JESUCRISTO SUPERSTAR- GETSEMANÍ ¿CON QUÉ VERSIÓN NOS QUEDAMOS?

Hola redondaliers (Blame It on the Boogie digo on to Rubén, es lo que hay). Una entrada un poquito diferente. El año pasado por estas fechas me dio por ponerme a escuchar la ópera rock Jesucristo Superstar en bucle, y ver la peli también.

Por si no lo sabíais, hay tres versiones importantes de esta obra magistral, muy controvertida en su tiempo y censurada por la Iglesia, con música de Andrew Lloyd Webber y letras de Tim Rice – espero que sí por favor, no me seáis como esos youtubers que reaccionan a canciones y se atreven a hacerlo con Getsemaní sin tener ni repajolera idea de lo que están escuchando, ni qué es ni de dónde viene… algunos dicen que es una “poderosa balada” y yo no les tiro tomates porque me toca a mí limpiar la pantalla del ordenador, pero podéis imaginaros lo que les llamo, y nada es suave – :

En 1970 disco con Jesús interpretado por Ian Gillan de Deep Purple, en 1973 película con Jesús interpretado por Ted Neeley y en 1975 musical español con Jesús interpretado por Camilo Sexto. Y pongo esta última como importante porque Andrew Lloyd Webber consideró la versión de Camilo como la mejor adaptación del mundo. Os dejo el enlace a la wiki para ampliar todo en profundidad, pues mi pregunta es otra.

Os voy a poner “Ghetsemane” o “Getsemaní” , el pasaje de la Oración en el Huerto de Jesucristo justo antes de la Pasión. Las tres son brutales, aunque la cinematográfica a mi entender es más flojita. ¿Con cuál os quedáis?

1.- Ian Gillan

2.- Ted Neeley

3.- Camilo Sesto en vivo en TV en 1977 Estética setentera y hortera, pero versión que deja sin aliento. Obviamente es mi elección, aunque es muy difícil, las tres son una pasada)

¿Cuál es vuestra opción? Esta vez si que me gustaría que comentarais al respecto e interactuarais un poquito va, que bien lo vale. Y si alguien me trae otra versión, sería org… digo un placer.

Ya vengo con libros a la próxima, es que de vez en cuando me gusta compartir estas joyitas que los más jovencillos parecéis desconocer según veo en YouTube (quiero estar equivocada, decidme que sí) y que son arte igualmente.

Por cierto, otro día tenemos que hablar de Hair.

HERCAI: ¡QUÉ MALA MÁS BUENA!

Hace tanto, tanto, que casi ni recuerdo cómo usar este editor de wordpress, pero vamos a ponernos la memoria en automático y a ver qué pasa. No se muy bien si disculparme por la ausencia o continuar con el “Decíamos ayer…” de Fray Luis de León al retomar su cátedra tras años encarcelado.

Opto por esa opción, que la vida ahoga y hace que una se quede de vez en cuando sin palabras. Cuando vuelven a fluir, se rehabla y listo.

¿Y qué es lo que he hecho en mi tiempo de silencio? El mío, no el de Martín Santos (En eso no he cambiado, no podía dejar de soltar alguna perlita de cultureta literaria trasnochada hasta cuando hablo de entretenimiento de medio pelo, qué le vamos a hacer) Pues me he empachado a series turcas, descubriendo que algunas son bastante buenas, además de la ración de vista de esos nuevos galanes mezcla de macho alfa con metrosexual que a una, bueno, a casi todas, nos alegran un poco la visión de la vida.

Entre tantas, tengo que recomendaros ver Hercai. Vale que es un poco lenta y repetitiva, como todas estas series, pero la historia, la escenografía, los personajes, la realización, etc, son sencillamente brillantes. Y si sois amantes de los viajes y las tradiciones, vais a quedar más que encantados conociendo Mardin y sus anacrónicas costumbres en la Turquía profunda en pleno siglo XXI.

Hercai​ está basada en una novela escrita por Sümeyye Koç, una escritora turca nacida en AnkaraTurquía en el año 1995. El título, que en español se traduce como “orgullo”, se debe al trasfondo de la historia y a la sinopsis, “una historia de amor imposible iniciada por la venganza” pero también significa amapola, por una historia en la que dos flores se enamoran en primavera.

En Mardin, hay dos familias enfrentadas en una vendetta, los Aslanbey y los Sadoglu. El nieto de la cabeza de familia Azize Aslanbey, enamora a la nieta del cabecilla de los Sadoglu, Nassuh, llevándola a un matrimonio falso y abandonándola tras la noche de bodas habiéndole “robado la honra” (Dios es tan, tan Bernarda Alba en ocasiones…). Así se inicia la vendetta de Azize Aslanbei, la mala malísima (os lo juro, nunca he visto una mala tan mala, es la piel del diablo, una de las mejores malas que he visto en mi vida, sin piedad, sin compasión, sin corazón… una maravilla de mala), pues uno de los Sadoglu, Hazar, habría matado a uno de sus hijos en el pasado.

Así se desarrolla la serie, con una preciosa historia de amor entre Reyyan de los Sadoglu y Miran de los Aslanbey, cual Romeo y Julieta con pistolas y a lo mafia turca, sorpresas a cada minuto, paisajes increíbles, descripción de tradiciones, acción sin respiración y miradas turcas. Porque algo que he descubierto es la capacidad de los actores turcos para expresar con la mirada. Flípolo, os lo juro. Esos primeros planos de los ojos expresando emociones te roban el aliento. Aunque confieso que me pregunto qué presupuesto gastarán en cebollas o colirios, pues las lágrimas son constantes. Las de ellos. En nosotros se queda en esa sensación de cuando vas a llorar pero no, o en mirar hipnotizados esos ojos increíbles. De todos. Además la teatralidad de la serie es notable. A veces sientes que estás en un patio de butacas de una sala esperando ver caer el telón.

En fin, que la serie tiene 3 temporadas, la tercera inacabada aún, la podéis ver en Nova TDT y no se si en netflix. Y que no os la perdáis. Al menos un par de capitulitos.

Y bueno, volveré a empezar a leer. Si, llevo meses sin leer nada trascendente, ni tan siquiera bueno. Ya me pongo a ello. Bienhallados. Para la ficha de la serie os dejo el enlace en la wiki.

LOS BRIDGERTON O LA PRECUELA PÓSTUMA DE GOSSIP GIRL

Yo me imagino que Shonda Rhimes andaba un día leyendo tranquilamente a Julia Quinn en su sofá de florecitas, y de pronto levanta la cabeza a la tele que tiene así como de fondo, porque le llama la atención una reposición de Gossip Girl.

Ella, que para diva de las series de TV (Soy acérrima de Anatomía de Grey, lo reconozco), va y se dice:

  • ¿Qué? ¿Que esto de los cotilleos de una anónima que pone a parir a todo bicho viviente mientras vista de Channel o Armani y lleve bolsos de Louis Vuitton tiene éxito? ¿Cómo es que a mi, con lo shondísima que soy, no se me ha ocurrido?… Apartaos que voy.

Y claro, no es por no ir, pero ir para nada es tontería, así es que va y nos hace una serie no de señoritingos nuevos ricos americanos, por muy descendientes del Mayflower que sean. Ella tiene que ir a lo más mejor, o sea, a lo más rancio de la nobleza inglesa, o sea, Cayetana, te lo juro por Snoopy. Encima está leyendo esa novelita georgiana cuya serie es todo un best seller en romántica.

Pues dicho y hecho. Se marca una serie de señoritas previctorianas en edad de cazar un buen partido en los salones de Almack´s, protagonizada por una Daphne muy english rose y un pedazo de Duque atormentado, millonario, canalla de los de “a mi no me cazas pero caigo el primero de cabeza” tan arquetípico de estas novelas, que encima es un mulato a la caribeña que se os caen… los palos del sombrajo, a ver qué pensábais que iba a poner (pues lo pensáis bien, pero no queda adecuado escribirlo tan claro ¿no?). Y la Gossip Girl que en este caso escribe como  Lady Whistledown nos cuenta todos los dimes y diretes en una gacetilla que la Alta Sociedad Londinense admira y denosta a partes iguales.

Y además, como ella, ya os lo he dicho, es shondísima de la muerte, va y me pone una reina Carlota negra – Ay, me encantaría ver a Su Graciosa Majestad la veteranísima Isabel II, la inglesa inmortal, con lo que sufrió ella con la parentela de la Megan, la de su Harry, ver la serie en el Buckingham Palace, os lo juro, por Snoopy o por lo que queráis – Y gran parte de la rancia y albina nobleza inglesa, lo mismo. Que no tengo nada en contra, pero yo me planteo hacer una versión de Raíces con un Kunta Kinte más noruego que el de Vikings. A ver qué pasa. Ya os lo digo yo: que acabo entre rejas porque no me llamo Shonda Rimes.

A pesar de todo, funciona. Es entretenida, bien ambientada, tonos de bronceado dermatológico aparte (que hasta lo olvidas), y con un enredo digno de Mucho ruido y pocas nueces del so british Shakespeare – Ved la versión de Kenneth Branagh y Emma Thompson. Es buenisísima – .

Que me ha gustado vaya, que un par de tardes entretenidas haciendo un minimaratón pasas. Veré la segunda temporada. Shonda es Shonda hasta cuando se britaniza a su shondísima manera. Ocho capítulos muy, muy amenos. Ah, está en Netflix.

Pero no, no es ni de lejos Downtown Abbey, ni Arriba y Abajo. Es una Very American England.

Ficha de Sensacine para argumento y reparto

Por un puñado de beskar: The mandalorian

El Redondal me llama y yo respondo, como Rohan ante Gondor, un alumno ante su profesor o un político cuando recibe la llamada de sus amigos del Ibex-35. Y es que toca pergeñar un nuevo artículo, para solaz de la Eremita que habita en lo profundo del desierto de Tattooine, como jefaza de los jawas, y en esta ocasión vuelvo a revisitar mis raíces audiovisuales. Hoy vengo a hablaros de una serie que estoy viendo ahora mismo, junto a unos cuantos millones de espectadores más, y que no es otra que The Mandalorian. Sí, he dicho The Mandalorian porque de un tiempo a esta parte las plataformas de streaming ya ni se molestan en traducir los nombres de las series porque pa qué…

Hablar de The Mandalorian es hablar de Star Wars. La primera película de la saga fue estrenada un poco después de mi concepción (aproximadamente, los detalles exactos no los sé ni quiero saberlos xD), pero no sería hasta casi los 90 cuando pude verla. De hecho, visioné antes a la competencia, Star Trek, que no a las películas de George Lucas. Eso sí, cuando por fin pude verlas siendo un pipiolo de 13-14 años, me volaron la cabeza. Y es que en Star Wars encontré dos de mis, hasta hoy, grandes pasiones: la astronomía y la fantasía. ¿Que qué tiene que ver la astronomía con Star Wars, te preguntas? Pues no mucho, el realismo científico no es el fuerte de esta saga, pero sale un planeta llamado Alderaan que tiene un curioso parecido con el nombre de la estrella Aldebarán. And that´s all, folks xD Ah, no, que te preguntas por qué he dicho que Star Wars es fantasía. Bueno, es más que evidente, pero para eso no hay nada mejor que remitirme a las palabras de un personaje de The Mandalorian: “Los jedi son una antigua orden de hechiceros”. Y mejor no hablo del viaje del héroe…

Pero centrémonos en The Mandalorian. Con su segunda temporada a punto de acabar, se ha convertido, de facto, en el mejor producto de Star Wars de la era Disney y, me atrevo a decir que el mejor desde El retorno del jedi. Y es que las precuelas, los episodios 1 a 3, fueron una pequeña decepción en su momento. Y de la nueva trilogía sólo he sido capaz de ver el episodio 7. En pocas palabras, no era para mí y no lo sentí como parte de Star Wars. Pero, ¿cómo ha conseguido una serie tal hazaña? ¿Con efectos especiales? ¿Con un guion enrevesado? ¿Con personajes complejos? En absoluto, el arma supersecreta usada por su director y guionistas es…

Tan feliz como un perrete sacando la cabeza por la ventanilla.

Sí, Baby Yoda, El Niño, o Redacted, es en buena medida el culpable de ese éxito. Un personaje entrañable, genial y que nos hace esbozar una sonrisa a quienes recordamos a Yoda por las similitudes, y especialmente por las diferencias, con aquel. Hasta yo, que soy más flemático que un inglés puesto a tranquimazines, tengo ganas de comprarme uno de los peluches de B.Y. y estrujarlo un poco. Pero él no es el único acierto, desde luego. Acción y efectos especiales con una calidad similar a la de cualquier blockbuster, un sentido del humor agudo pero dosificado, aire de western y de libro de aventuras añejo, capítulos enlazados por una trama interesante pero no omnipresente y conexiones evidentes con el lore de Star Wars, incluidas sus series de animación que cada vez me resultan más tentadoras. Dave Filoni, el director de The Mandalorian y de dichas series de animación, ha dado con la tecla que consigue volver a emocionar a los viejos fans de la saga y congregar a las nuevas generaciones en torno a la pantalla. Y, creedme, amigos, no es nada fácil conseguir tal cosa. Lo sé de buena tinta porque mi mujer, que siempre ha detestado todo lo relacionado con la saga, tenía más ganas de que empezara la segunda temporada que yo 😅.

Y por cierto, ¿cuál es el argumento de la serie? Sin entrar en detalle y en mis propias palabras, cuenta la historia de un Clint Eastwood espacial que trabaja como mercenario y carece de demasiados escrúpulos. Antiguo huérfano acogido por los legendarios mandalorianos como uno de ellos, se verá ante un desacostumbrado conflicto moral cuando un cliente exmiembro del antiguo imperio le pague una suma asombrosa por secuestrar y entregarle nada más y nada menos que a un niño pequeño.

Lo cierto es que a la serie no le sobra nada. Ni el omnipresente casco de Din Djarin (aunque es llamado Mando de forma coloquial), interpretado por Pedro Pascal, ni esos planos largos en los que vemos a la pareja protagonista viajando, ya sea por el espacio a bordo de la Razorcrest, o en speeders o motos gravitacionales por el desierto. Como he dicho, The Mandalorian tiene mucho de novela ajada del far west o incluso de las novelas de aventuras de los 50 ambientadas en continentes extraños y salvajes. Hay referencias constantes a esos géneros que he comentado y a las viejas películas de samuráis de Kurosawa; es decir, a todo lo que inspiró en su momento a George Lucas para crear Star Wars.

Aunque lo parezca, no es un selfie de la muerte. Pero también os digo que el tusken en primer plano acaba en la morgue.

Desde luego tampoco echa en falta el exceso de dramatismo y de épica, a menudo impostados e inefectivos, de las últimas películas. Aquí no encontraremos dobleces: es el viaje de un hombre lacónico envuelto en metal y un niño, que por muy verde que sea actúa como tal, creando un evidente contraste con el mandaloriano. Y ya está. La fórmula funciona, ¡vaya si funciona! Y nos mantiene deseando que llegue el viernes para ver otro y comprobar qué nuevas conexiones, o referencias a la saga, salen a la luz. O simplemente para ver al mandaloriano aterrizar en un nuevo planeta y visitar un pueblo que parece sacado de la Oklahoma de 1890 mientras B.Y. persigue a unos cuantos sapos alienígenas para zampárselos. Bon appétit, pequeño.

After Life y lo agridulce

Como ya sabréis los habituales a este blog, la redonda del Redondal se ha convertido en un pentagrama ya que cuatro voces más se han unido a este proyecto que ha dejado de ser hermético y estanco para pasar a ser mágico y diverso. Pues bien, a la hora de decidir quién debía empezar a crear nuevo contenido y artículos, (sin contar con los artículos reciclados de semanas anteriores) nos lo jugamos a la pajita más corta. ¿Adivináis a quién le tocó? Aún tengo sospechas de que la Eremita en su variante de Loki, se metamorfoseó en una ramita minúscula para que fuese yo el que pringase. No tengo pruebas, pero tampoco dudas. Pero, en fin, lo pasado, pasado está. ¿O quizá no? Ya veréis que el pasado va a tener una gran importancia en el tema del que voy a hablaros a continuación.

No tendrá los hue… de hacer un juego de palabras con figuras geométricas que no va a entender nadie, ¿verdad?… Pues sí, lo ha hecho.

Como la originalidad no es mi fuerte, para este segundo artículo de la nueva era del Redondal voy a hablar de otra serie. Si la última vez hablé de The Boys (por cierto, ¿habéis visto ya el inicio de la segunda temporada? Y si no, ¿a qué esperáis?), la serie que nos ocupa hoy no podría ser más diferente. No es otra que After Life, que podríamos traducir como “La vida restante”. Una producción que ha estrenado hace escasos meses su segunda temporada en Netflix, que juro que me paga aún menos que la Eremita por mencionarla.

La serie tiene como mayor reclamo a la figura de Ricky Gervais, cómico británico superconocido allende de nuestras fronteras, que suele acaparar minutos en los telediarios, programas de zapping y Trending Topics cada vez que presenta los Globos de Oro por alguno de sus exabruptos. Yo lo conocí hará cosa de 11 años, escuchando un monólogo suyo en, atentos a la alocada superposición de medios audiovisuales, el videojuego Grand Theft Auto 4. Sí, aparte de robar coches, apalear prostitutas y ser, en general, un mafioso, podías ir a escuchar algún monólogo y echarte unas risas entre tiroteo y tiroteo. El caso es que cuando lo escuché, supe que Gervais era uno de los grandes y desde entonces lo sigo de forma esporádica. Básicamente, decidí ver la serie en cuanto supe que él era el protagonista.

¿A que parezco buena persona? ¿A que sí? Pues los actores de Hollywood me ven y se echan a temblar. ¿Te lo puedes creer? ¡Lol!

Mi sorpresa fue mayúscula al leer la sinopsis de After Life:

Tony (Ricky Gervais) llevaba una vida perfecta. Pero tras el repentino fallecimiento de su esposa, en vez de suicidarse decide llevar al límite lo que se puede o no hacer y empieza a hacer y decir todo lo que le da la gana. Algo que será complicado cuando todo el mundo decide intentar salvar a la buena persona que conocían. 

Había margen para la comedia, desde luego, pero aquello parecía más un drama que otra cosa. Por lo que yo sabía de Gervais, ni el drama ni la profundidad emocional eran lo suyo y era un actor bastante justito. Como suele pasar con los prejuicios, no podía estar más equivocado. Esta serie es un drama, cierto, pero también una comedia, una crítica social y, en general, un canto a la vida sin desdeñar el lanzarle una mirada a los ojos a la muerte. En un mismo episodio puedes soltar unas buenas carcajadas mientras aún te estás limpiando las lágrimas que te ha provocado la escena anterior. Es agridulce y a menudo absurda, como la vida misma.

No quiero destripar mucho del argumento, pero nos cuenta la historia de Tony un periodista cincuentón que pierde a su mujer y se pasa las mañanas mirando los vídeos que ella le dejó, muchos de ellos llenos de recuerdos felices y de consejos para que él siga cuando ella ya no esté. Tony es un hombre que no quiere vivir sin el que fue su gran amor a su lado y que se convierte en un cínico por el mero hecho de tocarle las narices a los que le rodean antes de saltar por la ventana. Pero unos cuantos personajes se empeñan en mantenerlo a flote, incluido su perro, Brandy. Mientras tanto, veremos una estrafalaria procesión de personas que aparecen a su alrededor. Son los inadaptados o “loosers” que el sistema se empeña en expulsar hacia el exterior con su descomunal e indiferente fuerza centrífuga, pero también son los que muchas veces comprenden mejor que nadie lo que significa ser humano y acaban por dar con la elusiva tecla que, al ser pulsada, provoca la alegría de estar vivos. Una tecla que a menudo no vemos por no ser, precisamente, grande, lustrosa ni estar iluminada por LEDs.

Así que no esperes ostias, superpoderes ni humor descerebrado (aunque sí faltón, ofensivo y con carretadas de palabrotas, marca de la casa de Gervais). Tampoco esperes un drama sesudo para señores gafapastas. Aquí solo verás sonrisas y lágrimas, pero, por suerte, sin nazis ni canciones que supuren almíbar.

Empezar a ver Anime y no morir en el intento por Fran, El Doctor Literario

Andaba yo penando por los cibercaminos cual pollo sin cabeza, sin ánimo de leer ni capacidad de concentración alguna, cuando de pronto me topé con el Consultorio del Doctor Literario, Don Fran Coronado. Ni corta ni perezosa entré a su consulta y me diagnosticó “Bloqueo del Lector“, junto con una receta para su curación. Funcionó, y encima el Doc era majete, así es que me dediqué a fisgar en su consulta. Encontré un blog fresco, divertido y ameno, que saltó ante mis ojos por encima de otros muchos blogs. Así es que allí me quedé. Y ya puestos, dado que Tes de La Bestia Lectora me descubrió el maravilloso mundo de las colaboraciones, y no queriendo ser menos que una serie de TV que hace esos crossovers tan de moda, le propuse un intercambio. Y como el Doctor es sabio en lo suyo, aproveché para pedirle que me hablara de eso del manga y el anime que son dibujitos muy monos pero que tienen mucha miga. Y él aceptó compartir tal sabiduría con El Redondal. Él se define como ” Lector empedernido desde siempre y amante de la fantasía, ciencia ficción y terror. Escribo poemas, artículos y reseñas. Y sí, también soy doctor.” Aquí le tenemos en toda su sapiencia. ¡Domo Arigato Doc! Nos encanta tenerte en El Redondal. Todo tuyo.

LA EREMITA

Buenos días lectores de El Redondal aquí Fran, el doctor literario, su nuevo líder supremo. A mis ojos (porque la leí) llegó una tarde una invitación que no podía rechazar: hacer una colaboración con este señor blog (o señora). Cosa que obviamente no rechacé y heme aquí, apunto de hablarles de algo que hará estremecer a más de uno.

Anime. Una palabra capaz de causar muchos sentimientos con sólo escucharla, desde el más bajo hasta auténtica fascinación. Esta vez saldré de mi programación habitual (que es hablar de libritos y quejarme de mi interminable lista de pendientes) para compartir con ustedes, queridos lectores, una introducción a este mundillo e incluso me atreveré a recomendarles algunas joyas que cualquiera interesado por la animación japonesa debería ver.

¿Que es anime? Según nuestra ama y señora Wikipedia es un término que engloba la animación tradicional o mediante CGI hecha en Japón. La palabra se comenzó a usar por alla en los 1960 y es la pronunciación en japonés de animation. Animation, anime, animation, anime.

Dicho esto es un gran error creer que el anime está dirigido solamente al público infantil (o al chico rarito de la clase). Al igual que en el cine, en los videojuegos y en la literatura el anime tiene géneros que van desde el infantil como tal hasta otros tan oscuros que no todos son capaces de aguantar.

Por eso hoy les hablaré sobre los cuatro principales géneros de anime y dónde encontrarlos.

  • Shounen: es el género más popular entre los amantes de la animación. “Shounen” literalmente significa muchacho/adolescente varón y aglomera todas esas historias de fantasía, magia, espadas y artes marciales. Las tramas generalmente son muy bien elaboradas y particularmente extensas por lo que los máximos exponentes del Shounen son series larguísimas. Mis recomendaciones son Dragon Ball Z, Naruto, My Hero Academia, Full Metal Alchemist Brotherhood, Attack on Titan y JoJo’s Bizzare Adventure.

Fullmetal Alchemist Brotherhood

Los hermanos Elric rompieron uno de los más importantes tabúes de la alquimia, de modo que Ed perdió casi la mitad de su cuerpo, ahora reemplazado por partes mecánicas, y su hermano menor Al, quedó convertido en un alma ligada a una armadura. Ambos buscarán la forma de recuperar sus cuerpos, resolver uno de los grandes misterios de la alquimia y recuperar a su madre.


  • Shoujo: está dirigido al publico adolescente femenino y comparte alguna de las temáticas del shounen, como la fantasía y la magia pero tienden a incluir toques de romance y drama. Generalmente protagonizados por chicas jóvenes. Las series Cardcaptor Sakura, Sailor Moon, Tonari no Kaibutsu-kun y Ouran High School Host Club son shoujos.

Sailor Moon

Usagi Tsukino es una adolescente japonesa ordinaria, perezosa, algo torpe y llorona cuya vida cambia para siempre cuando ayuda y se encuentra una gata negra con una marca de Luna creciente en la frente, de nombre “Luna”, quien le revela que está destinada a convertirse en una Sailor Senshi con poderes mágicos que debe enfrentarse a las fuerzas del mal. Con ayuda de un amuleto mágico, Usagi es capaz de transformarse en “Sailor Moon”, una hermosa y generosa guerrera que defiende a los indefensos en el nombre de la luna.


  • Seinen: es el género enfocado al hombre adulto y consiste en una mezcla de fantasía, ciencia ficción, violencia, gore, armas, drogas y sexo. Es casi tan popular como los Shounen. Incluyen series como Berserk, Black Lagoon, Trigun, Ghost in the shell, Elfen Lied y Hellsing.

Elfen Lied

Nyu, un organismo metamórfico con forma de chica, destruyó y escapó de un laboratorio. Tiene dos personalidades, una la de una asesina que mata aleatoriamente, y otra la de una chica desamparada que no entiende ni una palabra. ¿Qué le ocurrirá a Kota y Yuka que por casualidad han puesto a Nyu bajo su cuidado?

Hay mucha, mucha sangre. Y desnudos


  • Josei: que como pueden deducir está dedicado al público adulto femenino. Se enfoca en drama, recuerdos de la vida, superación, aventuras y romance. Las series como Nana, Nodame Cantabile y Usagi Drop son populares dentro del género.

Nodame Cantabile

Shinichi Chiaki es uno de los mejores estudiantes de piano de su universidad así como un excelente violinista, pero su verdadero sueño es seguir los pasos de su mentor, Sebastiano Viera, y convertirse en director de orquesta. Tras una disputa con su tutor de piano, Chiaki es transferido a la clase de los “perdedores”, donde conoce a Megumi Noda o Nodame, según se nombra ella cuando habla de sí misma en tercera persona. Nodame es una chica un tanto extravagante que cursa segundo año en la misma universidad especializándose en piano y con la que el protagonista entabla una extraña relación amistosa. La historia cuenta la lucha interior de Chiaki en su búsqueda por labrarse su propio futuro profesional como director de orquesta intentando salvar su mayor inconveniente: su fobia a los aviones y a los barcos, que irremediablemente lo recluye en Japón y le impide viajar al extranjero para continuar su formación y para encontrarse con Viera.


Hay que tener en cuenta que existen muchos subgéneros como mechas (robots), ecchi (erotica), yaoi (romance gay), yuri (romance lésbico) y un largo etc. Así que puedes encontrar de todo.

Para finalizar les daré el que quizás sea el mejor consejo para iniciarse en el anime; abran su mente y tengan en cuenta que muchas de las cosas que veamos no están dirigidas a nosotros los occidentales. Encontrarán de todo pero les puedo asegurar que valdrá la pena el viaje.

The Boys o cómo volar siendo un delfín

Hace apenas unos meses conocí a Pilar, la anfitriona de este blog en el que escribo, y no tardé mucho en darme cuenta de que es una de esas personas que, como dicen muchos de esos eslóganes de libros, enlatados y más bien luctuosos: “no te deja indiferente”. Prueba de ello es que me ha liado para escribir en su blog. A mí, que fui el molde para la carta de El Ermitaño del tarot y me cuesta horrores salir de mi zona de confort. Pero, claro, la Eremita abandonó su cueva y me tocó con su dedo virtual, cual Atenea disfrazada de señora de mediana edad desquiciada, otorgándome poderes absolutos en su Redondal. Tienes una misión, me dijo con una voz de lo más grandilocuente, escribe una reseña sobre una serie que a ambos nos haya gustado, mientras yo paso la tarde viendo series en mi adosado (¡ja! ¡ya quisiera ella!).

Pues bien, la serie escogida por ambos no es otra que The Boys. Primero, porque nos apetece y segundo, porque, avispados lectores, la segunda temporada está al caer y eso hará que los arcanos algoritmos guguelbloguerianos le den un meneo a esta entrada y la catapulten hacia el firmamento de los ceros y los unos.

¿Pero, qué demonios es The Boys? Pues, así, a la chita callando, su primera temporada se convirtió para mí, y para gente mucho más entendida que yo en el noble arte de visionar productos audiovisuales desde el sofá, en una de las mejores series del año pasado. Es una mirada cruda, socarrona, sucia, cínica, violenta y, a menudo, histriónica, al socorrido y manoseado mundo de los superhéroes. O, lo que es lo mismo, un superman meets Abercrombie. Porque, sí, el subgénero de los supers no deja de ser fantasía urbana. Ah, y es una adaptación de un comic que no he leído pero que al parecer es más bestia todavía.

La serie narra las desventuras de Hughie cuando su novia acaba convertida en carne picada, literalmente, por culpa del “error” de uno de los Siete; siete de los más poderosos superhéroes del mundo que trabajan para una empresa que gana millones vendiendo su imagen y servicios. Hughie se caerá entonces del guindo y gracias a la nada sutil ayuda de Billy Butcher, alias Carnicero, comprenderá que los conceptos asociados a estos: justicia, bondad y defensa de los inocentes, no son más que puro marketing. Todo para seguir facturando y esconder los desmanes de unos humanos que, por mucho super que tengan en su prefijo, no dejan de ser más que eso: personas con muchos más defectos que virtudes.

Y es que una de las cosas que más me gustó de la serie es que, seamos sinceros, ¿alguien duda de que si de verdad cierta gente pudiera volar y lanzar rayos por los ojos no se convertirían en algo parecido a una franquicia de cabronazos en mallas?

Todo el elenco es magnífico, pero es de recibo hacer una mención especial para dos actores que se comen la pantalla. Antony Starr (Patriota) está estelar. Sin un físico portentoso ni recursos fáciles, consigue transmitir de forma perfecta la sensación de estar ante un perturbado y tirano superhombre que se cree por encima del bien y del mal. Y qué decir de Karl Urban, uno de mis actores fetiche. Si no está en su mejor papel, poco le falta. Butcher es carismático a rabiar, a pesar de ser un cabrón manipulador que no se detiene ante nada para lograr su objetivo de hundir a los Siete.

Si lo que te he contado hasta ahora no te llama la atención y prefieres a Christopher Reeves marcando rizo en la frente, pues es totalmente entendible. Los grises no siempre gustan, porque la realidad es de un color tan gris que asusta. Pero cuando te la presentan con tanto sentido del humor y mala baba no queda más que aplaudir y marcar en el calendario la fecha del estreno de la segunda temporada.

Y sin más, le devuelvo la conexión a La Eremita y me vuelvo a mi refugio. Creo que hay una cerveza esperándome por alguna parte…

LA MONJA GUERRERA EN NETFLIX

Buenas gente. Aprovechando que es Domingo por la tarde y que con el puñetero COVID algunos no salimos, quería hacer una entradita rápida para contaros que me lo he pasado cual chancho en charca viendo los 10 capítulos de la primera temporada de La Monja Guerrera en Netflix.

La serie está inspirada en el Comic Areala, la monja guerrera, y cuenta las aventuras y desventuras de una chica tetrapléjica que vive (y muere) en un orfanato en España.

Cuando está de cuerpo presente se lía la de Dios es Cristo (nunca mejor dicho) y unas monjas ninja (vale, guerreras de una Orden Secreta del Vaticano bla bla bla, pero vamos, que son monjas ninja de toda la vida de Dios) aparecen en escena junto con su líder que se va a morir. La líder es la portadora del halo del Ángel Adriel, que le confiere poderes sobrehumanos.

Como la palma, hay que pasar el halo a la sucesora, bien preparadita ella, pero llegan los malos liándose a tiros y la que transfiere el halo lo esconde en el cadáver de Ava la huérfana tetrapléjica. Que resucita y obviamente ni tetrapléjica ni leches.

A raíz de ahí las monjas ninja que si ven con nosotras que eres la elegida, la elegida que me dejéis, que a mi no me metáis en vuestros marrones, que si, que no, que caiga un chaparrón… ostras qué miedo da ese demonio mejor si nos juntamos y vamos a cazarlo…

Muchos curas, muchas monjas ninja, mucho vaticano, científica loca y demonios… y bastantes porrazos. Pero entretenidísima. Y está rodada en el sur de España. Que sí, que es yanqui pero salen Marbella y Ronda. Que mola vamos. Que la veáis, que parece, salvando las distancias y los sobrenaturales, un poquito Buffy pero no. Tiene scoobies y todo: una monja asiática experta en artes marciales, una semimonja bruta con pistolones y un cura tatuado hasta donde llega la sotana.

Y salen Tristán Ulloa y Joaquim d´Almeida (corazoncitos). Y el ángel Adriel se parece un poco a Viggo Mortensen y es exactamente mi marca de he… anda Eremita deja de creerte Edward Cullen… mi tipo de hombre. Maaadre mía. Pena que sale poco (eso sí, dejadme que os diga que mis gustos son tan raros como yo misma).

Ficha de Filmaffinity

Cuando la experta en series se decida a escribir, habrá críticas y recomendaciones guays. Mientras habrá que apañarse, que lo mío son los libros.

No se me derritan que congeladores industriales para recomponerles no tengo a mano.

Las Crónicas Vampíricas de Anne Rice llegarán a la TV en Serie

Os traigo la traducción de un artículo de Hollywood Reporter que me ha parecido interesante. Entre Mundodisco y Las Crónicas Vampíricas los seriéfilos de lo paranormal estamos de enhorabuena (a falta de la segunda temporada de El Descubrimiento de las Brujas (All Souls) que a ver si llega de una vez.
Las conocidas novelas de la autora Crónicas Vampíricas han encontrado una nueva casa en televisión.
AMC Networks ha firmado un acuerdo para adquirir los derechos tanto de Crónicas Vampíricas como de la saga Las Brujas de Mayfair. Juntas abarcan 18 libros, incluyendo tres crossovers entre las dos series.
AMC desarrollará proyectos basados en los libros a través de su abanderado de AMC Studios. Rolin Jones (Friday Night Lights, Perry Mason de HBO), quien recientemente firmó un acuerdo general con la cadena, y participará en el desarrollo de proyectos del catálogo de Rice para televisión. La autora y su hijo, Christopher Rice, serán productores ejecutivos de todos los proyectos de televisión y cine que resulten del acuerdo.
“No hay escasez de contenido en el entorno competitivo actual, pero la propiedad intelectual que ha cautivado a millones de fans en todo el mundo es algo muy especial y raro, y eso es lo que Anne Rice ha creado”, dijo Sarah Barnett, presidenta de AMC Networks Entertainment Group y AMC Studios, en un comunicado el pasado miércoles. “Estas historias y personajes notables son enormes en su atractivo, y tenemos el privilegio de asumir la administración de estas obras legendarias y colaborar con un talento como Rolin Jones encontrando formas para que las nuevas generaciones de fans experimenten estos mundos”.
Rice añadió: “Siempre ha sido mi sueño ver los mundos de mis dos series más grandes unidas bajo un solo techo para que los cineastas puedan explorar el amplio e interconectado universo de mis vampiros y brujas”. Ese sueño es ahora una realidad, y el resultado es uno de los tratos más significativos y emocionantes de mi larga carrera”.
AMC Networks es la última de varias paradas de derechos de televisión de The Vampire Chronicles. Rice anunció en noviembre de 2016 que había recuperado los derechos teatrales de las novelas y estaba trabajando para desarrollar una serie de televisión basada en los libros. Cinco meses más tarde, Paramount Television y Anonymous Content optaron por los derechos de la franquicia a principios de 2017, junto con Christopher Rice, un autor superventas por derecho propio, uniéndose para adaptar las novelas.
Bryan Fuller se unió al proyecto Paramount/Anonymous como showrunner a principios de 2018, pero se apartó poco después; unas fuentes informaron a The Hollywood Reporter en el momento en que optó por salir en lugar de pisar a quien en aquellos momentos eran amigos de los Rice.
En julio de 2018, más de un año después de que Paramount TV y Anonymous Content tomaran los derechos, la serie Crónicas Vampíricas se adjudicó a Hulu, que superó a otros medios. Dee Johnson (Nashville) se unió como showrunner en febrero de 2019.
Los derechos de Paramount y Anonymous expiraron a finales de 2019, lo que dió fin al proyecto en Hulu y liberó a Rice para comprar los derechos de nuevo. Aterrizaron en AMC Networks, con los libros de Las vidas de las Brujas de Mayfair como parte del paquete.
“AMC Studios ha creado algunas de las series de televisión más icónicas de la era moderna y, a veces, ha definido por sí sola esta era que llamamos ‘peak TV'”, dijo Christopher Rice. “Todos los miembros del Equipo de Anne, incluyendo a mi socio productor, el novelista más vendido del New York Times Eric Shaw Quinn, están encantados de saber que algunos de nuestros personajes más preciados, desde el vampiro Lestat y la bruja Rowan Mayfair, hasta los investigadores paranormales de la Orden de Talamasca y el poderoso espíritu Lasher, están ahora en manos de estos exitosos innovadores, que poseen tanto el alcance global como la experiencia”.
Los derechos de las novelas de Anne Rice son la última adquisición de una pieza importante de IP para AMC Networks. La compañía también tiene derechos de televisión para las novelas gráficas de Robert Kirkman Walking Dead, con el drama insignia The Walking Dead, la serie más vista en la televisión por cable. La compañía también posee una participación mayoritaria en Agatha Christie Limited a través de su servicio de streaming de Acorn TV.
Anne y Christopher Rice están asesorados por CAA, Jankow & Nesbit Associates y la abogada Christine Cuddy. AMC fue asesorado para el acuerdo por Matt Galsor de Greenberg Glusker.
El Redondal informando desde el confinamiento. llevaos la gorrita que hace sol. Y no olvidéis la mascarilla por favor, que la multa tiene enjundia (Y el bicho más).

LA BBC ANUNCIA ADAPTACIONES FIELES DE MUNDODISCO DE TERRY PRACHETT EN SERIE DE TV

Buenas noticias para los amantes del género. Narrativia, la productora creada por Terry Prachett, fallecido en 2015 y creador del universo Mundodisco,
Aún se desconoce cuál será la primera de las novelas en llegar a la pantalla, pero Rihanna Prachett, hija de Terry, apunta que las adaptaciones serán “absolutamente fieles: “‘Mundodisco’ está repleto de personajes únicos, narraciones ingeniosas e increíbles hipérboles literarias y creemos que deberían llevarse a la pantalla de una forma que hiciese estar orgulloso a mi padre”

¿Qué es ‘Mundodisco’?
Todas las novelas de este rico universo literario transcurren en un mismo mundo que es plano y está sostenido por cuatro elefantes que, a su vez, se apoyan en el caparazón de Gran A’Tuin, la tortuga estelar. El marco de todas las historias es algo así como medieval fantástico con algunas partes del mundo ambientadas en la era victoriana. En este universo conviven hechiceros, la Muerte personificada, un aquelarre de brujas, una fuerza policial, criminales y hasta dioses, y los personajes de unas novelas aparecen en otras creando un enorme entramado de conexiones, referencias y relaciones. ‘Mundodisco’ se empezó a publicar en 1983 y la saga es tan rica que no todos los libros pertenecen al mismo género literario: hay desde novela negra policiaca a fantasía o aventura juvenil.
Fuente de la cita: e-cartelera.es

Estaremos pendientes
Fuente de la noticia : Variety

Yo de mayor quiero ser Buffy Cazavampiros

Quiero dedicar una entrada a esta icónica serie de Josh Whedon . Podría hacerlo con Firefly, su gran serie de culto, o elegir una de esas alabadísimas por la crítica y los seriéfilos como Breaking Bad o Los Soprano, dado el caracter semisesudo que está tomando últimante El Redondal.
Pero qué le vamos a hacer gente, en las más de las ocasiones soy básica y lúdica, y de mucho tiempo a esta parte me apetece ver Buffy Cazavampiros en bucle una vez al año. Si por eso soy menos culturalmente selecta que me quiten el grado, que de snob tengo poquito; soy más de noblesse oblige…
Aunque vosotros, que me estáis leyendo, si sois críticos de los buenos, no podréis negarme que tan “de culto” puede ser considerada Buffy como Firefly. Ha creado tendencia en el universo vampírico de ficción, y aunque es a priori una serie para adolescentes, va madurando con los personajes hasta convertirse en una para todos los públicos. No en vano existe todo un Buffyverso casi a la altura de los trekkies en la red. Ojo que he dicho casi; es imposible igualar a los trekkies.
La serie parte de donde acaba la película de 1992 Buffy la Cazavampiros , que cuenta en su elenco con actores como Donald Sutherland, Rutger Hauer, y hasta con el malogrado Luke Perry, el famoso Dylan de Sensación de Vivir.

Ya en 1997, Sarah Michelle Gellar toma el relevo a Kristy Swanson para dar vida a Buffy Summers, una jovencita de 15 años que ha sido designada como La Cazadora, destinada a destruir a todo vampiro que se le ponga por delante. Tras los acontecimientos narrados en la película, se muda con su madre a Sunnydale con la intención de llevar una vida normal, pero el bibliotecario de su nuevo instituto y  vigilante, Rupert Giles (Anthony Steward Head), le recuerda que el mal está presente y hay una Boca del Infierno en el pueblo, con lo que Buffy deberá retomar la lucha.
No lo hará sola, sino que contará con sus inseparables Scoobies (así llamados en referencia a la serie de detectives de dibujos animados del perrito Scooby-doo) Willow (Alyson Hannigan), Xander  (Nicholas Brendon) permanentemente, Cordelia (Charisma Carpenter) casi permanentemente hasta que se fué para coprotagonizar “Angel”, e incorporando en otras temporadas a la demonio Anya (Emma Caulfield), el hombre lobo Oz (Seth Green) o la bruja Tara (Amber Benson), de mayor o menor duración en la serie pero todos con un peso específico propio.
Buffy tiene dos amores que han creado verdaderos enfrentamientos entre los fans, ambos vampiros (hay un tercero, el soldado Riley, aunque muy intrascendente a mi modo de ver): Angel (David Boreanaz), que dejó la serie en la tercera temporada para hacer el Spin-off que lleva su nombre y es regularcita salvo cuando tiene crossovers con Buffy, y el fascinante Spike, interpretado por un soberbio y americanísimo James Marsters que obtuvo el papel por su capacidad para simular el acento británico. Con esa costumbre tan yanqui de juntar el nombre de los dos componentes de una pareja, se formaron dos equipos: el equipo Bangel y el equipo Spuffy. Aquí una incondicional de ese amor tan perverso y nada adolescente de Spuffy.
Hablar de 7 temporadas y todos los personajes que van pasando por ellas es imposible en un post, se necesitaría un blog entero, así es que aquí os dejo un Wikienlace para que os empapéis.
Quiero traeros algunas frases míticas de la serie y anécdotas de la misma, os aseguro que valen la pena:

Pasión. Está dentro de todos nosotros, durmiendo, esperando. Y aún sin desearlo, sin pedirlo, se desata, abre sus fauces y aúlla. Nos habla, nos guía. La pasión nos gobierna a todos y nosotros obedecemos. Que remedio nos queda. La pasión es la fuente de nuestros mejores momentos, la alegría de vivir, la claridad del odio y el éxtasis del dolor. A veces duele más de lo que podemos soportar. Si pudiéramos vivir sin pasión, tal vez encontraríamos algo de paz, pero estaríamos vacíos, habitaciones vacías, destartaladas y húmedas. Sin pasión, estaríamos realmente muertos.

(Monólogo de Angel)

¿Quién no está loco? Mirá a tu alrededor. Todos beben, fuman, se drogan, se hieren los unos a los otros o se machacan el cerebro porque ya no lo quieren. ¿Estoy loca? Cariño, yo soy la tuerta original del reino de los ciegos. Porque al menos admito que el mundo me vuelve loca.

¿Te parece muy viejo porque está en último año? ¡Por favor! Mi novio ya tuvo un bicentenario
(Buffy)

Lo que significa que seguimos siendo el pueblo favorito de los muertos en busca de parranda.
Yo me río cuando veo el peligro y luego me escondo hasta que desaparece
(Xander)
Y por último ¿Sabíais que…
– Charisma Carpenter, que interpreta a Cordelia, audicionó originalmene para el papel de Buffy?
– Desde la concepción de la serie, Whedon sabía que o Willow o Xander acabarían saliendo del armario. Al final, se decidió por Willow, que se convirtió en todo un referente al ser uno de los personajes LGTB más relevantes de aquellos años.
– La prótesis que se ponían los actores que actuaban como vampiros en la serie tardaba hora y media en colocarse
– Spike iba a morir en la segunda temporada, pero fué tal el éxito de su personaje que permaneció en el elenco principal.
– Nicholas Brendon tiene un hermano gemelo que participó en algún capítulo de la serie.
– Conseguir una audición en ‘Buffy’ era algo importante, aunque al final no te quedaras con el papel que querías. Si no, que se lo digan a Julie Benz, Mercedes McNab, Julia Lee o Elizabeth Anne Ellen, que hicieron la audición de para interpretar a ‘Buffy’ pero finalmente acabaron interpretando a otros papeles. Otro que lo intentó fue Nathan Fillion, uno de los actores fetiche de Josh Whedon, quien se presentó para el papel de Spike y no consiguió el papel, pero años después recibió el papel de Caleb. Otro caso interesante es el del papel de Anya, un personaje que en principio iba a aparecer solamente en dos episodios, y que por ello fue rechazado por una actriz. Emma Caufield fue la encargada de interpretarla, y gustó tanto que al final se convirtió en un personaje regular. A veces, quedarse con los restos merece la pena. (Fotogramas)
– En el capítulo musical, son los mismos actores los que cantan, dando un brillante resultado pese a que pocos de ellos sabían cantar y bailar.
– Tal fue la relevancia de ‘Buffy’ que se ha convertido en materia de estudio en numerosas universidades o centros de investigación, bajo el nombre de “Buffy studies”. Evidentemente, no en todas partes es considerada una disciplina académica, pero la serie ha sido estudiada desde diversas perspectivas, como la sociología, la psicología, la filosofía, estudios de género. Eso sin olvidarnos de su importancia en los campos de la cultura popular o los medios de comunicación.(Fotogramas)
Espero que os haya gustado este reencuentro nostálgico con Buffy ¿No os dan ganas de verla de nuevo?
Buenos días

A propósito de Brad

No se me alborote el personal que por aquí pulule: no he tenido un subidón hormonal que me haya hecho cambiar la temática del blog para dedicarlo a maromos de impresión, no. Es que es Brad Pitt, mi Brad, un actor versátil que lo mismo te interpreta a un héroe romántico que a un maloso odioso (mentira, por muy malo que sea no se puede odiar a Brad, eso le falta a su registro, un personaje aborrecible). Alguien que traspasa la pantalla y te atrapa irremisiblemente haga lo que haga, un actor con alma. Y además, es guapo, como él mismo dice:


Soy una de esas personas que odias por la genética. Es así

o su icónico Tyler Durden en El Club de La Lucha (1999), que bien podría decirlo el propio Pitt

 Soy como tú quisieras ser, follo como tú quisieras follar…, estoy libre de todas las inhibiciones que tú tienes

Aunque llevaba trabajando algún tiempo, le conocimos en 1991 como JD,  el novio raterillo de Thelma en Thelma y Louise.

Nos transmitió su crisis sobrenatural como Louis de Pointe du Lac en Entrevista con el vampiro (1994). Amamos y lloramos con Tristan Ludlow en Leyendas de Pasión (1995). Con Heinrich Harrer estuvimos Siete años en el Tibet (1997). Quisimos morir para poder responder eso de ¿Conoces a Joe Black? (1998), planear el robo del siglo con Rusty Ryan en Ocean´s eleven (2001), y un largo etcétera hasta que ayer, su Cliff Booth le valió un Globo de Oro por Erase una vez en Hollywood (2019). 

Vaya esta entrada como mi homenaje personal. Por lo que nos ha dado y lo que nos dará.

De asuntos como Branniston y Brangelina como que pasamos de momento… (reconozco que adoro la costumbre yanqui de crear un ente con vida propia partiendo de una pareja. Tengo que postear sobre el tema)

Acabo con otra frase de Tyler Durden, solo porque me gusta

No somos nuestro trabajo. No somos nuestra cuenta corriente. No somos el coche que tenemos. No somos el contenido de nuestra cartera. No somos nuestros pantalones. Somos la mierda cantante y danzante del mundo.

Fuentes:

Entrevista en El Pais
Filmografía en Sensacine
Biografía en Wikipedia 
Las 10 mejores… segun ellos