LAS RUNAS DEL ALMA II: SANGRE DE REYES – ELIAS SAAVEDRA

Aunque es duro dejar atrás a los nuestros, al fin y al cabo ellos son por los que luchamos, en el fondo necesitábamos volver a sentir el fuego de la aventura recorriendo nuestras venas. Cualquiera que no comprenda el sentir de un verdadero guerrero, diría que estamos ansiosos por hallar la muerte.

Saavedra, Elías. Las Runas del Alma II: Sangre de reyes (Spanish Edition) (p. 563). Edición de Kindle.

Saludos, gentes del Redondal. Andábamos Rubén y yo enfrascados en uno de nuestros múltiples debates, de esos que empiezan con “tú eres un…” y acaban con  “y tú más”, pero de buen rollito, de forma algo más ingeniosa o eso espero.

Esta vez discutíamos quién reseñaría el segundo gran texto del insigne Eliam de Savaaz, conocido fuera de las fronteras de Maurania y Atalantia como Elías Saavedra,  continuación de la Saga de Las Runas del Alma, esta vez titulado Sangre de Reyes:

Venga, cuelg… digo hazla túuuu
No tonta, cuelg.. digo hazla túuu
Que no, que túuuu

Aquí ya Rebeca e Inda empiezan a mirarnos un poco mal. Y Rubén, que es algo así como el Mcgyver  arreglabucles infinitos, me dice:

  • Oye, ¿y por qué no la hacemos entre los dos?

Glubs (Onomatopeya de tragar con dificultad y pensar ¡ay Dios!) Escribir con un maestro de la Alta Fantasía hispana sobre otro. Escritor y aficionada.  En fin, ¿quién dijo miedo? Y aquí va la inconsciente que quedará a la altura del betún pero oigan, una hará lo que pueda.

Han pasado unos diez años desde que Jeth Farga y los chicos de la Arena de Rucan acabaron con la amenaza de Ebon, poseedor del Orbe Dominum, y los diablos grises. Se han asentado, algunos se han casado y hasta han tenido hijos. No os diré quiénes. Tan solo que dos de ellos, los pequeños Sanara y Ralus, de nueve años, junto con Servin Kalmar, son los grandes y entrañables protagonistas de esta segunda entrega. Ya se vislumbra su rol trascendente en la saga, puesto que como todo héroe que se precie, emprenden en Sangre de Reyes su pequeño gran viaje iniciático acompañados de Servin Kalmar. Y aquí cedo la pluma a Don Rubén H. Ernand, que espero me deje retomarla un poco más adelante.

Y yo tomo el relevo, en forma de pluma estilográfica metafórica, y continúo donde lo ha dejado La Eremita. Pero antes, dejadme que esboce una media sonrisa, de esas incrédulas y sardónicas, al escuchar cómo La Eremita me llama “Maestro de la Alta Fantasía Hispana”. Haré que impriman un montón de tarjetas con mi nombre y ese cargo debajo y las quemaré todas en una pira por la profunda vergüenza que sentiré al verlas 😂. Pero ¿dónde nos habíamos quedado? Ah, sí, junto a Servin, Ralus y Sanara. Tres grandes personajes, con sus más y sus menos, pero que acaban por robarte el corazón porque son, sin duda, los más sólidos, honestos y entrañables de todo el libro. Un trío genial y que acaba por volverse inseparable, aunque sólo el tiempo dirá si es así. Pero no son los únicos, desde luego, y los viejos protagonistas de El legado de los safir tienen su lugar y su cuota de páginas.

Desgranado ya el argumento del libro, ¿qué aporta este nuevo libro sobre el primero? En la entrevista que le hice hace algo más de un mes a su autor, Elías Saavedra (gran escritor y mejor comensal, como ya sabréis los que la habéis leído), le comenté que había notado una evidente mejora en su estilo, que ya era bueno en su primer libro. Y es así. Se percibe una nueva madurez en su forma de escribir y en el tratamiento de la historia. Y no es que Elías escatime en momentos divertidos, chascarrillos y en usar a algunos personajes para proporcionar ese alivio cómico tan de agradecer en obras que, por lo demás, cuentan una historia épica o dramática. Los niños, el mago Julius, el propio Servin o los piratas nos dan momentos de distensión que son de agradecer y que el autor sabe usar a la perfección. En pocas palabras, Elías es un cachondo y tiene un gran sentido del humor, por suerte para nosotros, sus lectores. Pero la historia, sin duda, es más oscura que la de El legado de los safir, el comienzo del libro ya lo deja claro, y eso es así no tanto por el qué ocurre sino por el cómo.

Imagen del afamado herrero Ernand trabajando en su forja. Sin duda, el mejor personaje del libro 😎 .

Más allá del tono, el estilo también ha madurado. Sigue siendo como a mí me gusta: ágil, con las descripciones justas y necesarias, entrando en la mente de los personajes cuando debe hacerlo y, en definitiva, con un buen equilibrio entre diálogo, acción y descripción. A ello contribuye una edición impoluta, tanto en errores ortotipográficos como en su maquetación, francamente indistinguible de un libro editado por una editorial tradicional cualquiera. No sé a vosotros, pero a mí, como lector y también como escritor, me encanta ver esa progresión en un autor porque significa que se mueve, aprende, progresa y, en definitiva, es mejor en su trabajo.

Si tuviese que elegir un único aspecto a destacar en este Sangre de Reyes ese sería, tal y como ocurría con su predecesor, su elenco de personajes. Y eso que, como he dicho, la historia ha ganado en complejidad e interés. Pero los personajes llevan el peso de la trama, son muy carismáticos, verosímiles y a la que nos descuidemos comenzarán a hacernos ojitos y tocarnos la patatilla. Advertidos estáis. Tal y como pasaba en la primera parte, los personajes tienen alma y eso se nota porque al poco de comenzar esta segunda parte volverás a empatizar con ellos, incluso, como me pasó a mí, tras los casi cinco años pasados desde mi lectura de El legado de los safir. Y cuando sientes que te encantaría compartir una jarra de cerveza (¡y un buen plato de jamón! 🤤) con ellos es que te tienen en sus redes y se han convertido en inolvidables. La magia de la literatura en acción.

Y va siendo hora de pasar a las conclusiones, así que… ¡Ugh! ¡Vale! Ya te cedo el testigo, Eremita, no era necesario pisarme el dedo gordo del pie. Ella, como maestra de ceremonias, tiene más soltura bajando telones que yo.

Toma ya ¿Y ahora qué le queda a esta Eremita por decir? Solo una cosita: Así como el Legado de los Safir podría considerarse autoconclusivo, no ocurre lo mismo con Sangre de Reyes. La historia no ha alcanzado el clímax ni de lejos; esperamos que Elías se esté empleando a fondo y llegue pronto la tercera entrega, no nos vaya a salir como un Rothfuss cualquiera. Si llego a saberlo… le hubiera leído igualmente pese a mi frágil promesa de no leer sagas inconclusas tras mi experiencia Rothfuss-Martin. Porque os puedo asegurar que al igual que Rubén (al que por cierto, me encanta pisar el callo – onomatopeya de risa malévola – ) he disfrutado cada línea, y esa manera que tiene el autor de hacerme sentir fascinación por el que parece – es que no quiero creer que lo sea aunque todo indique lo contrario – el Gran Villano de la historia. Con villanos así, no me des buenos, gracias. Aunque los buenos de Sangre de Reyes sean y estén tan buenos que den ganas de comérselos (Al herrero Ernand no que igual resulta algo indigesto o Rebeca me cruje, y no se cuál de las dos opciones es la menos deseable).

Leedlo y disfrutadlo buenas gentes del Redondal. Las malas también, que aquí somos inclusivos. Os dejamos el link a kindle Unlimited : Sangre de reyes

Id por el Sol esta vez, que hace un frío que pela.

Versión digital:

  • Tamaño del archivo : 2450 KB
  • Word Wise : No activado
  • Longitud de impresión : 572 páginas
  • Tipografía mejorada : Activado
  • Lector de pantalla : Compatibles
  • Idioma: : Español
  • ASIN : B08GQ9L57P
  • Texto a voz : Activado
  • Versión impresa:
  • Tapa blanda : 563 páginas
  • ISBN-13 : 979-8676962760
  • Dimensiones : 15.6 x 3.58 x 23.39 cm
  • Editorial : Independently published (28 agosto 2020)
  • Idioma: : Español
  • ASIN : B08GVGCK1J