Su forma de ver el mundo – relato –

Me gusta imaginar el cielo como un escudo de bronce con el que trato de proteger todo lo que un día viví aquí, lo que aprendí en este lugar privilegiado. Lo envuelvo entre los suaves contornos del sol del ocaso, entre la fresca hierba que flanquea los caminos enlosados de piedra gris y entre los bosques que se extienden allá en la lontananza, encerrando el valle, abrazándolo. Después, el astro rey empieza a descolgarse sobre el firmamento, sus rayos oblicuos proyectan una luz anaranjada a través de las nubes que le confiere al mundo un aspecto dorado. Como esos tesoros que buscan los hombres y que parecen poseer más valor cuanto más brillan, cuanto más pesan. Así guardo yo esa vida de recuerdos que late en el silencio de este sitio.

Cuando él llegó, yo ya vivía aquí, y desde el primer día en que lo vi, me fascinó por completo. Me podía pasar las horas muertas mirándolo. Solía venir todos los días con su cámara de fotos e invertía largos minutos en buscar el mejor enfoque, el ángulo más favorecedor, aquel que capturase toda la esencia de lo que encierra cualquier cosa, por insignificante que parezca. Sin duda alguna, ponía mimo en lo que hacía y eso dejaba patente su amor por la fotografía.

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Free photos (Pixabay).

Si hablaba con alguien, solía explicarle que en aquellas imágenes, capturaba momentos únicos que nunca antes habían sucedido y que nunca más volverían a suceder, aunque en los breves lapsos del inconmensurable tiempo, las diferencias no pudieran apreciarse. Yo lo oía hablar con esa voz serena y pausada, y aunque no entendía bien a qué se refería, escucharlo era como el arrullo del agua en una tarde de verano, como muchas de esas que fueron testigo de nuestras meras presencias.

Me encandilaba verlo con aquella sonrisa tranquila que parecía no ser consciente de todo cuanto irradiaba, de la luz que podía concederle a un día gris solo con la forma que tenía de mirar el mundo, de ver las cosas.

En cierta ocasión lo sorprendí fotografiándome. Nunca se había acercado lo suficiente como para que yo pudiera imaginar que le gustaba, que algo en mi banal presencia pudiera llamar su atención, pero nunca se escondió para hacerlo. A partir de ese momento, parecía haberse centrado solo en mí. Desde diferentes posiciones, más cerca, más lejos, empezó a fotografiar distintas partes de mí y yo no podía creerlo. No me molestaba en absoluto. Al contrario. En aquel maravilloso universo de colores, formas, ángulos y tonalidades, yo era tan vulgar que nunca entendí su predilección hacia mí. Jamás cruzaba una palabra conmigo. Solo se limitaba a colocar su cámara de fotos y captar mi esencia desde uno y otro lado. Y yo me sentía la criatura más fascinante del mundo, única, especial, dueña de una luz diferente que nadie más era capaz de proyectarle.

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Larisa-K (Pixabay).

Después, desapareció. Sin más, sin previo aviso, sin una razón que pudiera justificar su ausencia, me faltó la luz de sus ojos, sus perenne sonrisa; me faltó el aire mismo. El tiempo me trajo un vacío extraño vestido de soledad. Nunca antes la había sentido de ese modo, tan pesada, tan profunda, casi asfixiante.

Hasta el valle llegaban muchas personas todos los días, especialmente en las apacibles tardes de primavera y en las calurosas noches de verano, cuando el cielo se vestía de lentejuelas y el titilar de las estrellas emulaba mi propio temblor. Nunca la soledad fue completa de un modo físico para mí y sin embargo… nadie miraba las cosas de esa forma especial en que lo hacía él, con la curiosidad de un niño y la pasión de un enamorado, con la latente nostalgia de un viejo o la admiración de quien tiene algo único ante sí. Y en esos días aciagos me aferré a la idea de que la luz de las cosas irradia en los ojos de quienes las miran y las admiran, que por uno mismo, nadie es capaz de brillar; ni siquiera las estrellas que se habían apagado para mí por más que un fuego devorador las prendiera allí, en esa distancia imposible.

Y en su ausencia me hice fuerte. El paso del tiempo convirtió en costumbre la soledad y yo simplemente tomaba aire y volvía a soltarlo; me limitaba a transcurrir con la normalidad que me correspondía, sin aquella corona, sin aquel aura que, de algún modo, él había puesto a mi alrededor.

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As-Toko (Pixabay).

Cuando ya no lo creí posible, cuando las nieves del invierno habían encallecido heridas que la lluvia había sanado y el calor había quemado, cuando la primavera sonaba tan lejos que la sentía ajena a mí, regresó.

Su vuelta fue diferente. Consigo ya no traía la cámara de fotos ni buscaba ángulos ni encuadres ni luces ni matices. Sus ojos dorados se parapetaban tras unos oscuros cristales que enjaulaban una luz ausente. Había perdido la vista.

Al principio daba paseos cortos sin salirse del las blancas piedras, como si siguiendo su trazado adquiriera una seguridad necesaria. Seguramente lo hacía. Durante aquellos días ni siquiera se mostró consciente de mi presencia; no podía hacerlo, aunque de algún modo supiera que yo seguía ahí, aunque hubiera sabido que siempre estaría ahí, esperando. Y si la luz partía de los ojos que miraban, yo ya no poseía brillo alguno para él. O eso creí.

Poco a poco y a medida que se familiarizaba con los pasos que contaba, fue atreviéndose a abandonar el camino y a trazar los suyos propios. Se acercó y empezó a pasar largas horas sentado en aquel sencillo banco, a mi lado. No decía nada. Solo se sentaba allí y dejaba que las tardes se hicieran noche. Entonces volvía a levantarse y se marchaba. Y lo hizo así durante más de cuarenta años.

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Yummymoon (pixabay).

Sus silencios me parecían solemnes y yo me limitaba a acompañar sus horas, de igual manera. Poco a poco empezó a hablar y aunque muchos lo tomaron por loco, el sonido de su voz volvió a despertar en mí toda aquella luz que un día me habían dado sus ojos. Solía explicarme cómo imaginaba el mundo que un día lo había enamorado y aseguraba mantener clavada en su alma la más mínima esencia de cada cosa, de cada flor, de cada brizna de hierba o de cada nube del cielo. Incluso de mí. Describía fielmente cada elemento y cuando algún detalle no se ajustaba a la realidad, en su voz y en su imaginación, era mil veces más maravilloso.

Cerraba los ojos y hablaba del sol del ocaso, dorado, brillante, tiñendo el cielo de un ocre antiguo. Hablaba de los lejanos árboles, superpuestos sus verdes, jugando sus tonos unos con otros hasta conformar un lienzo de acuarelas con los primeros tonos anaranjados del otoño. Incluso era capaz de describirme a mí, tal y como me recordaba. Añadía nuevos detalles en mi fisonomía que, sin duda, debía haber acusado el paso del tiempo, no como algo que diezmase mi belleza, sino como algo que la fortaleciera, que la hiciese más regia y serena.

Y entonces comprendí que la luz en las cosas hermosas ni siquiera irradia de los ojos que lo miran, sino del corazón que lo siente porque en ese particular paraje dentro de sí mismo, el mundo era aún más hermoso que aquí fuera. Y así sería siempre.

Por eso, aunque él ya no está y su ausencia es ahora irreversible, no he dejado de ver el brillo en las cosas ni su luz ni su belleza. Mi copa sigue ofreciéndole sombra al banco que ocupó durante tantos años y su compañía, de algún etéreo modo, sigue aquí. Porque él me enseñó a ver el mundo a través del corazón, de esa luz diferente que desprenden las cosas, de cómo las sentimos y cómo las imaginamos. Y en ese universo de matices, hasta las ausencias tienen un color que las convierte en presencias. Y aunque ni mi tronco ni mis hojas tienen la capacidad de ver, percibo cada brizna de aire con el color con el que él me la describió. Con su forma de ver el mundo.

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huevocosmico (pixabay).

Desde el Redondal, entre bambalinas.

Seguro que tenéis tanta curiosidad, como yo, en ver a estos artistas por dentro. No, tranquilos, que no voy a rajarlos para enseñaros sus entrañas. Mmmm, espera, ahora que lo pienso eso subiría muchísimo la audiencia. No… no…, ¡es una locura! Voy a dejar el suelo perdido de sangre… Bueno, quizás si antes lo plastifico como hacia Dexter… Ufff, nah, mejor lo dejo para otro día que solo de pensarlo ya me he cansado.

Bueno, que me lio, lo que os quería contar es cómo surgió toda esta idea de compartir espacio.

Un día, de pronto, apareció Pilar diciendo que el Redondal se le había quedado grande desde que se le habían independizado los gatetes, que podríamos venir a verla más a menudo y contarle nuestras mierdas, digo las cosas que nos gustan y nos interesan. Parecía triste, pero ya os digo que ni triste ni leches. Todo había sido una treta para liarnos.

La primera en decir que sí fue Jessica; esta mujer se apunta a un bombardeo. Rubén, que pasaba por allí, dijo que casualmente el tenía un par de bombas. A la que me despisté, Diana ya estaba subida en el tanque. Yo dije que si estábamos todos locos, que ni de coña me subía yo ahí, con esa panda… Nah, en realidad fue lo que pensé y no dije, porque a la que me di cuenta, Pilar ya me había arrastrado a su lado.

Si no habéis visto esta película, Mad Max, os la recomiendo muy mucho

Ayer nos reunimos en nuestro cuartel secreto (bueno, vale en un chat…) y trazamos nuestro plan maestro esbozando nuestra hoja de ruta:

Cada uno de los artistas invitados hará una entrada mensual. ¿De qué? Yo qué sé, ¡son artistas! Dependerá de cómo se hayan levantado ese día o de lo que los haya inspirado: ya sean personas, series, películas o algún videojuego, que me consta que también juegan. Y Pilar hará lo que le dé la gana y cuando le dé la gana. Amos a lo que nos tiene acostumbrados y que tan bien se le da. Y quizás alguna cosa más, pero no voy a desvelártelo todo, porque… ¿qué sería de la vida sin un poco de emoción?

Pero, amigo, ya te adelanto que el Redondal está tan vivo como todos nosotros y que en cualquier momento nos iluminaremos con alguna gran idea y lo cambiamos todo de arriba a abajo. Vete tú a saber…

Espero que disfrutéis de este ciberespacio, al menos tanto como nosotros creándolo.

La familia y cuatro más o todas para uno y uno para todas.

Estimada Audiencia:

Nos es muy grato proceder a informarles de la ampliación del Consejo de Administración Desde El Redondal. Su utilidad reside en que facilita enormemente la convergencia y la sinergia artística del contenido. Entendemos que esta joint-venture aportará….

Vaaa, vale ya de frases encopetadas. Casi cuela ¿verdad? Igual pensabais que la gente nueva aportaría seriedad a esta casa de locos, pero no se yo si la más cuerda es la que que suscribe, me temo.

Jessica, Diana, Rebeca y Rubén se unen al Redondal. Les he perseguido por todos los ciber-rincones porque ellos lo valen, y van a hacer de este sitio algo digno de considerar. Ya nos lo han demostrado, Jessica con sus entrevistas y Rubén con su análisis de series. Diana aún no se ha pronunciado y Rebeca trabaja entre bambalinas, que es la teclitas del lugar. A saber si algun día nos habla, pues aquí todo es posible.

Dejadme que os los presente un poquito más:

Jessica es escritora, autora de Sagas como Divano y Trece Tronos. Su imaginación es tan desbordante que tiene bastantes libros autopublicados en el género de fantasía con escapaditas ocasionales a romántica. Tenerla aquí es un lujazo. Yo de vosotros esperaría cualquier cosa si un día le entra la inspiración redondalera.

Rubén, también escritor, es el autor de la saga grimdark El Trastorno de Elaranne. Su cantería de mundos es brillante. Es tímido y algo antisocial, pero cuando se pone a hacer análisis de series tiene una ironía y un sentido del humor notables. Seguro que sus aportaciones serán oro, pues es además un experto en Fantasía.

Diana, también como no, escritora de fantasía, tiene unas cuantas sagas por ahí que valen la pena. Yo he empezado Noctea, y os lo contaré el breve. Ella es dulce y pequeñita, pero cuando se pone a escribir, la tinta que utiliza en sus páginas creando sus historias es todo menos dulce. Tal vez es la más lírica de los tres, pero también la más cañera. Estoy segura de que os gustará tenerla aquí. Jessica la entrevistó recientemente para el Rendondal.

Rebeca es la mano que mece la cuna, o el teclado en este caso. Le encanta el diseño y el dibujo. Para muestra el pedazo de imagen que nos hizo para el Redondal. Pone bonitas nuestras redes y vale un potosí. vais a ver lo apañado que nos va a quedar esto a poco que coja confianza.

Cada uno haremos nuestras entradas individualmente, y la opinión de uno no será necesariamente la de los demás, pero la máxima aquí es libertad de expresión. Luego le pondremos a caldo en los comentarios si no nos gusta lo que dice o le daremos palmaditas en la espalda al autor o autora, pero aquí cada cual opina lo que quiere sin mente colmena.

Estoy segura de que vais a disfrutar con ellos tanto como lo hago yo habitualmente en petit comité, así es que poneos cómodos, pillad asiento de primera fila y a ver qué sale. No olvidéis seguirnos (columna de la derecha bajo los autores) y suscribiros a nuestro boletín quincenal. Os adelanto que merecerá la pena

Id por la sombra.

Recomendando clásicos V: Pepita Jiménez – Juan Valera

A veces pensamos que si queremos leer novelas que nos entretengan tenemos que huir de todo aquel libro que nos recuerde, tan siquiera vagamente, a nuestro periodo escolar. Y sin embargo creo que a tal etapa le debemos los amantes de la buena lectura el serlo.

La que os traigo hoy no es una de esas lecturas obligadas en nuestra época lectiva, creo que antes se leería a Clarín, o a Perez Galdós. Miau fué mi libro impuesto, y con todos mis respetos a su maestría, a mí el cesante Villaamil y su nieto Luisito, que hablaba con Dios de sus problemas me parecían infumables, tal vez porque por edad me importaba un comino conocer la sociedad de finales del XIX. A partir del Renacimiento la Historia e historia no me llamaban nada la atención. Y particularmente en literatura el Realismo me parecía, a mí que andaba soñando con unicornios – o gatos tristes y azules – eso, demasiado realista, valga al redundancia.

Craso error. Hoy creo que me gustaría releer a Galdós, y recrear también en mi imaginación esa España ingeniosa que nos dejó anécdotas tan hilarantes como ésta:

Isabel II

Cuando se armó la de Dios para derrocar a Isabel II, con aquel famoso grito del General Serrano : “¡Abajo Isabelona fondona y golfona!” – pobre mujer, de verdad, y la de juego que daba. Hay mil anécdotas referidas a ella. Que se lo digan a Valle Inclán que originó algunas – hubo que buscar un rey nuevo para que no se desmandaran los carlistas, que no caían nada bien. Uno de los candidatos fue Espartero. Sí, ese que tenía un caballo con unos atributos remarcables. Pero el hombre andaba ya mayor y decidieron que querían uno que les aguantara un poco más. Así es que descartados varios, quedaron el italiano Amadeo de Saboya y el prusiano Leopoldo Hohenzollern Sigmaringen. Al final ganó el italiano, no sé bien si porque al prusiano dicen que le faltaban unos cuantos hervores o porque a ver cómo pronunciaban nuestros compatriotas el nombrecito… y con esa particular guasa que nos suele caracterizar, durante el proceso de elección se le acabó conociendo como “Leopoldo Oleole Simeligen”

Pero en fin, hoy la cosa no va de Galdós. Va de Don Juan Valera. ¿Le conocemos un poquito? Pues en vez de contároslo yo, dejo que lo haga Aloha Criticón que lo hace muy bien. Si no queréis pinchar, aunque deberíais, que saber nunca sobra, ya os digo yo que fue un escritor, político y diplomático español de finales del XIX con unas cuantas obras en su haber.

De la que hoy vamos a habar es de Pepita Jiménez. Así se titula. ¿Os pensáis que El Pájaro Espino de Colleen Mccullough tan famoso inventó algo con eso de chica que se enamora de un cura? Pues va a ser que no. Valera ya enamoró a su Pepita del seminarista Luis de Vargas aquí, en Andalucía. Solo que acaba mejor, ya que los españoles somos más de “mástica” que de mística (lo decía un viejo conocido cuyo nombre no recuerdo), y hay final feliz.

Antes de seguir ¡que lo tenéis gratis en Amazon en formato digital! Ni Kindle Unlimited ni nada. Gratis. Aquí os dejo en enlace de descarga: Pepita Jiménez. Si no tenéis lector para Kindle, visitad en el Menú del Redondal en la sección Noticias, Links útiles, cómo hacer para leerlo. Va venga, ya os lo he enlazado. Todo sea para facilitaros una buena lectura.

Hoy la sinopsis nos la va a dar la wiki:

El joven seminarista don Luis de Vargas regresa a su pueblo natal para unas breves vacaciones allí antes de pronunciar sus votos. Se encuentra con que su padre, Don Pedro, se dispone a contraer nupcias con la joven Pepita Jiménez de veinte años y viuda de un octogenario. Los contactos entre el futuro sacerdote y la joven viuda son novedosos para el joven ya que ha pasado su adolescencia recluido en el seminario, y poco a poco siente flaquear su vocación. El seminarista acompaña a Pepita en sus paseos por el campo, asiste a reuniones en su casa y, sin darse cuenta, cede poco a poco a una pasión que él considera pecaminosa, pero que se hace más fuerte que su vocación y que su amor por su padre, en el que ve secretamente un rival. Todo esto empieza a ser sospechado por el Deán al que el seminarista escribe sus cartas contándole sus incidencias. Luis se quiere marchar, pero Pepita, que le ama y que ha hecho todo lo posible para enamorarle, se finge enferma y le convence de que reconozca su amor y se lo comunique a su padre. Así lo hace, pero en lugar de hallar la oposición en su padre, este le dice que lo comprende y que a escondidas había estado haciendo todo lo posible para que las cosas llegasen a su solución natural.

La obra es en realidad una novela psicológica en que abunda una suave ironía. Encubre una novela de tesis en que defiende la primacía de lo natural y lo vital sobre lo artificial y lo afectado.

Vamos, a una andaluza de pro le va a quitar Dios a su hombre… hasta ahí podíamos llegar, que una es virtuosa pero no tonta. Y así transcurre la novela, entre cartas, idas y venidas, comeduras de tarro importantes por aquello del pecado y la virtud, calentones o tensión sexual no resuelta a raudales, costumbrismo de la sociedad de un pueblo del XIX con sus viejas del visillo, dimes y diretes, y una bonita historia de amor digna de cualquier novela romántica, pero considerada obra clásica por los puristas que jamás lo admitirían en una de las actuales… y lo entiendo, porque tiene más, mucho más, amén de ese placer indescriptible que produce leer a un maestro de la prosa como valor añadido.

Y encima gratis. No os la perdáis, de verdad. No tiene absolutamente nada de aburrida por mucho repeluco que la palabra “clásico” pueda produciros a algunos de antemano.

Por último me gustaría destacar lo que le leído al buscar la versión digital en amazon, pues me ha encantado y voy a estar atenta:

Esta edición digital en formato forma parte de un proyecto puesto en marcha por la Biblioteca Nacional de España junto con Red.es encaminado a enriquecer la oferta de servicios de la Biblioteca Digital Hispánica y fomentar su acceso y utilización.

En el proceso de digitalización de documentos los impresos son en primer lugar digitalizados en forma de imagen, posteriormente el texto es extraído de manera automatizada gracias a la tecnología de reconocimiento óptico de caracteres (OCR).

El texto así obtenido ha sido aquí revisado, corregido y convertido a libro electrónico o publicación electrónica, formato abierto y estándar de libros digitales. Se intenta respetar en la mayor medida posible el texto original (por ejemplo, en cuanto a ortografía) pero pueden realizarse modificaciones con vistas a una mejor legibilidad y adaptación al nuevo formato.

Si encuentra errores o anomalías estaremos muy agradecidos si nos lo hacen saber a través del correo bibliotecadigital@bne.es

Las obras aquí convertidas se encuentran en dominio público y la utilización de estos textos es libre y gratuita.

  • Formato: Versión Kindle
  • Tamaño del archivo: 507 KB
  • Longitud de impresión: 179
  • Uso simultáneo de dispositivos: Sin límite
  • Editor: Biblioteca Nacional de España (14 de diciembre de 2018)
  • Vendido por: Amazon Media EU S.à r.l.
  • Idioma: Español

Tipos de blogs literarios

Pilar me ha invitado a que me pase por aquí y os cuente los diferentes tipos de blogs literarios que existen. Sí, yo creo que le daba pereza hacerlo a ella y dijo “Esto para Juan”. Y aquí estoy, haciendo el trabajo sucio, pero es que ¿Cómo no iba a colaborar con el redondal?

Así que, sin más preámbulos os dejo los tipos de blogs literarios que podréis encontrar en la blogosfera.

Páginas de autores

El primero de los blogs literarios del que quiero hablarte es la página de autor. Básicamente centran toda su actividad en la difusión de sus obras. La mayoría de ellas ni logra posicionar demasiado en Google ni logra visitas, ni tampoco tiene mucho donde disfrutar. Pensando en Amazon, ya permite con Author Central crear una página específica para ello. Si pretendes tener una comunidad como autor, esto, es sin duda lo menos recomendable. Autobombo por todas partes, yo, mí, me, conmigo. Eso sí, para autores consagrados puede resultar interesante tener un escaparate propio.

Páginas de autores + especialidad

Estos para mí son como los delicatessen en el mundillo literario, se trata de autores que comparten además de su pasión por escribir, su experiencia. Me vienen a la cabeza un par de ellos que mezclan sus propios libros con programas de formación para escritores o marketing para escritores.

La modalidad es siempre la misma, un autor que ofrece consejos o reflexiones sobre lo que le funciona o lo que no. Es una muy buena forma de darse a conocer tanto como autor como profesional especialmente con otros escritores que no dejan de ser lectores.

Autopublicados o Amazonados

Amazon tiene un potencial enorme que, evidentemente, ofrece el catálogo más grande de libros. Por eso, hay gente que ya se está enfocando en este campo en concreto. En este tipo de blogs encontrarás autores autopublicados en su mayoría y reseñas de sus libros. Además, los ebooks por Amazon suelen tener un precio bastante económico y accesible así que te permite conocer todas las novedades literarias y disfrutar de su lectura sin rascarte demasiado el bolsillo.

Blogs temáticos

Hay pocos, pero haberlos, haylos. Básicamente se centran en un género en concreto, los más habituales son los relacionados con la novela negra y ciencia ficción. Desarrollan sus novedades, opiniones o incluso trucos para escribir este tipo de historias.

Respecto a la ciencia ficción que os voy a contar, hay cien mil tipos de blogs especializados que crecen como setas en una mañana húmeda. Lo bueno que tiene este género es que lo aprovechan todo, marca páginas, ilustración, tazas y hasta cómic. Quizás sea el tipo de novela que más merchandising es capaz de generar y eso, a mí que el marketing me tira no deja de apasionarme.

Respecto a los blogs basados en géneros literarios quiero hacer una mención personal, Para mí, LGTBIQ+ no es un género o temática, está muy bien a nivel marketing para quienes buscan un nicho donde escalar posiciones, pero por favor, a ver si damos un poco de normalidad al asunto. Hay novelas con protagonistas gays desde los 70 en un montón de géneros. Puede haber protagonistas lesbianas y no por eso ser LGTBIQ+ sino simplemente, una novela romántica o de acción, no hace falta meterla en un género aparte, es una protagonista, persona humana. Punto. El único sentido que tiene el género LGTBIQ+ es en las novelas eróticas y las razones son obvias. He visto libros autodenominarse LGTBIQ+ por el mero hecho de que un personaje secundario por no decir terciario tenía una u otra orientación.

Creo que la finalidad de una novela es transportarte a otros mundos, realidades y personas con todas sus características y sufrimientos y eso, amig@s, no entiende ni de géneros ni de razas, ni de orientación. Pero esto, como ya he dicho no deja de ser mi opinión. No le prendáis fuego ahora al redondal por mi culpa.

Blogs de reseñas

Quizás en el ámbito de la literatura sean los blogs más habituales y aquí, también se lleva lo específico así que es muy probable que des con blogs que se especialicen exclusivamente en un género. Suelen mezclar las reseñas con televisión y series. Pero no siempre es así. De estos blogs se puede destacar la comunidad que suelen tener detrás, grande o pequeña pero muy fiel y a veces la palabra de ese blog hace subir o bajar las ventas estrepitosamente.

En esto sí que doy nombres, si quieres buenas reseñas no deberías moverte de donde estás 😉

Logo

Radio Madrugada

Imagen de Uki_71 en Pixabay

Esta entradita se va a quedar aquí en la intimidad del Redondal. Supongo que como lo tengo automatizado se compartirá en redes, pero será oportunamente borrada dado que por la hora no lo pillará ni Dios. Bueno, igual Él si. Qué curioso, aun no creyendo ya, por educación, tradición, y porque no creo en meigas, pero igual haberlas haylas, no me siento nada cómoda si no utilizo mayúsculas para referirme a la Divinidad…

No esperéis gran cosa, pues lo que estoy escribiendo es para mí y para el éter, por si, como decía el incombustible Miguel Ríos…

Uhm, parece que va de oldies, y en castellano. tal vez ésto no vea la luz, tal vez hoy dejo sangre en el papel, y todo lo que escribo al día siguiente rompería…. que os lo cuente Victor mejor, que lo hace más bonito

Uhm, demasiada melancolía. En mis tiempos también teníamos buen rock duro. Que os lo cuente el Barón Rojo cantando a Von Richthoffen…

Pero podíamos ser definitivamente más duros, mucho más duros y cínicos. Que se lo digan a Asfalto, a Leño, y a esos que nos decían que nos preparáramos porque….

Y llegó la movida, nos pusimos pelos de colores, minifaldas cinturón, look semigótico y taconazos, riéndonos hasta de nuestra sombra. Coz nos decía que las chicas son guerreras y que nos pusiéramos…

Por aquél entonces Auserón con Radio futura le cantaba a Alaska, la de los Pegamoides en la época, que estaba divina

Y claro, con tanto dinero gastado en trapitos, nos pasaba lo que a Los Ronaldos…

Así es que para montárnoslo, nada de hoteles, no, pero…

Hey, que a veces tambien íbamos de suaves, cual New Trolls en pleno viaje con Lucy in the Sky with Diamonds (habrá que hacer otro Radio Madrugada más british cuando lo vuelva a pedir el cuerpo)

Qué cosas, crecimos, y los duendes dejaron de ser criaturas simpáticas. Maldito Duende decían los Héroes

Pero nunca, nunca dejamos de querer vivir en en Territorios Libres que cantaba Loquillo. Ni izquierda ni derecha que me obligue a avanzar…

Siempre libre, nunca de nadie, le pese a quien le pese. Bueno, a estos les doy permiso para buscarme. Igual les dejo que me encuentren de vez en cuando, mientras solo lo canten

Y hasta aquí mi patinada neuronal personal y solitaria de esta noche. Llega la despedida. Cómo no, con uno de mis ídolos glam. Y al final, me verás de nuevo contenta, porque tú Don Enrique me puedes subir al cielo. Si has llegado hasta aquí, mi accidental lector o lectora y oyente de madrugada ¿Permites que te invite a la despedida? Vamos, vamos a dar vueltas hasta que aguantemos de pie.

Recomendando Clásicos IV: Las 1001 Noches

Tengo tanto, tanto calor, que no paro de sentirme en el desierto. Aunque es curioso; cuando estuve en el Sahara no recuerdo que me sobrara para nada un jersey negro jaspeado sobre camiseta y vaqueros… he estado en Moscú a 20 grados bajo cero y sin embargo el frío más intenso que recuerdo haber pasado en mi vida fué en una jaima en pleno desierto tunecino por la noche… por mucho cántico para niños que nos enseñaran los beduinos alrededor de una hoguera… Alah Akhbar, Sidi Mansour, Ia baba… Por cierto, no es práctico arroparse con mantas en tal situación. Es muy poético, pero de las hogueras saltan chispas, y chispas y mantas… total que quieres dormir al raso pero te vas a la jaima por peligro de combustión…

Tampoco es muy lírico viajar en 4 x 4 entre las dunas llevando un corderito vivo monísimo cuando te dicen que, como vas a adentrarte hasta donde no llega la civilización, será tu cena… En fin, perdonadme que divague, solo son recuerdos de Al-Sahra (El Desierto. Sí, esa es su traducción. Literalmente)

Aún así, uno no debería morirse sin adentrarse en esa inmensidad de arena que aterra tanto como fascina, sin sentir en el cuerpo la sensación de dejarse caer rodando desde lo alto de una duna y acabar rebozado cual croqueta en arena finísima con matices de colores alucinantes… Vale, que divago aún más.

Y es que cuando mi mente vuelve a tales recuerdos, al desierto, a los zocos laberínticos, a los corrillos de mujeres veladas sentadas en un patio en Khan-Al-Khaliili, a la fiesta de todos los sentidos en un atardecer en ramadán, cuando la vida vuelve y el cuerpo y el alma abandonan por unas horas el ayuno, pienso inevitablemente en las 1001 Noches.

Todos, y digo TODOS vosotros conocéis gran parte de esta obra maestra de la literatura que el diplomático y orientalista Galland (1646-1715) dio a conocer a Occidente recopilando cuentos árabes, comenzando por los encontrados en un manuscrito sirio, y los transmitidos oralmente por un maronita en Alepo.

Lo afirmo tan convencida porque quién no recuerda a Scherezade, contando cada noche un cuento al rey persa Schahriar, su esposo, que dejaba inconcluso al amanecer para no perder la cabeza de un alfanjazo, dado que el hombre había decidido que ponerse el turbante llevando una bonita cornamenta no era cómodo, y para no correr riesgos se casaba con una por la mañana, y cuando ya había satisfecho sus necesidades varoniles, cabeza de la chica fuera y a otra cosa, mariposa (se ve que ni de los eunucos se fiaba, aunque ya se sabe, hay una leyenda urbana que escuché en Topkapi que dice que la lengua de éstos era prodigiosa).

Y así pasaron 1001 noches noches con sus 1001 cuentos, que comienzan con la historia de Schahriar y Scherezade y terminan con la misma, con ambos ya padres de dos hijos y la reina Scherezade indultada del castigo, para alivio de las mozas del lugar.

Y si no habéis oído esta historia, aunque sea por el Señor Walt Disney o porque a todos nos lo han contado nuestros papis antes de dormir, seguro sabéis de los viajes de Simbad, de Ali Baba y los 40 ladrones, de Aladino… Pues sí. Son cuentos de las 1001 noches ¿A que flipa?

Y a pesar de que lo conozcáis, yo os invito a leerlo en la fuente original (bueno, más o menos, la original de verdad probablemente solo la tenga aquel maronita de Alepo). Porque es una delicia – árabe. no turca, que si a un turco le relacionas con un árabe igual no terminas muy bien – . Te traslada a las noches del desierto, te hace encontrarte con los malvados djinns que hoy conocemos como genios, y con criaturas míticas; corres aventuras, escuchas música con la imaginación mientras lees, tu olfato se llena con aromas de mil especias que hacen que sueñes con bazares lejanos.. Te sientes a veces un Sultán como Schahriar escuchando a su esposa, o una pequeña Doniazada, hermana de Scherezade, escuchándola desgranar maravillada leyendas, tradiciones, fantasías…. Como si fuera no ya un libro de viajes a lugares exóticos, sino una alfombra mágica que hace que tu imaginación vuele allá donde la narradora quiera llevarte.

¿Sabíais que Calleja incluye algunos de estos cuentos en su obra? Sí sí, los Cuentos de Calleja, de donde sale eso de Tienes más cuento que Calleja que te decían tus abuelos. ¿Sabías que Blasco Ibáñez, el de La Barraca, publicó una traducción del libro? ¿Que Rimski Korsakov musicó a Scherezade?

Os recomiendo encarecidamente leerlo, por mucho que conozcáis gran parte del contenido, porque es una experiencia para los sentidos.

Tenéis una versión baratita en ebook en Amazon Las Mil y Una Noches

Y aquí La Eremita se sienta en la posición del loto sobre una alfombra plata y añil, pronuncia con fuerza en voz alta ¡Shazam! y alza el vuelo hacia la luna roja que ilumina un palmeral allende las dunas.

PONGA UN INDIE EN SU VIDA

No voy a hablaros de cine independiente ni de música indie, sino de escritores que han tenido la valentía de perseguir su sueño y autopublicarse con mayor o menor fortuna.

Les descubrí gracias a mi suscripción a Kindle Unlimited, y aunque al principio tuve la mala suerte de dar con algunas cosillas algo aberrantes, con el tiempo y con la práctica fui descubriendo tesoritos que empezaron a cambiar mi idea preconcebida de “publicado por editorial = bueno / autopublicado = rechazados”

Mi curiosidad me impulsó a querer saber qué llevaba a alguien a intentar la aventura de publicar por sus medios y en solitario, pues no entendía cómo algunas obras indies que leí hubieran podido ser rechazadas por las Editoriales, cuando a mí me parecían mejores que algunas novelitas infumables que circulan por las librerías.

Bien, no estoy muy segura de haber dado con las conclusiones correctas, pero creédme cuando os digo que he preguntado hasta a los gatos – y un conejo, de los que tienen orejas, a ver qué vais a pensar que os conozco – de los escritores para intentar saber. Y la razón “rechazo” es la menos frecuente.

Algunos me cuentan que ciertas editoriales les piden hacerse un semi-Juan Palomo, tú te lo guisas y yo me lo como. Es decir, te publicamos, pero poquito, de vender te encargas tú, de corregirte también, hazlo todo y luego te paso la factura y ya te daré un poquito. Obviamente el autor decide que para ese viaje no necesita alforjas y que prefiere un Juan Palomo entero.

Otros quieren ir a su ritmo, sin plazos, según disponibilidad de tiempo y ganas, la mayoría porque son conscientes de que si no se llaman Pepito Superstar Megaventas, de escribir no van a vivir, y fijaos qué cosas, tienen el vicio malísimo de comer a diario, y claro, esos vicios inadmisibles hay que sufragarlos con un empleo; y cuando uno llega reventao y con ganas de asesinar al jefe, igual surge una Novela Negra que te pasas de buena, que de la imaginación de estos muchachos dotados para el arte de inventar puede salir cualquier cosa, pero lo más habitual es que si le ponen un teclado delante lo tire por la ventana y a sí mismo en el sofá…

A otros sí les han rechazado por criterios no de calidad, sino comerciales, que una Editorial es tan negocio como la inmobiliaria de la esquina y tiene gastos que cubrir y quiere ganar dinero, lógicamente, que para eso tiene unas infraestructuras adecuadas, personal… y experiencia que es un muy buen grado (Eso si, en el post “La biblioteca de los Prodigios” que no vuelvo a enlazar porque ya lo he hecho más arriba, pinchad en lo naranjita vagonetas, que hay miga, tenéis un enlace a un artículo de autores rechazados por Editoriales que vais a alucinar pepinillos)

Y otros, directamente no valen un pimiento, que también los hay (acabo de darme cuenta de que estoy mencionando una huerta completa en dos párrafos. Qué comestible es el lenguaje. O yo tengo hambre)

Me gustaría dejar muy claro que este post no es una crítica a las editoriales, cuya labor respeto y admiro, y cuyo producto pienso seguir consumiendo con la misma avidez de siempre. Por si acaso.

Pero quiero informaros, lectores, de que existe esta alternativa, que es buena, y que es económica. Muy económica. Os permite leer novelazas por el precio de un café. Vale, igual hay que escarbar un poquito y no va a ser oro todo lo que reluce. Pero cuando das con alguna joya de la corona, cosa que con la práctica va pasando más y más, compensa, vaya si compensa.

Hay muchos pros, pero tambien algún contra, tal como una corrección de estilo y edición a veces algo deficientes, sobre todo en los muy noveles en autopublicación. Da gusto ver cómo evolucionan en sus siguientes obras, que van cuidando cada vez más.

También tienen el contra de que salen económicas si leéis en digital, no en papel, pero a ver chicos, vamos en nave supersónica hacia la completa digitalización del mundo, y la literatura debe adaptarse a ello, aunque tener un libro en las manos siempre nos evoque un momento poético y maravilloso del cual no hay que prescindir. Pero en este caso sí se puede tener todo. Los estantes llenos de libros son increíbles, pero llevar una biblioteca en un USB o en una tablet es más práctico. De hecho yo no sé qué me pasa últimamente que aunque tenga un libro físico acabo leyéndolo electrónicamente. Bueno, si que lo se, la tablet o el reader casi no pesan en el bolso, tienen luz para leer en la cama en cualquier postura…

Además de presentaros a los redondaleros esta alternativa de lectura de la que ya os he hablado en muchas ocasiones, hoy, Dia del Libro porque lo dicen Twitter e Instagram, quiero hacer constar que Desde El Redondal apoyamos a los autores independientes en el mismo grado que a los editorializados; que la calidad de la mayoría nos ha barrido los prejuicios, y queremos darles las gracias por permitirnos leer económicamente cuando los bolsillos están castigados y no pueden permitirse nada que no sea básico.

Gracias. De corazón.

Venga gente, pasaos por Amazon kindle, echad un vistazo. Se puede leer barato o gratuitamente sin recurrir a la piratería.

Por último, espero que a los indies de Twitter no os importe que haya usado vuestra imagen para daros un poquito más de visibilidad dentro de mis modestas posibilidades. Porque lo valéis.

¡EN EL NOMBRE DE DIOS! ¡QUE “SE” VIENE!

¡Ay! ¡Que me he emocionado y todo! ¡Que el 3 de Septiembre nos viene historión histórico de José Zoilo Hernández! Y tiene pintaza, qué os voy a decir. Mirad, mirad:

Sinopsis

Tras la trilogía de «Las cenizas de Hispania», José Zoilo despliega el apasionante escenario bélico de la batalla de Guadalete, uno de los episodios cruciales de la historia de España.

Cuenta la leyenda que el rey Salomón mandó construir un objeto en el que dejaría escrito todo el conocimiento del mundo: una mesa plagada de oro y joyas capaz de colmar con su poder la ambición de quien la poseyera.

Año 711 d. C.: las tropas musulmanas desembarcan por primera vez en el sur de la península Ibérica con un afán imparable de conquista que hasta el momento no ha conocido rival. Sorprendido mientras luchaba en el norte de su territorio, el rey visigodo Roderico debe partir para defender la provincia más meridional de un reino que se enfrenta ahora a demasiados enemigos.

A la vez que los ejércitos se preparan para la lucha y las viejas rencillas comienzan a aflorar entre los nobles godos, un religioso escoltado por una pequeña partida se dirige hacia el campo de batalla portando una reliquia que podría cambiar el curso de la contienda. Es el momento de comprobar si su poder sagrado será suficiente para hacerse con la victoria, o si, por el contrario, terminará convirtiéndose en la perdición del reino.

AUTOR GALARDONADO CON EL I PREMIO DE NOVELA HISTÓRICA DE POZUELO DE ALARCÓN. Jurado compuesto por Isabel San Sebastián, Antonio Pérez Henares, Almudena de Arteaga y Juan Eslava Galán.

«José Zoilo es el gran descubrimiento de la novela histórica española.»

Los que conocéis a Attax El Alano sabréis por qué me emociona tanto, y los que no ya estáis tardando, incluso si no os va mucho la histórica, pues os aseguro que como novelón de aventuras épicas es lo más. Haced patria leñe, que ya está bien de darle de comer hamburguesas a Marvel con lo buena que está la tortilla de patata. O las arepas. O la cochinita pibil. Que tenemos un héroe que no lo es pero sí, que habla como nosotros.

Y particularmente a mí me hace muchísima ilusión, pues fue la primera lectura conjunta que hice mis chicas y chico Yincaneras, y mi primer contacto con este mundo complejo del bloguerío (aunque os confieso que todavía no tengo muy claro si me gusta o quiero salir corriendo, para qué nos vamos a engañar). Y porque José Zoilo y su costilla me caen de pm y quiero que les vaya genial, es lo que hay, y si encima él es la repanocha escribiendo histórica pues yo ahora voy y lo cuento.

Así es que redondaleros y mis chicas de Burgos, a marcar el 3 de Septiembre como día para tener ahorrados unos euricos e ir a la librería.

Y a mí para que me llegue, pinchadme en los anuncios que aparecen por aquí de vez en cuando (si quitáis la manita roja claro, o sea el adblock), que si os decía que mi monedero tenía telarañas, ahora lo último que supe es que me puso una denuncia por maltrato, alegando que no le alimentaba, que le mataba de hambre.

Y os lo contaré, claro, porque estoy 200 % convencida de que me va a gustar.

PD: Para uno que igual me lee ¿vikingos? ya te daré yo a tí vikingos ca… pullito de alhelí, que me has engañado como a un romano de los de Astérix.

Tenía que editar, hoy 22 de Julio de 2020, porque acabo de leer un pedazo de artículo-entrevista de Su Majestad La Reina Lectora a José Zoilo Hernández que me ha dejado boquiabierta y que no quiero perder. Están a otro nivel claro, son profesionales, no una aficionada como yo. Y se nota. Hala hala, haced click en lo naranjita si sabéis lo que es bueno.

El chico de las bobinas – Pere Cervantes

Por segunda vez en la existencia del Redondal os traigo una novela que no me permite emplear el tono humorístico al que os tengo acostumbrados. Espero sepáis disculparme, porque las páginas que acabo de terminar son tan duras y emotivas que es imposible no tratarlas con cierta seriedad.

No sé si tenéis la costumbre de mirar las “etiquetas” con las que suelo catalogar los libros que os recomiendo. Si lo hacéis, veréis que he incluido “histórica”.

Y lo es. Pero no nos habla de Historia con mayúsculas, sino de la historia cotidiana de una ciudad española y la lucha por la supervivencia diaria de sus habitantes, una bella Barcelona herida por las secuelas de la guerra con el alma subyugada por el Régimen, que pisa libertades con una bota policial y militar, hecha de violencia sin consecuencias para vencedores sobre vencidos.

El chico de las bobinas nos cuenta todo esto de la única mano de Nil Roig, un pequeñuelo manco como secuela de la guerra, que a su tierna edad ya adora el cine. Vive con su madre, Soledad, como única familia, pues su padre ha huido para no ser apresado y su hermana pequeña murió en el bombardeo que a él le costó un brazo (el revival que Soledad tiene del momento es una de las escenas con las que más he llorado en todos mis tiempos lectores, que son ya largos). En sus ratos libres trabaja entregando con su bici bobinas de películas en los cines. Con él, con Bernardo el proyeccionista, con Leo, dueño de la tienda “La Gran Mentira” y autor a través del escritor de una de las mejores frases que he leído sobre el cine:

—El cine, hijo, el cine es la más grande y bella mentira. Todos aceptamos que nos engañen con una historia bien contada. Que nos lleven a lugares inexistentes, que nos hagan soñar con besos irreales…, depositamos nuestra fe en las palabras de un vaquero, un detective o una mujer fatal que desaparece de nuestras vidas en cuanto regresa la luz en la sala. Es sin duda la mentira más aceptada, ¿no crees?

rememoraremos a aquellos astros de la gran pantalla y sus películas ya míticas, tales como John Wayne y La Diligencia, el Tarzán de Johnny Weismuller, ídolo de Nil, Rita Hayworth. Fay Wray conocida como la Reina del Grito por su interpretación del primer King Kong en 1933… hasta aquel Raza favorito del gallego bajito (¿por qué todos los dictadores europeos serán bajitos? Es algo que siempre me he preguntado) con Alfredo Mayo como principal, denostado por los protagonistas de la novela de Pere Cervantes, rebeldes de fondo y conformistas de forma.

El viaje cinematográfico en el trascurso de la novela es tan mágico como el cine mismo.

Mas siendo el cine un medio para narrar la historia, la novela es otra cosa. Es la de Soledad, la madre de Nil, mujer valiente, independiente, superviviente nata, que no acepta vivir a la sombra de un hombre:

Vivía en un mundo de hombres autoritarios, deprimidos y ausentes. Un mundo en que solo las mujeres eran capaces de gestionar la miseria que ellos habían provocado. Ser soltera, viuda o una mujer abandonada en el nombre de una bandera perdedora te convertía en objeto de escarnios, abusos y chascarrillos.

He de contaros que conozco de referencias cercanas lo que supone. Yo no conocí a mi abuelo materno. Fue uno de tantos, piloto de combate desaparecido durante la guerra, dejando solas a mi abuela con mi madre recién nacida – nació en Abril del 40 – , y con ellas a mi bisabuela. Con una partida de matrimonio que nunca se encontró. Ellas también tuvieron que sobrevivir solas y marcadas en un mundo de hombres, hasta el punto de marcharse a Francia porque en España no tenían lugar hasta mucho después. Tal vez por eso, por las vivencias que me contaba mi madre, conecto con Soledad y con esta novela a niveles muy profundos.

Nos habla también de nazis escondidos en nuestro país tras la derrota preparando su huida a otros lugares, de tráfico de obras de arte esquilmadas a los judíos, de policías carniceros sin escrúpulos como Valiente, uno de los caracteres más detestables que he leído en mucho tiempo…

No quiero contaros de más, aunque realmente importaría poco, porque lo que tiene el libro no es la trama en sí bajo mi punto de vista, sino el preciosismo descriptivo de personajes, lugares y emociones, y eso, por mucho que lo contemos los “reseñadores” o “recomendadores”, no se puede trasmitir sin experimentarlo uno mismo. Por eso estáis teniendo dificultades para hacerlo, colegas blogueros, porque no se puede.

Os dejo sin embargo la sinopsis de la editorial:

Barcelona, 1945. Nil Roig es un chiquillo que se pasa el día en bicicleta transportando de un cine a otro viejas bobinas de películas. El día de su decimotercer cumpleaños es testigo de un crimen cometido en el portal de su casa. Mientras el asesino huye después de haberlo amenazado de muerte en caso de no mantener la boca cerrada, el moribundo le entrega el misterioso cromo de un actor de cine de la época; un objeto perseguido y anhelado por un excomandante de la Gestapo y un policía sin escrúpulos. El hecho de que el moribundo le dé el cromo a Nil pronunciando el nombre de David, el padre desaparecido del muchacho, arrastrará a este a resolver un secreto del pasado por el que pagará un alto precio.

En una Barcelona de claroscuros, El chico de las bobinas nos habla de la incomparable fortaleza de esas mujeres, víctimas de la guerra, que enseñaron al mundo cómo sobrevivir, y de esas salas de cine de barrio que permitieron soñar en los años de plomo y se convirtieron en refugio de infancias maltrechas.

Un thriller nostálgico cargado de emotividad y misterio que nos muestra la fragilidad y la ambigüedad de la naturaleza humana.

Por último deciros que los personajes de Cervantes trasmiten y emocionan porque el autor les arranca la piel para exponer su descarnada esencia, sus miserias y sus riquezas, su cruda realidad. Su verdad. Y digo verdad porque aquellos que hayáis oído hablar del periodo de posguerra a vuestros familiares ancianos les reconoceréis en alguno de ellos. A la Madre, al Niño que fueron, al Vecino extraño o el golfillo Limpiabotas del bar de la esquina. Todos ellos aunando ingenio y fortaleza para poder tan solo sobrevivir a las circunstancias de una época en la que había que sacarse las propias castañas del fuego como se podía, incluso con la mano procurando que el daño de las quemaduras fuera mínimo.

Se escuchaban las primeras voces de la mañana, todavía desperezándose del mal sabor de una pesadilla. En tiempos de carencias las ciudades madrugan. Quedarse en la cama era conformarse con una realidad que hedía.

Leedlo, de verdad. Eso sí, aprovisionaos de Kleenex en cantidades industriales. Gracias, Pere Cervantes. Ha sido mi primera experiencia contigo. Y repetiré. Un privilegio leerte.

Este es uno de los libros que me encantaría tener en formato papel, aunque desgraciadamente no pueda permitírmelo en estos momentos.

Os dejo el link a la versión digital en Amazon

El Chico de las bobinas

  • Tapa blanda: 544 páginas
  • Editor: Planeta; Edición: 1 (3 de marzo de 2020)
  • Colección: Áncora & Delfin
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8423357171
  • ISBN-13: 978-8423357178

HABLEMOS DE MUNDOS FANTÁSTICOS Y AMORES ÉPICOS CON JESSICA GALERA ANDREU

Os contaba anteriormente que había hecho bajar a la Tierra desde esos mundos oníricos en los que suelen evadirse, a dos autores de fantasía amigos míos, para inaugurar la sección de entrevistas Desde El Redondal. Si Rubén andaba por el Olimpo con Calíope y Clio, nuestra autora de hoy tiene trato con Melpómene y Erato, porque guerrera es un rato (vaya, sin haberlo planeado me ha salido un pareado)

Antes de entrar en materia debo deciros que esta vez también hay regalito para 10, pues si no lo hago al principio, Terremoto Jess me va a volver del revés. Vale, ésta fue a propósito, un poco lamentable pero rima – ríe La Eremita que sigue sin saber cómo se ríe uno aceptablemente de forma literaria, sin escribir onomatopeyas o poner iconitos –

Sabemos por su web que Jessica Galera Andreu nació en Barcelona un 16 de Abril de… de… No, eso no os lo digo, lo leéis si queréis, pues soy firme partidaria de la solidaridad de género; la edad y el peso no se confiesan si una no lo desea. Taytantos. Eso es. Colaboró un tiempo con un diario deportivo, hasta que se decidió a dedicarse de lleno a escribir, por suerte para nosotros, sus ávidos lectores.

Tiene una máxima en su vida. ¿De Schopenhauer? ¿De Santa Teresa? Pues no queridos: ¡Del Príncipe! ¿de Maquiavelo? ¿de Felipe VI? Otra vez no, queridos: ¡de Bel Air!

Venga va, matizamos:

Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo; si tienes un sueño, ve a por él”.

(En busca de la felicidad) – Will Smith. 

Así ya es otra cosa ¿verdad? Jessica tiene eso, es voluntariosa, una grandísima luchadora pero de risa fácil y sonrisas acogedoras, con un gran sentido del humor; estoy segura de que me permitirá esta broma sin regañarme demasiado.

La descubrí por casualidad en una de mis incursiones en Kindle Unlimited. Vi un libro de fantasía sobre ángeles titulado Letargo, de la saga Divano, y a pesar de mi reticencia con el tema, lo descargué pensando que podía devolverlo enseguida si no me gustaba.

Devoré la saga completa en pocos días, y a pesar de que era reacia a escribir comentarios en Amazon – aún no existía El Redondal como tal. Lo había abierto sí, pero lo abandoné a la tercera entrada y no lo retomé hasta Enero de 2020 – escribí mi opinión en aquella plataforma:

Realidades alternativas, muchos mundos en una sola historia… de verdad me encantó. Y cumplí lo de seguirla. Quién me iba a decir entonces que nos haríamos amigas y las charlas con ella se convertirían en algo tan bueno y cotidiano como el café matutino. Pero a pesar de ello, gracias a Dios, separo a la escritora de la amiga, y me dejo llevar por Jessica Galera, que no por Jess, a viajes por una cantería de mundos tan compleja como la de Trece Tronos, su nueva e increíble saga.

Finalmente me pongo en modo Literazzi (paparazzi literaria) y le incrusto a la señorita Galera la alcachofa-micrófono hasta la campanilla:

P: Buenos días Jessica comenzamos por tus inicios. ¿Cómo fue tu primer contacto con la Literatura de Fantasía?

R: Yo empecé a leer en la adolescencia y mi primer contacto fue con La Historia Interminable. De pequeña había visto la película y luego, leer el libro fue todo un descubrimiento. Por esa época le daba a los clásicos por una colección de estos que a mis padres les regalaron pero entrar en el mundo de Michael Ende fue otra cosa. Y desde ahí hasta hoy.

(Aquí la entrevistadora pone cara de poker, porque aunque el libro de Ende es de lo mejor que ha leído, la película le parece lo que vulgarmente se llama un truño de los épicos, pero prosigue impasible el ademán)

P: ¿Piensas que te influye algún autor de los considerados Grandes del Género?

R: Yo creo que nos influyen todos los autores que leemos, en una u otra medida, sean grandes o no. De todos te empapas de algo, coges lo mejor, aprendes. Y luego tienes que buscar tu propio estilo, tu propia voz, ser tú.

P: ¿Sabes Jessica? Siempre he creído que tienes pequeñas pinceladas del estilo de Sarah J. Maas e Ilona Andrews, pero es cierto que eres muy particular, especialmente en la manera de tratar los romances sin distinción de géneros. Dinos, ¿hiciste algún intento fallido antes de publicar tu primer libro?

R: El primer libro que escribí lo publiqué. Es ‘La Última Alianza’. Por aquel entonces (2009) fue en régimen de coedición, un tochete de 700 páginas. Tiempo después, rescindí contrato con la editorial y lo autopubliqué en dos volúmenes: ‘La Profecía’ y ‘El Último Rey’. Antes jamás me había propuesto escribir y mucho menos publicar. Era algo que me gustaba y no se me daba mal del todo en el colegio, pero jamás me planteé nada más allá.

P: Y ahora eres una autora muy prolífica con decenas de libros autopublicados. Tu cantería de mundos es compleja y variadísima. ¿Puedes hablarnos un poco del proceso de creación? ¿Es intuitivo, según surge o lo has imaginado antes?

R: Yo soy muy brújula escribiendo, aunque como me gustan las sagas largas, cada vez me toca más hacer de mapa para intentar que no queden cabos sueltos y que toda la trama que se abre, se termine cerrando. Con los mundos me pasa algo parecido. A medida que la historia va necesitando nuevas ciudades, reinos o tierras los voy creando sobre la marcha, pero luego, a medida que la historia crece, sí va tocando sentarse y reagrupar un poco, hacerse el mapa y estructurarlo.

P: ¿Tienes claro algún proyecto a futuro? (La Eremita ríe para sí misma, pues sabe que Jessica es un proyecto andante, no para de idear)

R: ¡Si fuera solo uno! Habitualmente mientras escribo una novela me bullen mil ideas para otras tantas más en la cabeza. En esta ocasión se da todo en el Universo Trece Tronos. Después de haberle puesto punto y final a la saga principal, me quedan por delante seis volúmenes más. Por lo pronto ni puedo ni quiero salir de este mundo. Tampoco me puedo imaginar ahora mismo escribiendo otra cosa.

Damos las gracias por su tiempo a Jessica Galera Andreu, La Jess, no sin que antes nos deje 10 ejemplares digitales de Dryadalis, el primero de la saga Trece Tronos, como regalo para los lectores del Redondal, que estoy segura os va a encantar.

Los enviaremos por correo en el formato que nos indiquéis a los primeros 10 que comenten este artículo con su mail (no es para spam, no os enviaremos nada más allá del libro a no ser que os suscribáis al blog).

Si viajáis a Noctia, manteneos alejados de la Via Negra.

Nos leemos el Miércoles que viene con otra entrevista que estamos preparando.

Recomendando Clásicos II: Annabel lee – edgar allan poe

Me gustaría celebrar con vosotros el traslado exitoso del blog de alguna manera. Dado que no puedo enviaros un buen riberita – una copita de buen vino de la Ribera del Duero -, se me ha ocurrido que sí puedo compartir con vosotros belleza en palabras y música. Eso se traduce en un poema y canciones.

Hoy no os voy a hablar de un buen libro para que lo consigáis y lo leáis, no. Os invito a quedaros un ratito conmigo en este rincón para leer y escuchar un bello poema que se ha hecho canción. Me consta que la poesía es difícil, pero he escogido uno que es una historia narrada en sí mismo. Y encima tiene una versión bellísima en español cantada por el gran Santiago Auserón, aquel integrante de un grupo famosísimo en tiempos de la histórica Movida Madrileña, Radio Futura.

Hago un inciso para aconsejar a esas nuevas generaciones, tan amantes del reggaeton y esa música electrónica que no permite ni oirte a ti mismo, que busquen a Radio Futura en Youtube y escuchen un poquito (imagino que recomendar los poemas de Miguel Hernández cantados por Serrat puede ser un poco demasiado, pero Auserón versionando un poema de Poe es apto para casi todos los gustos y públicos).

Annabel Lee es el último poema compuesto por el romántico Edgar Allan Poe en el año de su muerte, 1849.

Sí, gente, sí. Poe escribió poemas además de relatos góticos escalofriantes. Aunque Annabel Lee, ya lo veréis, tiene mucho de gótico, romántico y aterrador: su temática es la muerte muy joven de una mujer hermosa de la que el narrador está enamorado hasta más allá de su muerte, tanto que causa la envidia de los ángeles, pero “ni los Ángeles del Cielo ni los demonios del Mar, separarán jamás mi alma del alma de Annabel Lee“. Ahí queda eso.

Antes de entrar en materia me gustaría copiaros unas anécdotas que he leído en la wiki; las desconocía por completo (dos de ellas) y me han resultado la mar de curiosas:

  • La banda estadounidense Alesana sacó un álbum completo de once canciones respecto al tema del poema de Poe.
  • La banda española Radio Futura publicó en 1987 la canción «Annabel Lee» en su disco La canción de Juan Perro, en la que se reproduce el poema.
  • El poema sirvió de inspiración para la novela “La Bella Anabel Lee”, del escritor japonés Kenzaburō Ōe, ganador del Nobel de Literatura. En la novela, la protagonista femenina Sakura recita el poema de Poe cuando tenía 13 años para una película, además de esconder otro oscuro secreto que la ata aún más al personaje de Annabel Lee.
  • La saga Cazadores de Sombras: Renacimiento (Cassandra Clare) sienta sus bases en este poema de Edgar Allan Poe. En esta nueva saga, Annabel era un antiguo amor de un poderoso brujo de Los Ángeles. Ella es una pariente lejana de la familia Blackthorne y al ser resucitada, se convierte en una de las principales antagonistas de la saga.
  • “Annabel Lee” fue una gran inspiración para el escritor ruso Vladimir Nabokov, especialmente en su novela Lolita (1955), en la que el narrador, de niño, queda enamorado de la enferma en etapa terminal Annabel Leigh en un «principado junto al mar». Originalmente, Nabokov llamó a su novela El reino junto al mar.

Vamos a ello. Voy a dejaros el poema en inglés recitado por un actor al que conoceréis por la serie de TV Mentes criminales, Matthew Gray Gubler, y la canción de Radio Futura. Pongámonos cómodos y disfrutemos juntos, como si estuviéramos sentados en la arena de una playa, ante una hoguera, contando historias góticas en un anochecer tormentoso.

Annabel Lee recitado por Matthew Gray Gubler
Annabel Lee. Radio Futura

(Y ahora esta propinita para los amantes de los versos. Nada que ver con Poe. De hecho merecería una entrada aparte, pero no me atrevo mucho con la Poesía. Ésto combinado sí que es belleza superlativa. Lo adoro)

La Boca. Miguel Hernández cantado por Serrat

Gracias por mudaros conmigo. Y a los nuevos bienvenidos, si es que os perdéis por El Redondal

Próxima Estación – Monica Gutierrez

Mónica : @MnicaSerendipia
¡Jajajajaja! ¿Pero qué haces leyendo feelgood?


La Eremita: @EremitaLa
En respuesta a @MnicaSerendipia
Lo necesito. En vena. Era eso o la farmacia, y sin dudas es mucho mejor leer feelgood

La Eremita: Hola preciosa! Una pregunta ¿tienes gato?
Mónica: No. Tengo conejo XD

(Extracto de conversaciones twitteras “delirantes” entre ésta que suscribe y la autora de libro que nos ocupa)

Estaba pasando días personalmente complicados, y andaba enzarzada en una lectura muy buena y preciosa, que ya os contaré cuando logre acabarla – es decir, cuando mi ánimo me permita retomar un libro altamente emotivo, que describe entre otros temas las circunstancias de una dura realidad que vivió nuestro país en tiempos de posguerra – . Me era imposible en estos momentos. Necesitaba algo que me hiciera sentir bien, y recordé a Mónica y su género feelgood.
No tengo claro aún si me gusta el género, pues creo que sólo la he leído a ella. Pero me pasa una cosa, y es que conecta con mis gustos y emociones de una manera total. Es como si escribiera para mí (de pronto y casi sin venir a cuento saca a colación la Villa Diodati, donde Mary Shelley dió a luz a su Frankenstein para entretener a Lord Byron, Percy Shelley y Polidori, una de las escenas con las que sueño como momento literario que me hubiera gustado vivir, y claro, me mata) de alguna forma me reconforta leerla, porque en cada página me provoca una sonrisa o me devuelve a una ensoñación (no tiene nada que ver con autoayuda, por si las moscas lo aclaro). Y por eso no estoy segura de ser totalmente imparcial cuando afirmo que Próxima Estación me ha parecido soberbia. ¡Qué demonios! pues claro que lo estoy, ando ya curtida en muchas batallas literarias como para poder afirmarlo sin inseguridades de por medio y recomendárosla sabiendo que merece la pena.
Pero es que, vamos a ver, a mí me mezclas un viaje de Cuento en un adecuadamente renovado Orient Express, algo que yo me muero por hacer (vendería un trocito de mi alma si me pagara el pasaje), toques eduardianos y victorianos adaptados a la época loca y tecnológica en que vivimos, unos personajes a cual más excéntrico y a la vez adorable, y una mascota peludita, que no es un gato, sino un conejo, qué le vamos a hacer, le pones un poquito de glamour del de verdad, que no glam, cutrelux o brillibrilli, una narrativa excelente y bonita, y me tienes. Vaya si me tienes.
Os dejo la sinopsis de la autora:

Sigrid está a punto de cumplir el sueño profesional de trabajar de conservadora en un museo y, como despedida de su actual empleo, su amiga Ángela la ha reclutado para la convención anual hotelera que este año se celebra a bordo del extraordinario Venice-Simplon Orient Express. Entre ninfas, flores y lámparas Art Decó de la exquisita restauración de los vagones del mítico Express d’Orient, la historiadora atraviesa el corazón de Europa cuando un reencuentro inesperado la hace descarrilar a toda máquina.
A menudo fuera de ruta, atribulada por un lúgubre pianista, el encanto de Ed Sheeran, la inagotable batería de anécdotas de Gilberto, la presencia imponente del señor Rochester, una abogada en crisis y un conejo rebelde, Sigrid comprenderá que es preferible que te rompan el corazón a quedarte sin ningún pedazo que hacer añicos.

He decidido que no os voy a contar absolutamente nada de lo que pasa en la novela, porque uno de sus secretos está en descubrirlo con sorpresa. Cualquier cosa que os diga al respecto va a fastidiarlo. Menuda recomendadora de pacotilla, os diréis, pero no, creedme que os estoy haciendo un favor, porque odio las “reseñas” que destripan hasta la talla de calzoncillos del protagonista, pues se supone que si acudís a leer lo que os contamos es con la intención o posibilidad de leer un libro ¿Y dónde está la gracia si os quitamos la capacidad de sorprenderos? No sería justo cuando los que hacemos esta cosa pretenciosa de aconsejaros qué leer si hemos podido disfrutar del proceso de la lectura.
Solo voy a deciros que vais a abordar un tren histórico (el Titanic de los Trenes, o mejor el Queen Mary si me permitís el símil), compartir literariamente el mismo aire que en su día respiraron Agatha Christie, Churchill, espías , aristócratas de todo pelaje, traficantes de armas y decenas de personajes fascinantes en si mismos (Gilberto, Agente de Acompañamiento, os lo va a contar mucho mejor que yo a bordo), con todo el lujo y glamour de las clases acomodadas de la Vieja Europa, y de la mano de personajes con nombre de reina guerrera de comic o cantante de moda, chefs prestigiosos y pianistas… ay que no sigo, vedlo vosotros. Bueno sí. Es que hay conejos. Dos. Houdini, la pequeña mascota de Sigrid devoracables y canónigos, y el Conejo Blanco de Alicia, el de ¡Llego tarde, Llego tarde! como metáfora del tiempo.
Sobre todo, prestad atención a esos diálogos hilarantes, un tanto surrealistas, ingeniosos, y cargados de una ironía tan fina que pocos saben valorar. Y en eso, Mónica Gutiérrez es una especialista.
Me asombraba la capacidad descriptiva de Mónica en cuanto a hechos y lugares históricos y literarios. Leí su biografía por curiosidad y, disculpadme este pequeño toque de esnobismo que me permito, pero al César lo que es del César, supe que estaba en buenas manos. Si llegáis al final tenéis unos retazos de la misma, donde nos cuenta que es periodista e historiadora, además de escritora.
El libro está lleno de reflexiones, pero he escogido una para dejárosla aquí, que deberíamos tatuarnos como máxima de vida en la piel del antebrazo para tenerla siempre presente:

No importa lo mucho que se ría de nosotros o lo torpes que le parezcamos, si la vida te invita a bailar síguele la corriente.

Yo os invito a bailar con Mónica en un vagón del Orient Express al son de  la Próxima Estación. Dejaos llevar. Os gustará.

Como siempre los links. 

Versión Kindle Unlimited 

Versión papel tapa blanda

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Nos vemos en el Orient Express (las ganas)- Edito para aconsejaros algo: Vale que el Orient Express desgraciadamente no está al alcance de muchos de nuestros bolsillos, pero pasaos por la página de renfe, que os van a sorprender los itinerarios y trenes, no solo el famoso Tren de la Fresa. Yo tuve oportunidad de recorrer el Canal de Castilla en un tren tirado por una máquina de vapor, o conocer el trenecito de Soller que es una pasada)
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  • Formato: Versión Kindle
  • Tamaño del archivo: 3918 KB
  • Longitud de impresión: 181
  • Vendido por: Amazon Media EU S.à r.l.
  • Idioma: Español
  • ASIN: B088DHCBRX
 
  • Tapa blanda: 240 páginas
  • Editor: Independently published (17 de mayo de 2020)
  • Idioma: Español
  • ISBN-13: 979-8644480456
  • ASIN: B088N5G6G7

Recomendando Clásicos I: La Montaña Mágica – Thomas Mann

En souvenir d´une mauvaise ligne de fièvre.

Buen día gente. O debería decir Guten tag
Acabo de plantearme un reto, un más difícil todavía: intentar explicaros este pedazo de obra maestra donde las haya, coloquialmente.
No es moco de pavo creedme, pues a La Montaña Mágica se le puede denominar muchas cosas, mas ningún sinónimo de “llana” o “coloquial” se le aplica. Pero yo, que como os he dicho en muchas ocasiones soy más chula que un ocho, voy a cometer tal sacrilegio sin culpa. Que no sigan los puristas (esos de los eventos consuetudinarios)
La razón es simple: es uno de esos libros que me llevaría a una isla desierta, pues cada vez que lo leo descubro cosas nuevas. Casi mil páginas, dependiendo de la edición, de narrativa, filosofía, política europea pre-guerra mundial… ahí es nada.
Debo avisaros que no es para lectores desacostumbrados, sino para aquellos que, habituados a devorar con ansia de gourmands todo escrito que cae en sus manos, los ojos ya acostumbrados a textos densos sin apenas pausas, la mente ya ducha en navegar por mares de prosas inacabables, deciden arriesgarse a ser gourmets. Y claro, no todos los paladares están hechos a ello.
Vaya por Dios, me ha salido un estilo un tanto settembrino, ya sabréis lo que quiero decir si me seguís leyendo. Os lo cuento en palabras simples: es un tocho. He dicho. Pero un tocho que atrapa, hace pensar, enamora, emociona y enseña historia desde el punto de vista de quien la vive. Vale la pena llevarlo en el metro o en el bus aunque el bolso pese un 🐣(si, es un huevo con pollito) en los traslados. Y os acompañará cientos de kilómetros de transporte urbano e interurbano, muchas noches de lamparita y pre-siestas tranquilas, porque no se lee en dos días. Hay que paladearlo. Hay que entenderlo. Es alemán, con lo que no digo nada y lo digo todo.
Vamos a conocer un poquito a Herr Thomas Mann, pues aunque no acostumbro a poner biografías de los autores en mis recomendaciones, en este caso es importante para situarnos en el contexto sociocultural de la novela (¡toma palabros! si hasta voy a parecer seria y todo).
Esto nos cuenta Biografías y vidas sobre él:
“(Lübeck, 1875 – Kilchberg, 1955) Escritor alemán, premio Nobel en 1929. Criado en Lübeck en el seno de una familia patricia, a la muerte de su padre en 1893 siguió a su madre a Munich, donde trabajó como aprendiz en una compañía de seguros. Más tarde, aprovechando en parte las relaciones de su hermano Heinrich, colaboró con varias revistas, entre ellas Simplizissimus. De 1895 a 1897 estuvo en Italia, acompañando a su hermano.”
Se dice que entre 1900 y 1903 mantuvo un bromance con el violinista y pintor Paul Ehrenberg, cosa que menciono porque pienso que la bisexualidad de Mann está notablemente presente en las relaciones masculinas de casi todas sus obras, aunque se casó con Katia Pringsheim en 1905.
Y fué precisamente una visita al Sanatorio Wald de Davos en 1912, donde se encontraba ingresada su esposa aquejada de una afección pulmonar, la que inició La Montaña Mágica. No se publicó hasta 1924, once años de novela que atravesó en su proceso de escritura la primera Guerra Mundial (1914-1918) y parte del periodo de la República de Weimar (1919-1932)
Podéis continuar leyendo la biografía de Mann en el enlace o en la wiki, pues lo que a nosotros nos interesa es hasta ese momento y para qué complicarlo más de lo necesario, que ya vamos densitos.
En el argumento, Hans Castorp, un joven de una familia pequeñoburguesa de Hamburgo, viaja a Berghof, un sanatorio de afecciones respiratorias (tuberculosis vaya, para que nos entendamos) en los Alpes suizos, a fin de pasar unos días con su primo allí ingresado.
Berghof es un micromundo dentro del mundo, con sus costumbres y su pequeña sociedad estamental.
Mientras se adapta al ambiente de balneario europeo burgués y decadente, con la muerte acechando cada alma que allí se encuentra, va conociendo a los personajes que trazan la novela, dividida en siete capítulos o etapas de su estancia, pues lo que iba a ser una visita de tres semanas se convierte en un ingreso de siete años, que acaba con el estallido de la Primera Guerra Mundial.
Vamos con esos increíbles e icónicos personajes principales de Mann. No se nota nada que estoy enamorada de todos y cada uno de ellos, y de las conversaciones sobre lo divino y lo humano que mantienen ¿verdad?. Añado una frase representativa de cada uno, así podréis decir que lo habeis leido sin mentir en exceso, amen de valer la pena:
Hans Castorp, un joven burgués idealista en torno al cual Mann desarrolla la línea narrativa como presencia constante, un poco nuestros oídos y ojos en la novela para conocer e interactuar con los demás, aunque con caracter y líneas argumentales propias, como su enamoramiento de Madame Chauchat. El eterno discípulo. Y muy muy alemán. Frase (excelso conjunto de frases):

Oh, el amor, ¿sabes…? El cuerpo, el amor, la muerte, esas tres cosas no hacen más que una. Pues el cuerpo es la enfermedad y la voluptuosidad, y es el que hace la muerte; sí, son carnales ambos, el amor y la muerte, ¡y ése es su terror y su enorme sortilegio! Pero la muerte, ¿ comprendes?, es, por una parte, una cosa de mala fama, impúdica, que hace enrojecer de vergüenza; y por otra parte es una potencia muy solemne y majestuosa (mucho más alta que la vida risueña que gana dinero y se llena la panza; mucho más venerable que el progreso que fanfarronea por los tiempos) porque es la historia y la nobleza, la piedad y lo eterno, lo sagrado, que hace que nos quitemos el sombrero y marchemos sobre la punta de los pies… De la misma manera, el cuerpo también, y el amor del cuerpo, son un asunto indecente y desagradable, y el cuerpo enrojece y palidece en la superficie por espasmo y vergüenza de sí mismo. ¡Pero también es una gran gloria adorable, imagen milagrosa de la vida orgánica, santa maravilla de la forma y la belleza, y el amor por él, por el cuerpo humano, es también un interés extremadamente humanitario y una potencia más educadora que toda la pedagogía del mundo…! ¡Oh, encantadora belleza orgánica que no se compone ni de pintura al óleo, ni de piedra, sino de materia viva y corruptible, llena del secreto febril de la vida y de la podredumbre! ¡Mira la simetría maravillosa del edificio humano, los hombros y las caderas y los senos floridos a ambos lados del pecho, y las costillas alineadas por parejas y el ombligo en el centro, en la blandura del vientre, y el sexo oscuro entre los muslos! Mira los omóplatos cómo se mueven bajo la piel sedosa de la espalda, y la columna vertebral que desciende hacia la doble lujuria fresca de las nalgas, y las grandes ramas de los vasos y de los nervios que pasan del tronco a las extremidades por las axilas, y cómo la estructura de los brazos corresponde a la de las piernas.
¡Oh, las dulces regiones de la juntura interior del codo y del tobillo, con su abundancia de delicadezas orgánicas bajo sus almohadillas de carne! ¡Qué fiesta más inmensa al acariciar esos lugares deliciosos del cuerpo humano!
¡Fiesta para morir luego sin un solo lamento! ¡Sí, Dios mío, déjame sentir el olor de la piel de tu rótula, bajo la cual la ingeniosa cápsula articular segrega su aceite resbaladizo! ¡Déjame tocar devotamente con mi boca la «Arteria femoralis» que late en el fondo del muslo y que se divide, más abajo, en las dos arterias de la tibia! ¡Déjame sentir la exhalación de tus poros y palpar tu vello, imagen humana de agua y de albúmina, destinada a la anatomía de la tumba, y déjame morir con mis labios pegados a los tuyos!

Luigi Settembrini, un erudito que ejerce de “mentor” de Castorp, representante de los valores de la burguesía de la siempre vieja Europa, vitalista, demócrata, humanista y proactivo. Su antagonista en la novela, Naphta, le define despectivamente como un Zivilisationsliterat (Literato de la civilización). Frase:

el mundo entrañaba la lucha entre dos principios, el poder y el derecho, la tiranía y la libertad, la superstición y el conocimiento, el principio de conservación y el principio de movimiento imparable: el progreso. Se podía definir al uno como el principio oriental; al otro como el principio europeo, pues Europa era la tierra de la rebeldía, la crítica y la actividad para transformar el mundo, mientras que el continente asiático encarnaba la inmovilidad y el reposo

 
Leo Naphta, antagonista ideológico de Settembrini, un judío convertido al catolicismo que ingresa en la orden jesuita. Extremista muy radical, con ideas un tanto medievales, filósofo y defensor del totalitarismo. Frase: 

El hombre es la medida de todas las cosas y su felicidad es el criterio de la verdad. Un conocimiento teórico que careciese de referencia práctica a la idea de felicidad del hombre estaría tan sumamente desprovisto de interés que no se le podría conceder el valor de ser verdadero y tendría que ser rechazado

 
Ambos, Settembrini y Naphta, se disputan la atención de Castorp en conversaciones y disertaciones que encarnan los valores, movimientos sociales, preocupaciones y costumbres de la Europa convulsa del momento, donde ya se intuye la escalada belicista que desembocaría en la Primera Guerra mundial, a la vez que los ideales heterogéneos de la República de Weimar. Disertan tambien sobre mente y espíritu. Conversaciones profundas, áridas a veces, pero didácticas y en mi opinión, perlas de sabiduría y filosofía absolutamente imprescindibles.
Un amigo me decía siempre que yo tenía trazas de Clawdia Chauchat (“Chaud chat” = gato cálido. Se cree que el apellido es un guiño a la “felinidad” del único personaje femenino relevante de la novela. Ya me gustaría. Creo que me miraba con ojos demasiado soñadores y literarios). Ella es el amor de Castorp, la esposa con rasgos asiáticos – ojos tártaros – de un alto funcionario ruso. Tiene en sus diálogos con Hans los pasajes más bonitos y a la vez mórbidos, que no morbosos, en cuanto a la descripción del amor. Frase (Ya traduje a Hans, me niego a traducir a Clawdia):

– Adieu, mon prince Carnaval! Vous aurez une mauvaise ligne de fièvre ce soir, je vous le prédis.
Al decir esto se levantó de la silla, se dirigió a la puerta, dudó un momento en el umbral, dio media vuelta, elevando uno de sus desnudos brazos con la mano en el pestillo y, por encima del hombro, dijo en voz baja:
– N’oubliez pas de me rendre mon crayon.

Ya al final aparece  Mynheer Peeperkorn, un hedonista de aspecto grotesco que cautiva a Castorp y aborrece a Settembrini. Frase:

Nuestros sentimientos son la fuerza viril que despierta a la vida. La vida duerme. Quiere ser despertada para desposarse en la embriaguez con el divino sentimiento. Porque el sentimiento, joven, es divino. El hombre es divino en la medida en que es capaz de sentir. Es el sentimiento de Dios. Dios le ha creado para sentir a través de él. El hombre no es más que el órgano mediante el cual Dios se desposa con la vida, despierta y embriagada

Joachim Ziemssen es el primo de Hans Castorp. Representa el sentido del deber y los valores militares. Abandona la Clínica para incorporarse al ejército, aunque regresa posteriormente. Destaca por la serenidad y aceptación de su destino.

La Vida y la Muerte en presencia constante y demoledora en todas sus páginas.

Hay muchos otros personajes secundarios, complementos fundamentales de esta obra maestra, profunda, rica y reflexiva que es La Montaña Mágica.
Podría escribir muchísimo más, pero no quiero que me odiéis así es que hasta aquí hemos llegado. Si os animáis a leerla, seguid el consejo de Rosa Montero: Sáltate páginas, en fin, sumérgete y disfruta. (Aunque si de verdad queréis disfrutar, yo no lo haría. Bajo mi puno de vista cada palabra es una joya)
Id con mascarilla que hay rebrotes, no me seáis inconscientes, a ver si vais a terminar en Berghof.
Versión Kindle: La Montaña Mágica
Versión tapa blanda : La Montaña Mágica
 
 
  • Tapa blanda: 1024 páginas
  • Editor: Edhasa (23 de abril de 2009)
  • Colección: Pocket
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8435018385
  • ISBN-13: 978-8435018388

Los Litegatos (I)

Miau.
No entréis en pánico que no voy a hablar de Galdós, que el hombre era buenísimo pero tragarse sus Episodios Nacionales tiene mérito. Miau se puede leer.
Vale, que empiezo y no paro y dije que no iba a hablar de Miau de Gal… ups. En realidad, ésto va de gatos.
Hablando con Mico esta noche, me reprochaba duramente (mis brazos rasguñados son prueba palpable) que dedicase mi tiempo a los libros y sus autores y comentaristas, olvidándome de esos compañeros que se encargan de sentarse en el teclado del ordenador cuando más concentrados estamos, o en la página del libro que justamente  leemos, o mordisquear y patear el lápiz y jugar con el ratón – a ver qué esperabais coronillas.. ratón + gato es lo que tiene –
– ¡Encima! – me maulla ella toda indignada – ¡que la literatura está repleta de seres como nosotros!
– Venga Mico – contesto yo muy digna alzando mi ceja (licencia literaria, que soy incapaz de alzar una sola, se me van las dos, pero escribiéndolo hago como si pudiera) – si me pones algún ejemplo igual veo qué puedo hacer…
Y va y me habla de Perrault y el Gato con Botas, del Gato Negro de Poe, de Kafka, de García Márquez, de Gioconda Belli, Zola, Twain, Carroll… (no os voy a dar pistas porque sobre todo esto volveremos más adelante con una sorpresita)
Claro, yo callada, pensando en que más vale hacerle caso no sea que me caiga la maldición de la deidad Egipcia cabeza de gata, Bastet, que bastante tenemos con la que está cayendo. He tenido que darle la razón: todo literato que se precie tiene su litegato (anda mira, como las brujas… )
No he tenido más remedio que ponerme en contacto con autores y blogueros, para que me/nos presentara/n a sus felinos compañeros. Aquí los tenéis. Si picáis en las imágenes os dirigiréis a las páginas de autor o blog correspondientes. Espero que lo disfrutéis tanto como yo haciéndolo – y me consta que los flamantes amos, “quicir” esclavos, hablándome de ellos… te roban tanto el corazón que es imposible evitarlo; más de un babero virtual he tenido que enviar –  y os animo a mandarme fotos de vuestros amigos felinos junto con una pequeña descripción o anécdota, e igual da para un segundo Litegatos, ¡Va por tí, Mico!

En el pie del blog tenéis mail y formulario de contacto.

JESSICA, ESCRITORA DE FANTASIA, PIPA Y PONCHO

Lo que Jessica nos cuenta de sus minitigres:Pipa. Tiene la orejita chuchurría  (cuestión genética, parece ser). Su madre era una gata callejera que entraba en mi casa a comer y cuando tuvo gatetes trajo dos a la cama de mi hijo mayor. No sé si tendría más. Me los quedé, obviamente y los gatetes se criaron en mi casa, de la que entran y salen a su antojo porque fuera tienen mucho espacio y no quieren estar encerrados. El gatete se me fugó y ella aquí está. Súper cariñosa y sociablePoncho. Un trotamundos. Me lo dio un matrimonio que tenía una gata con gatetes y los estaban regalando. Les quedaba el último. Lo mismo, entra y sale a su antojo o más bien está todo el día de picos pardos. Viene, cine y se va (lo que me ha costao echarle la foto!!!). Pero es muy cariñoso y frota la cabeza en todas partes.

MARI, BLOGUERA, Y MINA

Ésto nos cuenta Mari de su minipuma: Mina es una gata loca que parece un perro y que tiene la afición de meterse en armarios y camas.No es raro ponerte a hacer la cama y al ir a estirar las sábanas encontrar algo que maúlla. Y también es habitual hacer la cama y encontrar luego un bulto en medio…Mina

READING IN MY ROOM, BLOGUERO, Y KIRA

Lo que nos cuenta Domi sobre esta minilince ártica llamada Kira : Kira es muy cotilla, en cuánto oye algo tiene que ir a investigar que es. Le encanta jugar, dormir y esconderse en los sitios más insospechados. Además ha participado como gata yincanera en algún sorteo que otro.

RUBÉN, ESCRITOR DE FANTASÍA, KENSHI Y NOX

Rubén nos presenta a Kenshi: la mayor. Viene de una protectora y la adoptamos un par de años después de la muerte de otra gata, Leanne. Era la más pequeña de los gatos de la protectora y los otros la zurraban bastante y apenas la dejaban comer. Decidimos llevárnosla a ella. Muy independiente, pero se porta bastante bien.La minipantera  negra de ojos increíbles: Nox se metió de polizonte en el motor de mi coche hace casi un año. Estaba lloviendo y supongo que se coló para resguardarse de la lluvia (era un gato callejero que andaba cerca de mi trabajo). Sobrevivió a casi media hora de viaje y cuando llegué a casa me di cuenta de lo que pasaba y lo saqué. Estaba acojonado, el pobre, pero ileso. Y claro, lo adopté. Es bastante travieso, pero también un amor.

CABALGANDO ENTRE LIBROS, BLOGUERA, Y SUS DOS COMPAÑEROS

Lo único que sabemos de estas dos bellezas por el momento es que fueron adoptados con dos meses hace cinco años. Quizá la autora del blog y ama de los felinos (perdón, que los años son ellos, cómo se me ocurre) nos de más detalles más adelante


ESTEBAN, ESCRITOR DE NOVELA NEGRA Y POLICIACA, Y RUFUS

Lo que nos cuenta Esteban de este minileón: Se llama Rufus. Un día vinieron unos amigos a casa a tomar café. Les acompañaba esta preciosidad, que apenas tendría unos meses, y que se habían encontrado en la calle y les dio pena dejarlo. Así que lo trajeron por si nosotros lo queríamos. Y desde entonces forma parte de nuestra familia.

ISABEL, BLOGUERA, MUCHI Y CANELA

Michi y Canela son los gatos de Isabel

ANA, BLOGUERA, CERSEI Y KHALESI

Lo que nos cuenta Ana sobre sus regios felinos, entre Lannisters y Targaryens: Cersei. La madre de todas las reinonas. Está más zumbada que las maracas de Machín y no hay quien la tosa. Solo acepta las caricias cuando le vienen bien; de hecho, solo se deja acariciar cuando se encuentra en su trono (mi cama, que ella piensa que es suya). Acostumbra a atacarnos sin piedad y, si la regañas, se hace la ofendida y se autocastiga mirando hacia la pared. Claro que eso le dura un rato, para luego volver a las andadas. Es exquisita y ágil como un demonio de Tasmania.No sé si se nota mucho que soy una friky de Juego de Tronos. Khalesi: Aunque el gato es un “chico”, es tan tonto como la Madre de Dragones, de ahí su nombre. Eso sí, es bueno hasta decir basta. Lo recogí de la calle, cuando debía tener tan solo días. Lo habían abandonado junto a una hermana de camada, pero como lo vi tan mal, me quedé con él. Todavía no me explico cómo pudo salir adelante, hasta el veterinario dudaba que sobreviviera al tratamiento. Desde entonces no ha parado de comer y es el animal más agradecido que he conocido nunca.

¿Contenta Mico? Si nos mandan más gatos, te dedico otra entrada.

Id por la sombra, y que no os arañen los gatos, portaos bien con ellos (aunque va a dar igual, harán lo que les convenga.

10.000 Gracias

No puedo evitarlo. Nooooo puedo jajajaja. Queredme tal como soy por favor aunque sea una gansa:
¿Qué tal si aquellos que no me habéis hablado nunca me dejáis un hola? Un Hello o un Salam Aleikum tambien me sirven.
Ahora en serio gracias por las 10.000 visitas Seguramente a los blogueros experimentados les parecerá una minucia pero a mi me dan vértigo. No lo debo estar haciendo tan mal ya que veo que no lanzo palabras que se pierden en el ciberespacio, sino que alguna estación receptora las recoge (a veces parezco la NASA. Cosas de haber estado un tiempo participando en el proyecto ASTROSETI). No queda todo en mi petit comité.
Yo seguiré lanzando mensajes en una botella de bits mientras me queden ganas, pues debo reconocer que soy inconstante y necesito motivación de tanto en tanto pero… aquí estamos hasta que estemos.
Y por no dejar un post sin una recomendación, aunque ya la trataré en exclusiva ¿Habéis visto Sense8 de Netflix? Es una pasada de serie y Miguel Angel Silvestre está sencillamente soberbio y mira que me caía mal antes de verle en ella.
Hala, a cuidarse. Y a volver por aquí, y si acaso, deciiiiirme aaaaargo payos, que no cuesta ni el real de la Violetera…. que es gratis, por la cara, para los más jóvenes, vamos.

Soñé en La Habana – Dolores Conquero

Me cuesta muchísimo hablaros de este libro y sin embargo no puedo dejar de recomendároslo.
Voy a contaros el argumento y después os explicaré las razones:
Alicia, una madrileña que ha pasado los cuarenta, viaja con su hija a Cuba, llena de prejuicios positivos y negativos sobre la Isla. Espera encontrar el ambiente cultural habanero que tanto describen la música, la literatura, y que algunos exiliados dejan entrever. Sabe sobre el papel de jineteras y de miserias… y se topa con la realidad del país, donde la supervivencia es una lucha diaria para el 90 % de los cubanos, que lo toman con resignación y ese alma vieja caribeña, viviendo su vida a ritmo de un son que no sólo toca la orquesta, sino su estómago, sufriendo los periodos especiales casi sin protestar, asumiendo que es lo que hay con un cierto sentido del humor guasón, riéndose de las circunstancias, porque hace ya dos o tres generaciones que no conocen otro modo de vida; nadie les informa de que existe, es más, se les esconde o se les hace mamar desde pequeños que es corrupto… Ay que no puedo seguir por ahí. No puedo. No se si puedo. No se si debo.
Alicia conoce la situación, sabe que los cubanos, que son un poco como el Lazarillo de Tormes, la ven como una bolsa de euros andante y un pasaporte a la comodidad básica que ellos no tienen. Lo sabe y sin embargo se enamora de un impresionante mulato de 23 años que la ronea una noche en El Malecón…. porque a ella no le van a pasar esas cosas, ella es muy lista y sabe distinguir, y si el negro Yodiel a sus 23 añitos le dice en una primera noche apasionada, que es el amor de su vida, es porque ella lo vale. Porque a ella, culta y snob donde las haya, no la van a engañar, por supuesto.
Pero ella lo sabe. A pesar de creerse enamorada y correspondida, intuye, qué lista, de verdad, qué lista, que hay algo raro. Investiga porque así se lo debe estar pidiendo su parte sensata, hasta que, con la cuenta corriente ya casi vacía entre viajes y regalos, se topa con la realidad.
Como veis me cae muy bien Alicia. Si, podéis imaginar mi cara de sorna cuando escribo tal cosa. Pero es que no lo concibo. Hay cosas que mi espíritu de mujer madura, con un cociente intelectual no desdeñable y una inteligencia emocional aceptable no encuentra tolerables. Y no hablo de la relación en sí, si dos adultos hacen con sus cuerpos e incluso con sus almas lo que quieran y lo disfrutan, pues “que les quiten lo bailao” , pero si una adulta con mucha vida a sus espaldas quiere dar su canto del cisne, y para ello, sin ir a ciegas, escoge a un muchacho que la primera noche le dice que la ama, sabiendo en su fuero interno de qué va la cosa, no entiendo la inconsecuencia de su indignación y sus castillos en el aire, ese perder el norte tan… tan… Lo siento, por ahí yo no paso; detesto la inconsecuencia. Que lo escoja me parece bien, que pague por ello no me importa si es lo que desea y el producto está a la venta, pero los lamentos… como dice el dicho, si me engañas una vez es culpa tuya, si me engañas dos, es culpa mía.
Pero si está bien escrito y la historia es buena, no me importa enfadarme, que me he enfadado, y mucho, leyendo, ni que la protagonista me parezca detestable. Sabes que un libro es bueno cuando te remueve. Y la historia de Dolores, tremendamente realista, como si fuera biográfica (no digo autobiográfica, lo desconozco, y si lo es, querida Dolores, si alguna vez nos conocemos, recuérdame que tengo que ponerte los puntos sobre las íes – riendo lo digo por supuesto -) vaya si me ha movido emociones. Es muy buena y merece un lugar en El Redondal.
No puedo profundizar más. Tengo familia cubana. No, yo no lo soy, quien quiera entender que entienda; de un estatus y ambiente muy diferente al de Yodiel por supuesto, ese que no mira muy bien a los guantanameros… Quisiera convencer a una de ellos de que leyera el libro, y que ella os contara si puede, porque aun llevando muchos años fuera, no se si podrá. Y de nuevo repito que quien quiera entender que entienda.

También estuve casada con una persona 22 años mayor que yo. Y tengo mucho que opinar al respecto, pero no será hoy.

En todo caso mis opiniones sobre los dos temas puntales de la novela, la procedencia digamos, y la diferencia de edad, están basadas en mis propias experiencias vitales, ergo fundadas (no, yo no me he enamorado de un cubano ni de nadie más joven). Solo creo que salvo algunas excepciones, aquello de que el amor no tiene edad es una patraña. Una pena que no me sienta con la libertad completa de expresarlas en un medio público, por a quién podrían afectar.

Soñé en La Habana no es para mi una historia de amor, es una historia de carencias suplidas. Afecto y hambre. Una transacción comercial en la que cada uno vende o compra lo que quiere o lo que puede.
Leedlo si queréis conocer una realidad estupendamente narrada. Así me la ha contado a mí quien la ha vivido de primera mano. En Soñé en La Habana no cabe la ficción.
Os dejo en enlace de Kindle unlimited por si queréis descargarla
 
No os dejéis el paraguas en casa si vais a pasear al perro. Siempre llueve en San Isidro.

Qué libro D.E.R. leer según vuestro signo zodiacal

¡Cómo! ¿Que todavía no habéis leído ninguno de los libros que os recomiendo? Pues os voy a facilitar aún más la elección echando mano de mis añejos conocimientos astrológicos. Los que me conocéis sabéis que hubo un tiempo hace ya muchos muchos años en un Reino junto al Mar…. ah esperad no, que esa era Annabelle Lee, a mí no me dio por poner celoso al océano sino por estudiar astrología entre otras mancias. Locuras de juventud. A otros les da por ir muy bien, borrachos como cubas, y qué, que decía Obús (que a mi también, si he probado de todo, es lo que hay).
Bueno, que me desconcentro recordando oldies de los viejos buenos tiempos, vamos al lío. Os voy a ayudar a escoger una lectura del Redondal según vuestro horóscopo. Si de ésta no pillais un libro os dejo por imposibles (ja, ni de coña, alguna vez conseguiré tentaros, lo juro por arturo – y sobre Excalibur ya que hablamos de esoterismos-)
A nuestras fogosas, temperamentales y marcianas cabritas, Aries, os recomiendo una historia de bárbaros con mucha guerra entre sus páginas, El Alano de José Zoilo Hernández, que se yo que os va una buena pelea con fundamento
A nuestros terrenales y bien asentados toritos de Tauro os va a gustar el realismo de una buena novela negra como Cava dos Fosas de Félix García Hernán , que además sois sibaritas hasta para leer.
¡Ay los volátiles gemelitos Géminis! Que no podéis estar quietos en un sitio ni centrar la mente en una sola idea… pero no dejáis de ser lógicos mercurianos así es que os encantará resolver el misterio de El Ajedrecista de Esteban Navarro Pero como sois dos, seguro que vuestra otra mitad disfrutará enormemente con el Maldito Síndrome de Estocolmo de Carmen Sereno . Viajes y romance “tójunto” , qué más queréis.
Nuestros lunáticos, hogareños y adorables cangrejitos de Cáncer se van a encontrar como en casa leyendo La Magia de ser Sofía de Elísabet Benavent , amores poco cotidianos en lugares cotidianos, una novela llena de sensaciones y sentimientos como os gusta. Y os aseguro que no os importará viajar a Wellington con Carmen Sereno, pues Nadie muere en Wellington
Permítanme sus altezas los solares leones de Leo, orgullosos y sociables, niños en el bautizo, novios en las bodas y muertos en los entierros, recomendarles leer (ya, ya se que lo saben todo, pero aun así) La saga Los Hollows de Kim Harrison Tiene tanta acción como sus regias mentes puedan concebir. Algo de magia también pero, solo es una novela ¿no? Ahí lo admiten. No se peleen con Aries por el Alano que cuando ellos acaben igual se la prestan.
Mis queridos cosignatarios virginianos van a sentirse en un cómodo y ordenadísimo estado mental con un lógico y buen misterio de Ana Lena Rivera , cotidiano y costumbrista. Pero eso sí, los dos, y en orden cronológico, Lo que callan los muertos y Un Asesino en tu Sombra . Gracia es como nosotros. Seguro que es una mercuriana Virgo.
A los imparciales e indecisos Libra os gustaría leeros el Redondal completo. Podéis hacerlo claro, pero mientras pensáis por dónde empezar se os está pasando el arroz, balancitas, así es que, aunque me consta que no vais a hacerme caso, dejadme que os sugiera empezar por la Trata de Testigos de Marta Sebastián . Nada como una buena injusticia con solución para manteneros interesados en un libro.
No me miréis así, como intentando leerme el alma, mis plutonianos compañeros. Para vosotros, mis misteriosos y rencorosos escorpiones, que no se aún cómo me atrevo a haceros sugerencias, es toda la Novela negra del Redondal, pero además, añado una saga con fantasía, brujería e historia que os va a encantar, la Trilogía All Souls de Deborah Harkness . Y me atrevo a arriesgarme a que no volváis aquí en la vida porque se que os va a encantar. Y prometo traer negra más dura, pero dejad que esta Virgo se lo tome con calma y precisión.
A los terrenales, sensatos, cabezotas y ambiciosos carneros de capricornio también va a encantarles Cava dos fosas , pero quiero que vayáis más allá y le deis una oportunidad a la distopía realista de Guillem Morales en El Accidente de Lauren Marsh , porque aunque se salga un poco de vuestros parámetros lectores creo que si le pilláis el punto os va a encantar. Habla de Bruselas y de crisis de la construcción. Como en casa.
¡Alto ahí arqueros sagitarianos! Que sois como elefante en cacharrería, no medís. Tan idealistas caiga quien caiga… pero yo se bien que os encanta volar, que sois entusiastas de la fantasía. Pero como buen signo de fuego, no os encontraréis cómodos en lecturas pacíficas. El trastorno de Elaranne de Rubén H. Ernand está hecho para vosotros, a vuestra medida sin medida. Ya me daréis las gracias si os queda tiempo para mirar hacia abajo si eso.
Acuarianos, vuestro intelecto poco común con tintes de genialidad quedará más que satisfecho leyendo la fantasía steampunk de Gail Carriger y su Protectorado de la Sombrilla . Tantos y tantos inventos en forma de cacharritos como mariquitas-bomba… como si lo hubierais escrito vosotros mismos.
Mis sensibles e imaginativos pescaditos de piscis se van a encontrar como peces en el agua en La Librería del Señor Livingstone de Mónica Gutiérrez, y les encantará que Alice Kellen les cuente sobre El día que dejó de nevar en Alaska mientras Sonia López Díaz les dice Algunas Palabras

Las imágenes del zodiaco son de  Alexas_Fotos en Pixabay

No, no podeis llamarme Eremita Gracia.

Pillad paraguas que llueve

TRATA DE TESTIGOS – MARTA SEBASTIAN

Resulta que ya había leído a Marta Sebastián y no lo recordaba, o más bien no asociaba los libros, que si recuerdo, con ella.
En mi descargo debo decir que fué una época difícil y confusa en que solo quería leer historias que me hicieran no pensar y me importaba muy poco de quién. Leí muchas cosas que he olvidado, solo para pasar el rato, y sin embargo, aunque no recordara a Marta, sí a Antía, protagonista de Sueños de Cristal y El amanecer de un sueño, una bella historia sobre la superación de los malos tratos.
Pasados los dos o tres primeros capítulos, cuyo estilo debería revisarse un poquito para considerar al libro “redondo” del todo… que me perdone la señora Sebastián porque no se decir exactamente en qué pero les daría un par de vueltecitas, quizá les quitaría un poquito de remoto aroma a chicklit que tienen… que desaparece enseguida porque el resto no tiene absolutamente nada a lo que poner objeciones en cuanto a estilo… ni tiene nada de chicklit…
Que me voy del tema; decía que pasados esos primerísimos capítulos, me he visto inmersa en una historia que merece la pena. De hecho llevo un par de días leyendo con “ojo reseñador” y empezaba a aborrecer hacerlo, planteándome aquello de “qué hace una chica como yo en un sitio como éste”. Dejarlo vamos, y leer para mí, leer sin contar. Y Marta ha conseguido que me meta en la historia y me olvide de que luego tengo que contarlo. Así es que ahora voy y lo cuento. Porque me apetece.

SINOPSIS

¿Y si de la noche a la mañana tuvieras que desaparecer?
Amistad, amor, un buen trabajo… Abril siente que es la protagonista de una de esas hermosas novelas románticas que tanto le gusta leer.
Sin embargo, la aparición una noche de Khady, una chica senegalesa que está huyendo de un presente demasiado oscuro, cambia su destino para siempre.
¿Qué hacer cuando nada es como te creías, cuando ya no sabes en quién puedes confiar?
Participante en el Premio Literario Amazon 2020
De la noche a la mañana, Abril, la veinteañera protagonista de la novela, ve como su vida da un vuelco al ayudar a Khady, una belleza senegalesa, tras encontrarla huyendo herida y aterrorizada en la carretera. Ambas se ven inmersas en una vorágine que las conduce a ser incluidas en un programa de protección de testigos. Para saber qué las lleva a ello tendréis que leer la novela, pues si os cuento más os vais a perder descubrir las causas aunque podáis intuirlas.
Algo que me gustó mucho de Marta es que, contrariamente a lo que suele pasar en la novela negra, o al menos en las que he leído hasta ahora, es que el argumento de sus novelas, y en ésta no iba a ser menos, sin dejar de ser trepidante, si da treguas. Intercala momentos que te dejan sin aliento con momentos en que puedes respirar sin aburrirte nunca; introduce cierta cotidianeidad en medio de un ambiente terrorífico. Y se agradece. Los momentos románticos dotan además de cierta ternura a una lectura dura.
Me agrada que la protagonista no sea tonta, tan solo inconsciente del modo que lo seríamos cualquiera en su situación. Y ha creado a una coprotagonista adorable, Khady, a la que te dan ganas de proteger tanto como lo hace la propia protagonista.
Leyendo Trata de Testigos pasareis unos ratos amenos no exentos de emoción.
Mis deseos de recuperación completa a Marta tras haber sufrido el COVID y mucha suerte en su participación en el Premio Storyteller de Amazon.
El libro está disponible en Kindle unlimited. Os dejo el enlace.

Trata de Testigos

Formato: Versión Kindle
Tamaño del archivo: 1229 KB
Longitud de impresión: 235
Uso simultáneo de dispositivos: Sin límite
Vendido por: Amazon Media EU S.à r.l.
Idioma: Español
ASIN: B0881YT4VT

Nota : El libro tendrá foto con Mico, pero ay, está en celo, no tengo forma de pillarla en pose hasta que no se le pase.

EL SECRETO DEL ORFEBRE – ELIA BARCELÓ

Hoy os traigo un libro que contiene en sus páginas “perlas y madreperla y plata y ónix, joyas que no parecen fabricadas, sino nacidas”

Han nacido de la pluma de Elia Barceló, orfebre de las palabras, con toda la filigrana lírica y bella que realza un trabajo en el que el artesano se vuelca a sí mismo.
Así es esta novela cortita que nos habla de amores a destiempo, de vidas que se cruzan mágicamente, se graban las almas con la marca indeleble de la dureza de un diamante y concentran las vivencias que dejan huella en unos pocos meses, pues han poseído el oro y todo lo que venga es solo latón.
El Secreto del Orfebre es la historia de amor de Pablo y Celia, en una Umbría imaginaria.
Lo he leído en apenas 3 horas y aún tengo esa sensación de emoción en la garganta; no se muy bien si quiero llorar de pena o de belleza, porque esta obra de Barceló es, como lo que está tan presente en sus páginas, la joyita de un orfebre, repleta de sentimientos espirituales como la amatista, y una prosa intimista, poética y secreta como un ópalo o piedraluna

Os voy a dejar la sinopsis, pero este es de los libros que no se lee por su argumento, que no os cuento porque para mí, descubrirlo es la mejor parte, sino por su belleza, como quien contempla el trabajo de un orfebre en su taller.

Sinopsis de ROCA EDITORIAL

Un orfebre prestigioso viaja, desde Nueva York, a su pueblo natal, en España, para reencontrarse con su pasado y con el amor que cambió su vida para siempre.

Os dejo el Enlace con Kindle Unlimited . También en versiones no gratuítas, ebook y papel

Ficha técnica:

Papel

  • ISBN: 9788416867981
  • Colección: Novela
    Páginas: 128
    Formato: Tapa dura
    Fecha de publicación: 16-11-2017
E-book
ISBN: 9788417092467

Colección: Novela
Formato: ePub
Fecha de publicación: 16-11-2017