EL ESPECTÁCULO DEBE CONTINUAR

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Me contaron tiempo atrás una anécdota sobre un conocido actor español cuyo nombre no diré, porque no sé si es cierta. Corría por los mentideros de la farándula ochenteros; unos encomiaban la actitud y profesionalidad del susodicho, otros denostaban su humanidad. Media hora antes de salir a escena para representar un clásico en una corrala madrileña cercana a Embajadores, le comunicaban que su hija, apenas una bebé, había perdido la vida en un accidente de tráfico. Y él terminó la función completa.

No voy a entrar a hacer juicios de valor, pues esa máxima parece estar imbuida en la genética del “cómico” – qué bella palabra que nos viene de tiempos pretéritos para designar a la farándula -. Y para muestra, dos botones con distinta historia, género, pero el mismo trasfondo:

El primero, la bellísima aria que forma parte de la ópera Pagliacci de Leoncavallo, estrenada en 1892, cantada por Pavarotti. Muchos la han cantado, pero encuentro que Pavarotti está sencillamente soberbio en ella así es que la elijo.

Una cosita para los que no sois amantes de la ópera, o la miráis de lejos sin atreveros a acercaros: conocer la historia de lo que están cantando os ayuda a sumergiros en ello. Un amigo mío me aficionó haciéndome escuchar la famosa aria de Madama Butterfly mientras me contaba bajito, sotto voce, qué estaba cantando y por qué. En ese momento, algo que había oído muchas veces cobró un significado diferente, se me impregnó la piel de música y belleza, y literalmente rompí a llorar. Conecté con la emoción que me era trasmitida por los oídos con una voz doliente.

Me he emocionado muchas veces, pero llorar con lágrimas cayéndote a goterones sin que puedas evitarlo, con una sensación que voy a describir como “Dios mío, creo que voy a morir de belleza y no me importa, me siento llena”, solo otras dos además de aquella: viendo bailar El Pájaro de Fuego al Bolshoi en Moscú, y cuando me enseñaron la pequeña y maravillosa Catedral de León iluminada, por sorpresa, sin decirme nada y distrayéndome antes de llegar a la plaza para que no mirara, girándome de pronto para que la viera, así de sopetón y sin esperármelo.

Veréis, escuchad y leed esto (una expresión artística decimonónica de lo siguiente que pondré, aunque me desahucien los puristas):

Vesti la giubba. Pagliacci. R. Leoncavallo

El payaso Canio acaba de descubrir que su amada Colombina, su esposa, le está siendo infiel con Arlequín. Aún con el corazón roto, tiene que vestir el disfraz, pintarse la cara de blanco, ponerse la nariz roja y salir a pista a hacer reír al público.

El espectáculo debe continuar.

Recitar! Mentre preso dal delirio,
non so più quel che dico,
e quel che faccio!
Eppur è d’uopo, sforzati!
Bah! sei tu forse un uom?
Tu se’ Pagliaccio!

Vesti la giubba,
e la faccia infarina.
La gente paga, e rider vuole qua.
E se Arlecchin t’invola Colombina,
ridi, Pagliaccio, e ognun applaudirà!
Tramuta in lazzi lo spasmo ed il pianto
in una smorfia il singhiozzo e ‘l dolor, Ah!

Ridi, Pagliaccio,
sul tuo amore infranto!
Ridi del duol, che t’avvelena il cor!

¡Actuar! ¡Mientras preso del delirio,
no sé ya lo que digo
ni lo que hago!
Y sin embargo, es necesario… ¡esfuérzate!
¡Bah! ¿Acaso eres tú un hombre?
¡Eres Payaso!

Ponte el traje
y empólvate el rostro.
La gente paga y aquí quiere reír,
y si Arlequín te roba a Colombina,
¡ríe, Payaso, y todos te aplaudirán!
Transforma en bromas la congoja y el llanto;
en una mueca los sollozos y el dolor. ¡Ah!

¡Ríe, Payaso,
sobre tu amor despedazado!
¡Ríe del dolor que te envenena el corazón!

Un siglo después, otro “cómico”, seguramente más popular o más al gusto de todos, cantaba también que pese a todo, el espectáculo debe continuar.

¿Os suena? Es Queen claro. Brian May la compuso para su compañero Freddy Mercury, ya en sus últimos tiempos de vida. Dicen que a pesar de estar ya débil, Mercury pudo grabarla de una sola vez con un buen trago de vodka en las venas, cantando con el corazón rompiéndose… porque…

Empty spaces
What are we living for?
Abandoned places
I guess we know the score
On and on… does anybody know what we are looking for?

Another hero, another mindless crime
Behind the curtain in the pantomime
Hold the line… does anybody want to take it anymore?
The show must go on
The show must go on
Inside my heart is breaking
My make-up may be flaking
But my smile still stays on

Whatever happens
I’ll leave it all to chance
Another heartache
Another failed romance
On and on… does anybody know what we are living for?
I guess I’m learning
I must be warmer now
I’ll soon be turning round the corner now
Outside the dawn is breaking
But inside in the dark
I’m aching to be free

The show must go on
The show must go on
Inside my heart is breaking
My make-up may be flaking
But my smile still stays on

My soul is painted like the wings of butterflies
Fairytales of yesterday will grow but never die
I can fly, my friends
The show must go on
The show must go on
I’ll face it with a grin
I’m never giving in
Oh, with the show

Oh, I’ll top the bill, I’ll overkill
I have to find the will to carry on
-On with the show- the show
The show must go on

Espacios vacíos
¿Para qué vivimos?
Lugares abandonados,
supongo que conocemos la jugada,
sin parar… ¿sabe alguien qué estamos buscando?

Otro héroe, otro crimen sin motivo,
tras el telón, en la pantomima,
no cuelgue… ¿alguien quiere sujetar esto?
El espectáculo debe continuar,
el espectáculo debe continuar,
por dentro mi corazón se rompe,
mi maquillaje quizás se esté desconchando,
pero mi sonrisa todavía permanece.

Sea lo que sea que ocurra,
dejaré todo a la suerte,
otro desamor,
otro romance fallido,
sin parar… ¿sabe alguien para qué vivimos?
Supongo que estoy aprendiendo,
ahora debo de ser más amable,
pronto daré la vuelta a la esquina,
fuera está amaneciendo,
pero dentro en la oscuridad,
anhelo ser libre.

El espectáculo debe continuar,
el espectáculo debe continuar,
por dentro mi corazón se rompe,
mi maquillaje quizás se esté desconchando,
pero mi sonrisa todavía permanece.

Mi alma está pintada como las alas de las mariposas,
los cuentos de hadas del ayer crecerán pero nunca morirán,
puedo volar, amigos míos.
El espectáculo debe continuar,
el espectáculo debe continuar,
lo haré frente con una sonrisa,
nunca me daré por vencido,
oh, con el espectáculo.

Oh, estaré el primero del cartel, exageraré,
tengo que encontrar la voluntad para continuar
-continuar con el show- el espectáculo,
el espectáculo debe continuar.

Diferentes géneros que tratan el mismo tema. Y vosotros, redondaliers, ¿Conocéis ejemplos como los que os he contado? ¿Seríais capaces de hacer que el espectáculo continuara?

Pilar La Eremita
Author: Pilar La Eremita

Sabía quién era esta mañana, pero he cambiado varias veces desde entonces (Alicia en El País de las Maravillas. Lewis Carroll)

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Pilar La Eremita

Sabía quién era esta mañana, pero he cambiado varias veces desde entonces (Alicia en El País de las Maravillas. Lewis Carroll)

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5 Responses

  1. Comentario de PreAn que se perdió con el traslado y que me encantó. A ver si volvemos a verl@ por aquí 🙂

    “Te regalo otro The show must go on: en 1673, en la cuarta representación de El enfermo imaginario, Molière, que representaba el papel de Argan, estaba realmente enfermo y disimuló toses sanguinolentas con risas. No se sabe si el elenco echó el telón a la mitad o si terminó la obra, recibió aplausos y falleció poco después, pero la leyenda obviamente ha perpetuado lo último. Lo que sí sucedió es que no llegó a tiempo el único sacerdote que se prestó a confesarlo para que pudiera abjurar de su profesión de actor, que en Francia suponía la excomunión de facto (¡¡hasta el siglo XVIII!!!). El párroco cercano se negó a administrarle los últimos sacramentos por ser cómico y el sacerdote que aceptó llegó demasiado tarde. Así que Molière se fue derecho al infierno tras terminar la función.

    Se conocen estos detalles porque hay documentos: el arzobispo de París inició una investigación a petición de la viuda y concedió al cuerpo de Molière un entierro cristiano en la misma parroquia donde le negaron los últimos sacramentos.

    Si terminó la función a pesar de estar a punto de morir, no se sabe. Pero si no fue verdad, merecería serlo.

    Abrazo.”

  2. margari73 dice:

    Yo creo que no sería capaz… Vaya dos grandes has elegido. Aquí estoy con la lagrimita con la actuación de Pavarotti. Yo me aficioné a la ópera por un programa de rtve, This is opera, donde te explicaban de pe a pa muchas, por no decir todas, de las grandes obras de este género. Si no lo has visto, te lo recomiendo, que seguro que en la web está colgado este programa. Esa canción de Queen es una obra de arte. Cómo sobrecoge…
    Besotes!!!

  3. María ML dice:

    Hola querida eremita 😘
    También conozco algunos casos de famosos que han continuado el show. No se si yo sería capaz de hacerlo, no tengo espíritu para nada 😂😂😂 y, con tu permiso, me quedo con Freddy Mercury y su magnífica interpretación.
    Besos

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