DEBATE: LECTURA A PRIMERA VISTA

De alguna manera incomprensible nos hemos plantado a finales de noviembre, en pleno Black Friday, periodo prenavideño y, en definitiva, en plena vorágine consumista. Y ya que hay que consumir… pues consumamos libros, ¿no?

Y es que últimamente mi lista de pendientes no deja de crecer. Tengo la sensación de ser como aquel emisario de las películas que se presenta ante el rey con un voluminoso rollo de pergamino que, al ser desenrollado, recorre todo el salón del trono. Y una, que es indecisa y lo quiere leer, ver y hacerlo todo al mismo tiempo, no consigue decidir qué libro elegir para acompañarla los próximos días. Así que he traído mis dudas a los integrantes de El Redondal para que me iluminen son su sabiduría y me cuenten cómo se las arreglan ellos para elegir.

¿Tu lista de qué? ¿de lecturas? No, no, yo no la he visto…

Así que, empecemos por el principio. Contadnos, ¿qué es lo primero en lo que os fijáis a la hora de elegir un libro?

Rubén: En mi caso es un poco un conjunto de cosas que podríamos definir como las sensaciones que me da el libro. Está claro que lo primero que entra por los ojos son la portada, el título y el nombre del autor. Después me leo la sinopsis y con esas cuatro cosas, más otros detalles, me hago una idea de qué me voy a encontrar y las sensaciones que me transmite.

La Eremita: Os vais a reír, pero…. Esa intuición que me falla en muchos aspectos de la vida me funciona maravillosamente a la hora de elegir un libro. Algo indefinible me llama y aún hoy no sé lo que es. Si no hay uno que destaque y algo en mí que me diga ¡quiero leer ese!, pues entonces empiezo por pensar en el género que me apetece leer, veo portada que pueda esclarecerme un poco el subgénero o que me atraiga, sinopsis, precio…

Diana: La portada y el título es lo que primero me entra por los ojos y lo que atrapa mi atención desde el primer momento. Cierto es que si la sinopsis no me convence, la portada se queda en un simple vestido bonito. La sinopsis serían unos ojos relucientes y atractivos, sin los que cualquier carcasa no tendría sentido.

Jessica: Coincido con Diana, en lo que primero me fijo es en la portada. Es el primer impacto visual y si, generalmente, no me llama la atención es difícil que indague sobre algo más. Si la portada capta mi atención, me voy a por la sinopsis y por último, vistazo rápido sobre la cantidad de diálogos que hay en el interior (me gusta que sean muchos; los diálogos hacen la narración más dinámica y me trasladan la sensación de estar ahí, escuchando, sin que nadie me lo cuente).

¿Qué tipo de portada os llama la atención? ¿Habéis descartado libros por su portada? Y si es así, ¿qué les faltaba o sobraba?

Jessica: Me llaman la atención los libros con portadas llamativas, con ilustraciones o imágenes atrayentes o vistosas, de esas que te hacen evocar grandes historias o, cuanto menos, captan tu atención. Lo mismo con los títulos que se salen un poco de la norma, que implican un juego de palabras o que responden a algo llamativo.

Diana: Depende del género literario espero encontrar cierto tipo de portadas, pero en general me atraen las oscuras o las muy mágicas. Puede ser que haya descartado alguno por su portada, aunque para mí crea un tándem con el título. Cuando están en sintonía todo fluye y la lectura apetece. Si la portada y el título no tienen nada que ver me produce una incongruencia y pierdo el interés. Me gustan las portadas que dan pistas sobre la historia y que te desafían a leerla.

La Eremita: Uhm… entra o no entra por los ojos. Colores y diseño atractivos hacen que vaya directa a ellos. Fuego con espadas y flores, imágenes originales o impactantes hacen que vaya de cabeza a ver qué es. Incluso una portada monocolor con sólo el título me atrae como la luz a una polilla. No me llaman aquellas excesivamente gore, excesivamente infantiles, excesivamente adolescentes o portadas de andar por casa.

Rubén: Coincido con La Eremita, a mí me echan para atrás esas portadas genéricas, con ilustraciones reusadas de bancos de imágenes gratuitos que puedes encontrar en muchos blogs o RRSS. Le dan apariencia al libro de falta de personalidad, de ser uno más de un montón, o de falta de ambición del autor. En mi opinión, la portada perfecta es aquella que un lector cualquiera, al acabar de leerlo, la vea y la relacione de forma inequívoca con lo que acaba de leer.

He descartado el oráculo, el tarot y el péndulo para acudir a los sabios de El Redondal y lo primero que me dicen es que me fije en la cara del libro. La verdad es que esperaba algo más profundo al acudir aquí. Pues nada, si esas tenemos fijémonos ahora en lo segundo que miramos todos, en su culo (no me seáis mal pensados, que tenéis la mente muy sucia…) y no estoy hablando de la anatomía del autor sino de la contraportada dónde encontraremos la sinopsis.

No lo niegues, ¡has pensado en esos culos!

¿Os ayudan las sinopsis a elegir el libro? ¿Qué esperáis encontrar en ellas?

Diana: Para mí las sinopsis son vitales. Siempre las leo porque te dan una idea de lo que te espera al leer y me ayuda a decidirme. A veces las portadas no hacen justicia a las historias y merecen ese último pequeño empujón de éxtasis hacia sus mundos internos. Deben revelar lo justo para captar el interés del lector, destacando todo aquello que los amantes de ese tipo de literatura en concreto puedan llegar a disfrutar más. Es una pequeña campaña de marketing, vendiendo la mejor historia jamás contada.

La Eremita: Sí, sí y sí ¿Cómo no hacerlo? Sería como comprar un tarro de mermelada sin saber de qué sabor es y luego resulta que es de ciruela que la detesto con todas mis ganas. Vamos, que es imprescindible. Nunca leo un libro sin leer la sinopsis. Y descarto por sinopsis. Que me indiquen qué voy a leer. Si con pinceladas es suficiente, ok, sin embargo, prefiero que me den pistas del/de los hechos más relevantes. Ojo, solo pistas.

Rubén: Las sinopsis son muy importantes, por supuesto, y casi siempre son el factor decisivo. Los que escribimos sabemos que escribir la sinopsis de un libro es una de las partes más complicadas y delicadas de todo el proceso. Demasiada información, y estaremos echando por tierra parte de nuestro trabajo. Demasiado poca, y puede que el que la lea la encuentre insípida y no le llame la atención. Yo creo que hay que dar unas pinceladas, pero con brocha gorda. Es preferible destripar algún detalle menor de la historia a perder la atención de un posible lector.

Jessica: El primer reclamo para mí es la portada, pero es solo una forma para llegar a lo verdaderamente importante y lo que decidirá, con toda probabilidad, si leo el libro o no: la sinopsis.  Para mi la sinopsis perfecta es aquella que no es excesivamente larga pero te deja con la miel en los labios, que te hable de qué vas a encontrar en el libro sin chafarte su lectura y que te dejen intrigados y con ganas de saber más.  

Bueno ya tenemos dos grandes puntos en lo que creo que coincidimos la mayoría de los lectores. Pero, yendo a un tercer factor, ¿el nombre del autor os condiciona la próxima lectura?

Diana: Si ya he leído al autor antes y me ha convencido, es posible que vuelva a repetir sin pensar demasiado. Si recomiendan mucho a un autor famoso puede llamarme la atención también, para comprobar si efectivamente tienen razón o es solo una moda. Al final, aprendemos de lo que leemos. En lo que respecta a los autopublicados suelo leer más los libros de personas conocidas o por recomendación, aunque me atrevo con desconocidos sin problema si la historia me llama. Leemos por placer, el nombre del autor no debería condicionarnos a la hora de disfrutar de una buena historia.

La Eremita: Sí, claro que me condiciona, sobre todo para saber qué no leer. Obviamente he intentado leer previamente algo que posiblemente no haya podido tolerar. Añado más: adoro a Stephen King y en estos momentos cualquier libro escrito por él no lo leería por circunstancias personales. Condicionadísima. Si desconozco al autor no es impedimento para que lo lea, no descarto por desconocimiento. Suelo buscar alguna reseñita de colegas blogueros para ver por dónde soplan los vientos. Si encuentro y hay opiniones variadas, leo. Si todas son negativas, descarto. Si no hay, leo. Positivas leo obviamente.

Jessica: Para mí es irrelevante el nombre del autor@. Si un libro me llama, se vendrá a casa lo haya escrito quien lo hay escrito, ya sea un best-seller súper famoso o un autopublicado con su primera novela. De hecho, la mayoría de libros que tengo en casa, entraron en ella sin saber quién los había escrito. Es algo que ni siquiera miro durante la compra. 

Sí es cierto que hay libros que te llegan desde la fama o el conocimiento del autor si ya los has leído previamente y puede avalar su lectura, pero si no me resulta llamativo el argumento es difícil que lo lea por más que pueda “adorar” a ese escritor o escritora. 

Rubén: Tengo a unos pocos autores en un altar y sé que me puedo fiar de su calidad, aunque eso no quiere decir que me interese todo lo que publican. En el caso de los autopublicados, representan el 75 % de mis lecturas anuales, los trato como a cualquier otro autor. Si no los conozco, su libro me tiene que haber llamado la atención de alguna manera o tengo que haber visto previamente cómo escriben. Me puedo equivocar, por supuesto, y encontrarme con que no me gusta su estilo o que no tiene la calidad mínima. En el peor de los casos cierro el libro y tan amigos.

Se nos han quedado muchas cosas en el tintero, como el precio y como afecta este en la compra de los libros, pero eso tendrá que quedar para otro debate.

Contadnos ¿cómo vais a elegir vuestra próxima lectura? ¿Seguís algún extraño ritual que no hemos mencionado? ¿Lo hacéis a través de las runas, lanzáis una moneda al aire o a través de un servicio de book box?

A sangre y fuego

A SANGRE Y FUEGO

Empieza la semana con más oscuridad de la acostumbrada y no me refiero a los nubarrones de tormenta o a la niebla que azota las noches leridanas. Puede que fuera la migraña, la apatía o el sinsabor de encender el televisor y tener la desgracia de ver las noticias. Últimamente, manda la oscuridad.

Rebeca, que se ha convertido en mi musa pro-entradas-Redondal, me ha inspirado tocándome ese tema sensible que los escritores siempre guardamos como oro: los sentimientos.

Siempre he defendido que escribimos así como somos, que mostramos en nuestras historias más de lo que nos gustaría, que contamos nuestros sentimientos y nos abrimos en canal, aunque antepongamos la máscara de la metáfora. Desahogarse con la palabra, rezándole al dios secreto de lo oculto, para mostrar la sinrazón de nuestras vidas, ahogadas en tinta y papel.

Los lectores tenemos la responsabilidad de buscar al autor y rebuscar en sus entrañas, destripar cada palmo de letras para descubrir sus tesoros, acompañarlos en sus pesadillas y demonizar sus terrores.

Imagen de Anja en Pixabay

Autobiografías, el placer de contarlo tú mismo

Las autobiografías son narraciones de las vidas de personas contadas por ellas mismas. ¿Cuántos de nosotros no hemos soñado alguna vez con contar las peripecias de nuestras vidas? Siempre hay algo que merece la pena compartir, un episodio sombrío o el más espectacular jamás escrito. Nos creemos seres únicos y, en realidad, lo somos. Vivimos en paralelo, los unos junto a los otros, pero la forma de sentir esa realidad cambia de persona a persona y de ahí nuestro espíritu biógrafo.

Tampoco vamos a olvidar que contar algunas experiencias puede ser alentador para los que estén pasando por un momento similar, que nos pueden hacer reflexionar sobre temas que jamás hemos vivido o que, simplemente, fomentan nuestra conciencia social. No vivimos aislados en planetas, aunque nos guste alardear de que cada casa es un mundo por explorar. Nos parecemos, soñamos lo mismo, y también sufrimos igual.

La biografía es esa parte de la literatura que nos muestra que somos de carne y hueso, que por dentro nos corre la misma sangre que da poder al sentimiento. Viejas argollas de metal nos atan a las mismas disyuntivas, nos hacemos las mismas preguntas, buscamos la felicidad.

El “Diario de Ana Frank” marcó a todos aquellos que habían sufrido como ella, compartieron sus amarguras en plena Segunda Guerra Mundial y nos rebanó el corazón, sangrante de tantas batallas absurdas.

Infinidad de personajes famosos, políticos, actores, cantantes, deportistas… todos tienen su parcela personal donde contar cómo llegaron a la fama y los ardides vividos para conseguirlo. Nos podemos sentir identificados en algún momento con su relato o dejarnos llevar por la fantasía de una vida que supera la ficción. Tal vez nos suban el ánimo y nos recuerden que cualquiera puede conseguir sus sueños, luchando, con perseverancia y ahínco. Sentir que podemos lograrlo es una de las bazas de este tipo de lecturas.

Libros de autoayuda y superación personal

Recuerdo el libro “El Secreto” de Rhonda Byrne o “El poder está dentro de ti” L. Hay, de una época en mi vida en que me buscaba y no encontraba por ninguna parte. Son narrativas amenas, reflexivas, que intentan sacar una parte positiva de todas las cosas e intentar mejorar la vida del lector. Reconozco que cuando los lees te sientes bien. Puede que no te resuelvan la vida y que al finalizar la narración no haya ocurrido nada especial a tu alrededor. Seguirás teniendo los mismos problemas y el mundo girará en esa misma dirección desquiciante que nos aterra, pero sin duda, el poder de estos libros se basa en remover nuestras entrañas y sacar la basura fuera. Barrer todo lo que no interesa y centrarnos en ese presente olvidado del que nadie habla. Una aventura hacia ese desconocido interior al que nunca escuchamos como es debido. ¿Rendirse? ¡Atrévete a leer!

Libros espirituales

No están muy lejos de la autoayuda y a veces se confunden. A mí me gusta diferenciarlos haciendo hincapié en el papel que las diferentes religiones y filosofías han tenido sobre la historia de la humanidad. Siempre me han fascinado otras culturas y por ende, todas esas religiones desconocidas a las que millones de personas rinden culto a diario. Panteones repletos de dioses o uno solo, infunden sentimientos tan contradictorios como el amor y el miedo. La Biblia, El Corán, La Torá, el Budismo, Tao, I Ching… y muchos libros que hablan sobre ello en sus historias. Aquí incluyo porque siempre me hizo gracia, a “Y Dios vuelve en una Harley” de Joan Brady y “El Alquimista” de Paulo Coelho.

Imagen de Pete Linforth en Pixabay

Cuentos de Navidad

Sí, es extraño que haya metido este tipo de cuentos, pero son entrañables y me remueven por dentro. ¡Y no solo en Navidad!

Lo sabéis, pero no queréis reconocerlo. Están ahí, aguardando todo el año a que abráis las puertas a sus mundos de magia y nieve. Más allá de la religión y la pura tradición, los cuentos navideños son pura fantasía, a medias entre el drama, la familia y el amor. Desde “Un cuento de Navidad” de C. Dickens y “El cascanueces” de Hoffman hasta el cuento navideño de nuestra compañera Jessica Galera Andreu “Diana, a la luz de un candil”.

Los cuentos proporcionan esa pizca de luz en un mundo de tinieblas, al calor del hogar, bajo un manto de fría realidad. ¿No es la época de los milagros? Desde luego, nos hace falta a todos uno, quizás podríamos escribir nuestro propio cuento navideño. Uno donde todo termina bien y 2020 ha sido solo un sueño…

Poesía

¡Ah, nada como el sentimiento vivo de la lírica para atrincherar el corazón! ¿Nunca os habéis quedado temblando ante unos bellos versos? La poesía tiene la capacidad de desmontar un corazón en apenas segundos, un arma afilada y convulsa que nos escupe al nivel del betún y nos arrasa por dentro como una hoguera. Sentir es como engañar al alma para que tiemble y deje su pedestal eterno; de las brasas de ese rastro luminoso nacen los versos.

Homero, Shakespeare, Baudelaire, E. Dickinson, Machado, Neruda, Calderón de la Barca… En todas las épocas y continentes ha habido personas dedicadas al antiguo oficio de crear poesía. Elegante manera de exaltar las más bellas pasiones, pero también las más temibles y oscuras. Los versos jamás dejan indiferentes.

Novela Romántica

Megan Maxwell, Elísabet Benavent, Nora Roberts, Abril Camino, Jane Austen, Emily Brönte…; hay un largo rastro de novelas antiguas y modernas donde el sentimiento aflora como parte natural de la vida. Se ríe y se llora, se ama y se odia. El amor hace de la vida un lugar más agradable y nos morimos por el placer de ser amados, nos sumergimos en la piel de los amantes y vivimos sus desgracias, apartamos la razón a un lado y nos dejamos llevar por el corazón. Aquel que no siente es que está muerto.

Imagen de Devanath en Pixabay

Fluir con los sentimientos

Si algo he aprendido en mi corta vida de escritora es que hay que dejarse llevar por los personajes y sus historias. Cuando se ama, se ama; cuando se llora, se llora. Las relaciones piden a gritos conflictos y soluciones, trampas mortales y limbos donde adentrarse en mil placeres diferentes. Para crear un sentimiento hay que vivirlo.

Quizás no nos da la vida para procurarnos ese episodio narrado, pero como buenos actores que somos, debemos meternos en la piel de nuestros personajes muy a menudo. Cuando escribimos somos nosotros mismos y mil vidas más. Contagiamos las palabras de crítica y rencor, de añoranza, pasión y deseo. Volcamos lo que el mundo nos da y lo reconvertimos en pedazos de historias de pseudo-realidad porque, más allá del relato, hay mucho del escritor que lo cuenta.

Para conocer en profundidad a los autores, solo hay que leerlos. Nuestros libros son rutas de paso para todo lo que sentimos, desde ideas políticas, nuestra forma de encarar relaciones románticas, nuestros deseos futuros… Todo está escrito y disgregado en pequeños tesoros escondidos, que el buen lector sabrá reunir e interpretar rebuscando en nuestras almas.

A modo personal, debo añadir que cuando decidí escribir “Por tu sangre”, mi primera novela autopublicada, me hallaba en un momento personal terrible. La fibromialgia se había apoderado de mi cuerpo y tenía el control sobre mi vida. Estaba hundida y escribir me sacó del agujero recordándome que tan solo yo tenía el dominio sobre mis actos. Escribí sobre vampiros por la fuerza y melancolía del personaje. Una dicotomía que entendía muy bien, porque yo misma sufría en mi piel la debilidad y me azotaba el recuerdo de una vida mejor. Los vampiros me salvaron de la depresión y pude volcar en ellos muchas de mis inquietudes y anhelos. Cada personaje que creamos lleva un poco de nosotros mismos porque le hemos dado vida con nuestra esencia vital, somos un poco vampiros todos convirtiendo seres cualesquiera en inmortales

Un placer, como siempre, desahogarme con el lector, camarada de mis emboscadas, amigo estelar.

Chorrofantasía contra la Pandemia (Una Reseña Gaditana)

Buenos días/tardes/noches sean…

El VadeReto de este mes será… ¡Ahivá, que esto no es el Acervo!

¿Qué hago yo aquí, os preguntaréis? ¡Como sois pocos en el reondé, parió el grueso! (que la abuela está de vacaciones). Pues ná, que la Eremita me hizo un encarguito y uno, que es un mandao, no se ha podía negar. Además, me encanta este sitio, su jefa y sus adláteres. Por una vez, y sin que sirva de precedente, voy a soltar guita por aquí en lugar de hacerlo en los comentarios.

El otro día, mientras intentaba mantener los ojos abiertos y peleaba, denodadamente, contra la siesta tardía, la Eremita me espabiló del tó. Quería recomendarme un libro que estaba leyendo y con el que se estaba meando… de la risa, no seáis malpensaos. Me lanzó la carná, que se dice por aquí, y yo que soy de buen comé pues la atrinqué.

«¿Ská, mira, te quieres reír un poquito?» Empezó suavasito. Yo que el buen reír y el buen yantar lo llevo en la sangre, pues le dije que claaaaaroooo. Y ahí caí en su trampa. «Pues te voy a pasar un libro con el que se te va a caer la dentadura postiza. Y… ya puestos… ¿por qué no me haces una reseñita de él en el Reondé?»

Y aquí estoy. Lo siento por vosotros. Por favor, si me tiráis tomates, que sean con melva canutera.

Empecemos por el final. Iros al sitio de la Amazonia y compradlo que está mu baratito y un buen puñao de carcajadas no está pagao. Más con los tiempos que corren. Además si sois de unlimited está de gañote (gratis pa los de fuera).

¡Ya, ya voy!

El libro es “Grumo y Mosquito” y su autor Borja Alonso Alonso. Solo la portada ya son cinco puntos positivos. Obra de Lucía Gracia Salazar:

Antes de entrar en materia os pongo la sinopsis que el mismo autor tiene en Amazon:

«Un aspirante a genio criminal y su protegido intentan atracar una botica a punta de espada y ballesta. Sin embargo, la dueña del local —que es una veterana de guerra durazan— lo impide, alerta al vecindario y pone a la ciudad patas arriba. Mientras tanto, secuestradores y rehenes empiezan a darse cuenta de que tienen más en común de lo que pensaban.

»Grumo y Mosquito es un retelling de la obra de teatro “La Estanquera de Vallecas”, una novela corta ambientada en un marco épicodelirante y chorrofantástico a mitad camino entre la épica oscura y la colorida parodia de las novelas de fantasía.

»NO HAS LEÍDO NUNCA UNA CHORRADA COMO ESTA»

Con respecto al argumento ya está todo dicho. Si queréis saber cómo llevan a cabo el robo, lo que se encuentran, como lo guisan, como se lo comen y como termina el fandango, leed la novela.

Aparte de la magnífica ambientación, los ingeniosos diálogos y sus momentos delirantes, yo destacaría dos cosas de esta divertida obra. Primero, está muy bien escrita y se deja leer con facilidad y buen gusto. Además, tiene un humor desvergonzón, pero sin ser grosero ni frívolo. Todo lo contrario. Buenos golpes y mucho lío entre los personajes.

La Eremita llevaba toda la razón. Me he reído bastante con las locuras de estos locos entrañables y he llegado a soltar varias carcajadas, que dadas las horas nocturnas en las que leo, seguro que los vecinos piensan que me fumo las macetas.

En segundo lugar, aunque parezca, a priori, la típica comedia de enredos, bullas y disparates, Borja la lleva con mucho tino y arte hacia el conocimiento de los personajes. Como una bella obra de teatro, en este escueto escenario, el interior de la botica, viviremos momentos intensos, divertidos, adorables…  y también tiernos, íntimos e incluso filosóficos. Aquí radica, desde mi total y desautorizada opinión, el gran tesoro de la novela.

No voy a desvelar cuántos y quiénes son los aparecidos en la trama, pero como su propio autor los ha mencionado en su sinopsis y título, voy a hablar de los ladrones y la dueña de la botica.

Grumo y Mosquito son los arquetipos de la pareja pícara hispánica. Uno joven y otro “mucho menos joven”; uno alto y otro “mucho menos alto”; uno pasao de vueltas con la vida y el otro más inocente que encomendarme a mí un jamón pa que te lo cuide; uno ejerce de jefe, aunque manda menos que yo solo en mi casa con el perro, y el otro de aprendiz ufano en la profesión del buen mangar. Los dos forman una pareja deplorable, pero, quizás por eso mismo, entrañable y dicharachera. Cada uno intentará remediar lo irreparable a su manera y hacer lo imposible por salvar el pellejo del otro, pero con más corazón que cabeza.

El otro personaje mayúsculo es la dueña de la botica. Se hará la jefa incuestionable de la trama sin que podáis remediarlo. Con más años, que la careta de Tutankamón, es resabida, curtida en mil batallas y con un carácter que ríase usted de los sargentos de la legión. Grumo y Mosquito se las esperan felices por atracar a una vieja, pero ¡Qué vieja! Eso sí, no por ser más bravía que la niñera de Braveheart se hará odiar por los lectores. Todo lo contrario. Aunque sus tejemanejes con las hierbas y cafeces experimentales le hagan parecer una bruja, se convertirá en esa yaya huraña, pero ashushable, con la que nos gusta merendar por las tardes después del cole. (¡Jopé, No hace siglos de eso!)

El trío hará las delicias del personal. Tanto por sus peleas físicas y dialécticas, como por sus entendimientos de la vida. Que esta obra tiene mucha filosofía, como ya he dicho, aunque parezca solo un desvarío de mente escritoril. Son muchos los momentos en esta pequeña, pero intensa obra, en que te sentirás como si estuvieras con ellos encerrados en la botica divagando sobre el sentido de la vida.

Aunque no se especifica época durante la trama, el que habla, que ya en lugar de peinar canas intenta dispersarlas para que ocupen más espacio, ha creído ver indicios de “El Buscón” o el “Lazarillo de Tomes”, aunque también, como dice su autor, de “La Estanquera de Vallecas”. Me los he imaginado en esa España medieval dónde cada uno se ganaba la vida como podía. Como ahora, pero sin televisión e Interné. Aunque se habla de trasgos, demonios, gobernantes corruptos y opresores y…, eso, cómo ahora mismo.

En definitiva, una obra que merece mucho su lectura. Os hará reír, disfrutar y pensar. Su lectura es rápida, 77 paginicas del kindle, y además, como los convites, tiene las tres bes: buena, bonita y barata.

Quiero finalmente darle las gracias a la Eremita por la recomendación, y la invitación a este suicidio, y a su autor por regalarme el ebook para su disfrute. Espero no habé sío demasiao monótono y aburrío.

Cuidaros mucho, poneos la mascarilla por encima de la nariz, no seáis palurdos, y quedaros en casita leyendo siempre que sea posible, que hay muchos libros dónde perderse y vivir mil aventuras, sin peligro ni riesgo alguno.

Salud, cerveza y jamón. (bueno, zumito y tofu pa los protestones)
Jose Antonio Sánchez (jascnet.wordpress.com)

Datos del libro:
Título: Grumo y Mosquito.
Autor: Borja Alonso Alonso
Ilustradora: Lucía Gracia Salazar
Tamaño del archivo: 5.477 KB
Longitud de impresión: 77 páginas
Número 12 en los más vendidos de Amazon.
Enlace del libro en Amazon:
https://www.amazon.es/Grumo-y-Mosquito-Borja-Alonso-ebook/dp/B08D6F7YLJ/ref=sr_1_1
Cuenta del autor en twitter:
https://twitter.com/borradorcrisis
Web del autor:
http://www.borjaalonsoalonso.com/

Y un día como hoy

Hola Redondaleros. Una entrada un poquito especial. Un día como hoy, hace muchos muchos años en un pueblo junto al m… ah no esperad, esa era la de Poe. Repito. Hace muchos muchos años en un “poblachón manchego” lleno de gatos, que hoy es la capital del Reino, nacía mi señor padre.

Algunos, bueno muchos, años después, éste creo que sí cerquita del mar, nacía alguien a quien considero ya un buen amigo, nuestro colaborador y gran escritor de Fantasía Rubén H. Ernand.

Y a mi no me queda otra que aprovechar la magia de este rincón para desearles a ambos con todas mis ganas muchísimas felicidades. Espero que estéis en mi vida muchos 14 de Noviembres más, porque me siento privilegiada de teneros en ella.

Sólo (acentuado a propósito) puedo regalaros mi cariño. No es gran cosa, pero es lo que tengo. Cuando me toque la lotería de Navidad ya si eso hablamos.

Bueno qué demonios, a Rubén le regalo una rareza bonita. Que nunca dejes de imaginar mundos.

Muchas Felicidades.

Hablemos de fantasía con carlos ruiz garcía

Habitualmente los escritores que llegan a estas sección de mi mano, lo hacen tras haber sido leídos. En esta ocasión, aunque el libro está en mis pendientes desde hace tiempo, admito que aún no he podido hincarle el diente. ¿Ventajas? Que no os puedo hacer spoiler y que puedo aprovechar la entrevista para saciar mi curiosidad con respecto a varios temas en torno a ‘Soy Yunque’ y, de paso, presentaros esta obra a vosotros, si no la conocíais.

El título de la saga, de entrada, me parece de lo más evocador y llamativo; un golpe de efecto en toda regla, como ese que cae sobre el yunque. Y como siempre, empecemos por el principio, el autor, a quien suelo pedirle que se presente a sí mismo. Es difícil, me consta, a pocos nos gusta, pero nos debemos al público, así que:

¿Quién es Carlos Ruiz García?

Difícil cuestión, pues resulta complicado definirse a uno mismo. Diré, simplemente, que soy una persona que se gana la vida como técnico de mantenimiento en un hospital y que, como vía de escape a mis locuras, escribo historias (entre otras cosas).


¡La escritura! ¡Qué bonita y qué difícil vivir de ella! Pero al mismo tiempo, eso le confiere ese punto romántico: es difícil no haber de compaginarla con otro trabajo -el que paga las facturas-, pero al mismo tiempo te pide espacio, tiempo y, en definitiva, existir. Por lo que a mí respecta, gratitud y el mayor reconocimiento a esas personas que arrancan tiempo al tiempo para deleitarnos con sus historias y que, aun no siendo tan conocidas, le ponen empeño para llegar al mayor número de lectores posible y permitirnos, así, descubrir pequeños tesoros. De eso sabemos mucho en ‘El Redondal’.

Vamos al lío: ya conocemos algo más de Carlos; ahora queremos saber qué podemos encontrar en un libro tuyo.

Si me centro en la saga de fantasía épica que estoy desarrollando (de nombre «Soy Yunque»), encontraréis aventuras de corte clásico, con personajes de personalidades muy variopintas, pero con un trasfondo en el que es fácil encontrar valores que, considero, hoy en día están bastante perdidos, como el honor, el respeto a la palabra dada, la fidelidad incuestionable hacia quienes te ayudan… Y todo eso envuelto en un mundo medieval donde conviven personas normales con magos, nigromantes y criaturas fantásticas.


¡Fantasía en estado puro, vaya! Importante también resaltar valores tales como los que Carlos nos cita y llamativo, al mismo tiempo, que haya que recurrir a las novelas de fantasía para dar con ellos. Como bien nos dice el autor, en la cruda realidad, están bastante perdidos. ¡Bendita fantasía!

Uno de los aspectos que, personalmente, más me gusta conocer de los autores son sus orígenes en el mundo literario, en qué momento y cómo uno se plantea empezar a crear sus propias historias, así como dar el valiente y nada sencillo paso de publicar y compartirlas con el mundo.

¿Cómo fueron tus inicios, Carlos?

A escribir comencé desde los once años, nada más aprender mecanografía gracias a la máquina de escribir con la que también se enseñó mi madre. No obstante, fueron historias cortas, inspiradas en el cine de fantasía y ficción de los ochenta.

Pero si hablamos de empezar «seriamente», fue alrededor del año 2009, justo cuando comenzó la crisis económica de la década pasada. Al igual que le ocurrió a muchísima gente, me quedé en el paro y tuve tiempo para plasmar, negro sobre blanco, esa historia que llevaba años rondándome por la cabeza. Así, tras reescribir mi primera novela tres veces y releerla otras tantas, surgió «Las dos lunas», publicada en junio de 2017.

Desde entonces, he publicado una antología de relatos de misterio y terror junto a otro compañero: Manuel Tomás Llinares Morales, titulada «Pesadillas del otro lado» y seis colaboraciones con el Círculo de Fantasía; cuatro relatos en sendas antologías, y dos bloques d.e poemas en otros tantos poemarios; todos ellos con la fantasía como telón de fondo


Pues ya lo dicen: no hay mal que por bien no venga: Convertir algo complicado, como pueda ser una situación de desempleo en mitad de una crisis económica, en una oportunidad para empezar a darle forma a ese sueño que está ahí, esperando su momento. ¡Aplauso!

Vamos, ahora, al meollo de la cuestión. Entramos en el mundo de ‘Soy Yunque’. Lo decía al inicio de la entrevista: me parece un título llamativo, evocador y contundente. La portada también es toda una declaración de intenciones y la sinopsis, una invitación a tomar asiento, mantita y algo caliente para deleitarse en lo que apunta a ser una gran lectura.

¿Nos hablas de esta obra?

«Soy Yunque» narra la historia de un cambio; de cómo un mundo que lleva dos mil años sometido al capricho de un conjunto de nigromantes, de repente, por una simple decisión, se verá arrastrado a una serie de acontecimientos que conducirán a una guerra nunca vista. Esa decisión de la que hablo, es la que toma el gran Emperador inmortal, Drockon, de exigir al rey de Nakanya, Lako, la entrega de su hija, la preciosa Alía. Nadie en veinte centurias le ha negado nada a este oscuro ser. En la primera entrega de la saga: «Las dos lunas», eso va a cambiar.

El mundo que recrea esta aventura es medieval; por tanto, en cada página se habla de princesas, caballeros, reyes, nobles, vasallos, magos, castillos, fortalezas y criaturas dotadas de dones mágicos. Por otro lado, se incide mucho en los juramentos, la palabra dada, el valor de la sangre, de la amistad, la fidelidad, el amor paterno filial… y, por supuesto, no pueden faltar los personajes mezquinos, taimados, traicioneros y sin escrúpulos, que suponen el contrapunto. A partir de ahí se producirán desequilibrios hacia uno u otro lado.

A cualquiera que goce con la fantasía y las tramas cruzadas, es muy probable que le guste la saga del Yunque.

Por cierto, «Yunque» es el sobrenombre con el que las futuras generaciones, una vez finalizado el conflicto, conocerán a quien se alzó contra Drockon.

Ilustración en la página web del autor.

Pues lo dicho: tiene todos los números para ser una de esas novelas que uno disfruta leyendo, paladeando y deleitándose en mil detalles porque realmente parece que no le falta de nada (576 páginas que, a buen seguro, no se han desaprovechado). Y ¿qué suele pasar con esas novelas? Pues que uno siempre quiere más. Por suerte, ‘Las Dos Lunas’ es solo la primera parte, de modo que seguimos tirando del hilo, a ver si le sonsacamos más información a Carlos:

¿Puedes hablarnos de la segunda parte?

Claro. La segunda entrega comienza en el punto exacto donde termina la primera. En realidad es la misma historia cortada en varias partes (creo que serán cinco), como ocurre con «El Señor de los anillos». No puedo contarla entera en un solo tomo, pues tendría aproximadamente cuatro mil páginas jajajajaja.

Si el primer libro («Las dos lunas») narra una historia de amor y la lucha por mantenerlo, en la segunda («Los caballeros lacrimarios») se vivirá un viaje iniciático para encontrar objetos de poder con los que doblegar al nigromante. Así que, el segundo libro está perlado de persecuciones, batallas, viajes increíbles a lugares que no aparecen en los mapas del mundo conocido, y aparición de más y más personajes, monstruos y razas. Con cada libro el mundo se va ampliando para los protagonistas y también para el lector o lectora. Personalmente disfruté más escribiendo la segunda parte que la primera, y quienes han tenido la «suerte» de leer el manuscrito (aún no publicado) coinciden conmigo en que la lectura les ha resultado apasionante.


«Persecuciones, batallas, viajes increíbles a lugares que no aparecen en los mapas del mundo conocido, y aparición de más y más personajes, monstruos y razas». Desde luego, si ‘Las Dos Lunas’ ya nos pone la miel en los labios, ‘Los Caballeros Lacrimarios’ nos da el golpe de gracia para arrancarnos a leer. Carlos nos habla de un mundo que va creciendo y ampliándose en el desarrollo de las novelas y yo os invito a visitar su página web y deleitaros en lo que en El Redondal llamamos ‘la cantería de mundos’; más conocida entre el resto de mortales como ‘worldbuilding’. Impresionante el universo ‘Soy Yunque’ e impresionante todo el material que podéis encontrar en soy-yunque.com.

Ilustración de la web del autor.

Además del mundo creado por Carlos, ponemos también especial atención en los personajes, que son quienes llevan todo el peso de la trama, quienes nos emocionan, nos hacen enfadar, odiarlos, amarlos. Queremos saber:

¿Qué tipo de personajes te gustan?

No tengo un perfil claro y definido, pero sí te diré que, basándome en las películas que más me han impactado, me gustan los personajes como William Wallace: de carácter noble, dotados de gran inteligencia y astucia militar. Aunque también ocupa un lugar muy especial en mi corazón Mc Mardigan, el antihéroe de mirada sagaz y sonrisa picarona que protagoniza «Willow». No me olvido de Navar, el noble caballero de «Lady Halcón», de carácter férreo pero de corazón justo. Me gustan los personajes que, aún en el sufrimiento, son fieles a sus amigos hasta la muerte. A mis cuarenta y siete años soy muy de clichés, no me importa reconocerlo. Soy de una generación que disfrutó con «La historia interminable», «Dentro del laberinto», «Willow», «Cristal Oscuro», «Krull» y tantas otras películas de la época, por tanto, en mis libros se notará esa influencia.

Ilustración de la página web del autor.

¡Casi na! Poco más puede añadirse, aunque desde luego, dan ganas de seguir preguntando hasta la saciedad. ‘Soy Yunque’ puede tener, a priori, todos los ingredientes para que cualquier editorial se interese en ella. Pero Carlos ha optado por la autopublicación y sería genial que nos explicases:

¿Por qué autopublicación?

Porque esa es la única opción que tiene cualquier autor al que solo conocen su familia y amigos. Siendo desconocido y, sin tener «padrinos», es imposible que una editorial tradicional arriesgue su dinero en un autor que, por muy buena que sea su obra, nadie conoce.

Hoy en día las editoriales enganchan a los posibles lectores a través del autor, no de la obra. Si no me creéis, os invito a hacer un ejercicio: Marchar a cualquier centro comercial, visitar la zona de libros y contarme qué veis. Ya os adelanto que veréis tomos con el nombre del autor en tamaño más grande que el propio título: Stephen King (y el título), Arturo Pérez Reverte (y el título). Te venden al autor porque ya tiene un currículum y porque ya ha escrito otros bestsellers como tal o cuál. Los coges y, aunque luego el libro sea flojo, pero ya has picado y las editoriales ya han ganado.

El autor desconocido solo tiene dos opciones: Ahorrar bastante para poder pagar lo que las editoriales de coedición le piden para poder ver su libro en lugares como FNAC, Casa del Libro, etc. En mi caso son libros gordos, por lo que me piden una pasta que no tengo.

La segunda opción es la autopublicación. Eso sí, tienes que aprender a maquetar, diseñar, dibujar y mil cosas más si quieres mostrar un producto digno y que no se desmerezca ante los libros publicados por «los grandes». En mi caso espero haberlo conseguido.


Está claro que el número de seguidores que uno sea capaz de mover ahora es de capital relevancia en las posibilidades de que apuesten por ti, aunque yo me reitero en que al final, el destino es el lector y las opciones de publicación son el camino para llegar a él. No hay más. Una editorial es una opción más.

¡Llegar al lector, casi nada! Una de las maneras en las que puede hacerse es a través de ferias, firmas y eventos. Antes de que el dichoso virus parase tantas cosas, me consta que Carlos era un autor muy activo en este tipo de acontecimientos, así que:

¿Nos hablas de tu actividad en este tipo de eventos de cara al público?

Al principio no fui muy activo. De hecho, tras la publicación en Amazon de «Las dos lunas» ni siquiera hice una presentación. No tenía pasta para pagar una gran tirada y me conocían cuatro gatos, por lo que hacer una presentación me parecía muy pretencioso por mi parte. Así que opté por ir poco a poco, vendiendo cada libro en mano, haciéndome ver en las redes sociales y consiguiendo alguna que otra entrevista.

Fue así como me hice un huequecillo.

Foto de la web del autor.

Hoy ya puedo decir que he salido hablando de mi libro en una televisión local de Alicante y en dos entrevistas en radio, tengo dos páginas web bastante completas Y me he recorrido la provincia en diversas ferias junto a una Asociación Literaria y Cultural que se llama «La Estación de las Palabras». En dicha Asociación he podido conocer otros autores y autoras junto a las cuales hemos visitado diversas poblaciones de Alicante, mostrando nuestros libros al público en ferias y mercadillos. Son experiencias bonitas en las que hemos podido subirnos (a veces) a un estrado para leer fragmentos de nuestras historias y ver cómo reacciona la gente. Es muy bonito cuando se te acerca alguien a preguntar cómo es tu mundo, qué aventuras suceden en él, cuánto de fantasía hay en sus páginas, etc.

Para terminar, diré que con mi último proyecto colaborativo estoy muy emocionado.

Se trata de un canal de Youtube, llamado, «Frikeame Deluxe», que hemos abierto entre tres autores indies de fantasía épica a los que ya puedo considerar amigos: Angar Marthor, Jesús Ureña Ibañez y un servidor. En él tratamos de hablar de todo tipo de cosas que pueden denominarse «frikis». Entrevistamos a magos, cómicos, cantantes, escritores, ilustradores, gamers, coleccionistas e incluso directores de cine, como David Galán Galindo, autor, guionista y director de la película de Netflix «Orígenes secretos». Nuestra intención es darnos a conocer a través dicho canal, ganar suscriptores y llamar la atención de posibles editoriales, así de sencillo. Tal y como respondí anteriormente, si no te conocen no vendes.

Así que, en resumen, hoy por hoy no podría ser más activo. De hecho, me faltan horas del día.

Cabecera del canal de youtube Frikeame Deluxe

¡Increíble! Desde luego tenemos medios de sobra para seguir a Carlos en uno y otro lado, lo cual es de agradecer.

Por último, me gustaría que le pusiéramos punto y final a la entrevista mediante un extracto de la novela, que sean las propias páginas las que hablen y traten de convencer al lector para que le dé esa apreciada oportunidad por la que tanto peleamos.

Le pedimos a Carlos un fragmento de ‘Las Dos Lunas’.

Por supuesto. Hay muchos momentos de gran tensión en «Las dos lunas», y no me es fácil elegir uno, pero os muestro un fragmento en el que la princesa Alía visita a su amor imposible (un plebeyo de nombre Álastor) en la celda del Justiciorum (algo así como un circo romano) poco antes de que se lo lleven para afrontar un combate a muerte en la arena. En esta parte de la historia Álastor está ciego (por algo que sucede que no contaré para no hacer spoiler). Espero que os guste:

Con paso tímido, Alía salvó la distancia que la separaba de la celda que retenía a su amor. Para cuando escrutó en su interior, las lágrimas nublaron su vista impidiendo localizarle.

—¿Alía?, ¿eres tú? —preguntó Álastor con voz debilitada.

—¿Dónde estás? —gimió ella, aferrándose a los barrotes—. No puedo verte.

Tras escucharse el tintineo de unas cadenas, Álastor emergió desde el fondo, al abrigo de las sombras. Alía sintió un puño de hielo atenazarle el corazón al contemplar su lamentable estado. Sucio y semidesnudo, avanzaba hacia ella dubitativo, tanteando con sus manos cuanto le rodeaba.

—Sigue avanzando… sigue mi voz… —Trató de guiarlo entre lágrimas, estirando su brazo a través de los barrotes para poder asir sus manos. Pero las cadenas que lo retenían se tensaron, impidiendo a su héroe avanzar más cuando tan solo los separaba un suspiro. Alía sollozó, impotente por su funesto destino.

—No llores, por favor —musitó sonriendo para tranquilizarla.

—¿Cómo esperas que no lo haga? —sollozó con la voz rota—. ¿Por qué le hablaste a mi padre de Norgoriah y los reyes benditos? Él estaba dispuesto a mostrarse benévolo contigo… pero tus palabras no le dejaron otra salida que esta…

—No puedo traicionar mis principios por miedo a lo que la gente pueda pensar… y lo sabes —respondió con tono conciliador—. ¿Hubieses preferido que renegara de todo en cuanto creo?

—No, Álastor —contestó agotada—. Hubiese preferido tu silencio. El silencio es prudencia.

—El silencio es cobardía —objetó severo—. No negué a tu padre que te amaba cuando él ya lo sospechaba. Nunca te negaría aunque con ello salvara mi vida. Lo mismo ocurre con mis principios.

—No digo que dejes de creer en lo que quieras, sino de escoger el momento apropiado para hablar de ello —le reprochó con dulzura, entendiendo que jamás lo cambiaría. Tal vez por eso comenzaba a amarlo con locura.

THE END

Y hasta aquí. Le doy las gracias a Carlos por su amabilidad y predisposición y os dejo aquí todos los enlaces para que podáis conocerlo y seguirlo si así lo deseáis.

Twitter del autor:c_ruiz_garcia

Instagram del autor: carlosruizgarcia1973/

Página web del autor: soy-yunque

El Visitante – Jon Vendon

Hace pocos días, me contactó via Twitter un autor novel que amablemente, me solicitaba que leyera, si me era posible el primer capítulo de su novela, recientemente autopublicada. Es algo que me pasa con relativa frecuencia, y todavía me extraña y me halaga, pues este Redondal es chiquitillo y no nos engañemos, nos leéis cuatro gatos. O eso quiero pensar para no sufrir de pánico escénico y quedarme sin palabras, o decirlas tartamudeando..

E..e..e.el..ca..ca..caso (venga no, Eremita, que te leen cuatro gatos) El caso es que me entró bien, que una es muy suya pa‘ lo suyo y cuando vienen en plan de oyess tia que me leash, que soy lo mash y eshcribo de pm, pues a mí mayormente no me da la gana aunque el susodicho se llame Miguel de Cervantes y me esté perdiendo El Quijote. Me pareció muy cortés, y yo, firme seguidora de Lady Mary Wortley Montagu, decidí echar un vistazo.

Se llama Jon Vendon, su libro es El Visitante, y me tuvo desde que leí el argumento. Diferente, intrigante, y de mi estilo. Decidí traéroslo. Y allá vamos.

Realmente no es mucho lo que he podido averiguar sobre él. En su perfil de redes dice ser de Barcelona, y rezando a San Google he sabido un poquito más a través de una entrevista publicada en el blog Tablón Cultural:

Es biólogo y escribía relatos antes de decidirse a autopublicar su opera prima, que es la que nos ocupa. La única foto es la de su perfil de redes.

Un tipo misterioso sin dudas. Algún día intentaremos que nos conceda una entrevista para saber un poco más… O no, y dejamos intacta esa variante literaria de escribir con pseudónimo, como Georges Sand o Fernán Caballero.

Doscientas ochenta y tres páginas divididas en nueve capítulos, que comienzan con una cita del Nuevo Testamento:

«Y estando Él sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los discípulos en privado, diciendo: Dinos, ¿cuándo sucederá esto, y cuál será la señal de tu venida y de la consumación de este siglo? Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo el Padre. Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.» Mateo 24:3.

Vendon, Jon. El Visitante (Spanish Edition) (p. 6). Edición de Kindle.

Ahí es nada. ¿Os imagináis que vuelve para mediar en el conflicto árabe-israelí y apoyar a un Papa modernista que curiosamente se llama Jorge y es chileno? ¿os suena? Pues ahí va la sinopsis:

Un hombre impide que un terrorista se inmole en una sinagoga de Jerusalén. Sin documentación, ni indicios que permitan conocer su procedencia, la identificación del sujeto que ha evitado el atentado se convierte en un rompecabezas para el Mossad, la agencia de inteligencia israelí. A falta de nombre, los dos agentes encargados del interrogatorio lo apodan «el visitante». Un joven ha grabado con todo detalle lo sucedido junto a la sinagoga, y el video, subido a las redes sociales, se hace viral, lo que provoca que el hombre retenido por el servicio de inteligencia israelí se convierta en un héroe, por cuya liberación se convocan manifestaciones a través de internet. Durante la protesta ante el Parlamento de Israel en Jerusalén, el ejército abre fuego contra los manifestantes, causando la muerte de decenas de personas, lo que desencadena una crisis internacional que pone contra las cuerdas al Gobierno de Israel. El Papa viaja a Jerusalén de incógnito con la única finalidad de entrevistarse con el héroe anónimo, quien finalmente es puesto en libertad. Tras su liberación se producen una serie de extraños sucesos. Mientras, los agentes encargados del caso no cesan de investigar sobre el individuo, que se ha convertido en una incógnita perturbadora para todos aquellos que han tratado con él.

Vendon, Jon. El Visitante (Spanish Edition) (p. 2). Edición de Kindle.

Sabéis de mi curiosa manía de fusionar escritores para daros una idea de lo que vais a leer en base a obras conocidas. Pues bien, Jon Vendon en El Visitante es, salvando las distancias, una combinación entre John Le Carré con su Chica del Tambor y JJ Benitez con su Caballo de Troya (el primero, que tiene tantos que perdí la cuenta, creo haber leído cuatro o cinco). Y el resultado me ha encantado.

Me fascina el Mossad. Me muero por ir a Jerusalem. De un tiempo a esta parte me ha dado por escuchar Getsemaní en las tres versiones conocidas, la de Ian Gillan, la de Ted Neeley y la de Camilo Sesto, a cual mejor. No podía no gustarme. Vendon nos introduce en el Mossad, aunque muy por encima, y nos lleva por las calles de Jerusalem de una forma tan creíble que, sabiendo de su misterioso perfil, me he llegado a plantear si no es un agente retirado. Pero no, encontré la entrevista y supe que era un biólogo. Lástima. Hubiera puesto una pizca de pimienta más a la obra.

El libro es ágil. Mantiene la intriga en cada secuencia de tal forma que es imposible dejarlo sin querer saber más. Es impredecible dentro de lo predecible. Sé que es difícil semejante contradicción, pero es así. Sabes quién es el personaje misterioso, imaginas fácilmente lo que va a ocurrir, y sin embargo, el poder de Jon es que quieres leerlo.

En el transcurso llegamos también al Vaticano. Como con el Mossad e Israel, no profundiza en exceso, y sin embargo da detalles suficientes para sostener la trama.

Si no conoce personalmente aquello de lo que escribe, no me cabe duda de que se ha documentado concienzudamente. Invito al autor a matizar más los claroscuros, por ahora más claros que oscuros, en futuras novelas, que espero y deseo haya, pues tal vez lo ha reflejado muy someramente. Porque se intuye que puede.

Algo parecido me pasa con los personajes. Son adorables. Todos. Y puede que en un espía o un yihadista desee un poco menos de adorabilidad. Y a pesar de todo, esa misma adorabilidad junto con la espiritualidad – por supuesto – del personaje en torno al cual gira todo, deja muy buen sabor de boca, sin perder un ápice de acción y misterio. Si no existe el género Thriller-feelgood, Jon Vendon acaba de inventarlo. Ya. Suena raro. Tendréis que leerlo para creerlo.

Su estilo narrativo, si bien no es incorrecto, necesita madurar aún un poquito. Tiene muchísimas partes impecables y otras verdecitas, excesivamente coloquiales, pero para ser su primera novela, lo damos por bueno, puesto que no impide una lectura correcta. Una amiga me ha señalado que es posible que tenga giros de catalanoparlante en castellano que a mí puedan resultarme chocantes.

En resumen, una novela entretenida que sin duda os hará pasar buenos ratos. Y Jon Vendon promete. Le seguiré con interés. Y por supuesto le animo a continuar. Hay más que madera de escritor: hay un bosque entero.

Os dejo el link. Gratuito con Kindle Unlimited: El Visitante

  • Tamaño del archivo : 3160 KB
  • Longitud de impresión : 283 páginas
  • Word Wise : No activado
  • Lector de pantalla : Compatibles
  • Texto a voz : Activado
  • Idioma: : Español
  • ASIN : B086GWNZJZ
  • Versión impresa: Peso del producto : 467 g
  • Tapa blanda : 265 páginas
  • ISBN-13 : 979-8637813797
  • Dimensiones del producto : 15.24 x 1.52 x 22.86 cm
  • Editorial : Independently published (27 marzo 2020)
  • Idioma: : Español
  • ASIN : B088T1CP19

Hablemos de fantasía y almas con Elías Saavedra

Tiempo ha, llegué a plantearme estudiar la carrera de periodismo. Por fortuna, el sentido común imperó y ahora no pertenezco a uno de los gremios más mal pagados, explotados y desprestigiados en este país lleno de malos pagadores, explotadores y prestigitadores ­­—de los que en vez de palomas guardan billetes de 500 en el sombrero de copa—. Claro que, a cambio, estudié Filología inglesa, así que no estoy como para sacar pecho precisamente… Todo esto viene a cuenta de que yo también quería sumarme a la flamante sección de El Redondal “Hablemos de…” con una entrevista a un joven y hambriento, esto último va con segundas, autor de fantasía de nuestro país: Elías Saavedra.

Imagen de Elías Saavedra junto al mar.
Elíam de Saavaz, afamado historiador maurano.

Conocí a Elías allá por el año 2016. Acababa de comprarme mi primer lector de ebook, estaba trabajando en el enésimo borrador de La primavera ausente y hacía poco que había decidido que me autopublicaría en la plataforma de Amazon KDP. Y necesitaba referentes, saber qué se cocía en la fantasía autopublicada de este país, si mi novela era lo suficientemente buena y, en general, necesitaba saber si valía la pena meterme en este mundillo de locos. La primera impresión no pudo ser peor: novelas muy verdes, errores a mansalva, escritores bisoños y clichés (cuando no copias descaradas) sonrojantes; muchas de ellas entre las 10 o 20 más vendidas. Pero un buen día me encontré un mensaje en un foro de una persona que llamaremos Mr. X, por darle más misterio al asunto, en el que recomendaba leer una novela, El legado de los safir, de forma entusiasta y enlazaba su comentario a la misma en Amazon, que os dejo aquí abajo:

Reseña de El legado de los safir en Amazon.
Mr. X también fue uno de los que me hicieron comprender la importancia de reseñar lo que leemos. ¡Reseñad, por Tutatis!

Cuando lees una reseña así, cuando mencionan que los personajes tienen alma, algo que yo considero esencial en cualquier obra de ficción, no queda más que rendirse e intentar averiguar si todo eso que has leído es cierto. Y vaya si lo era. Pero esa es otra historia que os contará mejor La Eremita, metamorfoseada en maga patosa de flequillo imposible, pero con el mismo buen corazón, en su reseña de El legado de los safir.

Dicho todo esto, hace poco decidí quedar en una taberna (virtual, que no está el tema para tonterías) con Elías para que todos aquellos que lo conozcáis o queráis hacerlo, podáis leer un poco más sobre él. Así que, tras un poco de charla ociosa, comentar anécdotas sobre qué personajes van a morir en nuestros próximos libros, darnos consejos sobre tratamientos capilares y la recomendación firme de Elías de que bebiendo más alcohol es como se cura el hígado, llegamos a la parte jugosa. Elías coge el micro (creo que pensaba que venía a un karaoke, pero no se viene abajo al constatar que de cantar nada) y toma la palabra.



Lo primero, gracias Rubén y a toda la familia de El Redondal por haberme invitado. Se está de maravilla en este porche, transmite armonía, y además es una delicia la cerveza y los pimientos asados están exquisitos. Por cierto, se han acabado y…

Luego traigo más, no te preocupes. Ahora, al turrón.

También terminé el jamón…

Dije turrón, no jamón, pero ya que estamos… Háblanos un poco de tus inicios como autor y lector. ¿Qué libros te marcaron en tu infancia? ¿Qué te impulsó a querer escribir?

Siento si no soy muy original, pero guardo un maravilloso recuerdo de La historia interminable de Michael Ende, que me enseñó que en la Fantasía los límites los marca nuestra imaginación; y El Hobbit de Tolkien con el que descubrí la Fantasía Épica. Con respecto a mis primeros escritos, no escribí nada medianamente serio hasta mis primeros años en la universidad y muy poco y de baja calidad. La mayoría ni me he atrevido a releerlo, aprecio demasiado mis ojos. Bueno, hay algo salvable por el cariño que le tengo: un cuaderno en el que escribía las crónicas de un quijotesco personaje, una comedia loca. Es un proyecto que he retomado y tarde o temprano espero que salga a la luz.

Y al hilo de la pregunta anterior, ¿qué te impulsó a crear la historia de Las Runas del Alma y qué personas o historias te influyeron para hacerlo?

Empezaré por las historias que me influyeron.  El Señor de los Anillos sin duda, pero soy muy fan de una saga de videojuegos: Final Fantasy. El VII, el VIII y el X me han marcado. Sus mundos maravillosos, la magia de los elementos y sus personajes. Luego están mis pasiones, todo lo relacionado con lo medieval me resulta inspirador. Y sobre lo que me impulsó a escribir Las Runas del Alma, debo decir que prácticamente dejé de escribir desde el 2002 al 2009, más o menos, pero durante todo ese tiempo no dejé de fantasear con aventuras de guerreros, espadas, magia… Llevaba una historia dentro, pero ni me planteaba ponerme a escribirla hasta que un día, ordenando un cajón, rescaté una hoja en la que apenas tenía escrita una carilla y media donde se presentaba a un guerrero llamado Zílum. No recuerdo cuándo la había escrito, pero me dio por reescribir el inicio de esa historia. El resultado se lo di a leer a mi primo, Fran, y éste me animó a seguir. Fue el momento clave. A partir de ahí recordé lo que disfrutaba escribiendo y descubrí mi vocación.

Quienes lean los dos volúmenes de tu saga notarán una evidente mejoría como autor de uno al otro. ¿Cómo te has preparado durante los años pasados entre el primer volumen y el segundo? ¿Te has documentado visitando tabernas, alternando con las camareras y comprobando el sabor de la cerveza o es solo una impresión mía?

Como bien intuyes, he visitado tabernas para documentarme, pero el problema fue que de tanto probar el sabor de la cerveza al día siguiente no recordaba mis notas mentales… (Elías hace un gesto con la mano, como si tratase de aclarar que bromeaba, pero instintivamente acto seguido coge su jarra de cerveza y pega un buen trago). Lo primero, agradezco mucho tu apreciación sobre mi mejoría, por el respeto que te tengo como el gran autor que eres. Sobre tu pregunta, pues con el primer libro de la saga encontré mi estilo. Entre escribirlo y repasarlo incontables veces le dediqué más de seis años. A partir de su publicación he ido puliendo mi estilo de muchas maneras, ¡y lo que me queda! Por un lado, he escuchado toda crítica constructiva que me ha ido llegando, analizándola y tratando de absorber lo mejor de cada una. Por otro, descubrí el foro literario Abretelibro.com. En él se celebra un concurso de relatos de diferentes temáticas en cada estación del año, y me animé a participar. Pues gracias a eso conocí a muchos amantes de la literatura, leí sus relatos, leyeron los míos, me los elogiaron, me dieron zascas… y de todo fui aprendiendo. Sea cual sea vuestro nivel, si os gusta escribir, os animo a que os paséis por Ábrete Libro. Luego, una vez que eres escritor, al leer lo haces de forma diferente a cómo lo hacías. Por lo menos eso me ocurre a mí. Al leer analizo cada frase, el estilo del autor, los recursos que emplea, sus descripciones y mucho más. De ahí trato de extraer todo lo que me pueda aportar, adaptándolo a mi estilo. Y finalmente, soy muy afortunado de contar con el apoyo de unos correctores que me dan muy buenos consejos. Disculpa por alargarme, Rubén. ¿Puedo servirme más cerveza? Tengo la boca seca.

Sí, pero antes un poco de salseo. Si tuvieras que elegir a un personaje como tu favorito, ¿cuál sería y por qué Servin?

Pues no vas mal encaminado (Elías ríe. Mira al plato de los pimientos asados, pero sigue vacío). Lo justo son dos respuestas, una por novela. En El legado de los safir me quedo con Sparta. Me ganó totalmente, por su pasado, su lealtad y por su lucha pese a estar mermado por su cojera. Y en Sangre de reyes… has dado en el clavo: Servin Kalmar. Su estilo de vida es un reflejo del vacío que siente, pero los pequeños Sanara y Ralus irrumpen para obligarle a remover todos sus sentimientos. He disfrutado mucho con ese trío.

Los que te conocemos un poco sabemos de tu buen gusto musical. ¿Qué grupos escuchas a la hora de ponerte a escribir? ¿Podrías darnos el nombre de algunas de las canciones que te han inspirado para escribir Sangre de Reyes? 

Depende (recordad que Elías es gallego). La verdad es que hay mucha variedad, según el momento, pero voy a mojarme. Wardruna, un grupo nórdico que trata de recrear la música de sus antepasados vikingos empleando instrumentos de aquella época. Puede que os suene si os digo que forma parte de la BSO de la serie Vikingos. A partir de ahí descubrí otras bandas del mismo estilo y fui elaborando mi propio recopilatorio. Y luego me quedo con la BSO de la película Interstellar. Y bueno, en las escenas de combates un poco de Power Metal en castellano siempre viene bien. Desde Tierra Santa a Dünedain.

Aún estoy leyendo Sangre de Reyes, pero ¿qué puedes contarme del futuro de la saga? ¿Habrá tercera parte? ¿Tienes otros proyectos en mente?

Proyectos tengo demasiados, ¡lo que me falta es tiempo! Para que se entienda, pongamos que El legado de los safir es como El Hobbit; pues ahora vendría la trilogía de El Señor de los Anillos con Sangre de reyes y otros dos volúmenes. Es decir, quedarían dos libros. Tengo en mente también escribir un spin-off con Madoka Ukur-Nar como protagonista, narrando lo que le ocurre durante los once años que transcurren entre la primera y la segunda novela. Es un personaje muy querido por los lectores y también para mí. Fuera de Maurania, acabo de escribir un cuento infantil, que ha gustado bastante entre los que lo han leído y en principio se va a ilustrar. Veremos que sale de ahí. Y lo que queda de año lo dedicaré a escribir el guion de un corto que producirá mi hermana, que es actriz; y a retomar la novela quijotesca que te comentaba, cuyo personaje es un treintañero obsesionado con impartir justicia y que, pese a medir poco más de metro y medio, no le teme a nada. Se hace llamar Cobra. A partir de enero de 2021 regresaré a Maurania. Creo que viene bien dar un espacio entre novela y novela de Las Runas del Alma para volver a sentir la morriña de reencontrarme con los personajes.

Esta tenía que hacértela sí o sí, ¿conoces, allá por las bellas tierras gallegas, alguna taberna que se parezca un poco a La Gloriosa y esté regentada por varias hermanas? Es para un amigo…

(Elías ríe, alza su jarra y brinda con Rubén). La verdad es que disfruto mucho cuando mis personajes pasan por tabernas, posadas y demás, porque realmente vivo lo que están viendo, escuchando y sintiendo. Sé que a ti te ocurre algo similar, Rubén, solo hay que pasarse por El Trastorno de Elaranne. En el mundo real me tengo que conformar con la buena compañía, que es lo importante, ya que no conozco ningún local tan bien ambientado en la época medieval.

Por último, ¿algo que quieras decirles a los lectores de El Redondal antes de que sigamos poniéndonos morados?

Gracias por leer esta entrevista. Ojalá que les haya resultado interesante y animarlos a que recorran nuestros mundos de fantasía, donde encontrarán refugio de cualquier preocupación. En la saga de Las Runas del Alma descubrirán una aventura épica, pero también muy emotiva.

Quiero añadir que en mi visita a El Redondal me he sentido como en casa. Es magia pura. ¡Un abrazo a todos, guerreros y guerreras!

No, gracias a ti, Elías, y a tu gran sentido del humor. Y déjame decirte que alguien que escribe escuchando la BSO de Interstellar tiene todos mis respetos.

P.D. Rubén, te acompaño a por los pimientos y el jamón.

Y con los pimientos, el jamón y ¡la tortilla! acabamos. No sé si hemos hecho una entrevista o un episodio de Robin Food, pero estoy seguro de que habréis salivado un poco con lo que habéis leído. Y es que el buen comer y el buen leer son primos hermanos, así que comed y leed como si no hubiera un mañana.

Las Runas del Alma: El Legado de los Safir – Elías Saavedra

Bueno bueno… deduzco, porque me estáis leyendo, que habéis sobrevivido a Halloween, a los empachos de buñuelos, y a este puente raro y confinado de Noviembre que nos ha tocado vivir (ahora que lo pienso… igual no y me estáis leyendo desde el Más Allá, sería tan de Halloween después de todo… ostras me estoy acoj… esto… acongojando. Mejor vuelvo a lo mío) El caso es que yo ahora ya puedo salir de casa y lo he hecho. Pero resulta que estaba leyendo Las Runas del Alma de Elías Saavedra, y creo que no le voy a perdonar haberme fastidiado el Puente.

Porque veréis, me decían vamos a tal sitio, vamos a tal otro, vamos a hacer tal cosa… y yo pensaba para mí: “no se cansarán y querrán dormir la siesta o algo, que he dejado a Jull cayéndose de un puente, a Zílum dando un mandoblazo a alguien, a Sparta hablando con Madoka de algo interesante, a Farga abroncando a Servin y Milia porque han regresado en unas condiciones poco óptimas, y yo quiero ver qué pasa, dejadme leer en paz leñe, que yo lo que quiero es volver a Maurania”

Así es el libro que os traigo hoy, adictivo de principio a fin. Pero vamos por partes, que me he propuesto ser ordenada y seguir mi guión en eso de recomendar, reseñar o como queráis llamarlo, que ya, francamente queridos – dice La Eremita poniéndose el sombrero de Rett Buttler – me importa un bledo.

Os voy a hablar muy poquito de él porque vamos a tener el honor de entrevistarle Desde El Redondal, y seguro al cien por cien que él os lo cuenta mejor. A mi semiclón clon clon, Rubén, le ha dado por seguirme los pasos y se ha dicho: “Vale, ella está leyendo a Elías, pues ahora voy y le entrevisto”. Y yo encantada claro. De vez en cuando a este muchacho que creó a Kirius, Terion y Vaelmir le da por querer hacerme feliz, cuando no por llamarme señora madura flamante propietaria de un adosado, y a mi, aunque diga verdades como puños (lo del adosado va a ser que no, es que es escritor y le gusta adornar las cosas; se ve que un piso en Aluche no queda literario) me dan ganas de pegarle una colleja como las de la Sole, pero no se lo digo nunca porque sería peor.

Por el momento, las fuentes oficiales dicen de él que Elías Saavedra Vázquez nació en 1981 en A Coruña (Galicia). Apasionado de la fantasía, la temática medieval, la ciencia ficción y el misterio, a finales del 2015 autopublica su primera novela, Las Runas del Alma: El legado de los safir.

Yo añado que ha publicado recientemente otra novela de esta saga, Las Runas del Alma II: Sangre de Reyes. Para más detalles, esperemos a la entrevista. Yo estoy deseando leerla ¿Y vosotros? Rubén, no nos hagas esperar demasiado.

Un prólogo y 20 capítulos de fantasía épica con alma, que nos sumergen de cabeza en el continente de Maurania, comenzando en la isla de Rucan, donde Jullius Morgan, torpe aprendiz de mago, descubre por accidente, enterrada entre los libros que por azar o poca destreza caen sobre su cabeza, una carta que el legendario mago Uklen Auraverde dirige a su hijo antes de morir:

Los reinos de Maurania trataron de hacerles frente, pero los safir no solo son grandes luchadores, todos ellos poseen un dominio de la magia fuera de lo común que los hace muy superiores en el combate. (…)

(…) en el supuesto de que gracias a la magia de las runas expulsemos a los safir, la mera existencia de tales fuentes de poder pondrá a prueba durante toda la eternidad la codicia de la raza humana e, hijo mío, he conocido a demasiadas personas de alma frágil, fáciles de corromper. Sin embargo, no veo otra opción. La decisión está tomada, los pactos sellados y tan solo queda ejecutar el conjuro prohibido. En estos difíciles momentos puedo asegurarte que no temo a la muerte hacia la que me encamino.

Saavedra, Elías. Las Runas del Alma: El legado de los safir (Spanish Edition) (p. 9). Edición de Kindle.

Los estudiantes de último año del Coliseum se preparan para demostrar su pericia como magos o guerreros en combates que se librarán en La Arena de Rucan, que recibe, procedentes de todo el continente, a aquellos que comprarán sus servicios durante años. El que demuestre ser el más débil y peor dotado, será sacrificado.

Un misterioso guerrero desembarca en la Isla de Rucan sin ser consciente de la magnitud real de la misión que estaba a punto de emprender, si bien sus ambiciones, de consumarse, harían estremecer los cimientos del imperio más poderoso del continente de Maurania. Guiándose por su instinto selecciona a un grupo de jóvenes rucanos que lo acompañarán en un viaje mágico que transformará sus vidas, enfrentándolos a sus propios miedos y fantasmas del pasado con la muerte acechando a cada paso. Pronto comprenderán la oscura amenaza que se cierne sobre Maurania y la verdadera repercusión de su misión.

Al otro extremo del continente, el más despiadado y legendario de los asesinos, portador de una de las cinco Runas del Alma, es sometido al embrujo de una vidente que le obligará a cuestionar el ser en el que se había convertido.

Sinopsis de Amazon

Los lectores habituales de fantasía coincidiréis conmigo en que, por lo general, al inicio de una historia, es algo complicado y desconcertante adentrarse en los mundos que empieza a describirnos un autor. Comienzan a surgir personajes de toda índole que no sabemos cómo encajar en la narración, hasta que esa mano mágica que inventa tales mundos y personajes, consigue que nuestra mente haga click y encaje las piezas del puzzle. Y es ahí cuando nos tiene, y seguimos fascinados el viaje y la aventura. Pero cuesta cuanto menos un par de capítulos.

No es así en el caso de Las Runas del Alma I. En el principio leemos sobre un pequeño trozo del mundo que Elías nos tiene preparado, la Isla de Rucan. Allí vamos a conocer a los personajes en torno a los cuales gira el libro, y aunque sabremos de antemano que su cantería de mundos es más amplia, mucho más, no abandonaremos Rucan hasta conocerlo casi como la palma de nuestra mano. Estamos dentro desde el prólogo.

También vamos a enamorarnos enseguida de ese torpe y larguirucho aprendiz de mago conocido como Jull, candidato al sacrificio en La Arena de Rucan, al que Servin, un rudo y fanfarrón matón, hijo de un noble y hermano de la estrella del Coliseum, apoda como Patoso. Empatizaremos y admiraremos a partes iguales al joven huérfano Zílum Glúcom, guerrero formidable capaz de manejar con soltura mandobles que otros ni podrían levantar. Simpatizaremos con la menuda rubita Milia, diestra con el arco y las dagas.. y nos alegrará sobremanera que sea a estos alumnos del Coliseum a los que elija Jeth Farga, el guerrero misterioso que desembarca en Rucan y contrata a Sparta, el mendigo cojo tatuado con un dragón, para acompañarle en su viaje a una peligrosa misión.

Estos seis héroes nos van ganando en cada página, porque rebosan humanidad, espíritu y compañerismo por todos sus poros de papel. Simplemente enamoran, y Elías hace que conozcamos su interior de tal forma que sabemos cómo van a reaccionar ante cada reto que se les plantea (no así el desenlace de tales retos, que nos sorprende la mayoría de las veces, gracias a Dios). Creo que pocas veces he leído héroes tan puros de alma, tan auténticamente amables.

Cuando abandonamos Rucan y nos adentramos en el vasto continente de Maurania con ellos, durante ese viaje iniciático que emprende todo héroe en este género, uniremos a nuestros principales al Rojo, Maestro de Guerreros que es una máquina de matar sin inmutarse, y a Madoka, guerrera Ukur de piel verde que se ve forzada a incorporarse al viaje del grupo.

Por supuesto hay más personajes, pero el grupo principal es el que os describo. Buenos muy buenos y malos muy malos. Qué queréis que os diga, aunque me agrada que los perfiles a veces se difuminen y nos muestren su lado oscuro, me encanta cuando las líneas están tan definidas que me permiten amar y odiar sin matices, sin términos medios.

Del principio al fin la aventura no cesa, engancha hasta ansiar conocer el desenlace, que podría considerarse autoconclusivo, aunque quedan cabos sueltos que seguro se resolverán en la segunda parte. Yo voy a descargármela ya mismo.

No os voy a contar más, no quiero arriesgarme a los spoilers, pero tras leer a Elías Saavedra confirmo mi impresión de que tenemos grandes maestros de la fantasía en castellano, y me arrepiento mucho de no haberles dado una oportunidad hasta hace relativamente poco, en pro de los archiconocidos anglófonos. Craso error por mi parte.

Una cosa más: Es autopublicado, pero su estilo narrativo es impecable, y solo he “pillado” ¡una! errata en ochocientas y pico páginas. Un bálsamo para los ojos, pero no es solo eso, es que permite seguir la aventura sin desconcentrarte por errores estilísticos o de índole sangraojos, ya sabéis a qué me refiero.

Por poner un pero, mas es un pero pequeñito y personal: no entiendo el título. Runas hay obviamente, de los elementos. ¿Por qué del Alma? ¿Del Alma de Maurania quizá? ¿Del Alma de Uklen, su creador? ¿Del Alma de la diosa Gacia? Si lo descubro os lo cuento.

Que Maurania os sea propicia y os decidáis a conocerla, redondaleros míos. Os dejo el link de descarga. Gratis para Kindle Unlimited

Las Runas del Alma: El Legado de los Safir

La imagen de esta entrada es de Pete Linforth en Pixabay, algo tuneada claro.

  • Longitud de impresión : 888 páginas
  • ASIN : B016Z3OK74
  • Tipografía mejorada : Activado
  • Texto a voz : Activado
  • Lector de pantalla : Compatibles
  • Idioma: : Español

Edición en papel :

  • Tapa blanda : 743 páginas
  • ISBN-13 : 979-8608258312
  • Dimensiones del producto : 15.6 x 4.72 x 23.39 cm
  • Editorial : Independently published (1 diciembre 2015)
  • Idioma: : Español
  • ASIN : B085RT8JPS