problemas me parecían infumables, tal vez porque por edad me importaba un comino conocer la sociedad de finales del XIX. A partir del Renacimiento la Historia e historia no me llamaban nada la atención. Y particularmente en literatura el Realismo me parecía, a mí que andaba soñando con unicornios – o gatos tristes y azules – eso, demasiado realista, valga al redundancia.

Craso error. Hoy creo que me gustaría releer a Galdós, y recrear también en mi imaginación esa España ingeniosa que nos dejó anécdotas tan hilarantes como ésta:

Isabel II

Cuando se armó la de Dios para derrocar a Isabel II, con aquel famoso grito del General Serrano : “¡Abajo Isabelona fondona y golfona!” – pobre mujer, de verdad, y la de juego que daba. Hay mil anécdotas referidas a ella. Que se lo digan a Valle Inclán que originó algunas – hubo que buscar un rey nuevo para que no se desmandaran los carlistas, que no caían nada bien. Uno de los candidatos fue Espartero. Sí, ese que tenía un caballo con unos atributos remarcables. Pero el hombre andaba ya mayor y decidieron que querían uno que les aguantara un poco más. Así es que descartados varios, quedaron el italiano Amadeo de Saboya y el prusiano Leopoldo Hohenzollern Sigmaringen. Al final ganó el italiano, no sé bien si porque al prusiano dicen que le faltaban unos cuantos hervores o porque a ver cómo pronunciaban nuestros compatriotas el nombrecito… y con esa particular guasa que nos suele caracterizar, durante el proceso de elección se le acabó conociendo como “Leopoldo Oleole Simeligen”

Pero en fin, hoy la cosa no va de Galdós. Va de Don Juan Valera. ¿Le conocemos un poquito? Pues en vez de contároslo yo, dejo que lo haga Aloha Criticón que lo hace muy bien. Si no queréis pinchar, aunque deberíais, que saber nunca sobra, ya os digo yo que fue un escritor, político y diplomático español de finales del XIX con unas cuantas obras en su haber.

De la que hoy vamos a habar es de Pepita Jiménez. Así se titula. ¿Os pensáis que El Pájaro Espino de Colleen Mccullough tan famoso inventó algo con eso de chica que se enamora de un cura? Pues va a ser que no. Valera ya enamoró a su Pepita del seminarista Luis de Vargas aquí, en Andalucía. Solo que acaba mejor, ya que los españoles somos más de “mástica” que de mística (lo decía un viejo conocido cuyo nombre no recuerdo), y hay final feliz.

Antes de seguir ¡que lo tenéis gratis en Amazon en formato digital! Ni Kindle Unlimited ni nada. Gratis. Aquí os dejo en enlace de descarga: Pepita Jiménez. Si no tenéis lector para Kindle, visitad en el Menú del Redondal en la sección Noticias, Links útiles, cómo hacer para leerlo. Va venga, ya os lo he enlazado. Todo sea para facilitaros una buena lectura.

Hoy la sinopsis nos la va a dar la wiki:

El joven seminarista don Luis de Vargas regresa a su pueblo natal para unas breves vacaciones allí antes de pronunciar sus votos. Se encuentra con que su padre, Don Pedro, se dispone a contraer nupcias con la joven Pepita Jiménez de veinte años y viuda de un octogenario. Los contactos entre el futuro sacerdote y la joven viuda son novedosos para el joven ya que ha pasado su adolescencia recluido en el seminario, y poco a poco siente flaquear su vocación. El seminarista acompaña a Pepita en sus paseos por el campo, asiste a reuniones en su casa y, sin darse cuenta, cede poco a poco a una pasión que él considera pecaminosa, pero que se hace más fuerte que su vocación y que su amor por su padre, en el que ve secretamente un rival. Todo esto empieza a ser sospechado por el Deán al que el seminarista escribe sus cartas contándole sus incidencias. Luis se quiere marchar, pero Pepita, que le ama y que ha hecho todo lo posible para enamorarle, se finge enferma y le convence de que reconozca su amor y se lo comunique a su padre. Así lo hace, pero en lugar de hallar la oposición en su padre, este le dice que lo comprende y que a escondidas había estado haciendo todo lo posible para que las cosas llegasen a su solución natural.

La obra es en realidad una novela psicológica en que abunda una suave ironía. Encubre una novela de tesis en que defiende la primacía de lo natural y lo vital sobre lo artificial y lo afectado.

Vamos, a una andaluza de pro le va a quitar Dios a su hombre… hasta ahí podíamos llegar, que una es virtuosa pero no tonta. Y así transcurre la novela, entre cartas, idas y venidas, comeduras de tarro importantes por aquello del pecado y la virtud, calentones o tensión sexual no resuelta a raudales, costumbrismo de la sociedad de un pueblo del XIX con sus viejas del visillo, dimes y diretes, y una bonita historia de amor digna de cualquier novela romántica, pero considerada obra clásica por los puristas que jamás lo admitirían en una de las actuales… y lo entiendo, porque tiene más, mucho más, amén de ese placer indescriptible que produce leer a un maestro de la prosa como valor añadido.

Y encima gratis. No os la perdáis, de verdad. No tiene absolutamente nada de aburrida por mucho repeluco que la palabra “clásico” pueda produciros a algunos de antemano.

Por último me gustaría destacar lo que le leído al buscar la versión digital en amazon, pues me ha encantado y voy a estar atenta:

Esta edición digital en formato forma parte de un proyecto puesto en marcha por la Biblioteca Nacional de España junto con Red.es encaminado a enriquecer la oferta de servicios de la Biblioteca Digital Hispánica y fomentar su acceso y utilización.

En el proceso de digitalización de documentos los impresos son en primer lugar digitalizados en forma de imagen, posteriormente el texto es extraído de manera automatizada gracias a la tecnología de reconocimiento óptico de caracteres (OCR).

El texto así obtenido ha sido aquí revisado, corregido y convertido a libro electrónico o publicación electrónica, formato abierto y estándar de libros digitales. Se intenta respetar en la mayor medida posible el texto original (por ejemplo, en cuanto a ortografía) pero pueden realizarse modificaciones con vistas a una mejor legibilidad y adaptación al nuevo formato.

Si encuentra errores o anomalías estaremos muy agradecidos si nos lo hacen saber a través del correo bibliotecadigital@bne.es

Las obras aquí convertidas se encuentran en dominio público y la utilización de estos textos es libre y gratuita.

  • Formato: Versión Kindle
  • Tamaño del archivo: 507 KB
  • Longitud de impresión: 179
  • Uso simultáneo de dispositivos: Sin límite
  • Editor: Biblioteca Nacional de España (14 de diciembre de 2018)
  • Vendido por: Amazon Media EU S.à r.l.
  • Idioma: Español

Hablemos de literatura e inclusión con Lehna Valduciel

Pues el gustillo a la casa de Pilar ya se lo tenía yo tomado desde fuera, como fiel lectora de sus fantásticas entradas, pero oye, que también se lo estoy pillando a esto de colarme entre bambalinas y teclear desde ‘los adentros’. Y es que tengo la buena costumbre de acompañarme de manera inmejorable. Si la primera vez que me colé en casa de Pilar, os traía de la mano a la escritora Diana Buitrago, hoy vengo con otra pedazo de artista en este maravilloso arte de juntar letras: Halena Valduciel. En sus novelas la conoceréis mejor como Lehna Valduciel. Y esta vez, además de hablarnos de su trabajo, Lehna nos acercará a una realidad que no siempre es fácil, que nos toca más de cerca de lo que creemos y que no siempre tenemos presente.

Además y como nos gustan los regalos, Lehna nos trae su ebook ‘El Ardid’ GRATIS para los diez primeros comentarios de esta entrada. Comentarios que deberán destacar lo que más les ha gustado o llamado la atención de las palabras de la autora. ¡Vamos con ello!

Para empezar, y por si alguien aún no la conoce, le pedimos a Halena que se presente:

¿Quién es Lehna Valduciel?

Es una hispanovenezolana que reside en Venezuela. Ama los libros y aprende de la vida todo lo que puede. Escribe historias y cuenta sentimientos. vive la vida a vuelaplumas. La escritura es su principal motivación y robar carcajadas a la gente que quiere la segunda.


Añado yo que es una persona maravillosa, siempre dispuesta a echarte una mano y con un corazón que no le cabe en el pecho. Ella sabe que es mi heroína por muchas cosas que entenderéis si seguís leyendo. Y todo esto tiene muchísimo valor en cualquier aspecto de la vida y de manera específica en el que nos atañe aquí: la literatura.

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Ahora bien, empecemos por el principio: ¿Cómo arrancó tu aventura con el mundo de la escritura?

Empezó un poco después de quedarme ciega. entré en depresión y al ser una persona altamente sensible necesitaba una vía de escape para tantas emociones y sentimientos que llevaba dentro. Aunque nadie me lo sugirió, el instinto habló por sí solo y un día me senté a escribir mi primera historia. Era una forma eficaz de sosegar mi mente inquieta.


Y aquí llegamos a uno de los aspectos importantes de esta entrevista. ¿Cómo moverse en un mundo tan visual (letras, imágenes, ilustraciones, banners, títulos, portadas, contraportadas, booktrailers…) como el de las letras cuando se carece del sentido de la vista? No me atrevería a decir de qué manera lo afrontaría yo. Cada persona es un mundo y seguramente toda forma es lícita. Lo que sí sé es cómo lo afronta Lehna, porque tengo la gran suerte de contarla como amiga, y esa es la razón por la que la he convertido en un ejemplo en mayúsculas: porque lo hace todo: lee, escribe, diseña, hace montajes, TODO. Sin embargo, prefiero que sea ella quien nos lo cuente:

¿Cuáles son las dificultades extra con las que te encuentras a la hora de escribir una novela?

Hay varias. Algunas relacionadas con la corrección, otras con la maquetación. Sin embargo, creo que la que más trabajo me lleva resolver es la de la documentación descriptiva; aunque tengo memoria visual y la ejercito, no siempre es suficiente; sobre todo si vas a meterte con lugares que existen en el mundo real. Mucha documentación la hago por internet. Es una herramienta fabulosa, pero también muy visual. Cientos de páginas, blogs, wikis, etc. Tienen fotos estupendas sin texto alternativo que te dé una idea de lo que aparece en la foto. Cuando cuentas con la vista con mirar una imagen o un mapa te ubicas y puedes escribir las descripciones de lo que requiera tu historia sin demasiados tropiezos.

Al estar a tientas necesitas información en formato texto que te permita hacerte una idea más precisa de lo que necesitas describir. Ahí es donde yo me puedo llevar días enteros sin encontrar la información que me sirva para lo que necesito. No suelo quejarme porque investigar es parte de la diversión; pero reconozco que puede ser frustrante a veces porque consume mucho más tiempo del que me gustaría. Lo otro va de seleccionar la imagen de portada. Por fortuna no soy muy vergonzosa y pido ojitos prestados siempre que puedo; pero toca ser paciente y entender que los demás no siempre están cuando te gustaría. Las palabras claves de algunos repositorios de imágenes ayudan; sin embargo, no siempre son precisas y uno puede llevarse unos buenos chascos.


Con respecto a esto, sólo pueden tomar nota quienes ponen los recursos a mano de muchos de nosotros, escritores que recurrimos a bancos de imágenes y demás material de soporte y ayuda para la creación de nuestras novelas. ¡¡¡POR LOS DIOSES, INCLUSIÓN!!!

TEXTO

Pero desde nuestra parcela como lectores y escritores, también tenemos nuestra parte de “culpa”. Compartid las imágenes con TEXTO ALTERNATIVO -la mayoría de plataformas y rrss disponen de él- y no estaréis cerrando las puertas de vuestros libros o los de otros autores a muchísimas personas.

Suficientemente complicadas son las cosas para algunos como para sumar nosotros dificultad. Al fin y al cabo, siempre pedimos inclusión, ¿no? INCLUSIÓN INCLUYE A TODOS.

Halena nos explica aquí de qué manera podemos echar una mano desde nuestra posición: ¿En qué medida el entorno o el mundillo literario puede ayudar? ¿Crees que las personas con dificultades visuales de cualquier tipo, ¿tienen su parcela de inclusión en el mundo literario?

No me atrevería a decir que tenemos una parcela en realidad. La ventaja del mundillo literario es que yo puedo escribir, autopublicarme o que una editorial me publique sin tener que mencionar siquiera que tengo discapacidad. Eso es un plus que en cierta forma te permite incluirte. Además, si no haces de tu discapacidad una bandera, lo que contará al final es tu obra, no la condición que pueda acompañarte en el camino. No se trata de ocultar la condición; se trata de entender que somos autores como cualquier otra persona; ni más ni menos.


APLAUSO. SIN MÁS.

A pesar de todo, los escritores con dificultades visuales o de cualquier otro tipo, tienen que tener claro que se puede conseguir si es su sueño y Lehna os lo deja claro, algo que me parece importantísimo.

¿Qué le dirías a esas personas que pueden estar en tu misma situación y que no se crean capaces de algo como escribir una novela?

Que los sueños se alcanzan soñando y trabajando. Escribir tiene que ver con talento, inspiración y ganas; pero no lo es todo. el trabajo, el hábito de escribir no por obligación, sino por el placer de crear es fundamental. Más allá de lo que diga el mundo, si tenéis un sueño id a por él. No hay nada peor que quedarse con la duda de lo que hubiese ocurrido si os hubiéseis atrevido.


“Los sueños se alcanzan soñando y trabajando”. ¿Me la puedo comer ya? Aguanto porque aún hay entrevista, pero ganas no me faltan. Sin embargo, no se puede obviar la realidad. Soñar, y trabajar. Trabajar mucho. Pero a veces estas dificultades extra pueden acabar pasando factura:

¿Alguna vez te has planteado abandonar?

Muchas veces. De hecho, estuve muchos años sin escribir. al igual que muchos otros colegas el síndrome del impostor, la falta de retroalimentación de los lecctores me han afectado por mucho tiempo. Para mí escribir inició como algo terapéutico que se convirtió en un entretenimiento y que apenas desde 2019 se transformó en una posibilidad real. No negaré que a veces me pregunto si vale la pena el esfuerzo. Luego, cuando veo que al menos hay una persona que me lee y lo disfruta, me respondo que sí. sí porque me hace feliz y sí porque puedo hacer feliz a alguien más.


Totalmente de acuerdo. ¿Qué puedo decir? Escucharla, leerla, es inspiración pura. Y hablando de inspiración, vamos enterarnos de qué se la concede a Halena:

¿Qué te inspira y quiénes son tus referencias en el mundo literario?

Me inspira la vida misma; los pequeños detalles, las emociones propias y ajenas. Hay muchos autores que me encantan; algunos conocidos, otros autopublicados; pero sin duda una referente para mí es Nora Roberts. Es una autora que logra conjugar en sus obras el romance con temas diversos y lo mismo hace una historia de intriga, crímen y misterio que una de magia, leyendas, paranormal o hasta apocalíptico. Y eso es a lo que aspiro. Lograr crear historias que contengan de todo un poco para que los lectores se paseen por un sin fin de experiencias y sensaciones; que disfruten la experiencia de inmiscuirse en la lectura.

Y mucho y muy bien debe de funcionarle a Lehna la inspiración porque mirad si no, este es su trabajo, el que está aquí ya y del que puedes disfrutar y el que está por venir:

Cuéntanos qué tienes publicado y qué publicarás próximamente:

Tengo dos relatos publicados en lektu: Ardiente Venganza y alma Cautiva: la verdadera Historia de gothel. también tengo dos novelas publicadas en amazon: El ardid y La joya de Nefertiti, la primera entrega de la trilogía Secretos de El Cairo. Lo que viene, si todo sale bien es la publicación de mi tercera novela: Búsqueda en el acantilado que está en face de lectura beta; después seguirá Juego de traiciones, la primera entrega de la bilogía Cazador inmortal. Actualmente trabajo en la segunda entrega de Secretos de El Cairo, El papiro sagrado y acabo de terminar una novela corta que todavía no tiene título y que se enmarca en fantasía épica

¡Casi nada! Esto es voluntad y lo demás son tonterías y así se consiguen las cosas, claro que sí. Ahora, para los que aún no es han atrevido a adentrares en un mundo creado por Lehna, dinos qué podemos encontrar en una de tus novelas.

Historias que incluyen de todo un poco escritas con un lenguaje sencillo; Temas tratados con naturalidad; giros que pueden sorprender y, a veces, finales insospechados.


¿No es, acaso, todo lo que llamaría a cualquier ávido lector? Pues ya sabéis dónde encontrarlo.

Y una última como curiosidad insana personal:

Encontramos tus novelas en la modalidad autopublicación. ¿Te gustaría probar suerte con una editorial?

No negaré que a veces me tienta probar la experiencia; sin embargo, la autopublicación me ha abierto las puertas a un sueño que creí que no lograría alcanzar y es difícil que me aparte de esa senda por el momento.


Poco que añadir. Yo desde luego, he tenido el gran placer de leerla y estoy enamorada de su estilo, de sus historias frescas, con magia, ese toque de romance y erotismo. En definitiva, Lehna Valduciel tiene sello propio y si os atrevéis a darle una oportunidad, no os va a decepcionar. Creo firmemente que una novela contiene buena parte de su autor y ya veis que Helena es fuerza y magia.

Y para muestra, un botón, como se suele decir. Esta fue la primera novela que Halena publicó y que servidora pudo devorar. Os a a encantar y os dejo aquí la sinopsis. Dadle velocidad a vuestros deditos inquietos, sed los primeros en comentar lo que más os ha gustado o llamado la atención e IIMPORTANTE: dejad vuestro correo electrónico para que Lehna pueda haceros llegar su ebook de ‘El Ardid’. Lo vais a disfrutar y no os vais a arrepentir.

A mí solo me queda darle las gracias a Lehna por su tiempo y por acceder a tocar cualquier tema que quisiera y cómo no, a Pilar por fiarse de nuevo de dejarme entrar en su casa.

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SINOPSIS:

El cambio de milenio está a punto de sucederse. En el mundo mortal, humanos, ángeles y demonios conviven en una tensa calma que está a punto de romperse. Un demonio superior, mitad humano, mitad bestia ha sido convocado con urgencia por el maligno.

Una misión que develará secretos inimaginables. Un demonio superior y una mujer con un don especial que se verán envueltos en un ardid en el que sus vidas y sus almas correrán un alto riesgo.

Una historia de romance paranormal que atrapará al lector en un torbellino trepidante con un final insospechado donde el libre albedrío tendrá la voz cantante.

Sigue a la escritora Lehna Valduciel en su Twitter. 

Tipos de blogs literarios

Pilar me ha invitado a que me pase por aquí y os cuente los diferentes tipos de blogs literarios que existen. Sí, yo creo que le daba pereza hacerlo a ella y dijo “Esto para Juan”. Y aquí estoy, haciendo el trabajo sucio, pero es que ¿Cómo no iba a colaborar con el redondal?

Así que, sin más preámbulos os dejo los tipos de blogs literarios que podréis encontrar en la blogosfera.

Páginas de autores

El primero de los blogs literarios del que quiero hablarte es la página de autor. Básicamente centran toda su actividad en la difusión de sus obras. La mayoría de ellas ni logra posicionar demasiado en Google ni logra visitas, ni tampoco tiene mucho donde disfrutar. Pensando en Amazon, ya permite con Author Central crear una página específica para ello. Si pretendes tener una comunidad como autor, esto, es sin duda lo menos recomendable. Autobombo por todas partes, yo, mí, me, conmigo. Eso sí, para autores consagrados puede resultar interesante tener un escaparate propio.

Páginas de autores + especialidad

Estos para mí son como los delicatessen en el mundillo literario, se trata de autores que comparten además de su pasión por escribir, su experiencia. Me vienen a la cabeza un par de ellos que mezclan sus propios libros con programas de formación para escritores o marketing para escritores.

La modalidad es siempre la misma, un autor que ofrece consejos o reflexiones sobre lo que le funciona o lo que no. Es una muy buena forma de darse a conocer tanto como autor como profesional especialmente con otros escritores que no dejan de ser lectores.

Autopublicados o Amazonados

Amazon tiene un potencial enorme que, evidentemente, ofrece el catálogo más grande de libros. Por eso, hay gente que ya se está enfocando en este campo en concreto. En este tipo de blogs encontrarás autores autopublicados en su mayoría y reseñas de sus libros. Además, los ebooks por Amazon suelen tener un precio bastante económico y accesible así que te permite conocer todas las novedades literarias y disfrutar de su lectura sin rascarte demasiado el bolsillo.

Blogs temáticos

Hay pocos, pero haberlos, haylos. Básicamente se centran en un género en concreto, los más habituales son los relacionados con la novela negra y ciencia ficción. Desarrollan sus novedades, opiniones o incluso trucos para escribir este tipo de historias.

Respecto a la ciencia ficción que os voy a contar, hay cien mil tipos de blogs especializados que crecen como setas en una mañana húmeda. Lo bueno que tiene este género es que lo aprovechan todo, marca páginas, ilustración, tazas y hasta cómic. Quizás sea el tipo de novela que más merchandising es capaz de generar y eso, a mí que el marketing me tira no deja de apasionarme.

Respecto a los blogs basados en géneros literarios quiero hacer una mención personal, Para mí, LGTBIQ+ no es un género o temática, está muy bien a nivel marketing para quienes buscan un nicho donde escalar posiciones, pero por favor, a ver si damos un poco de normalidad al asunto. Hay novelas con protagonistas gays desde los 70 en un montón de géneros. Puede haber protagonistas lesbianas y no por eso ser LGTBIQ+ sino simplemente, una novela romántica o de acción, no hace falta meterla en un género aparte, es una protagonista, persona humana. Punto. El único sentido que tiene el género LGTBIQ+ es en las novelas eróticas y las razones son obvias. He visto libros autodenominarse LGTBIQ+ por el mero hecho de que un personaje secundario por no decir terciario tenía una u otra orientación.

Creo que la finalidad de una novela es transportarte a otros mundos, realidades y personas con todas sus características y sufrimientos y eso, amig@s, no entiende ni de géneros ni de razas, ni de orientación. Pero esto, como ya he dicho no deja de ser mi opinión. No le prendáis fuego ahora al redondal por mi culpa.

Blogs de reseñas

Quizás en el ámbito de la literatura sean los blogs más habituales y aquí, también se lleva lo específico así que es muy probable que des con blogs que se especialicen exclusivamente en un género. Suelen mezclar las reseñas con televisión y series. Pero no siempre es así. De estos blogs se puede destacar la comunidad que suelen tener detrás, grande o pequeña pero muy fiel y a veces la palabra de ese blog hace subir o bajar las ventas estrepitosamente.

En esto sí que doy nombres, si quieres buenas reseñas no deberías moverte de donde estás 😉

Logo

Empezar a ver Anime y no morir en el intento por Fran, El Doctor Literario

Andaba yo penando por los cibercaminos cual pollo sin cabeza, sin ánimo de leer ni capacidad de concentración alguna, cuando de pronto me topé con el Consultorio del Doctor Literario, Don Fran Coronado. Ni corta ni perezosa entré a su consulta y me diagnosticó “Bloqueo del Lector“, junto con una receta para su curación. Funcionó, y encima el Doc era majete, así es que me dediqué a fisgar en su consulta. Encontré un blog fresco, divertido y ameno, que saltó ante mis ojos por encima de otros muchos blogs. Así es que allí me quedé. Y ya puestos, dado que Tes de La Bestia Lectora me descubrió el maravilloso mundo de las colaboraciones, y no queriendo ser menos que una serie de TV que hace esos crossovers tan de moda, le propuse un intercambio. Y como el Doctor es sabio en lo suyo, aproveché para pedirle que me hablara de eso del manga y el anime que son dibujitos muy monos pero que tienen mucha miga. Y él aceptó compartir tal sabiduría con El Redondal. Él se define como ” Lector empedernido desde siempre y amante de la fantasía, ciencia ficción y terror. Escribo poemas, artículos y reseñas. Y sí, también soy doctor.” Aquí le tenemos en toda su sapiencia. ¡Domo Arigato Doc! Nos encanta tenerte en El Redondal. Todo tuyo.

LA EREMITA

Buenos días lectores de El Redondal aquí Fran, el doctor literario, su nuevo líder supremo. A mis ojos (porque la leí) llegó una tarde una invitación que no podía rechazar: hacer una colaboración con este señor blog (o señora). Cosa que obviamente no rechacé y heme aquí, apunto de hablarles de algo que hará estremecer a más de uno.

Anime. Una palabra capaz de causar muchos sentimientos con sólo escucharla, desde el más bajo hasta auténtica fascinación. Esta vez saldré de mi programación habitual (que es hablar de libritos y quejarme de mi interminable lista de pendientes) para compartir con ustedes, queridos lectores, una introducción a este mundillo e incluso me atreveré a recomendarles algunas joyas que cualquiera interesado por la animación japonesa debería ver.

¿Que es anime? Según nuestra ama y señora Wikipedia es un término que engloba la animación tradicional o mediante CGI hecha en Japón. La palabra se comenzó a usar por alla en los 1960 y es la pronunciación en japonés de animation. Animation, anime, animation, anime.

Dicho esto es un gran error creer que el anime está dirigido solamente al público infantil (o al chico rarito de la clase). Al igual que en el cine, en los videojuegos y en la literatura el anime tiene géneros que van desde el infantil como tal hasta otros tan oscuros que no todos son capaces de aguantar.

Por eso hoy les hablaré sobre los cuatro principales géneros de anime y dónde encontrarlos.

  • Shounen: es el género más popular entre los amantes de la animación. “Shounen” literalmente significa muchacho/adolescente varón y aglomera todas esas historias de fantasía, magia, espadas y artes marciales. Las tramas generalmente son muy bien elaboradas y particularmente extensas por lo que los máximos exponentes del Shounen son series larguísimas. Mis recomendaciones son Dragon Ball Z, Naruto, My Hero Academia, Full Metal Alchemist Brotherhood, Attack on Titan y JoJo’s Bizzare Adventure.

Fullmetal Alchemist Brotherhood

Los hermanos Elric rompieron uno de los más importantes tabúes de la alquimia, de modo que Ed perdió casi la mitad de su cuerpo, ahora reemplazado por partes mecánicas, y su hermano menor Al, quedó convertido en un alma ligada a una armadura. Ambos buscarán la forma de recuperar sus cuerpos, resolver uno de los grandes misterios de la alquimia y recuperar a su madre.


  • Shoujo: está dirigido al publico adolescente femenino y comparte alguna de las temáticas del shounen, como la fantasía y la magia pero tienden a incluir toques de romance y drama. Generalmente protagonizados por chicas jóvenes. Las series Cardcaptor Sakura, Sailor Moon, Tonari no Kaibutsu-kun y Ouran High School Host Club son shoujos.

Sailor Moon

Usagi Tsukino es una adolescente japonesa ordinaria, perezosa, algo torpe y llorona cuya vida cambia para siempre cuando ayuda y se encuentra una gata negra con una marca de Luna creciente en la frente, de nombre “Luna”, quien le revela que está destinada a convertirse en una Sailor Senshi con poderes mágicos que debe enfrentarse a las fuerzas del mal. Con ayuda de un amuleto mágico, Usagi es capaz de transformarse en “Sailor Moon”, una hermosa y generosa guerrera que defiende a los indefensos en el nombre de la luna.


  • Seinen: es el género enfocado al hombre adulto y consiste en una mezcla de fantasía, ciencia ficción, violencia, gore, armas, drogas y sexo. Es casi tan popular como los Shounen. Incluyen series como Berserk, Black Lagoon, Trigun, Ghost in the shell, Elfen Lied y Hellsing.

Elfen Lied

Nyu, un organismo metamórfico con forma de chica, destruyó y escapó de un laboratorio. Tiene dos personalidades, una la de una asesina que mata aleatoriamente, y otra la de una chica desamparada que no entiende ni una palabra. ¿Qué le ocurrirá a Kota y Yuka que por casualidad han puesto a Nyu bajo su cuidado?

Hay mucha, mucha sangre. Y desnudos


  • Josei: que como pueden deducir está dedicado al público adulto femenino. Se enfoca en drama, recuerdos de la vida, superación, aventuras y romance. Las series como Nana, Nodame Cantabile y Usagi Drop son populares dentro del género.

Nodame Cantabile

Shinichi Chiaki es uno de los mejores estudiantes de piano de su universidad así como un excelente violinista, pero su verdadero sueño es seguir los pasos de su mentor, Sebastiano Viera, y convertirse en director de orquesta. Tras una disputa con su tutor de piano, Chiaki es transferido a la clase de los “perdedores”, donde conoce a Megumi Noda o Nodame, según se nombra ella cuando habla de sí misma en tercera persona. Nodame es una chica un tanto extravagante que cursa segundo año en la misma universidad especializándose en piano y con la que el protagonista entabla una extraña relación amistosa. La historia cuenta la lucha interior de Chiaki en su búsqueda por labrarse su propio futuro profesional como director de orquesta intentando salvar su mayor inconveniente: su fobia a los aviones y a los barcos, que irremediablemente lo recluye en Japón y le impide viajar al extranjero para continuar su formación y para encontrarse con Viera.


Hay que tener en cuenta que existen muchos subgéneros como mechas (robots), ecchi (erotica), yaoi (romance gay), yuri (romance lésbico) y un largo etc. Así que puedes encontrar de todo.

Para finalizar les daré el que quizás sea el mejor consejo para iniciarse en el anime; abran su mente y tengan en cuenta que muchas de las cosas que veamos no están dirigidas a nosotros los occidentales. Encontrarán de todo pero les puedo asegurar que valdrá la pena el viaje.

Fiesta por el fin – Yuri Morillo Castaño

32 graditos centígrados o Celsius dice mi Kalíkrates que hace, o 90 grados Farenheit que suena más gordo. Sí, todas mis máquinas se llaman Kalíkrates, es lo que hay, menos mi primer coche, un Opel Corsa GT, ese se llamaba Tomás; o mi android, que no le pongo nombre porque no me simpatiza nada ¿Sabéis lo que es llevárselo a la oreja y que el puñetero se caliente con la que nos está cayendo? Vamos, que no me llaméis por favor, y él no me gusta, así es que no le bautizo. Mi anterior I-phone 4S sí se llamaba Kalíkrates también, ese sí que me caía bien. Pero se quedó obsoleto el pobre, que últimamente los aparatos envejecen a más velocidad que yo, que ya es decir.

En fin, que hace mucho calor en la capital del Reino de un ex-rey que sale de naja que dicen en ValleKas. No se ni cómo no se derrite el COVID y se nos vuelve casi segunda oleada. Claro que al paso que vamos se van a derretir los humanos y el bicho desaparecerá por licuefacción de potenciales contaminados.

Todo esto, además de delirios de un cerebelo que va a pasar en cualquier momento de sólido a líquido, viene muy a cuento del Novelón que os traigo hoy. Otro. Ya sabéis que soy muy parca en el uso de esa palabra en mayúsculas y aumentativo. Pero cuando es, es. Y va de combustiones no demasiado espontáneas.

Afirmo e informo que he encontrado otra joyita entre mis apreciados indies: la Fiesta por el Fin de Yuri Morillo Castaño. Una delirante y apocalíptica obra de terror y ciencia ficción, primera del autor, ante cuya portada piensas que vas a encontrar una obra infantil tipo Monsterhigh o High School Musical con aditivos, pero nada más lejos. Al final la misma portada es casi una ironía que comprendes al acabar de leer. No se si hubiera llamado mi atención como para darle una oportunidad de no ser porque menciona a Bowie, y claro, los que me conocéis sabéis que nunca podría resistirme a semejante presentación. Mi David nunca me conducirá por sendas inadecuadas.

Vamos con la Sinopsis

FIESTA POR EL FIN es una novela que oscila entre el terror y la fantasía urbana, con un pie puesto en el humor más negro y referencias continuas a la cultura pop y la música punk e indie. Una historia de supervivencia pero también de madurez, de incertidumbre y de los cambios en las relaciones personales en esencia, heredera de autores como Neil Gaiman, Stephen King, H.P. Lovecraft, Alan Moore, Clive Barker o Richard Matheson.
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Bienvenidos a cualquier ciudad.

Bienvenidos a los tiempos de la bruma y la ceniza.

Para Clara y sus amigas la existencia se ha convertido en un pálido reflejo de lo que fue, habitando en pequeñas vidas grises y ansiando la promesa de un fin de semana que se antoja igual de apagado, mientras se aferran a un pequeño hilo de esperanza casi inexistente. Ya que, ¿cómo sobrevivir en una crisis a la que es difícil ponerle rostro que culpar?

Pero todo puede ir a peor, cuando una nueva amenaza proveniente de otro lugar, más concreta pero también más terrorífica, se cuela en su mundo para liquidar de una vez por todas la realidad que conocen. ¿Cómo enfrentarse a lo extraordinario? ¿Cómo derrotar a algo que puede reducirte a rescoldos ardientes con solo rozarte? Quizá contando con la controvertida ayuda de un inesperado desconocido que ni siquiera parece humano…

Lo primero que llama la atención es la ciudad distópica en la que transcurre la acción, pues se trata de una distopía tópica. Como os lo cuento. Ni se me hubiera ocurrido escribir algo así a finales de Enero, pero hoy, con la pandemia aún encima y sus consecuencias políticas y económicas, el escenario presentado por Yuri está relativamente cerca de convertirse en realidad. Se trata de un barrio obrero en decadencia por abandono. La carestía y la miseria hacen mella en edificios y habitantes, en comercios cerrados, suministro eléctrico intermitente amenazando con ser inexistente, comunicaciones interrumpidas, seguridad inexistente, pues las fuerzas del orden son insuficientes para controlar una ciudad en clima de preguerra y crisis… Cada cual buscándose la vida como puede intentando mantener la idiosincrasia de lo que fué… ¿os suena? ¿En qué acabará la tan cacareada Nueva Normalidad?

En tal ambiente viven los protagonistas de la novela, encabezados por Clara, una casi treintañera que sobrevive como puede, rodeada por sus vecinos y amigos: la vieja y sensata Águeda y su nieto Alex, una pareja formada por Sonia, una punk de gran sentido artístico y la inteligencia emocional de un pepinillo, y la dulce Juana, su compañera infatigable y hogareña, los bunkerizados Gómez y el neonazi Alfred. Y gatos, muchos gatos, como Bicho, el de Clara, acostumbrado a buscarse la vida ante la desidia, el spleen de Clara, que ya ha matado a su helecho Ignacio por falta de riego, pues la supervivencia pura y dura no da margen a ocuparse de mascotas y decoraciones.

Cómo me imagino a Colins. Y el autor confirma que le inspiró The White thin Duke en su creación

Un buen día aparece en el salón de Clara un tipo alto, pálido, de extraños movimientos que se hace llamar Colins. Y comienza una pesadilla ardiente y terrorífica que prefiero que leáis, pues sabéis que detesto los spoilers.

Van apareciendo a lo largo de la novela otros personajes que no tienen desperdicio, como George e Ivanka, amigos de Clara, Umberto, el ex-alcalde de la ciudad, una mezcla entre Julián Muñoz y Santiago Abascal, Candelas y Clara2…. a cual más especial. Juntos o separados, vivirán una pesadilla que parece ser el principio del fin. Por no hablar de sus antagonistas, que Clara describe perfectamente en esta lapidaria frase.

¿Qué coño está pasando aquí? ¿Se ha abierto un puto portal rollo Hellraiser a otra dimensión y están pasando todas las criaturas de pesadilla del puto Clive Barker sin que nadie nos haya dicho nada?

Morillo Castaño, Yuri. Fiesta por el fin (Spanish Edition) (p. 201). Edición de Kindle

Los personajes de Yuri Morillo tienen tanto peso específico que, cuando llega la Fiesta por el Fin y se forman los corrillos que se suelen hacer en toda congregación maxigrupal, y se suceden escenas que van de una conversación a otra – transición realizada a ritmo de títulos de canciones – se puede identificar quién está diciendo qué sin que el autor lo mencione tan siquiera, incluso aquellos que acaban de aparecer por primera vez en escena.

Llena de referencias a la cultura underground, comics, fanzine, movimiento punk bien entendido. con una protagonista con la que cualquiera de vosotros podéis identificaros, y momentos culmen aterrorizantes en los que no puedes apartar tus ojos de las páginas, os aseguro que esta novela vale la pena de principio a fin. Y escribe de pm…. prosa cuidadísima y vocablos difíciles de esos que no veía utilizar desde hace tiempo de forma tan adecuada para cuadrar descripciones.

Para adictos a las emociones fuertes, sin ser de esas que hacen que no puedas dormir por las noches. Vamos, que me ha encantado.

Por último, una cita del libro para Diana, Jess y Carolina, tan amantes ellas de los dragones. Para que sepan que hay otra cara

Clara imaginó que ese debía de ser el tipo de bramido que soltarían los dragones cuando se estaban dando un festín en las cumbres más altas de las montañas nebulosas. La clase de ruido primigenio que haría a los neandertales cagarse encima de miedo a lo desconocido en sus cuevas por las noches e inventar el fuego para ahuyentar a lo que fuera que lo emitiese. El mismo horror que daba lugar a  mitos y leyendas. O a ritos y religiones.

Morillo Castaño, Yuri. Fiesta por el fin (Spanish Edition) (p. 240). Edición de Kindle.

Os dejo el link de Kindle Unlimited para la descarga del libro como siempre. Fiesta por el fin. E id por la sombra no me vayáis a salir ardiendo. Je.

  • Formato: Versión Kindle
  • Tamaño del archivo: 2505 KB
  • Longitud de impresión: 273
  • Uso simultáneo de dispositivos: Sin límite
  • Vendido por: Amazon Media EU S.à r.l.
  • Idioma: Español
  • ASIN: B08863YXJ4

Radio Madrugada

Imagen de Uki_71 en Pixabay

Esta entradita se va a quedar aquí en la intimidad del Redondal. Supongo que como lo tengo automatizado se compartirá en redes, pero será oportunamente borrada dado que por la hora no lo pillará ni Dios. Bueno, igual Él si. Qué curioso, aun no creyendo ya, por educación, tradición, y porque no creo en meigas, pero igual haberlas haylas, no me siento nada cómoda si no utilizo mayúsculas para referirme a la Divinidad…

No esperéis gran cosa, pues lo que estoy escribiendo es para mí y para el éter, por si, como decía el incombustible Miguel Ríos…

Uhm, parece que va de oldies, y en castellano. tal vez ésto no vea la luz, tal vez hoy dejo sangre en el papel, y todo lo que escribo al día siguiente rompería…. que os lo cuente Victor mejor, que lo hace más bonito

Uhm, demasiada melancolía. En mis tiempos también teníamos buen rock duro. Que os lo cuente el Barón Rojo cantando a Von Richthoffen…

Pero podíamos ser definitivamente más duros, mucho más duros y cínicos. Que se lo digan a Asfalto, a Leño, y a esos que nos decían que nos preparáramos porque….

Y llegó la movida, nos pusimos pelos de colores, minifaldas cinturón, look semigótico y taconazos, riéndonos hasta de nuestra sombra. Coz nos decía que las chicas son guerreras y que nos pusiéramos…

Por aquél entonces Auserón con Radio futura le cantaba a Alaska, la de los Pegamoides en la época, que estaba divina

Y claro, con tanto dinero gastado en trapitos, nos pasaba lo que a Los Ronaldos…

Así es que para montárnoslo, nada de hoteles, no, pero…

Hey, que a veces tambien íbamos de suaves, cual New Trolls en pleno viaje con Lucy in the Sky with Diamonds (habrá que hacer otro Radio Madrugada más british cuando lo vuelva a pedir el cuerpo)

Qué cosas, crecimos, y los duendes dejaron de ser criaturas simpáticas. Maldito Duende decían los Héroes

Pero nunca, nunca dejamos de querer vivir en en Territorios Libres que cantaba Loquillo. Ni izquierda ni derecha que me obligue a avanzar…

Siempre libre, nunca de nadie, le pese a quien le pese. Bueno, a estos les doy permiso para buscarme. Igual les dejo que me encuentren de vez en cuando, mientras solo lo canten

Y hasta aquí mi patinada neuronal personal y solitaria de esta noche. Llega la despedida. Cómo no, con uno de mis ídolos glam. Y al final, me verás de nuevo contenta, porque tú Don Enrique me puedes subir al cielo. Si has llegado hasta aquí, mi accidental lector o lectora y oyente de madrugada ¿Permites que te invite a la despedida? Vamos, vamos a dar vueltas hasta que aguantemos de pie.

The Boys o cómo volar siendo un delfín

Hace apenas unos meses conocí a Pilar, la anfitriona de este blog en el que escribo, y no tardé mucho en darme cuenta de que es una de esas personas que, como dicen muchos de esos eslóganes de libros, enlatados y más bien luctuosos: “no te deja indiferente”. Prueba de ello es que me ha liado para escribir en su blog. A mí, que fui el molde para la carta de El Ermitaño del tarot y me cuesta horrores salir de mi zona de confort. Pero, claro, la Eremita abandonó su cueva y me tocó con su dedo virtual, cual Atenea disfrazada de señora de mediana edad desquiciada, otorgándome poderes absolutos en su Redondal. Tienes una misión, me dijo con una voz de lo más grandilocuente, escribe una reseña sobre una serie que a ambos nos haya gustado, mientras yo paso la tarde viendo series en mi adosado (¡ja! ¡ya quisiera ella!).

Pues bien, la serie escogida por ambos no es otra que The Boys. Primero, porque nos apetece y segundo, porque, avispados lectores, la segunda temporada está al caer y eso hará que los arcanos algoritmos guguelbloguerianos le den un meneo a esta entrada y la catapulten hacia el firmamento de los ceros y los unos.

¿Pero, qué demonios es The Boys? Pues, así, a la chita callando, su primera temporada se convirtió para mí, y para gente mucho más entendida que yo en el noble arte de visionar productos audiovisuales desde el sofá, en una de las mejores series del año pasado. Es una mirada cruda, socarrona, sucia, cínica, violenta y, a menudo, histriónica, al socorrido y manoseado mundo de los superhéroes. O, lo que es lo mismo, un superman meets Abercrombie. Porque, sí, el subgénero de los supers no deja de ser fantasía urbana. Ah, y es una adaptación de un comic que no he leído pero que al parecer es más bestia todavía.

La serie narra las desventuras de Hughie cuando su novia acaba convertida en carne picada, literalmente, por culpa del “error” de uno de los Siete; siete de los más poderosos superhéroes del mundo que trabajan para una empresa que gana millones vendiendo su imagen y servicios. Hughie se caerá entonces del guindo y gracias a la nada sutil ayuda de Billy Butcher, alias Carnicero, comprenderá que los conceptos asociados a estos: justicia, bondad y defensa de los inocentes, no son más que puro marketing. Todo para seguir facturando y esconder los desmanes de unos humanos que, por mucho super que tengan en su prefijo, no dejan de ser más que eso: personas con muchos más defectos que virtudes.

Y es que una de las cosas que más me gustó de la serie es que, seamos sinceros, ¿alguien duda de que si de verdad cierta gente pudiera volar y lanzar rayos por los ojos no se convertirían en algo parecido a una franquicia de cabronazos en mallas?

Todo el elenco es magnífico, pero es de recibo hacer una mención especial para dos actores que se comen la pantalla. Antony Starr (Patriota) está estelar. Sin un físico portentoso ni recursos fáciles, consigue transmitir de forma perfecta la sensación de estar ante un perturbado y tirano superhombre que se cree por encima del bien y del mal. Y qué decir de Karl Urban, uno de mis actores fetiche. Si no está en su mejor papel, poco le falta. Butcher es carismático a rabiar, a pesar de ser un cabrón manipulador que no se detiene ante nada para lograr su objetivo de hundir a los Siete.

Si lo que te he contado hasta ahora no te llama la atención y prefieres a Christopher Reeves marcando rizo en la frente, pues es totalmente entendible. Los grises no siempre gustan, porque la realidad es de un color tan gris que asusta. Pero cuando te la presentan con tanto sentido del humor y mala baba no queda más que aplaudir y marcar en el calendario la fecha del estreno de la segunda temporada.

Y sin más, le devuelvo la conexión a La Eremita y me vuelvo a mi refugio. Creo que hay una cerveza esperándome por alguna parte…

¡¡¡¡A mi la Leggion!!!!

Qué bien me ha venido poder soltar semejante cibergrito cual legionaria en apuros llamando a las armas a sus compañeros en solicitud de ayuda. Y a la cabra. Sobre todo a la cabra de la legión, que hay unos cuantos funcionarios inútiles y tocawebs por estos mundos no tan fantásticos, que merecen unos cuantos topetazos en el culo a ver si espabilan.

Si, he empezado la mañana con peleíta funcionarial telefónica, que si os pensáis que aquello de “Vuelva Usted mañana” se daba solo en tiempos de Larra va ser que no, que lo llevamos en el ADN de este bendito país.

Por suerte llega Jessica Galera Andreu con un billete de ida destino Noctia y Luzaria para el 19 de Agosto. ¡Largo lo fía, vive Dios! Pero al menos podemos soñar con que pronto volveremos ver al impresionante Resryon, que tanto nos cautivó en la Saga Trece Tronos, y conocer sus orígenes, pues LEGGION está ya a puntito de salir del horno. Y yo tengo hambre.

Debo reconocer que no soy muy amiga de las precuelas, pero puesto que Jessica amenaza con continuar la saga, Leggion me servirá para paliar el síndrome de abstinencia de abandonar unos mundos cautivadores a los que pensaba que ya no volvería, y me encanta saber que será un viaje recurrente, que no quedará solo en mi memoria.

SINOPSIS

Las terras brujas de Catarno y Domarna han caído bajo el dominio del imperio de Ántico. Para el príncipe Zarik aceptarlo no será sencillo, ni siquiera ante las implacables exigencias de su madre, la reina Lánarkel. Por si la subordinación resultase poco, Zarik ha de ver cómo Resryon Vakko, el hijo del emperador invasor y brillante general, pese a su juventud, de las legiones Áureas que los han sometido, se pasea por su casa con indolencia y hasta con desprecio. Con él habrá de aliarse para dar inicio a acciones que limen asperezas entre las terras de la reina y Ántico. «Un día te haré llorar lágrimas de sangre», le jura el príncipe domarnés a su llegada. Y esa ocasión se presenta cuando una joven llamada Liatli Hassul le pide ayuda a Lánarkel para arrancar del trono ántico a Doroyan Vakko y su estirpe. Ante aquella oferta por la que tiempo atrás hubiera matado, solo se interpone una cosa: los sentimientos que han nacido hacia Resryon. ¿Serán suficientes para rechazar la libertad de los suyos? ¿Y si traicionar esos sentimientos no dependiera de él?

No se vosotros, pero yo ya lo tengo programado en mi calendario para bajármelo en cuantito que aparezca en Kindle Unlimited.

Aquellos que habéis viajado con Jessica y conmigo en busca de los Trece Tronos, o quienes queráis iniciar la aventura, recordad apuntar:

19 DE AGOSTO DE 2020 : PUBLICACION DE “LEGGION”

Hablemos de mundos fantásticos con Diana Buitrago

En el curioso escenario de que un escritor entreviste a otro escritor, mi queridísima Pilar, gran amiga y mejor persona, ha tenido ¿a bien? permitirme esta osada intromisión en la sala de máquinas de su Redondal que tan buenos ratos nos permite vivir para hacer de las mías. Y aunque voy con más miedo que vergüenza para no meter la zarpa donde no toque, al menos estoy inmejorablemente acompañada.

Como bien sabéis, este es un blog comprometido con los autores autopublicados y aquí habéis podido conocer a más de uno, entre los que se incluye una servidora. Hoy os traigo de la mano a otra de esas escritoras a las que Pilar descubrió en su día  través de los farragosos senderos de Kindle Unlimited: Diana Buitrago que, además de responder a unas preguntillas para ayudarnos a conocerla un poco más, nos trae, también, regalito. ¡ATENTOS! LOS DIEZ PRIMEROS EN COMENTAR EN ESTA ENTRADA SE LLEVARÁN UN EJEMPLAR DIGITAL DE UNA DE SUS NOVELAS GRATIS. Si queréis saber de cuál, tendréis que llegar hasta el final y ahí os lo desvelo. ¡Eps, sin trampas, que la entrevista es muy, muy interesante, PALABRA!

Por partes: Diana es una de esas personas diferentes de las que yo me harto de repetir: Todo el mundo debería tener a alguien como ella en su vida porque Diana es magia y es luz, aunque le guste la fantasía con tintes oscuros. En ella he encontrado una palabra de ánimo siempre, una sonrisa cuando más cuesta arriba están las cosas, un empujón sereno para seguir adelante y mil cosas sin las que ahora me costaría mucho más estar aquí.

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Diana es de mi quinta (¡gran cosecha la de aquel 82!) y vive muy cerquita de donde vivo yo, concretamente en tierras ilerdenses, cuyos climas y paisajes parecen ser una gran inspiración para esas novelas oscuras de nieblas que reptan sobre las húmedas baldosas en esas noches inquietantes. Y no me enrollo más, que a quien tenéis ganas de leer es a ella. Con Diana hemos hablado sobre fantasía, acercándonos a sus novelas.

Y como buena escritora: introducción, nudo y desenlace. Después de la parrafada anterior, vamos a empezar por el principio, los primeros contactos con la literatura, la escritura, las novelas:

P: Háblanos un poco de la primera vez que te sentaste a escribir una novela. La necesidad que te empujó a ello y si esa novela es alguna de las que hoy conocemos.

R: La primera novela que escribí fue a los 17-18 años, se llamó Vida Somnium. Me habían pasado cosas muy horribles y sentí la necesidad de narrarlas, aunque fuera mediante la fantasía y a través de muchas metáforas. Ya entonces, la literatura me proporcionó herramientas para enfrentarme a la realidad y lo sigue haciendo. Cada vez que me sumerjo en un mundo inventado o una historia fantástica, lo hago con el lápiz bien afilado como una espada. Y no, nunca la publicaré por ser demasiado personal, pero se puede versionar, nunca se sabe.


-El título es muy llamativo. Ojalá algún día podamos conocerla en una versión que permita disfrutar de la trama y sufrirla, respetando esa parcela personal e íntima. En todo caso, celebro que esos malos momentos quedasen atrás y te hayan hecho más fuerte porque me consta que es así.

Esta otra pregunta tengo ganas de hacértela porque ya sabes lo denostada que está la fantasía juvenil. Atreverse con ella es casi una misión de valientes, así que…

P: ¿Por qué fantasía juvenil?

R: La juventud, la adolescencia es esa etapa en que crees que puedes con todo, nada te da miedo y estás dispuesta a enfrentarte a lo que sea, también tienes menos que perder y estás llena de sueños por cumplir. Es también una época dura, de muchos vaivenes emocionales, de forjar la experiencia, de aprender a caer… por eso me encanta, es vida en estado puro. Siempre me habían gustado las historias juveniles y por supuesto, tenía que escribirlas. La fantasía es un bálsamo en un mundo tóxico, donde la realidad supera a la ficción. Necesitamos abstraernos de un mundo que evoluciona tan deprisa que se pierden sus cimientos. El refugio de la imaginación es una maravillosa forma de aprender a amar las cosas que no vemos, de construir mundos mejores y de valorar la esencia de la vida sin recrearla como en un espejo.


¿Queréis más? Estoy taaaaaan de acuerdo contigo: la edad de la magia, de creer en todo, de ser valiente y de equivocarse, un compendio, al final, de lo que es la vida y recalco: no solo dirigido a un público juvenil, sino a todos aquellos que no hemos perdido buena parte de eso.

P: Cuéntanos un poco sobre tu estilo, qué podemos encontrar en un libro de Diana.

R: Adoro la poesía como medio para expresar sentimientos y mi prosa está muy “contaminada” de ella, es inevitable. También me gustan las descripciones y las reflexiones. No me suelo explayar demasiado en la narración, así que todas mis novelas son relativamente cortas. Me gusta el misticismo, el esoterismo, la magia, la historia… mis libros son una miscelánea de todas mis pasiones.


Seguro, pues que de todo esto podremos encontrar en tu última novela, recién salida del horno y publicada el pasado viernes, 30.

P: Háblanos concretamente de Noctea: el imperio del cuervo, tu última publicación.

R: Noctea. El Imperio del Cuervo, nació de un desafío literario del blog de Jessica Galera Andreu. Concretamente del reto de diciembre si no recuerdo mal. No es la primera novela que prospera de uno de sus desafíos y es siempre un placer sacarla adelante con la chispa de su imaginación.

Cuando terminamos, Jessica y yo, de escribir Ónice, sentía que quería seguir escribiendo épica. Empapada de todo lo que me había enseñado mi compañera y con ganas de sacar todo lo acumulado durante el confinamiento. Una vía de escape fantástica, como un portal hacia otros mundos.

En Noctea os podéis encontrar un mundo, Hollkast, amenazado por una rara enfermedad e ignorando un peligro mayor, que se cierne sobre el mundo a través de sus cuervos mensajeros. Dioses de leyenda, una misteriosa puerta, un objeto divino, sacerdotes guerreros, magia, ninfas, piratas, emperadores, sacrificios, demonios… y la fe puesta a prueba mil veces. ¿Dónde moran los dioses en realidad? ¿En tierra sagrada o en el alma? Tendréis que leerlo para descubrirlo.


Ya lo sabéis. ¡MUHAHAHAHA!

Otra más sin enrollarme:

P: ¿Referencias literarias? ¿A quién lee Diana?

R: No soy una gran devoradora de libros, pues tampoco dispongo de mucho tiempo para ello, pero siempre leo lo que quiero. Hay épocas en las que me apetece un género y otras en que suelo cambiar. Sin embargo, la fantasía es recurrente en mis lecturas porque me encanta, sin más.

La primera saga de fantasía que leí fue “El Señor del Tiempo” de L. Cooper y me enamoró por completo, después le siguió “El Señor de los Anillos” de Tolkien y “La Rueda del Tiempo” de R. Jordan. Sin embargo, también me gusta la fantasía urbana y recomiendo a A. Hocking o C. Harris.

Actualmente, leo mucha autopublicación para conocer el mercado y para apoyar a compañer@s. Los libros siempre suman, nunca restan.


¡Totalmente de acuerdo!

P: Hasta ahora tienes publicadas dos de las tres novelas de ‘Canción de Vampiro’: ‘Por tu Sangre’ y ‘Sangre a la Sangre’; ‘Crisálida: la luz de Ithaerna’; ‘Kharos: Almas de Plata’, ‘Ónice: El destierro de los dragones’ (junto a una servidora) y la recientemente publicada ‘Noctea: el imperio del cuervo’. Ahora queremos saber: ¿Proyectos futuros? ¿Qué vendrá después?

R: Quiero terminar la trilogía vampírica “Canción de Vampiro” con la tercera entrega, seguir con la bilogía Crisálida (libro 2) y después ver cómo encarrilo la saga Dioses de Ceniza. Y por supuesto, lo que caiga entre medio, porque ya me conozco y me animo enseguida. Con Jessica tenemos ahí un proyecto aparcado y en algún momento lo retomaremos, cuando las musas y el tiempo dispongan.


Y la última: si ya vamos de palos con la fantasía juvenil, ser autopublicado es la guinda para ir con el ‘Sambenito’ colgado. Tú publicas sin sello editorial, libre como el viento. Explícanos por qué:

P: ¿Autopublicación o publicación editorial? ¿Por qué tú te has decantado por la primera opción?

R: Soy una persona bastante práctica y siempre tuve claro que si publicaba mis novelas lo haría de la forma que mejor me permitiera compatibilizar mi vida personal y privada con esta pasión por las letras. El hecho de cobrar por escribir no es para nada con ánimo de lucrarnos hasta las cejas, sino una manera de que valoren lo que haces y te respeten por ello. A veces es complicado hacer entender que nos dejamos muchas horas escribiendo y que, aunque nos guste, necesitamos retroalimentación positiva para seguir con esto.

Las editoriales no dejan de ser negocios para las que no puede publicar todo el mundo porque no es rentable. Con esa premisa tuve claro que mi mejor opción era la autopublicación, que me permitía esa libertad anhelada para ser dueña de mi trabajo y de mi tiempo, y al mismo tiempo me proporcionaba cierta remuneración por mi esfuerzo.

L@s autopublicad@s intentamos mejorar día tras día, sabiendo que esas novelas son nuestro pequeño negocio y que debemos cuidarlas al máximo. Nos comunicamos y nos ayudamos, con la única finalidad de conseguir una calidad editorial. Nos sentimos muy orgullos@s de lo que hacemos y solo pedimos respeto y reconocimiento, como nos merecemos.


¿Queda claro? Elección, no resignación.

Y nada más, Diana. Mil gracias por acompañarme en esta incursión “redondalera”. Sin Pilar en la casa me siento un poco como una intrusa, pero la compañía de Diana convierte en hogar cualquier sitio.

Y ahora, lo prometido es deuda: Diana quiere regalar diez ejemplares en edición digital de una novela que he tenido la gran fortuna de poder leerme y es una joyita: Kharos: Almas de Plata.

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Si quieres llevarte un ebook totalmente gratis, sé el más rápido del oeste ‘redondalero’ deja un comentario en esta entrada comentando lo que más te ha llamado la atención, si conoces a Diana, si has leído algo de ella, LO QUE QUIERAS en relación a la entrada y déjanos también tu correo electrónico para poder enviarte la novela. Recuerdo: ¡solo a los diez primeros!

Nada más, le agradezco mil a Pilar la oportunidad de entrevistar a quien yo considero una hermana en este mundillo de letras y ahora que hemos llegado hasta aquí sin que explote nada, te devuelvo los mandos. A quienes acostumbráis a visitar Desde el Redondal, habréis echado en falta en esta entrada la gracia única e incomparable de Pilar; en todo caso, valoradme la voluntad y sobre todo, valorad a la pedazo de autora que os he traído.

Gracias a todos.