Hablemos de fantasía y almas con Elías Saavedra

Tiempo ha, llegué a plantearme estudiar la carrera de periodismo. Por fortuna, el sentido común imperó y ahora no pertenezco a uno de los gremios más mal pagados, explotados y desprestigiados en este país lleno de malos pagadores, explotadores y prestigitadores ­­—de los que en vez de palomas guardan billetes de 500 en el sombrero de copa—. Claro que, a cambio, estudié Filología inglesa, así que no estoy como para sacar pecho precisamente… Todo esto viene a cuenta de que yo también quería sumarme a la flamante sección de El Redondal “Hablemos de…” con una entrevista a un joven y hambriento, esto último va con segundas, autor de fantasía de nuestro país: Elías Saavedra.

Imagen de Elías Saavedra junto al mar.
Elíam de Saavaz, afamado historiador maurano.

Conocí a Elías allá por el año 2016. Acababa de comprarme mi primer lector de ebook, estaba trabajando en el enésimo borrador de La primavera ausente y hacía poco que había decidido que me autopublicaría en la plataforma de Amazon KDP. Y necesitaba referentes, saber qué se cocía en la fantasía autopublicada de este país, si mi novela era lo suficientemente buena y, en general, necesitaba saber si valía la pena meterme en este mundillo de locos. La primera impresión no pudo ser peor: novelas muy verdes, errores a mansalva, escritores bisoños y clichés (cuando no copias descaradas) sonrojantes; muchas de ellas entre las 10 o 20 más vendidas. Pero un buen día me encontré un mensaje en un foro de una persona que llamaremos Mr. X, por darle más misterio al asunto, en el que recomendaba leer una novela, El legado de los safir, de forma entusiasta y enlazaba su comentario a la misma en Amazon, que os dejo aquí abajo:

Reseña de El legado de los safir en Amazon.
Mr. X también fue uno de los que me hicieron comprender la importancia de reseñar lo que leemos. ¡Reseñad, por Tutatis!

Cuando lees una reseña así, cuando mencionan que los personajes tienen alma, algo que yo considero esencial en cualquier obra de ficción, no queda más que rendirse e intentar averiguar si todo eso que has leído es cierto. Y vaya si lo era. Pero esa es otra historia que os contará mejor La Eremita, metamorfoseada en maga patosa de flequillo imposible, pero con el mismo buen corazón, en su reseña de El legado de los safir.

Dicho todo esto, hace poco decidí quedar en una taberna (virtual, que no está el tema para tonterías) con Elías para que todos aquellos que lo conozcáis o queráis hacerlo, podáis leer un poco más sobre él. Así que, tras un poco de charla ociosa, comentar anécdotas sobre qué personajes van a morir en nuestros próximos libros, darnos consejos sobre tratamientos capilares y la recomendación firme de Elías de que bebiendo más alcohol es como se cura el hígado, llegamos a la parte jugosa. Elías coge el micro (creo que pensaba que venía a un karaoke, pero no se viene abajo al constatar que de cantar nada) y toma la palabra.



Lo primero, gracias Rubén y a toda la familia de El Redondal por haberme invitado. Se está de maravilla en este porche, transmite armonía, y además es una delicia la cerveza y los pimientos asados están exquisitos. Por cierto, se han acabado y…

Luego traigo más, no te preocupes. Ahora, al turrón.

También terminé el jamón…

Dije turrón, no jamón, pero ya que estamos… Háblanos un poco de tus inicios como autor y lector. ¿Qué libros te marcaron en tu infancia? ¿Qué te impulsó a querer escribir?

Siento si no soy muy original, pero guardo un maravilloso recuerdo de La historia interminable de Michael Ende, que me enseñó que en la Fantasía los límites los marca nuestra imaginación; y El Hobbit de Tolkien con el que descubrí la Fantasía Épica. Con respecto a mis primeros escritos, no escribí nada medianamente serio hasta mis primeros años en la universidad y muy poco y de baja calidad. La mayoría ni me he atrevido a releerlo, aprecio demasiado mis ojos. Bueno, hay algo salvable por el cariño que le tengo: un cuaderno en el que escribía las crónicas de un quijotesco personaje, una comedia loca. Es un proyecto que he retomado y tarde o temprano espero que salga a la luz.

Y al hilo de la pregunta anterior, ¿qué te impulsó a crear la historia de Las Runas del Alma y qué personas o historias te influyeron para hacerlo?

Empezaré por las historias que me influyeron.  El Señor de los Anillos sin duda, pero soy muy fan de una saga de videojuegos: Final Fantasy. El VII, el VIII y el X me han marcado. Sus mundos maravillosos, la magia de los elementos y sus personajes. Luego están mis pasiones, todo lo relacionado con lo medieval me resulta inspirador. Y sobre lo que me impulsó a escribir Las Runas del Alma, debo decir que prácticamente dejé de escribir desde el 2002 al 2009, más o menos, pero durante todo ese tiempo no dejé de fantasear con aventuras de guerreros, espadas, magia… Llevaba una historia dentro, pero ni me planteaba ponerme a escribirla hasta que un día, ordenando un cajón, rescaté una hoja en la que apenas tenía escrita una carilla y media donde se presentaba a un guerrero llamado Zílum. No recuerdo cuándo la había escrito, pero me dio por reescribir el inicio de esa historia. El resultado se lo di a leer a mi primo, Fran, y éste me animó a seguir. Fue el momento clave. A partir de ahí recordé lo que disfrutaba escribiendo y descubrí mi vocación.

Quienes lean los dos volúmenes de tu saga notarán una evidente mejoría como autor de uno al otro. ¿Cómo te has preparado durante los años pasados entre el primer volumen y el segundo? ¿Te has documentado visitando tabernas, alternando con las camareras y comprobando el sabor de la cerveza o es solo una impresión mía?

Como bien intuyes, he visitado tabernas para documentarme, pero el problema fue que de tanto probar el sabor de la cerveza al día siguiente no recordaba mis notas mentales… (Elías hace un gesto con la mano, como si tratase de aclarar que bromeaba, pero instintivamente acto seguido coge su jarra de cerveza y pega un buen trago). Lo primero, agradezco mucho tu apreciación sobre mi mejoría, por el respeto que te tengo como el gran autor que eres. Sobre tu pregunta, pues con el primer libro de la saga encontré mi estilo. Entre escribirlo y repasarlo incontables veces le dediqué más de seis años. A partir de su publicación he ido puliendo mi estilo de muchas maneras, ¡y lo que me queda! Por un lado, he escuchado toda crítica constructiva que me ha ido llegando, analizándola y tratando de absorber lo mejor de cada una. Por otro, descubrí el foro literario Abretelibro.com. En él se celebra un concurso de relatos de diferentes temáticas en cada estación del año, y me animé a participar. Pues gracias a eso conocí a muchos amantes de la literatura, leí sus relatos, leyeron los míos, me los elogiaron, me dieron zascas… y de todo fui aprendiendo. Sea cual sea vuestro nivel, si os gusta escribir, os animo a que os paséis por Ábrete Libro. Luego, una vez que eres escritor, al leer lo haces de forma diferente a cómo lo hacías. Por lo menos eso me ocurre a mí. Al leer analizo cada frase, el estilo del autor, los recursos que emplea, sus descripciones y mucho más. De ahí trato de extraer todo lo que me pueda aportar, adaptándolo a mi estilo. Y finalmente, soy muy afortunado de contar con el apoyo de unos correctores que me dan muy buenos consejos. Disculpa por alargarme, Rubén. ¿Puedo servirme más cerveza? Tengo la boca seca.

Sí, pero antes un poco de salseo. Si tuvieras que elegir a un personaje como tu favorito, ¿cuál sería y por qué Servin?

Pues no vas mal encaminado (Elías ríe. Mira al plato de los pimientos asados, pero sigue vacío). Lo justo son dos respuestas, una por novela. En El legado de los safir me quedo con Sparta. Me ganó totalmente, por su pasado, su lealtad y por su lucha pese a estar mermado por su cojera. Y en Sangre de reyes… has dado en el clavo: Servin Kalmar. Su estilo de vida es un reflejo del vacío que siente, pero los pequeños Sanara y Ralus irrumpen para obligarle a remover todos sus sentimientos. He disfrutado mucho con ese trío.

Los que te conocemos un poco sabemos de tu buen gusto musical. ¿Qué grupos escuchas a la hora de ponerte a escribir? ¿Podrías darnos el nombre de algunas de las canciones que te han inspirado para escribir Sangre de Reyes? 

Depende (recordad que Elías es gallego). La verdad es que hay mucha variedad, según el momento, pero voy a mojarme. Wardruna, un grupo nórdico que trata de recrear la música de sus antepasados vikingos empleando instrumentos de aquella época. Puede que os suene si os digo que forma parte de la BSO de la serie Vikingos. A partir de ahí descubrí otras bandas del mismo estilo y fui elaborando mi propio recopilatorio. Y luego me quedo con la BSO de la película Interstellar. Y bueno, en las escenas de combates un poco de Power Metal en castellano siempre viene bien. Desde Tierra Santa a Dünedain.

Aún estoy leyendo Sangre de Reyes, pero ¿qué puedes contarme del futuro de la saga? ¿Habrá tercera parte? ¿Tienes otros proyectos en mente?

Proyectos tengo demasiados, ¡lo que me falta es tiempo! Para que se entienda, pongamos que El legado de los safir es como El Hobbit; pues ahora vendría la trilogía de El Señor de los Anillos con Sangre de reyes y otros dos volúmenes. Es decir, quedarían dos libros. Tengo en mente también escribir un spin-off con Madoka Ukur-Nar como protagonista, narrando lo que le ocurre durante los once años que transcurren entre la primera y la segunda novela. Es un personaje muy querido por los lectores y también para mí. Fuera de Maurania, acabo de escribir un cuento infantil, que ha gustado bastante entre los que lo han leído y en principio se va a ilustrar. Veremos que sale de ahí. Y lo que queda de año lo dedicaré a escribir el guion de un corto que producirá mi hermana, que es actriz; y a retomar la novela quijotesca que te comentaba, cuyo personaje es un treintañero obsesionado con impartir justicia y que, pese a medir poco más de metro y medio, no le teme a nada. Se hace llamar Cobra. A partir de enero de 2021 regresaré a Maurania. Creo que viene bien dar un espacio entre novela y novela de Las Runas del Alma para volver a sentir la morriña de reencontrarme con los personajes.

Esta tenía que hacértela sí o sí, ¿conoces, allá por las bellas tierras gallegas, alguna taberna que se parezca un poco a La Gloriosa y esté regentada por varias hermanas? Es para un amigo…

(Elías ríe, alza su jarra y brinda con Rubén). La verdad es que disfruto mucho cuando mis personajes pasan por tabernas, posadas y demás, porque realmente vivo lo que están viendo, escuchando y sintiendo. Sé que a ti te ocurre algo similar, Rubén, solo hay que pasarse por El Trastorno de Elaranne. En el mundo real me tengo que conformar con la buena compañía, que es lo importante, ya que no conozco ningún local tan bien ambientado en la época medieval.

Por último, ¿algo que quieras decirles a los lectores de El Redondal antes de que sigamos poniéndonos morados?

Gracias por leer esta entrevista. Ojalá que les haya resultado interesante y animarlos a que recorran nuestros mundos de fantasía, donde encontrarán refugio de cualquier preocupación. En la saga de Las Runas del Alma descubrirán una aventura épica, pero también muy emotiva.

Quiero añadir que en mi visita a El Redondal me he sentido como en casa. Es magia pura. ¡Un abrazo a todos, guerreros y guerreras!

No, gracias a ti, Elías, y a tu gran sentido del humor. Y déjame decirte que alguien que escribe escuchando la BSO de Interstellar tiene todos mis respetos.

P.D. Rubén, te acompaño a por los pimientos y el jamón.

Y con los pimientos, el jamón y ¡la tortilla! acabamos. No sé si hemos hecho una entrevista o un episodio de Robin Food, pero estoy seguro de que habréis salivado un poco con lo que habéis leído. Y es que el buen comer y el buen leer son primos hermanos, así que comed y leed como si no hubiera un mañana.

Las Runas del Alma: El Legado de los Safir – Elías Saavedra

Bueno bueno… deduzco, porque me estáis leyendo, que habéis sobrevivido a Halloween, a los empachos de buñuelos, y a este puente raro y confinado de Noviembre que nos ha tocado vivir (ahora que lo pienso… igual no y me estáis leyendo desde el Más Allá, sería tan de Halloween después de todo… ostras me estoy acoj… esto… acongojando. Mejor vuelvo a lo mío) El caso es que yo ahora ya puedo salir de casa y lo he hecho. Pero resulta que estaba leyendo Las Runas del Alma de Elías Saavedra, y creo que no le voy a perdonar haberme fastidiado el Puente.

Porque veréis, me decían vamos a tal sitio, vamos a tal otro, vamos a hacer tal cosa… y yo pensaba para mí: “no se cansarán y querrán dormir la siesta o algo, que he dejado a Jull cayéndose de un puente, a Zílum dando un mandoblazo a alguien, a Sparta hablando con Madoka de algo interesante, a Farga abroncando a Servin y Milia porque han regresado en unas condiciones poco óptimas, y yo quiero ver qué pasa, dejadme leer en paz leñe, que yo lo que quiero es volver a Maurania”

Así es el libro que os traigo hoy, adictivo de principio a fin. Pero vamos por partes, que me he propuesto ser ordenada y seguir mi guión en eso de recomendar, reseñar o como queráis llamarlo, que ya, francamente queridos – dice La Eremita poniéndose el sombrero de Rett Buttler – me importa un bledo.

Os voy a hablar muy poquito de él porque vamos a tener el honor de entrevistarle Desde El Redondal, y seguro al cien por cien que él os lo cuenta mejor. A mi semiclón clon clon, Rubén, le ha dado por seguirme los pasos y se ha dicho: “Vale, ella está leyendo a Elías, pues ahora voy y le entrevisto”. Y yo encantada claro. De vez en cuando a este muchacho que creó a Kirius, Terion y Vaelmir le da por querer hacerme feliz, cuando no por llamarme señora madura flamante propietaria de un adosado, y a mi, aunque diga verdades como puños (lo del adosado va a ser que no, es que es escritor y le gusta adornar las cosas; se ve que un piso en Aluche no queda literario) me dan ganas de pegarle una colleja como las de la Sole, pero no se lo digo nunca porque sería peor.

Por el momento, las fuentes oficiales dicen de él que Elías Saavedra Vázquez nació en 1981 en A Coruña (Galicia). Apasionado de la fantasía, la temática medieval, la ciencia ficción y el misterio, a finales del 2015 autopublica su primera novela, Las Runas del Alma: El legado de los safir.

Yo añado que ha publicado recientemente otra novela de esta saga, Las Runas del Alma II: Sangre de Reyes. Para más detalles, esperemos a la entrevista. Yo estoy deseando leerla ¿Y vosotros? Rubén, no nos hagas esperar demasiado.

Un prólogo y 20 capítulos de fantasía épica con alma, que nos sumergen de cabeza en el continente de Maurania, comenzando en la isla de Rucan, donde Jullius Morgan, torpe aprendiz de mago, descubre por accidente, enterrada entre los libros que por azar o poca destreza caen sobre su cabeza, una carta que el legendario mago Uklen Auraverde dirige a su hijo antes de morir:

Los reinos de Maurania trataron de hacerles frente, pero los safir no solo son grandes luchadores, todos ellos poseen un dominio de la magia fuera de lo común que los hace muy superiores en el combate. (…)

(…) en el supuesto de que gracias a la magia de las runas expulsemos a los safir, la mera existencia de tales fuentes de poder pondrá a prueba durante toda la eternidad la codicia de la raza humana e, hijo mío, he conocido a demasiadas personas de alma frágil, fáciles de corromper. Sin embargo, no veo otra opción. La decisión está tomada, los pactos sellados y tan solo queda ejecutar el conjuro prohibido. En estos difíciles momentos puedo asegurarte que no temo a la muerte hacia la que me encamino.

Saavedra, Elías. Las Runas del Alma: El legado de los safir (Spanish Edition) (p. 9). Edición de Kindle.

Los estudiantes de último año del Coliseum se preparan para demostrar su pericia como magos o guerreros en combates que se librarán en La Arena de Rucan, que recibe, procedentes de todo el continente, a aquellos que comprarán sus servicios durante años. El que demuestre ser el más débil y peor dotado, será sacrificado.

Un misterioso guerrero desembarca en la Isla de Rucan sin ser consciente de la magnitud real de la misión que estaba a punto de emprender, si bien sus ambiciones, de consumarse, harían estremecer los cimientos del imperio más poderoso del continente de Maurania. Guiándose por su instinto selecciona a un grupo de jóvenes rucanos que lo acompañarán en un viaje mágico que transformará sus vidas, enfrentándolos a sus propios miedos y fantasmas del pasado con la muerte acechando a cada paso. Pronto comprenderán la oscura amenaza que se cierne sobre Maurania y la verdadera repercusión de su misión.

Al otro extremo del continente, el más despiadado y legendario de los asesinos, portador de una de las cinco Runas del Alma, es sometido al embrujo de una vidente que le obligará a cuestionar el ser en el que se había convertido.

Sinopsis de Amazon

Los lectores habituales de fantasía coincidiréis conmigo en que, por lo general, al inicio de una historia, es algo complicado y desconcertante adentrarse en los mundos que empieza a describirnos un autor. Comienzan a surgir personajes de toda índole que no sabemos cómo encajar en la narración, hasta que esa mano mágica que inventa tales mundos y personajes, consigue que nuestra mente haga click y encaje las piezas del puzzle. Y es ahí cuando nos tiene, y seguimos fascinados el viaje y la aventura. Pero cuesta cuanto menos un par de capítulos.

No es así en el caso de Las Runas del Alma I. En el principio leemos sobre un pequeño trozo del mundo que Elías nos tiene preparado, la Isla de Rucan. Allí vamos a conocer a los personajes en torno a los cuales gira el libro, y aunque sabremos de antemano que su cantería de mundos es más amplia, mucho más, no abandonaremos Rucan hasta conocerlo casi como la palma de nuestra mano. Estamos dentro desde el prólogo.

También vamos a enamorarnos enseguida de ese torpe y larguirucho aprendiz de mago conocido como Jull, candidato al sacrificio en La Arena de Rucan, al que Servin, un rudo y fanfarrón matón, hijo de un noble y hermano de la estrella del Coliseum, apoda como Patoso. Empatizaremos y admiraremos a partes iguales al joven huérfano Zílum Glúcom, guerrero formidable capaz de manejar con soltura mandobles que otros ni podrían levantar. Simpatizaremos con la menuda rubita Milia, diestra con el arco y las dagas.. y nos alegrará sobremanera que sea a estos alumnos del Coliseum a los que elija Jeth Farga, el guerrero misterioso que desembarca en Rucan y contrata a Sparta, el mendigo cojo tatuado con un dragón, para acompañarle en su viaje a una peligrosa misión.

Estos seis héroes nos van ganando en cada página, porque rebosan humanidad, espíritu y compañerismo por todos sus poros de papel. Simplemente enamoran, y Elías hace que conozcamos su interior de tal forma que sabemos cómo van a reaccionar ante cada reto que se les plantea (no así el desenlace de tales retos, que nos sorprende la mayoría de las veces, gracias a Dios). Creo que pocas veces he leído héroes tan puros de alma, tan auténticamente amables.

Cuando abandonamos Rucan y nos adentramos en el vasto continente de Maurania con ellos, durante ese viaje iniciático que emprende todo héroe en este género, uniremos a nuestros principales al Rojo, Maestro de Guerreros que es una máquina de matar sin inmutarse, y a Madoka, guerrera Ukur de piel verde que se ve forzada a incorporarse al viaje del grupo.

Por supuesto hay más personajes, pero el grupo principal es el que os describo. Buenos muy buenos y malos muy malos. Qué queréis que os diga, aunque me agrada que los perfiles a veces se difuminen y nos muestren su lado oscuro, me encanta cuando las líneas están tan definidas que me permiten amar y odiar sin matices, sin términos medios.

Del principio al fin la aventura no cesa, engancha hasta ansiar conocer el desenlace, que podría considerarse autoconclusivo, aunque quedan cabos sueltos que seguro se resolverán en la segunda parte. Yo voy a descargármela ya mismo.

No os voy a contar más, no quiero arriesgarme a los spoilers, pero tras leer a Elías Saavedra confirmo mi impresión de que tenemos grandes maestros de la fantasía en castellano, y me arrepiento mucho de no haberles dado una oportunidad hasta hace relativamente poco, en pro de los archiconocidos anglófonos. Craso error por mi parte.

Una cosa más: Es autopublicado, pero su estilo narrativo es impecable, y solo he “pillado” ¡una! errata en ochocientas y pico páginas. Un bálsamo para los ojos, pero no es solo eso, es que permite seguir la aventura sin desconcentrarte por errores estilísticos o de índole sangraojos, ya sabéis a qué me refiero.

Por poner un pero, mas es un pero pequeñito y personal: no entiendo el título. Runas hay obviamente, de los elementos. ¿Por qué del Alma? ¿Del Alma de Maurania quizá? ¿Del Alma de Uklen, su creador? ¿Del Alma de la diosa Gacia? Si lo descubro os lo cuento.

Que Maurania os sea propicia y os decidáis a conocerla, redondaleros míos. Os dejo el link de descarga. Gratis para Kindle Unlimited

Las Runas del Alma: El Legado de los Safir

La imagen de esta entrada es de Pete Linforth en Pixabay, algo tuneada claro.

  • Longitud de impresión : 888 páginas
  • ASIN : B016Z3OK74
  • Tipografía mejorada : Activado
  • Texto a voz : Activado
  • Lector de pantalla : Compatibles
  • Idioma: : Español

Edición en papel :

  • Tapa blanda : 743 páginas
  • ISBN-13 : 979-8608258312
  • Dimensiones del producto : 15.6 x 4.72 x 23.39 cm
  • Editorial : Independently published (1 diciembre 2015)
  • Idioma: : Español
  • ASIN : B085RT8JPS