El chico de las bobinas – Pere Cervantes

Por segunda vez en la existencia del Redondal os traigo una novela que no me permite emplear el tono humorístico al que os tengo acostumbrados. Espero sepáis disculparme, porque las páginas que acabo de terminar son tan duras y emotivas que es imposible no tratarlas con cierta seriedad.

No sé si tenéis la costumbre de mirar las “etiquetas” con las que suelo catalogar los libros que os recomiendo. Si lo hacéis, veréis que he incluido “histórica”.

Y lo es. Pero no nos habla de Historia con mayúsculas, sino de la historia cotidiana de una ciudad española y la lucha por la supervivencia diaria de sus habitantes, una bella Barcelona herida por las secuelas de la guerra con el alma subyugada por el Régimen, que pisa libertades con una bota policial y militar, hecha de violencia sin consecuencias para vencedores sobre vencidos.

El chico de las bobinas nos cuenta todo esto de la única mano de Nil Roig, un pequeñuelo manco como secuela de la guerra, que a su tierna edad ya adora el cine. Vive con su madre, Soledad, como única familia, pues su padre ha huido para no ser apresado y su hermana pequeña murió en el bombardeo que a él le costó un brazo (el revival que Soledad tiene del momento es una de las escenas con las que más he llorado en todos mis tiempos lectores, que son ya largos). En sus ratos libres trabaja entregando con su bici bobinas de películas en los cines. Con él, con Bernardo el proyeccionista, con Leo, dueño de la tienda “La Gran Mentira” y autor a través del escritor de una de las mejores frases que he leído sobre el cine:

—El cine, hijo, el cine es la más grande y bella mentira. Todos aceptamos que nos engañen con una historia bien contada. Que nos lleven a lugares inexistentes, que nos hagan soñar con besos irreales…, depositamos nuestra fe en las palabras de un vaquero, un detective o una mujer fatal que desaparece de nuestras vidas en cuanto regresa la luz en la sala. Es sin duda la mentira más aceptada, ¿no crees?

rememoraremos a aquellos astros de la gran pantalla y sus películas ya míticas, tales como John Wayne y La Diligencia, el Tarzán de Johnny Weismuller, ídolo de Nil, Rita Hayworth. Fay Wray conocida como la Reina del Grito por su interpretación del primer King Kong en 1933… hasta aquel Raza favorito del gallego bajito (¿por qué todos los dictadores europeos serán bajitos? Es algo que siempre me he preguntado) con Alfredo Mayo como principal, denostado por los protagonistas de la novela de Pere Cervantes, rebeldes de fondo y conformistas de forma.

El viaje cinematográfico en el trascurso de la novela es tan mágico como el cine mismo.

Mas siendo el cine un medio para narrar la historia, la novela es otra cosa. Es la de Soledad, la madre de Nil, mujer valiente, independiente, superviviente nata, que no acepta vivir a la sombra de un hombre:

Vivía en un mundo de hombres autoritarios, deprimidos y ausentes. Un mundo en que solo las mujeres eran capaces de gestionar la miseria que ellos habían provocado. Ser soltera, viuda o una mujer abandonada en el nombre de una bandera perdedora te convertía en objeto de escarnios, abusos y chascarrillos.

He de contaros que conozco de referencias cercanas lo que supone. Yo no conocí a mi abuelo materno. Fue uno de tantos, piloto de combate desaparecido durante la guerra, dejando solas a mi abuela con mi madre recién nacida – nació en Abril del 40 – , y con ellas a mi bisabuela. Con una partida de matrimonio que nunca se encontró. Ellas también tuvieron que sobrevivir solas y marcadas en un mundo de hombres, hasta el punto de marcharse a Francia porque en España no tenían lugar hasta mucho después. Tal vez por eso, por las vivencias que me contaba mi madre, conecto con Soledad y con esta novela a niveles muy profundos.

Nos habla también de nazis escondidos en nuestro país tras la derrota preparando su huida a otros lugares, de tráfico de obras de arte esquilmadas a los judíos, de policías carniceros sin escrúpulos como Valiente, uno de los caracteres más detestables que he leído en mucho tiempo…

No quiero contaros de más, aunque realmente importaría poco, porque lo que tiene el libro no es la trama en sí bajo mi punto de vista, sino el preciosismo descriptivo de personajes, lugares y emociones, y eso, por mucho que lo contemos los “reseñadores” o “recomendadores”, no se puede trasmitir sin experimentarlo uno mismo. Por eso estáis teniendo dificultades para hacerlo, colegas blogueros, porque no se puede.

Os dejo sin embargo la sinopsis de la editorial:

Barcelona, 1945. Nil Roig es un chiquillo que se pasa el día en bicicleta transportando de un cine a otro viejas bobinas de películas. El día de su decimotercer cumpleaños es testigo de un crimen cometido en el portal de su casa. Mientras el asesino huye después de haberlo amenazado de muerte en caso de no mantener la boca cerrada, el moribundo le entrega el misterioso cromo de un actor de cine de la época; un objeto perseguido y anhelado por un excomandante de la Gestapo y un policía sin escrúpulos. El hecho de que el moribundo le dé el cromo a Nil pronunciando el nombre de David, el padre desaparecido del muchacho, arrastrará a este a resolver un secreto del pasado por el que pagará un alto precio.

En una Barcelona de claroscuros, El chico de las bobinas nos habla de la incomparable fortaleza de esas mujeres, víctimas de la guerra, que enseñaron al mundo cómo sobrevivir, y de esas salas de cine de barrio que permitieron soñar en los años de plomo y se convirtieron en refugio de infancias maltrechas.

Un thriller nostálgico cargado de emotividad y misterio que nos muestra la fragilidad y la ambigüedad de la naturaleza humana.

Por último deciros que los personajes de Cervantes trasmiten y emocionan porque el autor les arranca la piel para exponer su descarnada esencia, sus miserias y sus riquezas, su cruda realidad. Su verdad. Y digo verdad porque aquellos que hayáis oído hablar del periodo de posguerra a vuestros familiares ancianos les reconoceréis en alguno de ellos. A la Madre, al Niño que fueron, al Vecino extraño o el golfillo Limpiabotas del bar de la esquina. Todos ellos aunando ingenio y fortaleza para poder tan solo sobrevivir a las circunstancias de una época en la que había que sacarse las propias castañas del fuego como se podía, incluso con la mano procurando que el daño de las quemaduras fuera mínimo.

Se escuchaban las primeras voces de la mañana, todavía desperezándose del mal sabor de una pesadilla. En tiempos de carencias las ciudades madrugan. Quedarse en la cama era conformarse con una realidad que hedía.

Leedlo, de verdad. Eso sí, aprovisionaos de Kleenex en cantidades industriales. Gracias, Pere Cervantes. Ha sido mi primera experiencia contigo. Y repetiré. Un privilegio leerte.

Este es uno de los libros que me encantaría tener en formato papel, aunque desgraciadamente no pueda permitírmelo en estos momentos.

Os dejo el link a la versión digital en Amazon

El Chico de las bobinas

  • Tapa blanda: 544 páginas
  • Editor: Planeta; Edición: 1 (3 de marzo de 2020)
  • Colección: Áncora & Delfin
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8423357171
  • ISBN-13: 978-8423357178

Cava dos fosas – Félix García Hernán

Os traigo un Novelón. Si, así, con mayúsculas. Una obra buena hasta decir basta. Narrativa impecable, argumento intachable, sólido y creíble, desarrollo de infarto, engancha como la que más. ¿Si la recomiendo? A ojos cerrados. Con un pero: contraindicada para “ánimos en estado de alarma” Y ese ha sido justo mi estado de ánimo durante la lectura.
Tal vez no esté hecha esa miel para la boca de esta asna, pues debo reconocer que la lectura de Cava dos fosas me ha producido sentimientos encontrados: por un lado quería abandonarla para dejar de pasarlo mal con los personajes; por otro pasaba páginas y páginas como una posesa a ver si al fin se solucionaba todo o simplemente conocer el desenlace.
No es lectura para pusilánimes, desde ya lo advierto. No se trata de que tenga una violencia física exacerbada, pues tiene la justa. Pero la violencia psíquica, la radiografía de un secuestro, esa si es, bajo mi punto de vista, brutal, de la que más duele y más huella deja. Si a ello le sumamos la maestría de Félix García Hernán para introducirnos en la mente y sensaciones de secuestradores y secuestrados, tenemos como resultado un cocktail molotov en forma de novela que no deja indiferente a nadie.

Sinopsis de la Editorial

Javier Gallardo, a sus cincuenta y cinco años, es uno de los comisarios de policía más respetados y brillantes del país. Sin embargo, desencantado, decide aislarse un tiempo en la Vall de Boí y replantearse su futuro en el cuerpo. Allí, mientras disfruta de este retiro, tendrá que enfrentarse a una oscura y reaccionaria forma del mal con la que se encaró recién salido de la academia y que marcó su carrera y su corazón para siempre.
Porque los inicios de Gallardo en el cuerpo, en una sociedad frágil que afrontaba sin ninguna garantía su transición hacia la democracia, no fueron fáciles. A fuerza de desengaños, pronto aprendió que el enemigo, a veces, estaba mucho más cerca de lo que podía imaginar. Treinta años después, sus adversarios, que ya creía sepultados, volverán con más inquina que nunca para saldar cuentas pendientes con un plan maquiavélico que atacará directamente a aquello que más le importa.
Con una tensión dramática digna de los mejores autores del género y una prosa directa y contundente, Félix García no da tregua al lector hasta la última palabra y lo sumerge en un viaje sin concesiones por las más oscuras trincheras del poder, para descubrir que treinta años no son suficientes para enterrar todos los demonios del pasado.
Yo viví mi primera juventud durante la transición, y reconozco a la perfección cada hecho narrado por el autor. Algunos, aunque son ficción, hasta puedo identificarlos con ciertos sucesos, quizá no tengan que ver. A los más jóvenes leer Cava dos fosas os puede resultar educativo para saber cómo se movían las instituciones y cuál era el ambiente por aquel entonces, pues García Hernán los plasma tal cual en la vida y obra de los protagonistas de la novela, Javier Gallardo y Diego de Arbeloa, así como en los “secundarios”

Sobre todo me ha llamado la atención la absoluta solvencia y credibilidad de unos personajes que se sostienen por sí solos, tan reales que no parecen materia de una ficción.

De nuevo, como parece ser usual en la novela negra según lo poco que he leído, pasado y presente saltan constantemente para hacernos entender con absoluta claridad el momento de la trama y por qué se llegó a ella, que en definitiva es la venganza psicótica y nunca mejor dicho, maquiavélica,  de un extremista de derechas contra el policía que lo encarceló.
¿Me ha gustado? Mmmmsssssnnnnioio ¿Me ha removido? Por completo. ¿Es buena? buenísima; no le pongo seis gatitos porque cinco es el máximo que contemplé. ¿Volveré a leer a Félix García Hernán? Pues me quedo con ganas de echarle el guante a Delfines de plata, pero sin dudas cuando esté más entera.
Tremendo el final, tremendo.

Por último gracias a las chicas de #SoyYincanera con las que siempre es un placer compartir Lectura Simultánea.

Páginas 352

Idioma Español

Año de publicación 2020

Numeración 103

ISBN 978-84-17847-45-6

Un Asesino en tu Sombra – Ana Lena Rivera

Ana Lena Rivera vuelve a traernos a la peculiar investigadora Gracia San Sebastián en su segunda novela, Un Asesino en tu Sombra, con dos casos al “precio” de uno: retoma la investigación de un fraude a la Seguridad Social, que ya esbozó en “Lo que callan los Muertos” , aquel tetrapléjico que corría maratones, y un caso de asesinatos sangrientos que hacen que esta nueva entrega sea mucho más “negra” que la primera, sin perder ese toque amable y doméstico que caracteriza las historias de esta autora (algo que esta lectora renuente a introducirse en la novela negra agradece sobremanera)
Confirmo que me gusta, y mucho, Gracia San Sebastián en todas sus facetas. No es una detective con la finísima inteligencia de un Poirot o la intuición y dotes deductivas de Miss Marple. El arma de Gracia es otra: el sentido común, el menos común de los sentidos.
De nuevo vamos con la Sinopsis de la Contraportada. Siempre os digo lo mismo, en vez de redactar una propia, pero ya se la curran las editoriales para no decir de más ni de menos por la cuenta que les trae, así es que si está bien hecho, para qué rehacerlo. Lo que pasa es que esta vez me voy a servir del argumento

para dejaros la reseña, intentando no desvelaros demasiado. Sabéis que lo encuentro complicado en este género, pero por intentarlo que no quede.

La desaparición de una mujer involucrará a la protagonista en un crimen particularmente perverso.
Gracia San Sebastián, investigadora de fraudes financieros, se ve envuelta en la desaparición de Imelda, una joven psicóloga a la que encuentran muerta pocos días después en las vías del tren. El marido, artificiero de la Guardia Civil y principal sospechoso, le pide ayuda para descubrir al asesino de su mujer. Junto a su amigo Rafa Miralles, comisario de la policía de Oviedo, Gracia empezará una investigación que la llevará a la caza de un asesino por varias capitales europeas. Al mismo tiempo, la vida de Gracia se desmorona. La relación con Jorge, su marido, pasa por un mal momento, y su reputación como investigadora está en entredicho tras acusar a un funcionario con esclerosis múltiple de fingir su enfermedad para competir en la modalidad más extrema del triatlón, el Ironman.
Empieza duro. Abres el libro y piensas “Uy, parece que esta vez no vamos de crímenes vecinales y poco sangrientos junto con paseos gastronómicos por Oviedo, monjas pizpiretas y mamás encantadoras” Como muestra un botón:
No os asusteis en exceso: aún es posible encontrar pasajes que nos retrotraen a la primera novela, y volveremos a pasar tiempo con la sabiduría doméstica y el buen hacer de Adela, la Madre de todas las madres, Sarah, la amiga buenorra, y hasta con el adorable Gecko, el perro de Bárbara que es más de Gracia que de Bárbara.
Y es precisamente  la hermana de Gracia, la que le pide que investigue la desaparición de Imelda, hermana de su amigo Teo, el pediatra con el que parece que tiene una relación pero ni si ni no ni todo lo contrario, al estilo aseptico-científico de  Bárbara. Ella parece creer, al igual que Adela, que Gracia es una “arreglalotodo”
Como es incapaz de decir NO a la familia, Gracia, mientras intenta enderezar un entuerto que la ha llevado a perder el caso del  atleta en silla de ruedas, para cabreo supino de su jefe, Rodrigo, investiga también el caso de Imelda, haciéndonos recorrer de su mano otra cara de Oviedo, Gijón, Copenhague y Zurich. Hago un inciso para contaros que me encanta la forma de ver los lugares de Ana Lena a través de Gracia: tiene el punto justo de descripción del sitio junto con el toque de hedonismo que me gusta para hacerme disfrutar como si estuviera allí.
Gracia va desentrañando el misterio con ayuda de Rafa Miralles, el comisario marido de su íntima enemiga Geni, que en esta novela cobra más protagonismo que en la anterior, presentándonosla como otro de los personajes que espero Rivera mantenga a lo largo de las historias de Gracia.
Jorge, el hacker legal marido de Gracia, abandona su vida por el momento, aunque sospecho que no será la última vez que leamos sobre él… Ella se consuela en brazos de su jefe, Rodrigo. Veremos hacia dónde evoluciona este nuevo personaje, pues a priori ni a nosotros ni a los amigos de Gracia nos simpatiza demasiado ni él ni la relación que establece con ella.
En resumen, me ha gustado esta Gracia imperfecta y esta trama que, aunque más dura y sangrienta que la anterior, no deja de ser sorprendente y tener detalles como llevar a un proxeneta mafioso unos casadielles cuando va a interrogarle, porque, como dice Adela,

Seguro que aspira a ser tratado como un vecino respetable en su tierra y aquí, cuando se va de visita, se lleva un detalle, así que lávate las manos, que vamos a hacer casadielles.

Y me despido, deseando que se publique la próxima aventura de Gracia San Sebastián, aunque, como nos dijo Ana Lena en un encuentro en la Editorial Maeva, parece que va a tardar algunos meses.
Sinopsis y Editorial : Maeva-Noir

IDIOMA ORIGINAL: Castellano
IDIOMA DE PUBLICACIÓN: Castellano
Nº DE PÁGINAS: 360
EAN: 9788417708634
ISBN: 978-84-17708-63-4
AÑO: 2020📓📓

El accidente de Lauren Marsh – Guillem Morales

Madre mía, madre mía, madre mía. Mira que me habían advertido, pero acabo de terminarla y confieso que estoy un poco en shock. Os cuento el final impactante:
No, por supuesto que no os voy a contar el final. Prefiero que por una vez me digáis vosotros lo que os ha parecido cuando lo leáis. Vais a alucinar pepinillos en vinagre, ya os lo anticipo, porque da igual que os lo diga, el resultado será el mismo; y en serio quiero leer vuestras reacciones, aunque sea mediante una carita emoji de esas ojipláticas y con la boca abierta. Ni ganas de mis reseñabromas habituales tengo. Varios capítulos antes yo creía saber cómo iba a terminar. Pues no. Me pasé de lista. Ni por lo más remoto era lo que pensaba, y soy de esas que sabe qué va a pasar desde el principio siempre. Después de leer la novela tengo que rectificar a casi siempre. Y ahora según vayáis pasando páginas os acordaréis de mí pensando “uy, pero si es evidente, si yo ya lo se, qué exagerada”. Ja. No digo más.

Y es que se nota, se nota mucho, aunque él nos asegurara que no en la presentación a la que asistimos en Madrid, donde tuvimos el gusto de conocerle y charlar con él, que el autor es un hombre de cine. Guillem Morales es un guionista y director reputado. No suelo hablar de las biografías de los autores, pero en este caso lo veo necesario para que sepáis con qué os vais a encontrar. Cuenta entre sus éxitos con Los ojos de Julia (2010), la película protagonizada por Belén Rueda y producida por Guillermo del Toro, entre otras (pinchad encima del nombre para dirigiros a una página con su filmografía completa); ahora nos presenta su opera prima como novelista: El Accidente de Lauren Marsh. Y vaya debut. Como siempre, vamos con la sinopsis de la editorial:

¿Qué amenaza se cierne sobre los habitantes de la urbanización Century Europa?
Lauren Marsh sale a correr, como cada mañana, y cae en un socavón mal señalizado en las obras de reforma de la urbanización Century Europa donde vive. Afortunadamente, la mujer no sufre heridas mortales, pero Cédric, el inspector de seguros encargado de la investigación, descubre indicios de que el accidente no ha sido fortuito. A partir de ese momento, se verán envueltos en una trama de misterio donde nada es lo que parece: sucesos sangrientos, vecinos que guardan secretos y una verdad oculta de la que es imposible salir indemne. Los accidentes en Century Europa no han hecho más que empezar…
El accidente de Lauren Marsh, la primera novela del director de cine y guionista Guillem Morales, es una reflexión sobre la soledad, la culpa y el aislamiento en una gran ciudad, con la forma de un original y demoledor thriller de ritmo absorbente, trama retorcida y un final sorprendente incluso para los lectores más avezados.
“La gente suele correr para huir de un peligro. Lauren, en cambio, corría para caer en uno”. Así empieza la novela que nos adentra en Century Europa, una urbanización cerrada de Bruselas, de la mano del protagonista, Cédric Demeureux. Hablando con Guillem, nos contaba que había escogido Bruselas como escenario por el carácter gris del clima y del entorno, dado que una historia con esta idiosincrasia no podría tener lugar en un lugar soleado. No empatizo con él en este tema, pues mi experiencia particular con la capital belga dista mucho del ambiente cargado y triste que se refleja en la novela. Y más teniendo en cuenta que Century Europa es casi una distopía que no necesita una ubicación exacta, aunque quizá ayude al lector a imaginarlo como más real:

Century Europa era una pesadilla arquitectónica. Pero todas las pesadillas fueron alguna vez el sueño de alguien (…) Una espectacular zona residencial compuesta por ocho enormes edificios de siete plantas de altura, cuatrocientos apartamentos de lujo interconectados por más de treinta calles, cinco áreas comunales, doce patios interiores (…) 

El complejo urbanístico creció y creció, se añadieron edificios, hasta que en 2004

La edad de oro de Century Europa había quedado atrás. El valor de los apartamentos había disminuído a la mitad (…) El coste de mantenimiento se había triplicado y apenas podía cubrir las necesidades (…) Ningún edificio llegó a completarse (…) El material envejecía y se resquebrajaba (…)reparar Century Europa era una ardua tarea que nadie quería asumir. Hasta que un par de años después el grupo empresarial Horizon compró el complejo a precio de saldo (…)Las obras comenzaron a proliferar en el recinto

Y con estas citas os he puesto en situación del ambiente de la novela. La viviremos en la piel de Cédric, el perito investigador de la aseguradora. Acaba de reincorporarse tras un año de baja por un intento de suicidio, a causa del dolor por la muerte de su esposa en un accidente doméstico… La siniestrada Lauren también perdió a su pareja en una colisión de tráfico… Un anciano testigo de la caída de Marsh está en una silla de ruedas tras una lesión en la columna vertebral debida a un accidente al rescatar a su gato en Century.. Y Cédric comienza a hilar los hechos junto con percances pasados de otros vecinos, mientras se aferra a ayudar a una Lauren incapacitada por su lesión en la pierna como su propia tabla de salvación… ¿Hay un psicópata en Century Europa o es Cédric demasiado suspicaz?
“El accidente de Lauren Marsh” es una novela dura, muy dura, cuya trama explora las consecuencias del sentimiento infinito de culpa de aquellos que han sido causantes accidentales de la muerte de otra persona:

Una vez leí la historia de una mujer que conducía un coche y, sin querer, atropelló a un niño que murió en el acto. La mujer, incapaz de soportar lo que había hecho, se fue al bosque, cavó un agujero y se enterró en él. 

Lauren miró a Cédric.

– Entiendo a esa mujer. Quería desaparecer de la faz de la tierra, como yo. Porque si eres responsable de algo así no puedes escapar aunque lo intentes. No puedes dejarlo atrás porque siempre lo llevas contigo. 

Como ya os he comentado, además de la trama, lo que la novela tiene de destacable son las cinematográficas descripciones de escenarios y sensaciones. Se ven más que se leen las grises panorámicas del Century Europa, y en las escenas en que la duda de Lauren durante su carrera hacia la caída, la angustia, la desorientación en los patios del complejo residencial o el miedo del protagonista llenan páginas del libro, yo he tenido el alma tan en vilo y he sentido el mismo sobresalto que viendo un thriller en el cine; he recordado más de una vez la tensión de la mítica escena del cuchillo y la ducha de Psicosis de Alfred Hitchcock. Vamos, que si hubiese tenido a mi chico al lado le clavo las uñas en el antebrazo como en el cine.
Os dejo dos cositas : la primera mi reacción en twitter hablando con Ana Kayena, justo al terminar la novela. Para que veáis que no exagero ni una miajita
Y la segunda es que la tengo que poner, porque espero Guillem, que haya una segunda vez (aunque te haya insultado un poco tras leer tu final, jeje, pero de buen rollito)
(Mira que sois malpensados. Nos referíamos a que era la primera vez que él compartía su tiempo en una charla con bloggeros y la mía en asistir a un encuentro con un autor)
Sinopsis : Me gusta leer
Editorial Plaza y Janés Febrero de 2020
317 páginas

Las Cenizas de Hispania I: El Alano – José Zoilo Hernández

Os voy a pedir que os retrotraigáis a vuestros tiempos del colegio, a aquellas clases de Historia en las que os hablaban del Imperio Romano. Da igual si no recordáis u os importaba un pimiento porque erais más de Ciencias… seguro que habéis leído o visto en el cine a aquel galo “bajo de tórax” llamado Obélix, que miraba a su pequeño compañero Astérix haciendo sonar su casco con los nudillos, mientras decía aquello de “Están locos estos romanos”. Y los más puretas hasta habréis pasado tardes enteras con comics de El Jabato.

Lo que quiero decir es que a estas alturas todos hemos oído hablar de Roma, que, por si fuera poco, ha dejado incontables huellas indelebles por toda nuestra geografía (vamos, que das una patada en el suelo y te sale una ruina romana). Pero Roma cayó ¿y qué fue de nosotros los de Hispania? Los profes nos hacían pasar de puntillas por aquella época hasta llegar a los reyes godos. A nuestros abuelos les hacían aprenderse la lista; a nosotros por suerte no, solo aquello de que la península fue ocupada por hordas bárbaras de suevos, vándalos y alanos. Sin más.
¿Nunca os produjo curiosidad saber qué pasó en aquella laguna escolar histórica? Pues aquí llega José Zoilo Hernández para contárnoslo, no como en una aburrida clase, sino en forma de novela quasi-épica, de la mano de Attax, un alano semi-aculturizado de aquellos tiempos, en la primera entrega de la trilogía “Las Cenizas de Hispania”.
Vamos con la Sinopsis:
Hispalis, año 438 d.C.: Ante la alarmante aparición de una horda sueva dispuesta a asolar sus tierras, Attax, un bárbaro alano, decide unirse al ejército de un viejo amigo para luchar por la defensa de su gente. La gloria que él espera, desaparece al ser hecho prisionero y vendido como esclavo.
 
Tras 11 años de servidumbre, Attax debe emprender una nueva vida tras el asesinato de su amo, con la compañía del hijo de este, Marco. Attax se sumergirá en un intenso viaje por la moribunda Hispania, que le llevará a comprender el valor de la amistad y el amor, así como el precio de perder ambos. Un recorrido hacia la madurez que despreció en su juventud.
 
Suevos, vándalos y alanos cobran vida en el escenario de una Hispania convulsa y decadente, abandonada a su suerte por un imperio romano que se desvanece.
Aunque la novela histórica es para mí la segunda opción en género, he disfrutado de esta lectura cual “chancho en charca”. Tiene de todo lo que se le puede pedir a un libro para hacerlo redondo: acción, intriga, una gran narrativa (lo que mi dañado espíritu lector agradece sobremanera, ya lo sabéis), viajes, relaciones humanas, amor del cotidiano, y mucha, pero mucha guerra. Hablamos de un bárbaro, no lo olvidemos, de esos que llevan la batalla en la sangre. Y encima es didáctica.
Attax nos hace vivir La Historia a través de su historia, no la de un caudillo, un noble o un erudito como suele tenernos acostumbrados este género de novela, sino la de un habitante de a pié del crisol de culturas que fué, ha sido y quiera el destino (del que tanto le gusta hablar a nuestro protagonista) que sea nuestra tierra. Verdugo a veces y víctima otras; invasor e invadido. Viajamos con él desde su ardiente juventud hasta su más sosegada (que no menos guerrera) madurez en El Alano. Estoy deseando recorrer con él toda su vida en tiempos tan convulsos, que deduzco seguirá completa en los próximos libros de la trilogía, Niebla y Acero y El Dux del Fin del Mundo
No os voy a detallar los personajes, porque quiero que los descubráis vosotros mismos como yo lo hice, pero dejadme que os cuente que admiré a Anderico, quise al vándalo Gelimer y al godo Ibbas, me emocioné con la historia del joven britano Issa, mi pequeña debilidad en la novela, y me enamoré por completo del godo Salla, complejo, culto y misterioso. Y encima guapo… ¿qué más se le puede pedir? . Y ver crecer a Marco y Galieno junto a Attax me ha resultado entrañable.

¿Por qué un alano y no un vándalo o un suevo? Mi teoría es que el autor eligió un alano porque su pueblo fué barrido por los hunos, los suevos, godos e incluso romanos, desmembrándose y desperdigándose, de ahí que el huérfano alano, nacido ya en Emérita Augusta,  se integrara en la población hispana desde niño tras ser acogido por los vándalos y pasar éstos a Africa. Era más fácil, deduzco, aculturizar a un “sin pueblo” que a un “arraigado” (aunque hay grupos de vándalos en la novela, aquellos que permanecieron en la península, aún más integrados en la sociedad hispanorromana). Aun así Attax conserva algunas costumbres de sus ancestros, tales como clavar su espada en tierra en ritos funerarios, o ser uno con el caballo en combate, pues eran los alanos los mejores jinetes de la época.
Las batallas que se libran en El Alano no son solo épicas, están narradas con rigurosidad histórica, y os aseguro que aún en su realismo no vais a echar de menos ni un ápice de esas gestas que nos relata la literatura fantástica, tan de moda en estos tiempos gracias a George R. Martin, o más bien a la televisión. La diferencia es que, como hablamos de la guerra de verdad, aquí los combatientes se agotan y hasta se mean encima cuando ven llegar al enemigo. Y no por ello dejan de ser titanes. Un soldado de nuestros días no aguantaría ni una milésima parte que ellos en una guerra de aquella época.
Su final es tan trepidante que me ha tenido enganchada casi sin aliento hasta que llega la calma tras la batalla. Deseando continuar con la segunda entrega, que no dudéis comentaré tan pronto me sea posible tenerla.

Os voy a dejar una ayudita, para cuando decidáis leerlo, que se que lo haréis. A mi me fue muy útil

Por último, ha sido un honor y un auténtico placer compartir una lectura simultánea en Twitter con el autor, José Zoilo Hernández y con Esther Morales, gracias al grupo #SoyYincanera
Fuentes : Sinopsis de Megustaleer
Editorial : EDICIONES B, Abril 2019

Lo que callan los muertos – Ana Lena Rivera

(Mi primer libro dedicado por un autor. Nunca voy a olvidarlo)

Hoy os recomiendo una de detectives. “Qué raro en ti” – os diréis – “Si tú eres de fantasía, ficción clásica e historia”. Y llevaréis razón. Nunca ha sido mi tipo de lectura, salvando las novelitas de Agatha Christie que devoraba a los quince años, en aquel formato chiquitito y tan cómodo de llevar en el bolso, que me hizo adorar a los Beresford, a la archibritánica Miss Marple y un poco menos a Poirot. Pero debo reconocer que Gracia San Sebastian, la peculiar detective de Ana Lena Rivera, me ha sorprendido muy gratamente y estoy más que dispuesta a seguirla en sus aventuras.

Por la iniciativa #Quierosertuescritorinvisible de Twitter que ya os conté en otro post, el libro ¡en papel y dedicado por la autora! fué el regalo que recibí. Solo por eso,  y por ser en papel (hace literalmente años que únicamente leía en readers y tablets, y había olvidado el placer de tener un libro entre las manos) y aunque etiquetado como “novela negra”, que siempre me ha dado a priori algo de repelús, debía respetarlo y darle la oportunidad de que me gustara. Bendita la hora. Señora Ana Lena Rivera, de ahora en adelante adjudíquese usted el mérito de hacer que una lectora deje de ser prejuiciosa con este género.

Como siempre, empezamos por la sinopsis de la contraportada:

Gracia San Sebastián ha renunciado a una exitosa carrera laboral en Nueva York y ha regresado junto a su marido Jorge a su Oviedo natal para ejercer de investigadora de fraudes a la Seguridad Social. Su nuevo caso está relacionada con el cobro de la pensión de un militar franquista que sobrepasa los ciento doce años, cifra a todas luces sospechosa.
Mientras su vida personal avanza por sendas imprevistas, Gracia se encontrará con ramificaciones del caso que la llevarán a  investigar el suicidio de una vecina de su madre. De vez en cuando pide consejo a una buena amiga de la familia, la monja dominica sor Florencia.

Es una novela de mujeres de armas tomar, que las hemos llamado así toda la vida de Dios hasta que ha salido la moda de llamarlas “emponderadas” (lo que a mí por alguna extraña razón me suena a gallinas ponedoras. Odio el término. Afirmo emponderadamente) para todos los géneros. Lo maravilloso es su cotidianeidad y verosimilitud. No vais a encontrar personajes heroicos, de inteligencia superlativa, sino personas de carne y hueso, como vuestra vecina de arriba, la amiga cotilla del colegio y la íntima, la compañera de farras y penas, la señora de la pastelería… ni escenas de crímenes gore con suelos silueteados y cintas amarillas de Policía, no pasar. No. Todo es mucho más costumbrista, como Oviedo, el escenario provinciano y deliciosamente descrito por la autora, y sus gentes de a pié los protagonistas de esta obra.
Reconozco que tengo miedo de escribir mucho más para no destriparos el argumento, pero para poneros en situación: Gracia investiga algo tan habitual como una pensión cobrada por un anciano de 112 años… la cabal y severa vecina amiga de Angela, la Madre de todas las Madres (esa que lo mismo te prepara una comilona en un santiamén sin despeinarse como quien pone una tapa para el vermú, o sube en un quad en algún país exótico como quien pilla un taxi para ir a echar la partida con las amigas) salta por la ventana de la cocina con una nota de suicidio prendida a su falda con un imperdible, con instrucciones para que el portero tenga la deferencia de taparla bien no sea que la vean sus familiares despanzurrada… Gracia investiga estos hechos inconexos con la ayuda de su madre, su hermana Bárbara, su amiga Sarah, y una monja avispada y encantadora, Sor Florencia, conocedora de la historia vecinal (lo que llamaríamos cotilleos). Lo que ocurre a continuación y el sorprendente desenlace, tendréis que leerlo para conocerlo. Y vale la pena. Os garantizo muy buenos ratos.
La forma de escribir de Ana Lena es clara, directa, intimista y muy llana, no exenta de momentos poéticos(1)  y palabras sabias (2), de esas con tanto sentido común, tan común, que lo olvidamos:

(1)

La lluvia fina caía torcida, como escrita por un niño pequeño. Los cristales del salón estaban salpicados de minúsculas gotas que los hacían parecer plástico de burbujas para embalar y el paisaje a través de ellos no invitaba a salir de casa. No había nadie caminando por la calle, solo algún conductor despistado que avanzaba con los parabrisas a máxima potencia. Las aceras rezumaban agua y los jóvenes árboles de la pequeña plaza de enfrente trataban de resistir el viento, que los hacía doblarse y recoger sus hojas como melenas empujadas por un ventilador. La niebla estaba tan baja que no permitía ver el cielo. Parecía humo blanco que se hubiera comido los pisos más altos de los edificios.

(2)

  Y ¿sabes lo peor? Que aquí huele a viejo. Faltan niños y jóvenes. La vida está hecha para que convivan los niños con los viejos y los jóvenes con los adultos, para contarse cosas unos a otros y hacer un esfuerzo por comprenderse. Los más jóvenes tienen que explicarnos a los viejos todo lo nuevo que hay en el mundo y los viejos tenemos que contarles a los jóvenes las verdades que nunca cambian. ¿Aquí? ¿Todos viejos? Es muy triste. No es natural. (Pepe desde el asilo de ancianos)

Por último tengo unas recomendaciones:

  • Leer “Lo que callan los muertos” es mejor que una guía turística de Oviedo. Juro que lo he conocido más a fondo que cuando estuve allí.
  • Os recomiendo encarecidamente leer con el estómago lleno, o babearéis ante la mención de empanadas de lomo y pimientos, casadielles, setas y otras delicias que el libro menciona en cantidad tan abudante como las comidas de Doña Angela.
Que os aproveche.
Lo que Callan los muertos – Ana Lena Rivera 
Editorial Maeva – Coleccion Maeva Noir
2019 – 311 páginas