LA HIJA DE LAS MAREAS – PILAR SANCHEZ VICENTE

Ya estamos en Noviembre. A mí me parece que hace pocos días estaba alzando la copa de cava para brindar por el nuevo 2021… y sin darme cuenta están los dos patitos a la vuelta de la esquina.

Me lo decían mi madre y mi abuela: cuanto más mayor te haces más corre la vida. Ostras pero es que la mía últimamente va como en Formula I. Tan rápido que no sé bien en qué momento pasé tal curva o enfilé aquella recta, y tan cerca de la meta apenas si recuerdo el circuito que acabo de recorrer. Y es curioso, porque a más velocidad del asfalto más lento es el bólido que conduzco: empecé manejando yo un Ferrari y acabo siendo paseada por Morgan Freeman, como Miss Daisy

Volviendo a lo que nos ocupa, de madres, abuelas y recuerdos va el libro que os traigo hoy. Pero no es solo eso. La Hija de las Mareas es mucho más. Una novela histórica, feminista sin radicalismos, y reivindicativa de los derechos fundamentales del ser humano, que hace de ella una lectura absolutamente inolvidable.

Este año he leído libros buenísimos no, lo siguiente, pero este me ha resonado en las entrañas, en los genes, en mi conciencia de género y en mi sororidad. Porque va de historias de mujeres con y sin nombre en la Historia; de lo mucho que hicieron nuestras predecesoras para que tengamos hoy nuestro sitio. Seguimos luchando, pero su batalla fue infinitamente más dura y difícil. Por ello quiero unirme a la dedicatoria del libro de Pilar Sánchez Vicente:

Dedicatoria del libro La Hija de las Mareas de Pilar Sánchez Vicente

Además, compartir simultánea con las mujeres de #SoyYincanera (los hombres del grupo andan pelín liadillos en estos últimos tiempos) y con la propia autora, ha dado valor añadido a la lectura. Si tenéis tiempo pasaos por el Hashtag #LaHijadelasMareas. Hay comentarios impagables, de esos que salen desde las tripas al leer lo que fuimos, al constatar lo que ahora somos. Y las reacciones desde lo más profundo de nuestra femineidad, a veces con risas, a veces con gritos indignados, son unánimes sin haberlo pretendido.

Es muy de agradecer además que la autora haya comentado con sus aportaciones todas y cada una de nuestras citas del libro, que son muchas, creedme. Un trabajo de chinos (jod.. es decir jolín con los dichos… merienda de negros, trabajo de chinos… pero qué puñeta, es como se entiende). Ha sido muy enriquecedor.

Pilar es nueva por estos lares, así es que vamos a conocerla un poquito:

Pilar Sánchez Vicente

Pilar Sánchez Vicente es documentalista y escritora. Licenciada en Geografía e Historia, trabaja como jefa del Servicio de Publicaciones, Archivos Administrativos y Documentación del Gobierno del Principado de Asturias. Es presidenta de la Asociación Profesional de Especialistas en Información (APEI). Fue guionista y presentadora de varios programas en TVE-Asturias y el canal Internacional de TVE. Entre sus obras destacan: Breve Historia de Asturias (Ayalga, 1986; VTP 2006), Comadres (KRK, 2001) y Gontrodo la hija de la luna (KRK, 2005).

La fuente es la biografía de Roca Editorial, pero la tenéis escrita de puño y letra junto con su bibliografía completa y más información en la web de la autora.

Sin más preámbulos, vamos con la sinopsis:

En el año 1820 Andrea Carbayo de Jovellanos, La Gabacha, hija de Gloria Carbayo, la Encantadora, y de Gaspar Melchor de Jovellanos, Jovino, escribe sus memorias para dejar constancia de las aventuras y desventuras que la llevaron al lugar donde se halla, perseguida por la intransigencia del inquisidor Valdés.

Reviviremos su infancia en Obiedo y viajaremos con ella a Oxford, donde, disfrazada de hombre, asistirá a la presentación de importantes descubrimientos para la Medicina actual. En París vivirá de cerca la Revolución con su inseparable Olympe de Gouges, volcándose en la lucha por los derechos de las mujeres y en su trabajo en la imprenta. Un oficio, el de impresora, que ejercerá también en Gixón a su regreso. Será entonces cuando conozca a su padre y disfruten ambos de fructíferos paseos por el arenal. Directora de una escuela para niñas desfavorecidas, fundará un periódico que desempeñará un papel clave durante la guerra de la Independencia. Este conflicto bélico, que asolará la región convirtiéndola en un escenario dantesco, conducirá a Jovellanos a la muerte, facilitando que Valdés culmine su venganza sobre ella.

Ilustrada, intelectual, tertuliana, escritora, traductora, maestra, feminista… Andrea fue una precursora en muchos aspectos, sin que ello impidiera que fuera borrada de la Historia, como otras tantas mujeres en toda época y lugar.

En el año 2021, cuando se cumplen 210 años de la muerte del ministro y prócer gijonés Gaspar Melchor de Jovellanos, la publicación de este manuscrito y el inesperado descubrimiento de una hija secreta agigantan la leyenda sobre tan ilustre personaje.

Sinopsis en Roca Editorial de La Hija de las Mareas de Pilar Sánchez Vicente

Comienza la novela con un prefacio sobre la caída de la Villa de Xixón en manos de Enrique III, Rey de Castilla, en 1395; un breve apunte histórico que presenta a la primera mujer fuerte de esta historia, la Condesa Isabel de Viseu, que, si bien no pasa de ser una presencia anecdótica en el libro, es casi una declaración de intenciones de la autora: «Con lágrimas en los ojos, Isabel de Viseu ve arder su sueño». Como tantos sueños de otras que veremos arder a lo largo de las páginas.

Quinientos años después, en forma de memorias, empieza la historia de tres mujeres Carbayo, apellido cuyo significado es «roble» , trasmitido a las hijas generación a generación, pues, como estirpe matriarcal de raíces vikingas, curanderas por herencia – brujas, las llamaban antes – no toman el apellido del padre. Son Carola, Gloria, y la autora de las memorias, Andrea.

Abuela, madre e hija. La Anciana, la Madre y la Doncella… concepto atávico de la deidad en la brujería y en el inconsciente colectivo, que, aunque pueda confundir a la patriarcal Inquisición, no es más que el ciclo vital del principio creador femenino y la completa comunión y provecho de los dones de la naturaleza. Tal vez mediante ceremonias arcanas en algunos casos, pero bien es sabido que el ser humano infunde fuerza mental a sus intenciones usando rituales desde que el mundo es mundo…. Habría mucho que hablar sobre el tema, pero no creo que tal simbolismo fuese propósito consciente de la autora y me desvío; volvamos pues con Andrea Carbayo y sus antecesoras.

Con Carola y Gloria nos sumergiremos en el mundo casi feudal de dos villas norteñas españolas. Conoceremos el origen de la enemistad eterna entre las Carbayo (Las Encantadoras) y la familia noble de los Valdés, el comienzo de la apertura a las ideas ilustradas de los Jovellanos, y las insignes figuras del Dr. Bertrand y Melchor Gaspar de Jovellanos, que como abuelastro/mentor y padre natural respectivamente, serán presencia y ausencia presente, valga la contradicción, en las memorias de Andrea Carbayo.

De estas primeras etapas he de decir que me resulta fascinante el mundo del curanderismo, despojado de todo tipo de mística, que la autora describe en el libro. El producto de esa botiquina escondida en el subsuelo de Xixón que supera cualquier botica legal es mágico, pese a no tener nada de magia y sí mucha sabiduría ancestral. No voy a hablaros más de ella, descubridla en la novela, os garantizo que vale la pena.

Carola y Gloria, pese a sus ideas avanzadas, asumen el destino que la Sociedad de la época les asigna, y mediante sus artes de sanación hacen de su capa un sayo y viven como las dejan, haciendo lo que quieren cuando pueden, intentando no hacerse notar . No así Andrea, que no entiende de diferencias sociales por raza o género, y dedicará su vida a la lucha por la igualdad.

Marcada con el sambenito de ser bisnieta de la Bruja de Veranes, enemiga acérrima de los cerrados Valdés, Andrea marchará a Obiedo junto con su abuela y su abuelastro, el Dr. Bertrand. Allí comenzará a vislumbrar que la vida va más allá de una pequeña villa costera enfrascada en sus tradiciones medievales. Tras la muerte de Carola acompaña al Dr. Bertrand a París y Oxford, donde descubre el mundo más allá de la incultura y cerrazón de una sociedad española cultural y evolutivamente sofocada desde tiempos de Felipe II.

En París establecerá su residencia y conocerá a otra mujer que marca su historia, la dramaturga monárquica y sin embargo ilustrada y feminista Olympe de Gouges. Vivirá los prolegómenos y participará en la Revolución Francesa, periodo histórico que siempre me ha maravillado y que la autora describe desde el punto de vista de una integrante femenina del Tercer Estado de una manera magistral.

Bajo el mandato de Robespierre, Andrea se ve obligada a regresar a Obiedo y posteriormente a Xixón (permitidme que conserve los nombres tal y como aparecen, y leeréis la explicación de su transformación en Oviedo y Gijón en la novela). Conoce en persona a Jovellanos, a la hermana de este que es su tía aunque nunca lo sabrá, y continúa su lucha usando las artes de imprenta adquiridas en París, no sin las dificultades que le supone ser un afrancesada en tiempos de la ocupación y la Guerra de la Independencia, y una avanzada a su tiempo en sus reivindicaciones de género, que ni el mismo ilustradísimo Jovellanos comparte, pues en el sexo masculino debe estar imbuido el sometimiento femenino basado en la maternidad en aras de su supervivencia genética.

Tanto más que contar sobre el libro que os aburriría, así es que vamos a cortar aquí. Pero hacedme caso, sobre todo vosotras, que lleváis por tradición oral en vena lo que os han contado vuestras abuelas y madres: leed este libro porque es, sencillamente, una joya. Historia novelada y feminismo razonado en unos cientos de páginas.

Como despedida, os dejo algo incluido en el libro, que hoy os puede parecer perogrullada, pero fueron las verdades del barquero (no sabéis la de anécdotas y dichos curiosos que hay en la novela). Cuidaos, redondaliers (¿pensábais que lo olvidaría? Je).

PETICIÓN DE LAS DAMAS POR LA LIBERTAD A LA ASAMBLEA NACIONAL.

Cuaderno de Quejas. París, 1789

Sin duda es sorprendente que después de haber dado tan grandes pasos en la vía de las reformas y haber abatido el bosque de los prejuicios, decretando la igualdad de derechos para todos los individuos, hayáis excluido de puestos, dignidades y honores a la mitad de los habitantes de este vasto reino. […] ¡Ah, ilustres señores!, ¿nosotras seremos las únicas para las que siempre existirá la Edad de Hierro? […] ¡Atreveos a reparar a nuestro favor las antiguas injusticias de vuestro sexo! […] PROYECTO DE DECRETO: La Asamblea Nacional, queriendo corregir el más grande y universal de los abusos y reparar los daños de una injusticia de seis mil años, decreta y declara lo siguiente:

1.- Todos los privilegios del sexo masculino son entera e irrevocablemente abolidos en toda Francia.

2.- El sexo femenino gozará para siempre de la misma libertad, las mismas ventajas, los mismos derechos y honores que el sexo masculino.

3.- El género masculino ya no será mirado, incluso en la gramática, como el más noble, puesto que todos lo son.

4.- Ya no se incluirá en actas, contratos, obligaciones, etcétera, la cláusula insultante de autorización del marido, pues ambos deben gozar dentro del matrimonio del mismo poder y la misma autoridad.

5.- Los pantalones ya no serán exclusivos del sexo masculino, sino que ambos sexos tendrán derecho a llevarlos.

6.- Cuando un militar, por cobardía, comprometa el honor francés, no se le degradará vistiéndolo de mujer, pues ambos sexos son igual de honorables.

7.- Todas las mujeres podrán ser admitidas en asambleas de distrito y departamento, nombradas en cargos municipales y elegidas diputadas en la Asamblea Nacional, respetando siempre la ley electoral.

8.- También podrán ser promovidas a cargos de Magistratura.

Pilar Sánchez Vicente. La hija de las mareas. Roca Editorial.

Ficha técnica:

LA ILUSTRÍSIMA – MARTA PRIETO

Un saludo otoñal para los redondaliers (cómo vais a odiar a Rubén por darme estas ideas, me consta, je). Tengo que contaros que las chicas Yincaneras, esas con las que comparto lecturas simultáneas en Twitter y un poquito en Instagram, me han sacado de mi eremitorio este pasado septiembre para llevarme a la Feria del Libro de Madrid y actividades paralelas, y le han dado a mi cerebro ganas de su marcha literaria, pues lo que proponen suele ser muy bueno.

Y allá vamos, dispuesta a compartir periodo de lecturas con ellas nuevamente.

La novela con que se ha inaugurado la temporada bajo el hashtag #SoyYincanera es La Ilustrísima, de Marta Prieto, una autora novel que nos ha presentado la Editorial Alrevés, a la venta desde el pasado 27 de Septiembre. Para poneros en situación ¿recordáis el caso de asesinato de Isabel Carrasco, la presidenta del PP y de la Diputación Provincial de León? La mataron a tiros sobre un puente en el 2014… googleadlo porque hablaremos de ello, fue muy sonado en su día.

Marta Prieto

Como siempre que traemos a una autora nueva al Redondal, sepamos un poco de ella. Marta Prieto nació y vive en León, donde se licenció en Derecho. Ávida lectora desde la infancia, ejerció la abogacía y trabajó en la Administración Pública. Actualmente se dedica por entero a su verdadera vocación, la literatura. Lleva años escribiendo, contando historias que no han salido del cajón y de las que solo ha disfrutado su círculo más cercano. Ya trabaja en un nuevo libro a la vez que revisa antiguos textos por si tuvieran cabida en el mercado editorial. Hasta ahora, el cuento y los relatos delirantes han sido su campo de trabajo. La Ilustrísima es su primera novela.

Fuente: Alrevés Editorial

Como os decía, La Ilustrísima trata de la recreación novelada en clave casi de humor crudísimo y ácido, certero y cotidiano, de los hechos, personajes y circunstancias que llevaron al crimen que os mencionaba. Que nos lo anticipe la sinopsis:

El 12 de mayo de 2014 la ciudad se estremeció: el cadáver de la presidenta de la Diputación yacía sobre la pasarela que cruzaba todos los lunes de camino a la sede de su partido. De inmediato, una sábana de rumores y especulaciones cubrió su cadáver. ¿Cuál, de sus muchos enemigos, podría tener más motivos para asesinarla? La Ilustrísima era una mujer odiada y temida. Polémica, ambiciosa, sin pelos en la lengua, acaparadora de cargos, obsesionada por conocer los secretos de toda la ciudad y perseguida por la prensa, que comenzaba a husmear en sus amaños y componendas. El morbo correrá desbocado por las calles lluviosas de una ciudad con ojos y veneno en cada esquina, en cada ventana, descubriendo una trama de odio, celos enfermizos y secretos tejida durante años. Un relato coral, apasionante e irónico que nos habla de corrupción, de poder y de cómo este se acepta, o no, cuando quien lo ostenta es una mujer. La Ilustrísima es una novela apabullante, descarnada y certera. Marta Prieto, con una prosa casi naturalista, ha urdido un relato social por momentos hilarante, otros brutal, que es también el retrato de una ciudad de provincias en la que parece, solo parece, que nunca pasa nada.

Sinopsis de La Ilustrísima. Marta Prieto con Alrevés Editores

La Ilustrísima es Rosario Llamazares, Presidenta de la Diputación por el Partido de la Derecha. Bajita, ambiciosa y con pocos escrúpulos, ávida de poder como un pequeño Napoleón de provincias.

Con ella, y alrededor de ella, conoceremos, o más bien reconoceremos, las corruptelas de la baja política, aunque refleja las de la alta – Ya lo dice el Kybalion, como es arriba es abajo – . Y digo bien, reconoceremos, pues la autora, en un lenguaje aparentemente llano, nos va relatando todos esos chanchullos que oímos cada día en los teledarios, en los puñales por la espalda, por la cara o por donde puedan de nuestra elevadísima y llena de estilo clase política patria, o en las tertulias de los funcionarios en el café de la esquina. Nótese la ironía en la letra itálica. Por si acaso. Que ni la ironía merecen.

Y con y sobre todo esto, las conexiones establecidas entre los personajes; van hilando una trama de envidias y venganzas que desembocan en el crimen. Todo ello imaginado, aunque con mucha verosimilitud, por la mente de la autora, que añade grandes dosis de crítica social en clave semihumorística a la realidad política y cotidiana de una ciudad provinciana que parece anclada en tiempos pasados, en este caso León, pero bien pudiera tratarse de muchas otras ciudades de la geografía hispana.

No voy a contaros de los personajes, pero sí deciros que todos y cada uno de ellos tienen un perfil psicológico notablemente claro y definido; Marta les dota de una filosofía vital de lo común que reconoceremos como propia o de conocidos en cada una de sus acertadas aseveraciones. Son personajes que, como se dice ahora, tienen calle.

Comenté por ahí que Marta Prieto me traía a la memoria a Don Camilo José Cela. Y lo dije porque su narrativa, aún utilizando un lenguaje que pudiera parecernos popular, muy cotidiano, nada más lejos. Os asombraréis al comprobar cómo aparece de pronto una palabra, una frase, un modo de hilar la prosa que deja entrever que la sencillez es tan solo una apariencia, y hay una persona con una vasta cultura lingüística cuyo merito es escribir de forma en que no se nota, pero se percibe. Y a mí eso me encanta como buena gafapasta o pseudocultureta que soy. Ah, y dice coño. Muchas veces. Y todos los sinónimos que llevan la ch y yo aborrezco. ¿Hay algo más de Cela que eso? (risas)

Interesante, distinta y diferente. Eso es La Ilustrísima. Y su final, titulado El Pastel, es la releche en verso. Bueno no, en prosa.

Venga, a cuidarse y todo eso. Con Dios o con quien plazca a vuesas mercedes.

  • Editorial ‏ : ‎ EDITORIAL ALREVES, S.L; N.º 1 edición (27 septiembre 2021)
  • Idioma ‏ : ‎ Español
  • Tapa blanda ‏ : ‎ 332 páginas
  • ISBN-10 ‏ : ‎ 8417847782
  • ISBN-13 ‏ : ‎ 978-8417847784

DONDE HAYA TINIEBLAS – MANUEL RIOS SANMARTÍN

Gente, no vais a creer lo que voy a escribir a continuación. Preparados, listos, ya: ¡Me he divertido leyendo novela negra! Todo un thriller policiaco para más señas, con esa temática tan típica que suele verse en las series de polis de TV: mafiosos rusos, prostitutas de lujo, curas retrógrados y retorcidos… Pero bueno, todo eso os lo cuento después o voy a acabar esta «reseña», «opinión» o lo que sea en un tris, y no es plan. En serio chicos, me vuelvo loca intentando definir lo que hago; por mucho que yo diga que son opiniones lo llaman reseñas, y a mi me parece pretencioso, pero bueno, habrá que adaptarse a aquello de a donde fueres haz lo que vieres.

Como es la primera vez que traemos al autor por estos lares redondaleros, me dejáis que os hable un poco de él ¿verdad? Porque además os va a sorprender lo que hay que contar. Yo lo flipé cuando lo supe via Twitter, así es que ahora os toca alucinar a vosotros. Allá va:

Fuente: Web del Autor

Este señor de las pistolas y los billetes, que no se si va a perdonarme haber elegido esta foto entre todas las de su galería, pero es que a mi me ha hecho gracia, qué le vamos a hacer, es Manuel Ríos Sanmartín. Todo un director de cine y TV, productor ejecutivo y guionista.

No es el primero que tenemos por aquí. No sé si recordáis a Guillem Morales y El accidente de Lauren Marsh, distópica y dura novela negra que leímos hace tiempo. ¿Por qué a todos los cineastas les dará por este género? Curiosidad más que nada.

Dejemos que el mismo Manuel nos hable sobre él, o su web más bien. Aprovecho para invitaros a visitarla, es bastante interesante:

PRODUCTOR EJECUTIVO/DIRECTOR ARGUMENTAL
Series: SIN IDENTIDAD, 2 DE MAYO, MIS ADORABLES VECINOS, COMPAÑEROS, MENUDO ES MI PADRE.
Miniseries: RESCATANDO A SARA, HISTORIAS ROBADAS, RAPHAEL, SOY EL SOLITARIO.
DIRECTOR
Miniseries: RESCATANDO A SARA, RAPHAEL, SOY EL SOLITARIO.
Series: COMPAÑEROS, MENUDO ES MI PADRE, MAS QUE AMIGOS.
Cine: NO TE FALLARÉ, PERDÓN PERDÓN (cortometraje).
GUIONISTA
Miniseries: JOAQUÍN SABINA (Biopic, en desarrollo),
CABALLO DE TROYA, RESCATANDO A SARA, HISTORIAS ROBADAS, RAPHAEL, SOY EL SOLITARIO,
Series: SIN IDENTIDAD, 2 DE MAYO, MIS ADORABLES VECINOS, COMPAÑEROS, MÁS QUE AMIGOS, MENUDO ES MI PADRE, MÉDICO DE FAMILIA.
Cine: NO TE FALLARÉ, MARADONA, AMIGOS…
NOVELISTA
CÍRCULOS (Ed. Suma de Letras. 2017) LA HUELLA DEL MAL
(Ed. Planeta. 2019).
PREMIOS
Premio Ondas (Compañeros, Médico de familia) TP de Oro
(Compañeros, Médico de familia), PREMIO INJUVE…

Ahí es nada ¿eh? Ya os avisé, que había mucha tela que cortar con este hombre ¿Cómo no iba a gustarnos su novela? Que es la tercera parece, así es que cuando nos vuelva a dar por la novela negra, habrá que retomarle.

¿De qué va Donde haya tinieblas?

Solo un asesino en serie en tiempos de Instagram hará que dos policías se pongan de acuerdo: él, un boomer chapado a la antigua; ella, una milenial con ganas de cambiar el mundo.

Una modelo de diecisiete años a la que le falta el ombligo desaparece en Madrid. Los inspectores Martínez y Pieldelobo se hacen cargo de la investigación, pero chocan desde el primer momento. Él es un padre cincuentón y caótico, tierno pero mordaz y un tanto anticuado; ella, una milenial combativa, inteligente y feminista.

Mientras recorren por España lugares misteriosos y templos en apariencia tranquilos, surgen dos hipótesis para desenmascarar a un asesino en serie: o la mafia rusa está detrás de una red de prostitución de lujo o hay un psicópata religioso que pretende enmendarle la plana al mismo Dios.

Este thriller plantea una reflexión irónica sobre la intolerancia, la dicotomía entre pecado y belleza, entre misericordia y castigo, y las relaciones entre el hombre y la mujer como dos seres destinados a entenderse desde el principio de los tiempos.

Sinopsis de Donde haya tinieblas. Manuel Ríos Sanmartín

Karolina Mederev, famosa modelo e instagramer rusa, de esas que publican en sus stories hasta el diámetro del cereal apto para veganos que han consumido en el desayuno, ha desparecido misteriosamente. Mientras los inspectores de la UDEV (Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta, de la Policía Nacional) Martínez y Pieldelobo investigan en Madrid lo que creen un secuestro, la joven aparece muerta en el altar de una ermita extremeña con frescos del Génesis en su bóveda.

Él, Juan Martínez, es un cincuentón no mal parecido, un babyboomer de educación tradicional católica, empático, sagaz y con mucha filosofía de vida común, de esa que proporciona el día a día cuando tienes capacidad para interpretarla. Uno de tantos, que intenta ser políticamente correcto y adaptarse con más o menos acierto a los tiempos vertiginosos en los que las redes sociales son la nueva vida en sí misma. Tiene una habilidad especial para los motes, ante su reconocida incapacidad para recordar nombres (El Muñequín, La Bótox, El Clinteastwood, La Pitbull…) Y es, ante todo, un buen poli y un buen tipo.

Ella, Nuria Pieldelobo, es una treintañera millenial guapísima de educación laica, y lo que hoy llamaríamos feminazi, muchosdanes en aikido, cabezota, competitiva, insoportable e inteligente. Cada uno de sus actos es una reivindicación feminista, y se cree en poder de la razón absoluta. Para interactuar socialmente con ella sin recibir una andanada verbal demoledora o decenas de miradas de desprecio, de esas que hacen encogerse al tipo más bregado, se necesita un manual de… de… de lo que le parece bien a Nuria Pieldelobo y no llenaría un capítulo.

Y esta pareja forzosa y casi antagónica va encajando poquito a poco como van encajando a lo largo del libro las piezas para llegar a la resolución del espeluznante caso que nos plantea el autor, que hace que el lector entienda los mecanismos mentales que hacen pensar a Pieldelobo en asuntos relacionados con mafias rusas, explotación de menores y prostitución de alto standing, aunque queramos muchas veces sacudirla ante su empecinamiento, y tendamos más a seguir la línea de pensamiento de Martínez, que va convenciéndonos de la motivación con explicación de la imaginería religiosa que puede llevar al descubrimiento del culpable.

No creo estar haciendo spoiler ninguno, puesto que por los títulos de las partes en que se divide la novela ya podemos intuir de qué se trata. Y aún así el viaje con ellos merece la pena, tanto como su paulatino e interesante acercamiento de posturas. Os aseguro que hay pasajes impagables en los diálogos entre ellos, tan disfrutables como la misma trama de la novela. Dejo una cita que me ha provocado la carcajada, de uno de sus múltiples diálogos (Debo aclararos que la novela está narrada en primera persona por Martínez):

—Me he leído la Biblia —dijo engullendo un buen pedazo de paletilla con un trozo de pan que había cogido de la cestita—. Me la habías regalado para eso, ¿no?

Casi me atraganto de la sorpresa. Lo había hecho más para reírme de su incultura religiosa que porque esperase que se la fuera a empollar de verdad.

—¿Entera? —acerté a preguntar.

—He empezado por el Génesis, claro está —prosiguió—. Y tengo que reconocer que es entretenido.

—El mayor best seller de la historia de la humanidad.

—Tiene de todo: buenos y malos, gente con superpoderes, desastres naturales, amenazas, asesinatos…

—Lo pilla Marvel y hace una saga.

Ríos San Martín, Manuel. Donde haya tinieblas

Destacable me parece una observación de un testigo, monitor de spinning, al que Martínez llama con retranca El fitnessmanager: resolver hoy en día un crimen con las vidas publicadas en redes sociales, cámaras en cada rincón, etc… tiene poco mérito. El mérito lo tenían los policías del XIX, investigando sin tanta tecnología… claro que hoy en día se sigue sin conocer a ciencia cierta quién fué Jack el destripador… Ay, igual prefiero no saberlo que yo soy mucho de Holmes, Poirot, Miss Marple (eran del XX pero no estaban «enredados»). Una clásica, vaya.

También quiero contaros que Manuel Ríos Sanmartín ha conseguido dejarme literalmente con la boca abierta en Donde haya tinieblas en cinco ocasiones. En general he podido seguir el argumento no sin sorpresa pero pillándole la lógica, pero esas cinco cosas no las esperaba, no. Por supuesto no voy a contároslas… puede que lo comente si me lo preguntáis, pero en privado que no es cuestión de arruinaros giros argumentales que os remuevan algo.

Y que me he leído de algo menos de la mitad hasta el final del tirón, entre que no podía parar y que tengo la cabeza con algunas preocupaciones covidianas que no me dejaban conciliar el sueño (de momento soy negativa, pero dos familiares no. Y somos cuatro. Eso sí, todos vacunados, no debería llegar la sangre al río, pero andamos en aislamiento)

Pillad paraguas o escudo antigranizo. Y leeros Donde haya tinieblas. Sigo con la racha de Negra. Me quedan dos y vuelvo a fantasía u otras hierbas. Cuidaos.

Editorial: Editorial Planeta (9 Junio 2021)
Temática: Novela contemporánea | General Novela | Novela negra | Thriller
Colección: Autores Españoles e Iberoamericanos
Número de páginas: 528

  • ISBN-10 ‏ : ‎ 8408243144
  • ISBN-13 ‏ : ‎ 978-8408243144

El chico de las bobinas – Pere Cervantes

Por segunda vez en la existencia del Redondal os traigo una novela que no me permite emplear el tono humorístico al que os tengo acostumbrados. Espero sepáis disculparme, porque las páginas que acabo de terminar son tan duras y emotivas que es imposible no tratarlas con cierta seriedad.

No sé si tenéis la costumbre de mirar las «etiquetas» con las que suelo catalogar los libros que os recomiendo. Si lo hacéis, veréis que he incluido «histórica».

Y lo es. Pero no nos habla de Historia con mayúsculas, sino de la historia cotidiana de una ciudad española y la lucha por la supervivencia diaria de sus habitantes, una bella Barcelona herida por las secuelas de la guerra con el alma subyugada por el Régimen, que pisa libertades con una bota policial y militar, hecha de violencia sin consecuencias para vencedores sobre vencidos.

El chico de las bobinas nos cuenta todo esto de la única mano de Nil Roig, un pequeñuelo manco como secuela de la guerra, que a su tierna edad ya adora el cine. Vive con su madre, Soledad, como única familia, pues su padre ha huido para no ser apresado y su hermana pequeña murió en el bombardeo que a él le costó un brazo (el revival que Soledad tiene del momento es una de las escenas con las que más he llorado en todos mis tiempos lectores, que son ya largos). En sus ratos libres trabaja entregando con su bici bobinas de películas en los cines. Con él, con Bernardo el proyeccionista, con Leo, dueño de la tienda «La Gran Mentira» y autor a través del escritor de una de las mejores frases que he leído sobre el cine:

—El cine, hijo, el cine es la más grande y bella mentira. Todos aceptamos que nos engañen con una historia bien contada. Que nos lleven a lugares inexistentes, que nos hagan soñar con besos irreales…, depositamos nuestra fe en las palabras de un vaquero, un detective o una mujer fatal que desaparece de nuestras vidas en cuanto regresa la luz en la sala. Es sin duda la mentira más aceptada, ¿no crees?

rememoraremos a aquellos astros de la gran pantalla y sus películas ya míticas, tales como John Wayne y La Diligencia, el Tarzán de Johnny Weismuller, ídolo de Nil, Rita Hayworth. Fay Wray conocida como la Reina del Grito por su interpretación del primer King Kong en 1933… hasta aquel Raza favorito del gallego bajito (¿por qué todos los dictadores europeos serán bajitos? Es algo que siempre me he preguntado) con Alfredo Mayo como principal, denostado por los protagonistas de la novela de Pere Cervantes, rebeldes de fondo y conformistas de forma.

El viaje cinematográfico en el trascurso de la novela es tan mágico como el cine mismo.

Mas siendo el cine un medio para narrar la historia, la novela es otra cosa. Es la de Soledad, la madre de Nil, mujer valiente, independiente, superviviente nata, que no acepta vivir a la sombra de un hombre:

Vivía en un mundo de hombres autoritarios, deprimidos y ausentes. Un mundo en que solo las mujeres eran capaces de gestionar la miseria que ellos habían provocado. Ser soltera, viuda o una mujer abandonada en el nombre de una bandera perdedora te convertía en objeto de escarnios, abusos y chascarrillos.

He de contaros que conozco de referencias cercanas lo que supone. Yo no conocí a mi abuelo materno. Fue uno de tantos, piloto de combate desaparecido durante la guerra, dejando solas a mi abuela con mi madre recién nacida – nació en Abril del 40 – , y con ellas a mi bisabuela. Con una partida de matrimonio que nunca se encontró. Ellas también tuvieron que sobrevivir solas y marcadas en un mundo de hombres, hasta el punto de marcharse a Francia porque en España no tenían lugar hasta mucho después. Tal vez por eso, por las vivencias que me contaba mi madre, conecto con Soledad y con esta novela a niveles muy profundos.

Nos habla también de nazis escondidos en nuestro país tras la derrota preparando su huida a otros lugares, de tráfico de obras de arte esquilmadas a los judíos, de policías carniceros sin escrúpulos como Valiente, uno de los caracteres más detestables que he leído en mucho tiempo…

No quiero contaros de más, aunque realmente importaría poco, porque lo que tiene el libro no es la trama en sí bajo mi punto de vista, sino el preciosismo descriptivo de personajes, lugares y emociones, y eso, por mucho que lo contemos los «reseñadores» o «recomendadores», no se puede trasmitir sin experimentarlo uno mismo. Por eso estáis teniendo dificultades para hacerlo, colegas blogueros, porque no se puede.

Os dejo sin embargo la sinopsis de la editorial:

Barcelona, 1945. Nil Roig es un chiquillo que se pasa el día en bicicleta transportando de un cine a otro viejas bobinas de películas. El día de su decimotercer cumpleaños es testigo de un crimen cometido en el portal de su casa. Mientras el asesino huye después de haberlo amenazado de muerte en caso de no mantener la boca cerrada, el moribundo le entrega el misterioso cromo de un actor de cine de la época; un objeto perseguido y anhelado por un excomandante de la Gestapo y un policía sin escrúpulos. El hecho de que el moribundo le dé el cromo a Nil pronunciando el nombre de David, el padre desaparecido del muchacho, arrastrará a este a resolver un secreto del pasado por el que pagará un alto precio.

En una Barcelona de claroscuros, El chico de las bobinas nos habla de la incomparable fortaleza de esas mujeres, víctimas de la guerra, que enseñaron al mundo cómo sobrevivir, y de esas salas de cine de barrio que permitieron soñar en los años de plomo y se convirtieron en refugio de infancias maltrechas.

Un thriller nostálgico cargado de emotividad y misterio que nos muestra la fragilidad y la ambigüedad de la naturaleza humana.

Por último deciros que los personajes de Cervantes trasmiten y emocionan porque el autor les arranca la piel para exponer su descarnada esencia, sus miserias y sus riquezas, su cruda realidad. Su verdad. Y digo verdad porque aquellos que hayáis oído hablar del periodo de posguerra a vuestros familiares ancianos les reconoceréis en alguno de ellos. A la Madre, al Niño que fueron, al Vecino extraño o el golfillo Limpiabotas del bar de la esquina. Todos ellos aunando ingenio y fortaleza para poder tan solo sobrevivir a las circunstancias de una época en la que había que sacarse las propias castañas del fuego como se podía, incluso con la mano procurando que el daño de las quemaduras fuera mínimo.

Se escuchaban las primeras voces de la mañana, todavía desperezándose del mal sabor de una pesadilla. En tiempos de carencias las ciudades madrugan. Quedarse en la cama era conformarse con una realidad que hedía.

Leedlo, de verdad. Eso sí, aprovisionaos de Kleenex en cantidades industriales. Gracias, Pere Cervantes. Ha sido mi primera experiencia contigo. Y repetiré. Un privilegio leerte.

Este es uno de los libros que me encantaría tener en formato papel, aunque desgraciadamente no pueda permitírmelo en estos momentos.

Os dejo el link a la versión digital en Amazon

El Chico de las bobinas

  • Tapa blanda: 544 páginas
  • Editor: Planeta; Edición: 1 (3 de marzo de 2020)
  • Colección: Áncora & Delfin
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8423357171
  • ISBN-13: 978-8423357178

Cava dos fosas – Félix García Hernán

Os traigo un Novelón. Si, así, con mayúsculas. Una obra buena hasta decir basta. Narrativa impecable, argumento intachable, sólido y creíble, desarrollo de infarto, engancha como la que más. ¿Si la recomiendo? A ojos cerrados. Con un pero: contraindicada para «ánimos en estado de alarma» Y ese ha sido justo mi estado de ánimo durante la lectura.
Tal vez no esté hecha esa miel para la boca de esta asna, pues debo reconocer que la lectura de Cava dos fosas me ha producido sentimientos encontrados: por un lado quería abandonarla para dejar de pasarlo mal con los personajes; por otro pasaba páginas y páginas como una posesa a ver si al fin se solucionaba todo o simplemente conocer el desenlace.
No es lectura para pusilánimes, desde ya lo advierto. No se trata de que tenga una violencia física exacerbada, pues tiene la justa. Pero la violencia psíquica, la radiografía de un secuestro, esa si es, bajo mi punto de vista, brutal, de la que más duele y más huella deja. Si a ello le sumamos la maestría de Félix García Hernán para introducirnos en la mente y sensaciones de secuestradores y secuestrados, tenemos como resultado un cocktail molotov en forma de novela que no deja indiferente a nadie.

Sinopsis de la Editorial

Javier Gallardo, a sus cincuenta y cinco años, es uno de los comisarios de policía más respetados y brillantes del país. Sin embargo, desencantado, decide aislarse un tiempo en la Vall de Boí y replantearse su futuro en el cuerpo. Allí, mientras disfruta de este retiro, tendrá que enfrentarse a una oscura y reaccionaria forma del mal con la que se encaró recién salido de la academia y que marcó su carrera y su corazón para siempre.
Porque los inicios de Gallardo en el cuerpo, en una sociedad frágil que afrontaba sin ninguna garantía su transición hacia la democracia, no fueron fáciles. A fuerza de desengaños, pronto aprendió que el enemigo, a veces, estaba mucho más cerca de lo que podía imaginar. Treinta años después, sus adversarios, que ya creía sepultados, volverán con más inquina que nunca para saldar cuentas pendientes con un plan maquiavélico que atacará directamente a aquello que más le importa.
Con una tensión dramática digna de los mejores autores del género y una prosa directa y contundente, Félix García no da tregua al lector hasta la última palabra y lo sumerge en un viaje sin concesiones por las más oscuras trincheras del poder, para descubrir que treinta años no son suficientes para enterrar todos los demonios del pasado.
Yo viví mi primera juventud durante la transición, y reconozco a la perfección cada hecho narrado por el autor. Algunos, aunque son ficción, hasta puedo identificarlos con ciertos sucesos, quizá no tengan que ver. A los más jóvenes leer Cava dos fosas os puede resultar educativo para saber cómo se movían las instituciones y cuál era el ambiente por aquel entonces, pues García Hernán los plasma tal cual en la vida y obra de los protagonistas de la novela, Javier Gallardo y Diego de Arbeloa, así como en los «secundarios»

Sobre todo me ha llamado la atención la absoluta solvencia y credibilidad de unos personajes que se sostienen por sí solos, tan reales que no parecen materia de una ficción.

De nuevo, como parece ser usual en la novela negra según lo poco que he leído, pasado y presente saltan constantemente para hacernos entender con absoluta claridad el momento de la trama y por qué se llegó a ella, que en definitiva es la venganza psicótica y nunca mejor dicho, maquiavélica,  de un extremista de derechas contra el policía que lo encarceló.
¿Me ha gustado? Mmmmsssssnnnnioio ¿Me ha removido? Por completo. ¿Es buena? buenísima; no le pongo seis gatitos porque cinco es el máximo que contemplé. ¿Volveré a leer a Félix García Hernán? Pues me quedo con ganas de echarle el guante a Delfines de plata, pero sin dudas cuando esté más entera.
Tremendo el final, tremendo.

Por último gracias a las chicas de #SoyYincanera con las que siempre es un placer compartir Lectura Simultánea.

Páginas 352

Idioma Español

Año de publicación 2020

Numeración 103

ISBN 978-84-17847-45-6

Un Asesino en tu Sombra – Ana Lena Rivera

Ana Lena Rivera vuelve a traernos a la peculiar investigadora Gracia San Sebastián en su segunda novela, Un Asesino en tu Sombra, con dos casos al «precio» de uno: retoma la investigación de un fraude a la Seguridad Social, que ya esbozó en «Lo que callan los Muertos» , aquel tetrapléjico que corría maratones, y un caso de asesinatos sangrientos que hacen que esta nueva entrega sea mucho más «negra» que la primera, sin perder ese toque amable y doméstico que caracteriza las historias de esta autora (algo que esta lectora renuente a introducirse en la novela negra agradece sobremanera)
Confirmo que me gusta, y mucho, Gracia San Sebastián en todas sus facetas. No es una detective con la finísima inteligencia de un Poirot o la intuición y dotes deductivas de Miss Marple. El arma de Gracia es otra: el sentido común, el menos común de los sentidos.
De nuevo vamos con la Sinopsis de la Contraportada. Siempre os digo lo mismo, en vez de redactar una propia, pero ya se la curran las editoriales para no decir de más ni de menos por la cuenta que les trae, así es que si está bien hecho, para qué rehacerlo. Lo que pasa es que esta vez me voy a servir del argumento

para dejaros la reseña, intentando no desvelaros demasiado. Sabéis que lo encuentro complicado en este género, pero por intentarlo que no quede.

La desaparición de una mujer involucrará a la protagonista en un crimen particularmente perverso.
Gracia San Sebastián, investigadora de fraudes financieros, se ve envuelta en la desaparición de Imelda, una joven psicóloga a la que encuentran muerta pocos días después en las vías del tren. El marido, artificiero de la Guardia Civil y principal sospechoso, le pide ayuda para descubrir al asesino de su mujer. Junto a su amigo Rafa Miralles, comisario de la policía de Oviedo, Gracia empezará una investigación que la llevará a la caza de un asesino por varias capitales europeas. Al mismo tiempo, la vida de Gracia se desmorona. La relación con Jorge, su marido, pasa por un mal momento, y su reputación como investigadora está en entredicho tras acusar a un funcionario con esclerosis múltiple de fingir su enfermedad para competir en la modalidad más extrema del triatlón, el Ironman.
Empieza duro. Abres el libro y piensas «Uy, parece que esta vez no vamos de crímenes vecinales y poco sangrientos junto con paseos gastronómicos por Oviedo, monjas pizpiretas y mamás encantadoras» Como muestra un botón:
No os asusteis en exceso: aún es posible encontrar pasajes que nos retrotraen a la primera novela, y volveremos a pasar tiempo con la sabiduría doméstica y el buen hacer de Adela, la Madre de todas las madres, Sarah, la amiga buenorra, y hasta con el adorable Gecko, el perro de Bárbara que es más de Gracia que de Bárbara.
Y es precisamente  la hermana de Gracia, la que le pide que investigue la desaparición de Imelda, hermana de su amigo Teo, el pediatra con el que parece que tiene una relación pero ni si ni no ni todo lo contrario, al estilo aseptico-científico de  Bárbara. Ella parece creer, al igual que Adela, que Gracia es una «arreglalotodo»
Como es incapaz de decir NO a la familia, Gracia, mientras intenta enderezar un entuerto que la ha llevado a perder el caso del  atleta en silla de ruedas, para cabreo supino de su jefe, Rodrigo, investiga también el caso de Imelda, haciéndonos recorrer de su mano otra cara de Oviedo, Gijón, Copenhague y Zurich. Hago un inciso para contaros que me encanta la forma de ver los lugares de Ana Lena a través de Gracia: tiene el punto justo de descripción del sitio junto con el toque de hedonismo que me gusta para hacerme disfrutar como si estuviera allí.
Gracia va desentrañando el misterio con ayuda de Rafa Miralles, el comisario marido de su íntima enemiga Geni, que en esta novela cobra más protagonismo que en la anterior, presentándonosla como otro de los personajes que espero Rivera mantenga a lo largo de las historias de Gracia.
Jorge, el hacker legal marido de Gracia, abandona su vida por el momento, aunque sospecho que no será la última vez que leamos sobre él… Ella se consuela en brazos de su jefe, Rodrigo. Veremos hacia dónde evoluciona este nuevo personaje, pues a priori ni a nosotros ni a los amigos de Gracia nos simpatiza demasiado ni él ni la relación que establece con ella.
En resumen, me ha gustado esta Gracia imperfecta y esta trama que, aunque más dura y sangrienta que la anterior, no deja de ser sorprendente y tener detalles como llevar a un proxeneta mafioso unos casadielles cuando va a interrogarle, porque, como dice Adela,

Seguro que aspira a ser tratado como un vecino respetable en su tierra y aquí, cuando se va de visita, se lleva un detalle, así que lávate las manos, que vamos a hacer casadielles.

Y me despido, deseando que se publique la próxima aventura de Gracia San Sebastián, aunque, como nos dijo Ana Lena en un encuentro en la Editorial Maeva, parece que va a tardar algunos meses.
Sinopsis y Editorial : Maeva-Noir

IDIOMA ORIGINAL: Castellano
IDIOMA DE PUBLICACIÓN: Castellano
Nº DE PÁGINAS: 360
EAN: 9788417708634
ISBN: 978-84-17708-63-4
AÑO: 2020📓📓

El accidente de Lauren Marsh – Guillem Morales

Madre mía, madre mía, madre mía. Mira que me habían advertido, pero acabo de terminarla y confieso que estoy un poco en shock. Os cuento el final impactante:
No, por supuesto que no os voy a contar el final. Prefiero que por una vez me digáis vosotros lo que os ha parecido cuando lo leáis. Vais a alucinar pepinillos en vinagre, ya os lo anticipo, porque da igual que os lo diga, el resultado será el mismo; y en serio quiero leer vuestras reacciones, aunque sea mediante una carita emoji de esas ojipláticas y con la boca abierta. Ni ganas de mis reseñabromas habituales tengo. Varios capítulos antes yo creía saber cómo iba a terminar. Pues no. Me pasé de lista. Ni por lo más remoto era lo que pensaba, y soy de esas que sabe qué va a pasar desde el principio siempre. Después de leer la novela tengo que rectificar a casi siempre. Y ahora según vayáis pasando páginas os acordaréis de mí pensando «uy, pero si es evidente, si yo ya lo se, qué exagerada». Ja. No digo más.

Y es que se nota, se nota mucho, aunque él nos asegurara que no en la presentación a la que asistimos en Madrid, donde tuvimos el gusto de conocerle y charlar con él, que el autor es un hombre de cine. Guillem Morales es un guionista y director reputado. No suelo hablar de las biografías de los autores, pero en este caso lo veo necesario para que sepáis con qué os vais a encontrar. Cuenta entre sus éxitos con Los ojos de Julia (2010), la película protagonizada por Belén Rueda y producida por Guillermo del Toro, entre otras (pinchad encima del nombre para dirigiros a una página con su filmografía completa); ahora nos presenta su opera prima como novelista: El Accidente de Lauren Marsh. Y vaya debut. Como siempre, vamos con la sinopsis de la editorial:

¿Qué amenaza se cierne sobre los habitantes de la urbanización Century Europa?
Lauren Marsh sale a correr, como cada mañana, y cae en un socavón mal señalizado en las obras de reforma de la urbanización Century Europa donde vive. Afortunadamente, la mujer no sufre heridas mortales, pero Cédric, el inspector de seguros encargado de la investigación, descubre indicios de que el accidente no ha sido fortuito. A partir de ese momento, se verán envueltos en una trama de misterio donde nada es lo que parece: sucesos sangrientos, vecinos que guardan secretos y una verdad oculta de la que es imposible salir indemne. Los accidentes en Century Europa no han hecho más que empezar…
El accidente de Lauren Marsh, la primera novela del director de cine y guionista Guillem Morales, es una reflexión sobre la soledad, la culpa y el aislamiento en una gran ciudad, con la forma de un original y demoledor thriller de ritmo absorbente, trama retorcida y un final sorprendente incluso para los lectores más avezados.
«La gente suele correr para huir de un peligro. Lauren, en cambio, corría para caer en uno». Así empieza la novela que nos adentra en Century Europa, una urbanización cerrada de Bruselas, de la mano del protagonista, Cédric Demeureux. Hablando con Guillem, nos contaba que había escogido Bruselas como escenario por el carácter gris del clima y del entorno, dado que una historia con esta idiosincrasia no podría tener lugar en un lugar soleado. No empatizo con él en este tema, pues mi experiencia particular con la capital belga dista mucho del ambiente cargado y triste que se refleja en la novela. Y más teniendo en cuenta que Century Europa es casi una distopía que no necesita una ubicación exacta, aunque quizá ayude al lector a imaginarlo como más real:

Century Europa era una pesadilla arquitectónica. Pero todas las pesadillas fueron alguna vez el sueño de alguien (…) Una espectacular zona residencial compuesta por ocho enormes edificios de siete plantas de altura, cuatrocientos apartamentos de lujo interconectados por más de treinta calles, cinco áreas comunales, doce patios interiores (…) 

El complejo urbanístico creció y creció, se añadieron edificios, hasta que en 2004

La edad de oro de Century Europa había quedado atrás. El valor de los apartamentos había disminuído a la mitad (…) El coste de mantenimiento se había triplicado y apenas podía cubrir las necesidades (…) Ningún edificio llegó a completarse (…) El material envejecía y se resquebrajaba (…)reparar Century Europa era una ardua tarea que nadie quería asumir. Hasta que un par de años después el grupo empresarial Horizon compró el complejo a precio de saldo (…)Las obras comenzaron a proliferar en el recinto

Y con estas citas os he puesto en situación del ambiente de la novela. La viviremos en la piel de Cédric, el perito investigador de la aseguradora. Acaba de reincorporarse tras un año de baja por un intento de suicidio, a causa del dolor por la muerte de su esposa en un accidente doméstico… La siniestrada Lauren también perdió a su pareja en una colisión de tráfico… Un anciano testigo de la caída de Marsh está en una silla de ruedas tras una lesión en la columna vertebral debida a un accidente al rescatar a su gato en Century.. Y Cédric comienza a hilar los hechos junto con percances pasados de otros vecinos, mientras se aferra a ayudar a una Lauren incapacitada por su lesión en la pierna como su propia tabla de salvación… ¿Hay un psicópata en Century Europa o es Cédric demasiado suspicaz?
«El accidente de Lauren Marsh» es una novela dura, muy dura, cuya trama explora las consecuencias del sentimiento infinito de culpa de aquellos que han sido causantes accidentales de la muerte de otra persona:

Una vez leí la historia de una mujer que conducía un coche y, sin querer, atropelló a un niño que murió en el acto. La mujer, incapaz de soportar lo que había hecho, se fue al bosque, cavó un agujero y se enterró en él. 

Lauren miró a Cédric.

– Entiendo a esa mujer. Quería desaparecer de la faz de la tierra, como yo. Porque si eres responsable de algo así no puedes escapar aunque lo intentes. No puedes dejarlo atrás porque siempre lo llevas contigo. 

Como ya os he comentado, además de la trama, lo que la novela tiene de destacable son las cinematográficas descripciones de escenarios y sensaciones. Se ven más que se leen las grises panorámicas del Century Europa, y en las escenas en que la duda de Lauren durante su carrera hacia la caída, la angustia, la desorientación en los patios del complejo residencial o el miedo del protagonista llenan páginas del libro, yo he tenido el alma tan en vilo y he sentido el mismo sobresalto que viendo un thriller en el cine; he recordado más de una vez la tensión de la mítica escena del cuchillo y la ducha de Psicosis de Alfred Hitchcock. Vamos, que si hubiese tenido a mi chico al lado le clavo las uñas en el antebrazo como en el cine.
Os dejo dos cositas : la primera mi reacción en twitter hablando con Ana Kayena, justo al terminar la novela. Para que veáis que no exagero ni una miajita
Y la segunda es que la tengo que poner, porque espero Guillem, que haya una segunda vez (aunque te haya insultado un poco tras leer tu final, jeje, pero de buen rollito)
(Mira que sois malpensados. Nos referíamos a que era la primera vez que él compartía su tiempo en una charla con bloggeros y la mía en asistir a un encuentro con un autor)
Sinopsis : Me gusta leer
Editorial Plaza y Janés Febrero de 2020
317 páginas

Las Cenizas de Hispania I: El Alano – José Zoilo Hernández

Os voy a pedir que os retrotraigáis a vuestros tiempos del colegio, a aquellas clases de Historia en las que os hablaban del Imperio Romano. Da igual si no recordáis u os importaba un pimiento porque erais más de Ciencias… seguro que habéis leído o visto en el cine a aquel galo «bajo de tórax» llamado Obélix, que miraba a su pequeño compañero Astérix haciendo sonar su casco con los nudillos, mientras decía aquello de «Están locos estos romanos». Y los más puretas hasta habréis pasado tardes enteras con comics de El Jabato.

Lo que quiero decir es que a estas alturas todos hemos oído hablar de Roma, que, por si fuera poco, ha dejado incontables huellas indelebles por toda nuestra geografía (vamos, que das una patada en el suelo y te sale una ruina romana). Pero Roma cayó ¿y qué fue de nosotros los de Hispania? Los profes nos hacían pasar de puntillas por aquella época hasta llegar a los reyes godos. A nuestros abuelos les hacían aprenderse la lista; a nosotros por suerte no, solo aquello de que la península fue ocupada por hordas bárbaras de suevos, vándalos y alanos. Sin más.
¿Nunca os produjo curiosidad saber qué pasó en aquella laguna escolar histórica? Pues aquí llega José Zoilo Hernández para contárnoslo, no como en una aburrida clase, sino en forma de novela quasi-épica, de la mano de Attax, un alano semi-aculturizado de aquellos tiempos, en la primera entrega de la trilogía «Las Cenizas de Hispania».
Vamos con la Sinopsis:
Hispalis, año 438 d.C.: Ante la alarmante aparición de una horda sueva dispuesta a asolar sus tierras, Attax, un bárbaro alano, decide unirse al ejército de un viejo amigo para luchar por la defensa de su gente. La gloria que él espera, desaparece al ser hecho prisionero y vendido como esclavo.
 
Tras 11 años de servidumbre, Attax debe emprender una nueva vida tras el asesinato de su amo, con la compañía del hijo de este, Marco. Attax se sumergirá en un intenso viaje por la moribunda Hispania, que le llevará a comprender el valor de la amistad y el amor, así como el precio de perder ambos. Un recorrido hacia la madurez que despreció en su juventud.
 
Suevos, vándalos y alanos cobran vida en el escenario de una Hispania convulsa y decadente, abandonada a su suerte por un imperio romano que se desvanece.
Aunque la novela histórica es para mí la segunda opción en género, he disfrutado de esta lectura cual «chancho en charca». Tiene de todo lo que se le puede pedir a un libro para hacerlo redondo: acción, intriga, una gran narrativa (lo que mi dañado espíritu lector agradece sobremanera, ya lo sabéis), viajes, relaciones humanas, amor del cotidiano, y mucha, pero mucha guerra. Hablamos de un bárbaro, no lo olvidemos, de esos que llevan la batalla en la sangre. Y encima es didáctica.
Attax nos hace vivir La Historia a través de su historia, no la de un caudillo, un noble o un erudito como suele tenernos acostumbrados este género de novela, sino la de un habitante de a pié del crisol de culturas que fué, ha sido y quiera el destino (del que tanto le gusta hablar a nuestro protagonista) que sea nuestra tierra. Verdugo a veces y víctima otras; invasor e invadido. Viajamos con él desde su ardiente juventud hasta su más sosegada (que no menos guerrera) madurez en El Alano. Estoy deseando recorrer con él toda su vida en tiempos tan convulsos, que deduzco seguirá completa en los próximos libros de la trilogía, Niebla y Acero y El Dux del Fin del Mundo
No os voy a detallar los personajes, porque quiero que los descubráis vosotros mismos como yo lo hice, pero dejadme que os cuente que admiré a Anderico, quise al vándalo Gelimer y al godo Ibbas, me emocioné con la historia del joven britano Issa, mi pequeña debilidad en la novela, y me enamoré por completo del godo Salla, complejo, culto y misterioso. Y encima guapo… ¿qué más se le puede pedir? . Y ver crecer a Marco y Galieno junto a Attax me ha resultado entrañable.

¿Por qué un alano y no un vándalo o un suevo? Mi teoría es que el autor eligió un alano porque su pueblo fué barrido por los hunos, los suevos, godos e incluso romanos, desmembrándose y desperdigándose, de ahí que el huérfano alano, nacido ya en Emérita Augusta,  se integrara en la población hispana desde niño tras ser acogido por los vándalos y pasar éstos a Africa. Era más fácil, deduzco, aculturizar a un «sin pueblo» que a un «arraigado» (aunque hay grupos de vándalos en la novela, aquellos que permanecieron en la península, aún más integrados en la sociedad hispanorromana). Aun así Attax conserva algunas costumbres de sus ancestros, tales como clavar su espada en tierra en ritos funerarios, o ser uno con el caballo en combate, pues eran los alanos los mejores jinetes de la época.
Las batallas que se libran en El Alano no son solo épicas, están narradas con rigurosidad histórica, y os aseguro que aún en su realismo no vais a echar de menos ni un ápice de esas gestas que nos relata la literatura fantástica, tan de moda en estos tiempos gracias a George R. Martin, o más bien a la televisión. La diferencia es que, como hablamos de la guerra de verdad, aquí los combatientes se agotan y hasta se mean encima cuando ven llegar al enemigo. Y no por ello dejan de ser titanes. Un soldado de nuestros días no aguantaría ni una milésima parte que ellos en una guerra de aquella época.
Su final es tan trepidante que me ha tenido enganchada casi sin aliento hasta que llega la calma tras la batalla. Deseando continuar con la segunda entrega, que no dudéis comentaré tan pronto me sea posible tenerla.

Os voy a dejar una ayudita, para cuando decidáis leerlo, que se que lo haréis. A mi me fue muy útil

Por último, ha sido un honor y un auténtico placer compartir una lectura simultánea en Twitter con el autor, José Zoilo Hernández y con Esther Morales, gracias al grupo #SoyYincanera
Fuentes : Sinopsis de Megustaleer
Editorial : EDICIONES B, Abril 2019

Lo que callan los muertos – Ana Lena Rivera

(Mi primer libro dedicado por un autor. Nunca voy a olvidarlo)

Hoy os recomiendo una de detectives. «Qué raro en ti» – os diréis – «Si tú eres de fantasía, ficción clásica e historia». Y llevaréis razón. Nunca ha sido mi tipo de lectura, salvando las novelitas de Agatha Christie que devoraba a los quince años, en aquel formato chiquitito y tan cómodo de llevar en el bolso, que me hizo adorar a los Beresford, a la archibritánica Miss Marple y un poco menos a Poirot. Pero debo reconocer que Gracia San Sebastian, la peculiar detective de Ana Lena Rivera, me ha sorprendido muy gratamente y estoy más que dispuesta a seguirla en sus aventuras.

Por la iniciativa #Quierosertuescritorinvisible de Twitter que ya os conté en otro post, el libro ¡en papel y dedicado por la autora! fué el regalo que recibí. Solo por eso,  y por ser en papel (hace literalmente años que únicamente leía en readers y tablets, y había olvidado el placer de tener un libro entre las manos) y aunque etiquetado como «novela negra», que siempre me ha dado a priori algo de repelús, debía respetarlo y darle la oportunidad de que me gustara. Bendita la hora. Señora Ana Lena Rivera, de ahora en adelante adjudíquese usted el mérito de hacer que una lectora deje de ser prejuiciosa con este género.

Como siempre, empezamos por la sinopsis de la contraportada:

Gracia San Sebastián ha renunciado a una exitosa carrera laboral en Nueva York y ha regresado junto a su marido Jorge a su Oviedo natal para ejercer de investigadora de fraudes a la Seguridad Social. Su nuevo caso está relacionada con el cobro de la pensión de un militar franquista que sobrepasa los ciento doce años, cifra a todas luces sospechosa.
Mientras su vida personal avanza por sendas imprevistas, Gracia se encontrará con ramificaciones del caso que la llevarán a  investigar el suicidio de una vecina de su madre. De vez en cuando pide consejo a una buena amiga de la familia, la monja dominica sor Florencia.

Es una novela de mujeres de armas tomar, que las hemos llamado así toda la vida de Dios hasta que ha salido la moda de llamarlas «emponderadas» (lo que a mí por alguna extraña razón me suena a gallinas ponedoras. Odio el término. Afirmo emponderadamente) para todos los géneros. Lo maravilloso es su cotidianeidad y verosimilitud. No vais a encontrar personajes heroicos, de inteligencia superlativa, sino personas de carne y hueso, como vuestra vecina de arriba, la amiga cotilla del colegio y la íntima, la compañera de farras y penas, la señora de la pastelería… ni escenas de crímenes gore con suelos silueteados y cintas amarillas de Policía, no pasar. No. Todo es mucho más costumbrista, como Oviedo, el escenario provinciano y deliciosamente descrito por la autora, y sus gentes de a pié los protagonistas de esta obra.
Reconozco que tengo miedo de escribir mucho más para no destriparos el argumento, pero para poneros en situación: Gracia investiga algo tan habitual como una pensión cobrada por un anciano de 112 años… la cabal y severa vecina amiga de Angela, la Madre de todas las Madres (esa que lo mismo te prepara una comilona en un santiamén sin despeinarse como quien pone una tapa para el vermú, o sube en un quad en algún país exótico como quien pilla un taxi para ir a echar la partida con las amigas) salta por la ventana de la cocina con una nota de suicidio prendida a su falda con un imperdible, con instrucciones para que el portero tenga la deferencia de taparla bien no sea que la vean sus familiares despanzurrada… Gracia investiga estos hechos inconexos con la ayuda de su madre, su hermana Bárbara, su amiga Sarah, y una monja avispada y encantadora, Sor Florencia, conocedora de la historia vecinal (lo que llamaríamos cotilleos). Lo que ocurre a continuación y el sorprendente desenlace, tendréis que leerlo para conocerlo. Y vale la pena. Os garantizo muy buenos ratos.
La forma de escribir de Ana Lena es clara, directa, intimista y muy llana, no exenta de momentos poéticos(1)  y palabras sabias (2), de esas con tanto sentido común, tan común, que lo olvidamos:

(1)

La lluvia fina caía torcida, como escrita por un niño pequeño. Los cristales del salón estaban salpicados de minúsculas gotas que los hacían parecer plástico de burbujas para embalar y el paisaje a través de ellos no invitaba a salir de casa. No había nadie caminando por la calle, solo algún conductor despistado que avanzaba con los parabrisas a máxima potencia. Las aceras rezumaban agua y los jóvenes árboles de la pequeña plaza de enfrente trataban de resistir el viento, que los hacía doblarse y recoger sus hojas como melenas empujadas por un ventilador. La niebla estaba tan baja que no permitía ver el cielo. Parecía humo blanco que se hubiera comido los pisos más altos de los edificios.

(2)

  Y ¿sabes lo peor? Que aquí huele a viejo. Faltan niños y jóvenes. La vida está hecha para que convivan los niños con los viejos y los jóvenes con los adultos, para contarse cosas unos a otros y hacer un esfuerzo por comprenderse. Los más jóvenes tienen que explicarnos a los viejos todo lo nuevo que hay en el mundo y los viejos tenemos que contarles a los jóvenes las verdades que nunca cambian. ¿Aquí? ¿Todos viejos? Es muy triste. No es natural. (Pepe desde el asilo de ancianos)

Por último tengo unas recomendaciones:

  • Leer «Lo que callan los muertos» es mejor que una guía turística de Oviedo. Juro que lo he conocido más a fondo que cuando estuve allí.
  • Os recomiendo encarecidamente leer con el estómago lleno, o babearéis ante la mención de empanadas de lomo y pimientos, casadielles, setas y otras delicias que el libro menciona en cantidad tan abudante como las comidas de Doña Angela.
Que os aproveche.
Lo que Callan los muertos – Ana Lena Rivera 
Editorial Maeva – Coleccion Maeva Noir
2019 – 311 páginas